Hebrews (Spanish)
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1:1b.HEB.001.001 Dios, habiendo hablado en otro tiempo muchas veces y de muchas maneras a los padres por los profetas
1:2b.HEB.001.002 en estos últimos días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por medio de quien, asimismo, hizo el universo
1:3b.HEB.001.003 Él es el resplandor de su gloria y la expresión exacta de su naturaleza, quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder. Y cuando había hecho la purificación de nuestros pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas
1:4b.HEB.001.004 Fue hecho tanto superior a los ángeles, así como el nombre que ha heredado es más excelente que el de ellos
1:5b.HEB.001.005 Porque, ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Hijo mío eres tú; yo te he engendrado hoy; y otra vez: Yo seré para él, Padre; y él será para mí, Hijo
1:6b.HEB.001.006 Otra vez, al introducir al Primogénito en el mundo, dice: Adórenle todos los ángeles de Dios
1:7b.HEB.001.007 Y de los ángeles dice: Él hace a sus ángeles vientos, y a sus servidores llama de fuego
1:8b.HEB.001.008 mientras que del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, es por los siglos de los siglos; cetro de rectitud es el cetro de tu reino
1:9b.HEB.001.009 Amaste la justicia y aborreciste la iniquidad; por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, con aceite de alegría, más que a tus compañeros
1:10b.HEB.001.010 Y: Tú, oh Señor, en el principio fundaste la tierra, y los cielos son obra de tus manos
1:11b.HEB.001.011 Ellos perecerán, pero tú permaneces; todos ellos se envejecerán como un vestido
1:12b.HEB.001.012 Como a manto los enrollarás, y serán cambiados como vestido. Pero tú eres el mismo, y tus años no se acabarán
1:13b.HEB.001.013 ¿Y a cuál de sus ángeles ha dicho jamás: Siéntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies
1:14b.HEB.001.014 ¿Acaso no son todos espíritus servidores, enviados para ministrar a favor de los que han de heredar la salvación
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2:1b.HEB.002.001 Por lo tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos
2:2b.HEB.002.002 Pues si la palabra dicha por los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución
2:3b.HEB.002.003 ¿cómo escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande? Esta salvación, que al principio fue declarada por el Señor, nos fue confirmada por medio de los que oyeron
2:4b.HEB.002.004 dando Dios testimonio juntamente con ellos con señales, maravillas, diversos hechos poderosos y dones repartidos por el Espíritu Santo según su voluntad
2:5b.HEB.002.005 Porque no fue a los ángeles a quienes Dios sometió el mundo venidero del cual hablamos
2:6b.HEB.002.006 Pues alguien dio testimonio en un lugar, diciendo: ¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él, o el hijo del hombre, para que tengas cuidado de él
2:7b.HEB.002.007 Le has hecho por poco tiempo menor que los ángeles; le coronaste de gloria y de honra
2:8b.HEB.002.008 todas las cosas sometiste debajo de sus pies. Al someter a él todas las cosas, no dejó nada que no esté sometido a él. Pero ahora no vemos todavía todas las cosas sometidas a él
2:9b.HEB.002.009 Sin embargo, vemos a Jesús, quien por poco tiempo fue hecho menor que los ángeles, coronado de gloria y honra por el padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos
2:10b.HEB.002.010 Porque le convenía a Dios--por causa de quien y por medio de quien todas las cosas existen-- perfeccionar al Autor de la salvación de ellos, por medio de los padecimientos, para conducir a muchos hijos a la gloria
2:11b.HEB.002.011 Pues tanto el que santifica como los que son santificados, todos provienen de uno. Por esta razón, él no se avergüenza de llamarlos hermanos
2:12b.HEB.002.012 diciendo: Anunciaré a mis hermanos tu nombre; en medio de la congregación te alabaré
2:13b.HEB.002.013 Y otra vez: Yo pondré mi confianza en él. Y otra vez: He aquí, yo y los hijos que Dios me dio
2:14b.HEB.002.014 Por tanto, puesto que los hijos han participado de carne y sangre, de igual manera él participó también de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el dominio sobre la muerte (éste es el diablo)
2:15b.HEB.002.015 y para librar a los que por el temor de la muerte estaban toda la vida condenados a esclavitud
2:16b.HEB.002.016 Porque ciertamente él no tomó para sí a los ángeles, sino a la descendencia de Abraham
2:17b.HEB.002.017 Por tanto, era preciso que en todo fuese hecho semejante a sus hermanos, a fin de ser un sumo sacerdote misericordioso y fiel en el servicio delante de Dios, para expiar los pecados del pueblo
2:18b.HEB.002.018 Porque en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados
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3:1b.HEB.003.001 Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, considerad a Jesús, el apóstol y sumo sacerdote de nuestra confesión
3:2b.HEB.003.002 Él era fiel al que le constituyó, como también lo fue Moisés en toda la casa de Dios
3:3b.HEB.003.003 Pero él ha sido estimado digno de una gloria superior a la de Moisés, por cuanto aquel que ha construido una casa tiene mayor dignidad que la casa
3:4b.HEB.003.004 Porque toda casa es construida por alguien, pero el constructor de todas las cosas es Dios
3:5b.HEB.003.005 Moisés fue fiel como siervo en toda la casa de Dios, para dar testimonio de lo que se había de decir después
3:6b.HEB.003.006 En cambio, Cristo es fiel como Hijo sobre su casa. Esta casa suya somos nosotros, si de veras retenemos la confianza y el gloriarnos de la esperanza
3:7b.HEB.003.007 Por eso, como dice el Espíritu Santo: Si oís hoy su voz
3:8b.HEB.003.008 no endurezcáis vuestros corazones como en la provocación, en el día de la prueba en el desierto
3:9b.HEB.003.009 donde vuestros padres me pusieron a gran prueba y vieron mis obras durante cuarenta años
3:10b.HEB.003.010 Por esta causa me enojé con aquella generación y dije: "Ellos siempre se desvían en su corazón y no han conocido mis caminos.
