Romans (Spanish)

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1

1:1b.ROM.001.001 Pablo, siervo de Cristo Jesús, llamado a ser apóstol; apartado para el evangelio de Dios

1:2b.ROM.001.002 que él había prometido antes por medio de sus profetas en las Sagradas Escrituras

1:3b.ROM.001.003 acerca de su Hijo--quien, según la carne, era de la descendencia de David

1:4b.ROM.001.004 y quien fue declarado Hijo de Dios con poder según el Espíritu de santidad por su resurrección de entre los muertos--, Jesucristo nuestro Señor

1:5b.ROM.001.005 Por él recibimos la gracia y el apostolado para la obediencia de la fe a favor de su nombre en todas las naciones

1:6b.ROM.001.006 entre las cuales estáis también vosotros, los llamados de Jesucristo

1:7b.ROM.001.007 A todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos: Gracia a vosotros y paz, de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo

1:8b.ROM.001.008 Primeramente, doy gracias a mi Dios por medio de Jesucristo con respecto a todos vosotros, porque vuestra fe es proclamada en todo el mundo

1:9b.ROM.001.009 Porque Dios, a quien sirvo en mi espíritu en el evangelio de su Hijo, me es testigo de que sin cesar me acuerdo de vosotros siempre en mis oraciones

1:10b.ROM.001.010 rogando que, si de alguna manera por la voluntad de Dios, por fin yo sea bien encaminado para ir a vosotros

1:11b.ROM.001.011 Porque deseo veros para compartir con vosotros algún don espiritual a fin de que seáis afirmados

1:12b.ROM.001.012 Esto es, para ser animado juntamente con vosotros por la fe que nos es común a vosotros y a mí

1:13b.ROM.001.013 Pero no quiero, hermanos, que ignoréis que muchas veces me he propuesto ir a vosotros (y hasta ahora he sido impedido) para tener algún fruto también entre vosotros, así como entre las demás naciones

1:14b.ROM.001.014 Tanto a griegos como a bárbaros, tanto a sabios como a ignorantes soy deudor

1:15b.ROM.001.015 Así que, en cuanto a mí, pronto estoy para anunciaros el evangelio también a vosotros que estáis en Roma

1:16b.ROM.001.016 Porque no me avergüenzo del evangelio; pues es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree, al judío primero y también al griego

1:17b.ROM.001.017 Porque en él la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Pero el justo vivirá por la fe

1:18b.ROM.001.018 Pues la ira de Dios se manifiesta desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que con injusticia detienen la verdad

1:19b.ROM.001.019 Porque lo que de Dios se conoce es evidente entre ellos, pues Dios hizo que fuese evidente

1:20b.ROM.001.020 Porque lo invisible de él--su eterno poder y deidad-- se deja ver desde la creación del mundo, siendo entendido en las cosas creadas; de modo que no tienen excusa

1:21b.ROM.001.021 Porque habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios ni le dieron gracias; más bien, se hicieron vanos en sus razonamientos, y su insensato corazón fue entenebrecido

1:22b.ROM.001.022 Profesando ser sabios se hicieron fatuos

1:23b.ROM.001.023 y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una imagen a la semejanza de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles

1:24b.ROM.001.024 Por tanto, Dios los entregó a la impureza, en las pasiones de sus corazones, para deshonrar sus cuerpos entre sí

1:25b.ROM.001.025 Ellos cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y veneraron y rindieron culto a la creación antes que al Creador, ¡quien es bendito para siempre! Amén

1:26b.ROM.001.026 Por esta causa, Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues sus mujeres cambiaron las relaciones naturales por relaciones contra naturaleza

1:27b.ROM.001.027 De la misma manera, también los hombres, dejando las relaciones naturales con la mujer, se encendieron en sus pasiones desordenadas unos con otros, cometiendo actos vergonzosos, hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución que corresponde a su extravío

1:28b.ROM.001.028 Como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, los entregó Dios a una mente reprobada, para hacer lo que no es debido