3:11b.HEB.003.011 Como juré en mi ira: "¡Jamás entrarán en mi reposo!
3:12b.HEB.003.012 Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros un corazón malo de incredulidad que os aparte del Dios vivo
3:13b.HEB.003.013 Más bien, exhortaos los unos a los otros cada día, mientras aún se dice: "Hoy", para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado
3:14b.HEB.003.014 Porque hemos llegado a ser participantes de Cristo, si de veras retenemos el principio de nuestra confianza hasta el fin
3:15b.HEB.003.015 entre tanto se dice: Si oís hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones como en la provocación
3:16b.HEB.003.016 Porque ¿quiénes fueron aquellos que habiendo oído le provocaron? ¿No fueron todos los que salieron de Egipto con Moisés
3:17b.HEB.003.017 ¿Y con quiénes se disgustó durante cuarenta años? ¿No fue precisamente con los que pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto
3:18b.HEB.003.018 ¿Y a quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a aquellos que no obedecieron
3:19b.HEB.003.019 Y vemos que ellos no pudieron entrar debido a su incredulidad
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4:1b.HEB.004.001 Temamos, pues, mientras permanezca aún la promesa de entrar en su reposo, no sea que alguno de vosotros parezca quedarse atrás
4:2b.HEB.004.002 Porque también a nosotros, como a ellos, nos han sido anunciadas las buenas nuevas; pero a ellos de nada les aprovechó oír la palabra, porque no se identificaron por fe con los que la obedecieron
4:3b.HEB.004.003 Pero los que hemos creído sí entramos en el reposo, como él ha dicho: Como juré en mi ira: "¡Jamás entrarán en mi reposo!" aunque sus obras quedaron terminadas desde la fundación del mundo
4:4b.HEB.004.004 Porque en cierto lugar ha dicho así del séptimo día: Y reposó Dios en el séptimo día de todas sus obras
4:5b.HEB.004.005 Y otra vez dice aquí: "¡Jamás entrarán en mi reposo!
4:6b.HEB.004.006 Puesto que falta que algunos entren en el reposo, ya que aquellos a quienes primero les fue anunciado no entraron a causa de la desobediencia
4:7b.HEB.004.007 Dios ha determinado otra vez un cierto día, diciendo por medio de David: "Hoy", después de tanto tiempo, como ya se ha dicho: Si oís hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones
4:8b.HEB.004.008 Porque si Josué les hubiera dado el reposo, no se hablaría después de otro día
4:9b.HEB.004.009 Por tanto, queda todavía un reposo sabático para el pueblo de Dios
4:10b.HEB.004.010 El que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, así como Dios de las suyas
4:11b.HEB.004.011 Hagamos, pues, todo esfuerzo para entrar en aquel reposo, no sea que alguien caiga en el mismo ejemplo de desobediencia
4:12b.HEB.004.012 Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos. Penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón
4:13b.HEB.004.013 No existe cosa creada que no sea manifiesta en su presencia. Más bien, todas están desnudas y expuestas ante los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta
4:14b.HEB.004.014 Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que ha traspasado los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra confesión
4:15b.HEB.004.015 Porque no tenemos un sumo sacerdote que no puede compadecerse de nuestras debilidades, pues él fue tentado en todo igual que nosotros, pero sin pecado
4:16b.HEB.004.016 Acerquémonos, pues, con confianza al trono de la gracia para que alcancemos misericordia y hallemos gracia para el oportuno socorro
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5:1b.HEB.005.001 Pues todo sumo sacerdote que es tomado de entre los hombres es constituido para servicio a favor de los hombres delante de Dios, para que ofrezca ofrendas y sacrificios por los pecados
5:2b.HEB.005.002 Él puede sentir compasión de los ignorantes y de los extraviados, ya que él también está rodeado de debilidad
5:3b.HEB.005.003 Y por causa de esta debilidad debe ofrecer sacrificio, tanto por sus propios pecados como por los del pueblo
5:4b.HEB.005.004 Y nadie toma esta honra para sí, sino porque ha sido llamado por Dios, como lo fue Aarón
5:5b.HEB.005.005 Así también Cristo no se glorificó a sí mismo para ser hecho sumo sacerdote, sino que le glorificó el que le dijo: Hijo mío eres tú; yo te he engendrado hoy
5:6b.HEB.005.006 Como también dice en otro lugar: Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec
5:7b.HEB.005.007 Cristo, en los días de su vida física, habiendo ofrecido ruegos y súplicas con fuerte clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído por su temor reverente
5:8b.HEB.005.008 Aunque era Hijo, aprendió la obediencia por lo que padeció
5:9b.HEB.005.009 Y habiendo sido perfeccionado, llegó a ser Autor de eterna salvación para todos los que le obedecen
5:10b.HEB.005.010 y fue proclamado por Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec
5:11b.HEB.005.011 De esto tenemos mucho que decir, aunque es difícil de explicar, porque habéis llegado a ser tardos para oír
5:12b.HEB.005.012 Debiendo ser ya maestros por el tiempo transcurrido, de nuevo tenéis necesidad de que alguien os instruya desde los primeros rudimentos de las palabras de Dios. Habéis llegado a tener necesidad de leche y no de alimento sólido
5:13b.HEB.005.013 Pues todo el que se alimenta de leche no es capaz de entender la palabra de la justicia, porque aún es niño
5:14b.HEB.005.014 Pero el alimento sólido es para los maduros, para los que por la práctica tienen los sentidos entrenados para discernir entre el bien y el mal