1:29b.ROM.001.029 Se han llenado de toda injusticia, maldad, avaricia y perversidad. Están repletos de envidia, homicidios, contiendas, engaños, mala intención

1:30b.ROM.001.030 Son contenciosos, calumniadores, aborrecedores de Dios, insolentes, soberbios, jactanciosos, inventores de males, desobedientes a sus padres

1:31b.ROM.001.031 insensatos, desleales, crueles y sin misericordia

1:32b.ROM.001.032 A pesar de que ellos reconocen el justo juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen en los que las practican

2

2:1b.ROM.002.001 Por lo tanto, no tienes excusa, oh hombre, no importa quién seas tú que juzgas; porque en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo, pues tú que juzgas haces lo mismo

2:2b.ROM.002.002 Pero sabemos que el juicio de Dios es según verdad contra los que practican tales cosas

2:3b.ROM.002.003 Oh hombre que juzgas a los que practican tales cosas y haces lo mismo, ¿supones que escaparás del juicio de Dios

2:4b.ROM.002.004 ¿O menosprecias las riquezas de su bondad, paciencia y magnanimidad, ignorando que la bondad de Dios te guía al arrepentimiento

2:5b.ROM.002.005 Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, acumulas sobre ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios

2:6b.ROM.002.006 Él recompensará a cada uno conforme a sus obras

2:7b.ROM.002.007 vida eterna a los que por su perseverancia en las buenas obras buscan gloria, honra e incorrupción

2:8b.ROM.002.008 pero enojo e ira a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia

2:9b.ROM.002.009 tribulación y angustia sobre toda persona que hace lo malo (el judío primero, y también el griego)

2:10b.ROM.002.010 pero gloria, honra y paz a cada uno que hace el bien (al judío primero y también al griego)

2:11b.ROM.002.011 Pues no hay distinción de personas delante de Dios

2:12b.ROM.002.012 Así que todos los que pecaron sin la ley, sin la ley también perecerán; y todos los que pecaron teniendo la ley, por la ley serán juzgados

2:13b.ROM.002.013 Porque no son los oidores de la ley los que son justos delante de Dios, sino que los hacedores de la ley serán justificados

2:14b.ROM.002.014 Porque cuando los gentiles que no tienen ley practican por naturaleza el contenido de la ley, aunque no tienen ley, son ley para sí mismos

2:15b.ROM.002.015 Ellos muestran la obra de la ley escrita en sus corazones, mientras que su conciencia concuerda en su testimonio; y sus razonamientos se acusan o se excusan unos a otros

2:16b.ROM.002.016 en el día en que, conforme a mi evangelio, Dios juzgue los secretos de los hombres, por medio de Cristo Jesús

2:17b.ROM.002.017 He aquí, tú tienes nombre de ser judío, te apoyas en la ley y te glorías en Dios

2:18b.ROM.002.018 Tú conoces su voluntad y apruebas lo que más vale, porque estás instruido en la ley

2:19b.ROM.002.019 Tú estás persuadido de que eres guía de los ciegos, luz de los que están en tinieblas

2:20b.ROM.002.020 instructor de los que no saben, maestro de niños, teniendo en la ley la completa expresión del conocimiento y de la verdad

2:21b.ROM.002.021 Tú, pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? Tú que predicas contra el robo, ¿robas

2:22b.ROM.002.022 Tú que hablas contra el adulterio, ¿cometes adulterio? Tú que abominas a los ídolos, ¿cometes sacrilegio

2:23b.ROM.002.023 Tú que te jactas en la ley, ¿deshonras a Dios con la infracción de la ley

2:24b.ROM.002.024 Porque como está escrito: El nombre de Dios es blasfemado por causa de vosotros entre los gentiles

2:25b.ROM.002.025 Porque la circuncisión aprovecha en verdad, si guardas la ley; pero si eres transgresor de la ley, tu circuncisión ha llegado a ser incircuncisión

2:26b.ROM.002.026 De manera que, si el incircunciso cumple los justos preceptos de la ley, ¿su incircuncisión no será considerada como circuncisión