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6:1b.HEB.006.001 Por tanto, dejando las doctrinas elementales de Cristo, sigamos adelante hasta la madurez, sin poner de nuevo el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios
6:2b.HEB.006.002 de la doctrina de bautismos, de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno
6:3b.HEB.006.003 Y esto haremos si es que Dios lo permite
6:4b.HEB.006.004 Porque es imposible que los que fueron una vez iluminados, que gustaron del don celestial, que llegaron a ser participantes del Espíritu Santo
6:5b.HEB.006.005 que también probaron la buena palabra de Dios y los poderes del mundo venidero
6:6b.HEB.006.006 y después recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento; puesto que crucifican de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y le exponen a vituperio
6:7b.HEB.006.007 Porque la tierra, que bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella y produce hierba para el provecho de aquellos que la cultivan, recibe la bendición de Dios
6:8b.HEB.006.008 Pero la que produce espinos y abrojos es desechada, está cercana a la maldición, y su fin es ser quemada
6:9b.HEB.006.009 Pero aunque hablamos así, oh amados, en cuanto a vosotros estamos persuadidos de cosas mejores que conducen a la salvación
6:10b.HEB.006.010 Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el amor que habéis demostrado por su nombre, porque habéis atendido a los santos y lo seguís haciendo
6:11b.HEB.006.011 Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma diligencia para ir logrando plena certidumbre de la esperanza hasta el final
6:12b.HEB.006.012 a fin de que no seáis perezosos, sino imitadores de los que por la fe y la paciencia heredan las promesas
6:13b.HEB.006.013 Porque cuando Dios hizo la promesa a Abraham, puesto que no podía jurar por otro mayor, juró por sí mism
6:14b.HEB.006.014 diciendo: De cierto te bendeciré con bendición y te multiplicaré en gran manera
6:15b.HEB.006.015 Y así Abraham, esperando con suma paciencia, alcanzó la promesa
6:16b.HEB.006.016 Porque los hombres juran por el que es mayor que ellos, y para ellos el juramento para confirmación pone fin a todas las controversias
6:17b.HEB.006.017 Por esto Dios, queriendo demostrar de modo convincente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su consejo, interpuso jurament
6:18b.HEB.006.018 para que, por dos cosas inmutables en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta por delante
6:19b.HEB.006.019 Tenemos la esperanza como ancla del alma, segura y firme, y que penetra aun dentro del velo
6:20b.HEB.006.020 donde entró Jesús por nosotros como precursor, hecho sumo sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec
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7:1b.HEB.007.001 Porque este Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, salió al encuentro de Abraham que volvía de derrotar a los reyes, y le bendijo
7:2b.HEB.007.002 Asimismo, le dio Abraham los diezmos de todo. En primer lugar, su nombre significa "rey de justicia", y también era rey de Salem, que significa "rey de paz"
7:3b.HEB.007.003 Sin padre ni madre ni genealogía, no tiene principio de días ni fin de vida; y en esto se asemeja al Hijo de Dios, en que permanece sacerdote para siempre
7:4b.HEB.007.004 Mirad, pues, cuán grande fue aquel a quien aun el patriarca Abraham le dio los diezmos del botín
7:5b.HEB.007.005 Ciertamente, aquellos descendientes de Leví que han recibido el sacerdocio tienen, según la ley, mandamiento de recibir los diezmos del pueblo, es decir, de sus hermanos, aunque ellos también son descendientes de Abraham
7:6b.HEB.007.006 Pero aquel, cuya genealogía no es contada entre ellos, recibió los diezmos de Abraham y bendijo al que tenía las promesas
7:7b.HEB.007.007 Indiscutiblemente, el que es menor es bendecido por el mayor
7:8b.HEB.007.008 Aquí los hombres que mueren reciben los diezmos, mientras que allí los recibe aquel acerca de quien se ha dado testimonio de que vive
7:9b.HEB.007.009 Y por decirlo así, en la persona de Abraham también Leví, el que recibe los diezmos, dio el diezmo
7:10b.HEB.007.010 Porque él todavía estaba en el cuerpo de su padre cuando Melquisedec le salió al encuentro
7:11b.HEB.007.011 Ahora bien, si fuera posible lograr la perfección por medio del sacerdocio levítico (porque bajo éste el pueblo ha recibido la ley), ¿qué necesidad habría aún de que se levantase otro sacerdote según el orden de Melquisedec, y que no fuese llamado según el orden de Aarón
7:12b.HEB.007.012 Porque de haber cambio de sacerdocio, es necesario que también se haga cambio de ley
7:13b.HEB.007.013 Pues aquel de quien se dice esto es de otra tribu, de la cual nadie ha servido en el altar
7:14b.HEB.007.014 Porque es evidente que nuestro Señor nació de la tribu de Judá, sobre la cual Moisés no dijo nada en cuanto al sacerdocio
7:15b.HEB.007.015 Esto es aun más evidente si otro sacerdote se levanta a la semejanza de Melquisedec
7:16b.HEB.007.016 quien no ha sido constituido conforme al mandamiento de la ley acerca del linaje carnal, sino según el poder de una vida indestructible
7:17b.HEB.007.017 Pues de él se da este testimonio: Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec
7:18b.HEB.007.018 A la verdad, el mandamiento anterior fue abrogado por ser ineficaz e inútil
7:19b.HEB.007.019 porque la ley no perfeccionó nada. Sin embargo, se introduce una esperanza mejor, por la cual nos acercamos a Dios
7:20b.HEB.007.020 Y esto no fue hecho sin juramento
7:21b.HEB.007.021 Los otros fueron hechos sacerdotes sin juramento, mientras que éste lo fue por el juramento del que le dijo: Juró el Señor y no se arrepentirá: "Tú eres sacerdote para siempre.