2:27b.ROM.002.027 El que físicamente es incircunciso pero guarda completamente la ley, te juzgará a ti, que con la letra y con la circuncisión eres transgresor de la ley

2:28b.ROM.002.028 Porque no es judío el que lo es en lo visible, ni es la circuncisión la visible en la carne

2:29b.ROM.002.029 sino más bien, es judío el que lo es en lo íntimo, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu y no en la letra. La alabanza del tal no proviene de los hombres, sino de Dios

3

3:1b.ROM.003.001 ¿Qué ventaja tiene, pues, el judío? ¿O qué beneficio hay en la circuncisión

3:2b.ROM.003.002 Mucho, en todo sentido. Primeramente, que las palabras de Dios les han sido confiadas

3:3b.ROM.003.003 ¿Qué, pues, si algunos de ellos han sido infieles? ¿Acaso podrá la infidelidad de ellos invalidar la fidelidad de Dios

3:4b.ROM.003.004 ¡De ninguna manera! Antes bien, sea Dios veraz, aunque todo hombre sea mentiroso, como está escrito: para que seas justificado en tus palabras y venzas cuando seas juzgado

3:5b.ROM.003.005 Pero si nuestra injusticia hace resaltar la justicia de Dios, ¿qué diremos? ¿Acaso es injusto Dios que da el castigo? (Hablo como hombre.

3:6b.ROM.003.006 ¡De ninguna manera! Porque en tal caso, ¿cómo juzgaría Dios al mundo

3:7b.ROM.003.007 Pero si la verdad de Dios abundó en mi falsedad para su gloria, ¿por qué todavía soy juzgado yo como pecador

3:8b.ROM.003.008 ¿Y por qué no decir: "Hagamos lo malo para que venga lo bueno"? De esto se nos calumnia, y algunos afirman que así decimos. La condenación de los tales es justa

3:9b.ROM.003.009 ¿Qué, pues? ¿Les llevamos alguna ventaja? Claro que no; porque ya hemos acusado tanto a judíos como a gentiles, diciendo que todos están bajo pecado

3:10b.ROM.003.010 como está escrito: No hay justo ni aun uno

3:11b.ROM.003.011 no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios

3:12b.ROM.003.012 Todos se apartaron, a una fueron hechos inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno

3:13b.ROM.003.013 Sepulcro abierto es su garganta; con su lengua engañan. Hay veneno de serpiente debajo de sus labios

3:14b.ROM.003.014 su boca está llena de maldiciones y amargura

3:15b.ROM.003.015 Sus pies son veloces para derramar sangre

3:16b.ROM.003.016 hay ruina y miseria en sus caminos

3:17b.ROM.003.017 No conocieron el camino de paz

3:18b.ROM.003.018 no hay temor de Dios delante de sus ojos

3:19b.ROM.003.019 Pero sabemos que todo lo que dice la ley, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre, y todo el mundo esté bajo juicio ante Dios

3:20b.ROM.003.020 Porque por las obras de la ley nadie será justificado delante de él; pues por medio de la ley viene el reconocimiento del pecado

3:21b.ROM.003.021 Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios atestiguada por la Ley y los Profetas

3:22b.ROM.003.022 Ésta es la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo para todos los que creen. Pues no hay distinción

3:23b.ROM.003.023 porque todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios

3:24b.ROM.003.024 siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús

3:25b.ROM.003.025 Como demostración de su justicia, Dios le ha puesto a él como expiación por la fe en su sangre, a causa del perdón de los pecados pasados, en la paciencia de Dios

3:26b.ROM.003.026 con el propósito de manifestar su justicia en el tiempo presente; para que él sea justo y a la vez justificador del que tiene fe en Jesús

3:27b.ROM.003.027 ¿Dónde, pues, está la jactancia? Está excluida. ¿Por qué clase de ley? ¿Por la de las obras? ¡Jamás! Más bien, por la ley de la fe

3:28b.ROM.003.028 Así que consideramos que el hombre es justificado por la fe, sin las obras de la ley

3:29b.ROM.003.029 ¿Es Dios solamente Dios de los judíos? ¿No lo es también de los gentiles? ¡Por supuesto! También lo es de los gentiles

3:30b.ROM.003.030 Porque hay un solo Dios, quien justificará por la fe a los de la circuncisión, y mediante la fe a los de la incircuncisión

3:31b.ROM.003.031 Luego, ¿invalidamos la ley por la fe? ¡De ninguna manera! Más bien, confirmamos la ley

4

4:1b.ROM.004.001 ¿Qué diremos, pues, que ha encontrado Abraham, nuestro progenitor según la carne

4:2b.ROM.004.002 Porque si Abraham fue justificado por las obras, tiene de qué gloriarse, pero no delante de Dios

4:3b.ROM.004.003 Pues ¿qué dice la Escritura? Y creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia

4:4b.ROM.004.004 Al que obra, no se le considera el salario como gracia, sino como obligación

4:5b.ROM.004.005 Pero al que no obra, sino que cree en aquel que justifica al impío, se considera su fe como justicia

4:6b.ROM.004.006 De igual manera, David también proclama la felicidad del hombre a quien Dios confiere justicia sin obras

4:7b.ROM.004.007 diciendo: Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, y cuyos pecados son cubiertos

4:8b.ROM.004.008 Bienaventurado el hombre a quien el Señor jamás le tomará en cuenta su pecado

4:9b.ROM.004.009 Luego, ¿es esta felicidad solamente para los de la circuncisión, o también es para los de la incircuncisión? Pues decimos: A Abraham le fue contada su fe por justicia

4:10b.ROM.004.010 ¿Cómo le fue contada? ¿Estando él circuncidado o incircunciso? No fue en la circuncisión, sino en la incircuncisión

4:11b.ROM.004.011 Él recibió la señal de la circuncisión como sello de la justicia de la fe que tenía estando aún incircunciso, para que fuese padre de todos los creyentes no circuncidados--para que también a ellos les fuera conferida la justicia--

4:12b.ROM.004.012 y padre de la circuncisión--de los que no solamente son de la circuncisión, sino que también siguen las pisadas de la fe que tuvo nuestro padre Abraham antes de ser circuncidado--

4:13b.ROM.004.013 Porque la promesa a Abraham y a su descendencia, de que sería heredero del mundo, no fue dada por medio de la ley, sino por medio de la justicia de la fe

4:14b.ROM.004.014 Porque si los herederos son los que se basan en la ley, la fe ha sido hecha inútil y la promesa invalidada

4:15b.ROM.004.015 Porque la ley produce ira; pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión

4:16b.ROM.004.016 Por esto, proviene de la fe, a fin de que sea según la gracia, para que la promesa sea firme para toda su descendencia. No para el que es solamente de la ley, sino también para el que es de la fe de Abraham, quien es padre de todos nosotro

4:17b.ROM.004.017 --como está escrito: Te he puesto por padre de muchas naciones-- delante de Dios, a quien él creyó, quien vivifica a los muertos y llama a las cosas que no existen como si existieran

4:18b.ROM.004.018 Abraham creyó contra toda esperanza, de modo que vino a ser padre de muchas naciones, de acuerdo con lo que le había sido dicho: Así será tu descendencia

4:19b.ROM.004.019 Sin debilitarse en la fe, él tuvo muy en cuenta su cuerpo ya muerto (pues tenía casi cien años) y la matriz muerta de Sara

4:20b.ROM.004.020 Pero no dudó de la promesa de Dios por falta de fe. Al contrario, fue fortalecido en su fe, dando gloria a Dios

4:21b.ROM.004.021 plenamente convencido de que Dios, quien había prometido, era poderoso para hacerlo

4:22b.ROM.004.022 Por esta razón le fue contada por justicia

4:23b.ROM.004.023 Pero no sólo para él fue escrito que le fue contada

4:24b.ROM.004.024 sino también para nosotros, a quienes nos habría de ser contada: a los que creemos en el que resucitó de entre los muertos, a Jesús nuestro Señor