7:22b.HEB.007.022 De igual manera, Jesús ha sido hecho fiador de un pacto superior
7:23b.HEB.007.023 A la verdad, muchos fueron hechos sacerdotes, porque debido a la muerte no podían permanecer
7:24b.HEB.007.024 Pero éste, porque permanece para siempre, tiene un sacerdocio perpetuo
7:25b.HEB.007.025 Por esto también puede salvar por completo a los que por medio de él se acercan a Dios, puesto que vive para siempre para interceder por ellos
7:26b.HEB.007.026 Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, puro, apartado de los pecadores y exaltado más allá de los cielos
7:27b.HEB.007.027 Él no tiene cada día la necesidad, como los otros sumos sacerdotes, de ofrecer sacrificios, primero por sus propios pecados y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo
7:28b.HEB.007.028 La ley constituye como sumos sacerdotes a hombres débiles; pero la palabra del juramento, posterior a la ley, constituyó al Hijo, hecho perfecto para siempre
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8:1b.HEB.008.001 En resumen, lo que venimos diciendo es esto: Tenemos tal sumo sacerdote que se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos
8:2b.HEB.008.002 ministro del lugar santísimo y del verdadero tabernáculo que levantó el Señor y no el hombre
8:3b.HEB.008.003 Porque todo sumo sacerdote es puesto para ofrecer ofrendas y sacrificios; de ahí que era necesario que él también tuviera algo que ofrecer
8:4b.HEB.008.004 Si estuviese sobre la tierra, ni siquiera sería sacerdote, porque ya hay sacerdotes que presentan ofrendas según la ley
8:5b.HEB.008.005 Ellos sirven a lo que es figura y sombra de las cosas celestiales, como se le había advertido a Moisés cuando estaba por acabar el tabernáculo, diciendo: Mira, harás todas las cosas conforme al modelo que te ha sido mostrado en el monte
8:6b.HEB.008.006 Pero ahora Jesús ha alcanzado un ministerio sacerdotal tanto más excelente por cuanto él es mediador de un pacto superior, que ha sido establecido sobre promesas superiores
8:7b.HEB.008.007 Porque si el primer pacto hubiera sido sin defecto, no se habría procurado lugar para un segundo
8:8b.HEB.008.008 Porque reprendiéndoles dice: "He aquí vienen días," dice el Señor, "en que concluiré con la casa de Israel y con la casa de Judá un nuevo pacto
8:9b.HEB.008.009 no como el pacto que hice con sus padres en el día en que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto. Porque ellos no permanecieron en mi pacto, y yo dejé de preocuparme por ellos," dice el Señor
8:10b.HEB.008.010 "Porque éste es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días," dice el Señor. "Pondré mis leyes en la mente de ellos y en sus corazones las inscribiré. Y yo seré para ellos Dios, y para mí ellos serán pueblo
8:11b.HEB.008.011 Nadie enseñará a su prójimo, ni nadie a su hermano, diciendo: 'Conoce al Señor'; porque todos me conocerán, desde el menor de ellos hasta el mayor
8:12b.HEB.008.012 Porque seré misericordioso en cuanto a sus injusticias y jamás me acordaré de sus pecados.
8:13b.HEB.008.013 Al decir "nuevo", ha declarado caduco al primero; y lo que se ha hecho viejo y anticuado está a punto de desaparecer
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9:1b.HEB.009.001 Ahora bien, el primer pacto tenía reglamentos acerca del culto y del santuario terrenal
9:2b.HEB.009.002 El tabernáculo fue dispuesto así: En la primera parte, en lo que llaman el lugar santo, estaban las lámparas, la mesa y los panes de la Presencia
9:3b.HEB.009.003 Tras el segundo velo estaba la parte del tabernáculo que se llama el lugar santísimo
9:4b.HEB.009.004 Allí estaba el incensario de oro y el arca del pacto enteramente cubierta con oro. En ella estaban un vaso de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que reverdeció y las tablas del pacto
9:5b.HEB.009.005 Sobre ella, los querubines de la gloria cubrían el propiciatorio. De todas estas cosas no podemos hablar ahora en detalle
9:6b.HEB.009.006 Estas cosas fueron dispuestas así: En la primera parte del tabernáculo entraban siempre los sacerdotes para realizar los servicios del culto
9:7b.HEB.009.007 Pero en la segunda, una vez al año, entraba el sumo sacerdote solo, no sin sangre, la cual ofrecía por sí mismo y por los pecados que el pueblo cometía por ignorancia
9:8b.HEB.009.008 Con esto el Espíritu Santo daba a entender que todavía no había sido mostrado el camino hacia el lugar santísimo, mientras estuviese en pie la primera parte del tabernáculo
9:9b.HEB.009.009 Esto es una figura para el tiempo presente, según la cual se ofrecían ofrendas y sacrificios que no podían hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que rendía culto
9:10b.HEB.009.010 Éstas son ordenanzas de la carne, que consisten sólo de comidas y bebidas y diversos lavamientos, impuestas hasta el tiempo de la renovación
9:11b.HEB.009.011 Pero estando ya presente Cristo, el sumo sacerdote de los bienes que han venido, por medio del más amplio y perfecto tabernáculo no hecho de manos, es decir, no de esta creación
9:12b.HEB.009.012 entró una vez para siempre en el lugar santísimo, logrando así eterna redención, ya no mediante sangre de machos cabríos ni de becerros, sino mediante su propia sangre
9:13b.HEB.009.013 Porque si la sangre de machos cabríos y de toros, y la ceniza de la vaquilla rociada sobre los impuros, santifican para la purificación del cuerpo
9:14b.HEB.009.014 ¡cuánto más la sangre de Cristo, quien mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará nuestras conciencias de las obras muertas para servir al Dios vivo
9:15b.HEB.009.015 Por esta razón, también es mediador del nuevo pacto, para que los que han sido llamados reciban la promesa de la herencia eterna, ya que intervino muerte para redimirlos de las transgresiones bajo el primer pacto
9:16b.HEB.009.016 Porque donde hay un testamento, es necesario que se presente constancia de la muerte del testador
9:17b.HEB.009.017 El testamento es confirmado con la muerte, puesto que no tiene vigencia mientras viva el testador
9:18b.HEB.009.018 Por esto, ni aun el primer testamento fue inaugurado sin sangre
9:19b.HEB.009.019 Porque habiendo declarado Moisés todos los mandamientos según la ley a todo el pueblo, tomó la sangre de los becerros y de los machos cabríos junto con agua, lana escarlata e hisopo, y roció al libro mismo y también a todo el pueblo
9:20b.HEB.009.020 diciendo: Ésta es la sangre del pacto, el cual Dios os ha ordenado
9:21b.HEB.009.021 Y roció también con la sangre el tabernáculo y todos los utensilios del servicio
9:22b.HEB.009.022 pues según la ley casi todo es purificado con sangre, y sin derramamiento de sangre no hay perdón
9:23b.HEB.009.023 Era, pues, necesario purificar las figuras de las cosas celestiales con estos ritos; pero las mismas cosas celestiales, con sacrificios mejores que éstos
9:24b.HEB.009.024 Porque Cristo no entró en un lugar santísimo hecho de manos, figura del verdadero, sino en el cielo mismo, para presentarse ahora delante de Dios a nuestro favor
9:25b.HEB.009.025 Tampoco entró para ofrecerse muchas veces a sí mismo, como entra cada año el sumo sacerdote en el lugar santísimo con sangre ajena
9:26b.HEB.009.026 De otra manera, le habría sido necesario padecer muchas veces desde la fundación del mundo. Pero ahora, él se ha presentado una vez para siempre en la consumación de los siglos, para quitar el pecado mediante el sacrificio de sí mismo
9:27b.HEB.009.027 Entonces, tal como está establecido que los hombres mueran una sola vez, y después el juicio
9:28b.HEB.009.028 así también Cristo fue ofrecido una sola vez para quitar los pecados de muchos. La segunda vez, ya sin relación con el pecado, aparecerá para salvación a los que le esperan
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10:1b.HEB.010.001 Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros y no la forma misma de estas realidades, nunca puede, por medio de los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente de año en año, hacer perfectos a los que se acercan
10:2b.HEB.010.002 De otra manera, ¿no habrían dejado de ser ofrecidos? Porque los que ofrecen este culto, una vez purificados, ya no tendrían más conciencia de pecado
10:3b.HEB.010.003 Sin embargo, cada año se hace memoria del pecado con estos sacrificios
10:4b.HEB.010.004 porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados
10:5b.HEB.010.005 Por lo tanto, entrando en el mundo, él dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste, pero me preparaste un cuerpo
10:6b.HEB.010.006 Holocaustos y sacrificios por el pecado no te agradaron
10:7b.HEB.010.007 entonces dije: "¡Heme aquí para hacer, oh Dios, tu voluntad!" como en el rollo del libro está escrito de mí
10:8b.HEB.010.008 Habiendo dicho arriba: Sacrificios, ofrendas y holocaustos por el pecado no quisiste ni te agradaron (cosas que se ofrecen según la ley)
10:9b.HEB.010.009 luego dijo: ¡Heme aquí para hacer tu voluntad! Él quita lo primero para establecer lo segundo
10:10b.HEB.010.010 Es en esa voluntad que somos santificados, mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre
10:11b.HEB.010.011 Todo sacerdote se ha presentado, día tras día, para servir en el culto y ofrecer muchas veces los mismos sacrificios que nunca pueden quitar los pecados
10:12b.HEB.010.012 Pero éste, habiendo ofrecido un solo sacrificio por los pecados, se sentó para siempre a la diestra de Dios
10:13b.HEB.010.013 esperando de allí en adelante hasta que sus enemigos sean puestos como estrado de sus pies
10:14b.HEB.010.014 Porque con una sola ofrenda ha perfeccionado para siempre a los santificados
10:15b.HEB.010.015 También el Espíritu Santo nos da testimonio, porque después de haber dicho
10:16b.HEB.010.016 "Éste es el pacto que haré con ellos después de aquellos días", dice el Señor; "pondré mis leyes en sus corazones, y en sus mentes las inscribiré"
10:17b.HEB.010.017 él añade: "Nunca más me acordaré de los pecados e iniquidades de ellos.
10:18b.HEB.010.018 Pues donde hay perdón de pecados, no hay más ofrenda por el pecado
10:19b.HEB.010.019 Así que, hermanos, teniendo plena confianza para entrar al lugar santísimo por la sangre de Jesús
10:20b.HEB.010.020 por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo (es decir, su cuerpo)
10:21b.HEB.010.021 y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios
10:22b.HEB.010.022 acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura
10:23b.HEB.010.023 Retengamos firme la confesión de la esperanza sin vacilación, porque fiel es el que lo ha prometido
10:24b.HEB.010.024 Considerémonos los unos a los otros para estimularnos al amor y a las buenas obras
10:25b.HEB.010.025 No dejemos de congregarnos, como algunos tienen por costumbre; más bien, exhortémonos, y con mayor razón cuando veis que el día se acerca
10:26b.HEB.010.026 Porque si pecamos voluntariamente, después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por el pecado
10:27b.HEB.010.027 sino una horrenda expectativa de juicio y de fuego ardiente que ha de devorar a los adversarios
10:28b.HEB.010.028 El que ha desechado la ley de Moisés ha de morir sin compasión por el testimonio de dos o tres testigos
10:29b.HEB.010.029 ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que ha pisoteado al Hijo de Dios, que ha considerado de poca importancia la sangre del pacto por la cual fue santificado y que ha ultrajado al Espíritu de gracia
10:30b.HEB.010.030 Porque conocemos al que ha dicho: "Mía es la venganza; yo daré la retribución." Y otra vez: "El Señor juzgará a su pueblo.
10:31b.HEB.010.031 ¡Horrenda cosa es caer en las manos del Dios vivo
10:32b.HEB.010.032 Traed a la memoria los días del pasado en los cuales, después de haber sido iluminados, soportasteis gran conflicto y aflicciones
10:33b.HEB.010.033 Por una parte, fuisteis hechos espectáculo público con reproches y tribulaciones. Por otra parte, fuisteis hechos compañeros de los que han estado en tal situación
10:34b.HEB.010.034 También os compadecisteis de los presos y con gozo padecisteis ser despojados de vuestros bienes, sabiendo que vosotros mismos tenéis una posesión mejor y perdurable
10:35b.HEB.010.035 No desechéis, pues, vuestra confianza, la cual tiene una gran recompensa
10:36b.HEB.010.036 Porque os es necesaria la perseverancia para que, habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis lo prometido
10:37b.HEB.010.037 porque: Aún un poco, en un poco más el que ha de venir vendrá y no tardará
10:38b.HEB.010.038 Pero mi justo vivirá por fe; y si se vuelve atrás, no agradará a mi alma
10:39b.HEB.010.039 Pero nosotros no somos de los que se vuelven atrás para perdición, sino de los que tienen fe para la preservación del alma
11
11:1b.HEB.011.001 La fe es la constancia de las cosas que se esperan y la comprobación de los hechos que no se ven
11:2b.HEB.011.002 Por ella recibieron buen testimonio los antiguos
11:3b.HEB.011.003 Por la fe comprendemos que el universo fue constituido por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía
11:4b.HEB.011.004 Por la fe Abel ofreció a Dios un sacrificio superior al de Caín. Por ella recibió testimonio de ser justo, pues Dios dio testimonio al aceptar sus ofrendas. Y por medio de la fe, aunque murió, habla todavía
11:5b.HEB.011.005 Por la fe Enoc fue trasladado para no ver la muerte y no fue hallado, porque Dios le había trasladado. Antes de su traslado, recibió testimonio de haber agradado a Dios
11:6b.HEB.011.006 Y sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que él existe y que es galardonador de los que le buscan
11:7b.HEB.011.007 Por la fe Noé, habiendo sido advertido por revelación acerca de cosas que aún no habían sido vistas, movido por temor reverente, preparó el arca para la salvación de su familia. Por la fe él condenó al mundo y llegó a ser heredero de la justicia que es según la fe
11:8b.HEB.011.008 Por la fe Abraham, cuando fue llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir por herencia; y salió sin saber a dónde iba
11:9b.HEB.011.009 Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, viviendo en tiendas con Isaac y Jacob, los coherederos de la misma promesa
11:10b.HEB.011.010 porque esperaba la ciudad que tiene cimientos, cuyo arquitecto y constructor es Dios
11:11b.HEB.011.011 Por la fe, a pesar de que Sara misma era estéril, él recibió fuerzas para engendrar un hijo cuando había pasado de la edad; porque consideró que el que lo había prometido era fiel
11:12b.HEB.011.012 Y por lo tanto, de uno solo, y estando éste muerto en cuanto a estas cosas, nacieron hijos como las estrellas del cielo en multitud, y como la arena innumerable que está a la orilla del mar
11:13b.HEB.011.013 Conforme a su fe murieron todos éstos sin haber recibido el cumplimiento de las promesas. Más bien, las miraron de lejos y las saludaron, y confesaron que eran extranjeros y peregrinos en la tierra
11:14b.HEB.011.014 Los que así hablan, claramente dan a entender que buscan otra patria
11:15b.HEB.011.015 Pues si de veras se acordaran de la tierra de donde salieron, tendrían oportunidad de regresar
11:16b.HEB.011.016 Pero ellos anhelaban una patria mejor, es decir, la celestial. Por eso Dios no se avergüenza de llamarse el Dios de ellos, porque les ha preparado una ciudad
11:17b.HEB.011.017 Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac. El que había recibido las promesas ofrecía a su hijo único
11:18b.HEB.011.018 de quien se había dicho: En Isaac te será llamada descendencia
11:19b.HEB.011.019 Él consideraba que Dios era poderoso para levantar aun de entre los muertos. De allí que, hablando figuradamente, lo volvió a recibir
11:20b.HEB.011.020 Por la fe Isaac bendijo a Jacob y a Esaú respecto al porvenir
11:21b.HEB.011.021 Por la fe Jacob, cuando moría, bendijo a cada uno de los hijos de José y adoró apoyado sobre la cabeza de su bastón
11:22b.HEB.011.022 Por la fe José, llegando al fin de sus días, se acordó del éxodo de los hijos de Israel y dio mandamiento acerca de sus restos
11:23b.HEB.011.023 Por la fe Moisés, cuando nació, fue escondido por sus padres durante tres meses, porque vieron que era un niño hermoso y porque no temieron al mandamiento del rey
11:24b.HEB.011.024 Por la fe Moisés, cuando llegó a ser grande, rehusó ser llamado hijo de la hija del Faraón
11:25b.HEB.011.025 Prefirió, más bien, recibir maltrato junto con el pueblo de Dios que gozar por un tiempo de los placeres del pecado
11:26b.HEB.011.026 Él consideró el oprobio por Cristo como riquezas superiores a los tesoros de los egipcios, porque fijaba la mirada en el galardón
11:27b.HEB.011.027 Por la fe abandonó Egipto, sin temer la ira del rey, porque se mantuvo como quien ve al Invisible
11:28b.HEB.011.028 Por la fe celebró la Pascua y el rociamiento de la sangre, para que el que destruía a los primogénitos no los tocase a ellos
11:29b.HEB.011.029 Por la fe ellos pasaron por el mar Rojo como por tierra seca; pero cuando lo intentaron los egipcios, fueron anegados
11:30b.HEB.011.030 Por la fe cayeron los muros de Jericó después de ser rodeados por siete días
11:31b.HEB.011.031 Por la fe no pereció la prostituta Rajab junto con los incrédulos, porque recibió en paz a los espías
11:32b.HEB.011.032 ¿Qué más diré? Me faltaría el tiempo para contar de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, de Samuel y de los profetas
11:33b.HEB.011.033 Por la fe éstos conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones
11:34b.HEB.011.034 sofocaron la violencia del fuego, escaparon del filo de la espada, sacaron fuerzas de la debilidad, se hicieron poderosos en batalla y pusieron en fuga los ejércitos de los extranjeros
11:35b.HEB.011.035 Mujeres recibieron por resurrección a sus muertos. Unos fueron torturados, sin esperar ser rescatados, para obtener una resurrección mejor
11:36b.HEB.011.036 Otros recibieron pruebas de burlas y de azotes, además de cadenas y cárcel
11:37b.HEB.011.037 Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a espada. Anduvieron de un lado para otro cubiertos de pieles de ovejas y de cabras; pobres, angustiados, maltratados
11:38b.HEB.011.038 El mundo no era digno de ellos. Andaban errantes por los desiertos, por las montañas, por las cuevas y por las cavernas de la tierra
11:39b.HEB.011.039 Y todos éstos, aunque recibieron buen testimonio por la fe, no recibieron el cumplimiento de la promesa
11:40b.HEB.011.040 para que no fuesen ellos perfeccionados aparte de nosotros; porque Dios había provisto algo mejor para nosotros
12
12:1b.HEB.012.001 Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos enreda, y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante
12:2b.HEB.012.002 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe; quien por el gozo que tenía por delante sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios
12:3b.HEB.012.003 Considerad, pues, al que soportó tanta hostilidad de pecadores contra sí mismo, para que no decaiga vuestro ánimo ni desmayéis
12:4b.HEB.012.004 Pues todavía no habéis resistido hasta la sangre combatiendo contra el pecado
12:5b.HEB.012.005 ¿Y habéis ya olvidado la exhortación que se os dirige como a hijos? Hijo mío, no tengas en poco la disciplina del Señor ni desmayes cuando seas reprendido por él
12:6b.HEB.012.006 Porque el Señor disciplina al que ama y castiga a todo el que recibe como hijo
12:7b.HEB.012.007 Permaneced bajo la disciplina; Dios os está tratando como a hijos. Porque, ¿qué hijo es aquel a quien su padre no disciplina
12:8b.HEB.012.008 Pero si estáis sin la disciplina de la cual todos han sido participantes, entonces sois ilegítimos, y no hijos
12:9b.HEB.012.009 Además, teníamos a nuestros padres carnales que nos disciplinaban y les respetábamos. ¿No obedeceremos con mayor razón al Padre de los espíritus, y viviremos
12:10b.HEB.012.010 Ellos nos disciplinaban por pocos días como a ellos les parecía, mientras que él nos disciplina para bien, a fin de que participemos de su santidad
12:11b.HEB.012.011 Al momento, ninguna disciplina parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que por medio de ella han sido ejercitados
12:12b.HEB.012.012 Por lo tanto, fortaleced las manos debilitadas y las rodillas paralizadas
12:13b.HEB.012.013 y enderezad para vuestros pies los caminos torcidos, para que el cojo no sea desviado, sino más bien sanado
12:14b.HEB.012.014 Procurad la paz con todos, y la santidad sin la cual nadie verá al Señor
12:15b.HEB.012.015 Mirad bien que ninguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que ninguna raíz de amargura brote y cause estorbo, y que por ella muchos sean contaminados
12:16b.HEB.012.016 que ninguno sea inmoral ni profano como Esaú que por una sola comida vendió su propia primogenitura
12:17b.HEB.012.017 Porque ya sabéis que fue reprobado, a pesar de que después quería heredar la bendición, porque no halló más ocasión de arrepentimiento, aunque lo buscó con lágrimas
12:18b.HEB.012.018 No os habéis acercado al monte que se podía tocar, al fuego encendido, a las tinieblas, a la profunda oscuridad, a la tempestad
12:19b.HEB.012.019 al sonido de la trompeta y al estruendo de las palabras, que los que lo oyeron rogaron que no se les hablase más
12:20b.HEB.012.020 porque no podían soportar lo que se mandaba: Si un animal toca el monte, será apedreado
12:21b.HEB.012.021 Y tan terrible era aquel espectáculo que Moisés dijo: "¡Estoy aterrado y temblando!
12:22b.HEB.012.022 Más bien, os habéis acercado al monte Sion, a la ciudad del Dios vivo, a la Jerusalén celestial, a la reunión de millares de ángeles
12:23b.HEB.012.023 a la asamblea de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el juez de todos, a los espíritus de los justos ya hechos perfectos
12:24b.HEB.012.024 a Jesús el mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel
12:25b.HEB.012.025 Mirad que no rechacéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que en la tierra rechazaron al que advertía, mucho menos escaparemos nosotros si nos apartamos del que advierte desde los cielos
12:26b.HEB.012.026 Su voz estremeció la tierra en aquel entonces, y ahora ha prometido diciendo: Todavía una vez más estremeceré no sólo la tierra, sino también el cielo
12:27b.HEB.012.027 La expresión "todavía una vez más" indica con claridad que será removido lo que puede ser sacudido, como las cosas creadas, para que permanezca lo que no puede ser sacudido
12:28b.HEB.012.028 Así que, habiendo recibido un reino que no puede ser sacudido, retengamos la gracia, y mediante ella sirvamos a Dios, agradándole con temor y reverencia
12:29b.HEB.012.029 Porque nuestro Dios es fuego consumidor
13
13:1b.HEB.013.001 Permanezca el amor fraternal
13:2b.HEB.013.002 No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ésta algunos hospedaron ángeles sin saberlo
13:3b.HEB.013.003 Acordaos de los presos, como si estuvieseis en cadenas junto con ellos; y de los afligidos, puesto que también vosotros estáis en el cuerpo
13:4b.HEB.013.004 Honroso es para todos el matrimonio, y pura la relación conyugal; pero Dios juzgará a los fornicarios y a los adúlteros
13:5b.HEB.013.005 Sean vuestras costumbres sin amor al dinero, contentos con lo que tenéis ahora; porque él mismo ha dicho: Nunca te abandonaré ni jamás te desampararé
13:6b.HEB.013.006 De manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi socorro, y no temeré. ¿Qué me hará el hombre
13:7b.HEB.013.007 Acordaos de vuestros dirigentes que os hablaron la palabra de Dios. Considerando el éxito de su manera de vivir, imitad su fe
13:8b.HEB.013.008 ¡Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos
13:9b.HEB.013.009 No seáis llevados de acá para allá por diversas y extrañas doctrinas; porque bueno es que el corazón haya sido afirmado en la gracia; no en comidas, que nunca aprovecharon a los que se dedican a ellas
13:10b.HEB.013.010 Tenemos un altar del cual los que sirven en el tabernáculo no tienen derecho a comer
13:11b.HEB.013.011 Porque los cuerpos de aquellos animales, cuya sangre es introducida por el sumo sacerdote en el lugar santísimo como sacrificio por el pecado, son quemados fuera del campamento
13:12b.HEB.013.012 Por lo tanto, también Jesús padeció fuera de la puerta de la ciudad para santificar al pueblo por medio de su propia sangre
13:13b.HEB.013.013 Salgamos pues a él, fuera del campamento, llevando su afrenta
13:14b.HEB.013.014 Porque aquí no tenemos una ciudad permanente, sino que buscamos la que ha de venir
13:15b.HEB.013.015 Así que, por medio de él, ofrezcamos siempre a Dios sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre
13:16b.HEB.013.016 No os olvidéis de hacer el bien y de compartir lo que tenéis, porque tales sacrificios agradan a Dios
13:17b.HEB.013.017 Obedeced a vuestros dirigentes y someteos a ellos, porque ellos velan por vuestras almas como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría y sin quejarse, pues esto no os sería provechoso
13:18b.HEB.013.018 Orad por nosotros, pues confiamos que tenemos buena conciencia y deseamos conducirnos bien en todo
13:19b.HEB.013.019 Con mayor insistencia imploro que lo hagáis, para que yo os sea restituido pronto
13:20b.HEB.013.020 Y el Dios de paz, que por la sangre del pacto eterno levantó de entre los muertos a nuestro Señor Jesús, el gran Pastor de las ovejas
13:21b.HEB.013.021 os haga aptos en todo lo bueno para hacer su voluntad, haciendo él en nosotros lo que es agradable delante de él por medio de Jesucristo, a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén
13:22b.HEB.013.022 Os ruego, hermanos, que recibáis bien esta palabra de exhortación; porque os he escrito brevemente
13:23b.HEB.013.023 Sabed que nuestro hermano Timoteo ha sido puesto en libertad. Si él viene pronto, yo iré a veros con él
13:24b.HEB.013.024 Saludad a todos vuestros dirigentes y a todos los santos. Os saludan los de Italia
13:25b.HEB.013.025 La gracia sea con todos vosotros
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