4:25b.ROM.004.025 quien fue entregado por causa de nuestras transgresiones y resucitado para nuestra justificación

5

5:1b.ROM.005.001 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo

5:2b.ROM.005.002 por medio de quien también hemos obtenido acceso por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios

5:3b.ROM.005.003 Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce perseverancia

5:4b.ROM.005.004 y la perseverancia produce carácter probado, y el carácter probado produce esperanza

5:5b.ROM.005.005 Y la esperanza no acarrea vergüenza, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado

5:6b.ROM.005.006 porque aún siendo nosotros débiles, a su tiempo Cristo murió por los impíos

5:7b.ROM.005.007 Difícilmente muere alguno por un justo. Con todo, podría ser que alguno osara morir por el bueno

5:8b.ROM.005.008 Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros

5:9b.ROM.005.009 Luego, siendo ya justificados por su sangre, cuánto más por medio de él seremos salvos de la ira

5:10b.ROM.005.010 Porque si, cuando éramos enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, cuánto más, ya reconciliados, seremos salvos por su vida

5:11b.ROM.005.011 Y no sólo esto, sino que nos gloriamos en Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, mediante quien hemos recibido ahora la reconciliación

5:12b.ROM.005.012 Por esta razón, así como el pecado entró en el mundo por medio de un solo hombre y la muerte por medio del pecado, así también la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron

5:13b.ROM.005.013 Antes de la ley, el pecado estaba en el mundo; pero como no había ley, el pecado no era tenido en cuenta

5:14b.ROM.005.014 No obstante, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, aun sobre los que no pecaron con una ofensa semejante a la de Adán, quien es figura del que había de venir

5:15b.ROM.005.015 Pero el don no es como la ofensa. Porque si por la ofensa de aquel uno murieron muchos, cuánto más abundaron para muchos la gracia de Dios y la dádiva por la gracia de un solo hombre, Jesucristo

5:16b.ROM.005.016 Ni tampoco es la dádiva como el pecado de aquel uno; porque el juicio, a la verdad, surgió de una sola ofensa para condenación, pero la gracia surgió de muchas ofensas para justificación

5:17b.ROM.005.017 Porque si por la ofensa de uno reinó la muerte por aquel uno, cuánto más reinarán en vida los que reciben la abundancia de su gracia y la dádiva de la justicia mediante aquel uno, Jesucristo

5:18b.ROM.005.018 Así que, como la ofensa de uno alcanzó a todos los hombres para la condenación, así también la justicia realizada por uno alcanzó a todos los hombres para la justificación de vida

5:19b.ROM.005.019 Porque como por la desobediencia de un solo hombre, muchos fueron constituidos pecadores, así también, por la obediencia de uno, muchos serán constituidos justos

5:20b.ROM.005.020 La ley entró para agrandar la ofensa, pero en cuanto se agrandó el pecado, sobreabundó la gracia

5:21b.ROM.005.021 para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna, por medio de Jesucristo nuestro Señor

6

6:1b.ROM.006.001 ¿Qué, pues, diremos? ¿Permaneceremos en el pecado para que abunde la gracia

6:2b.ROM.006.002 ¡De ninguna manera! Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos todavía en él

6:3b.ROM.006.003 ¿Ignoráis que todos los que fuimos bautizados en Cristo Jesús fuimos bautizados en su muerte

6:4b.ROM.006.004 Pues, por el bautismo fuimos sepultados juntamente con él en la muerte, para que así como Cristo fue resucitado de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida

6:5b.ROM.006.005 Porque así como hemos sido identificados con él en la semejanza de su muerte, también lo seremos en la semejanza de su resurrección

6:6b.ROM.006.006 Y sabemos que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que ya no seamos esclavos del pecado

6:7b.ROM.006.007 porque el que ha muerto ha sido justificado del pecado

6:8b.ROM.006.008 Si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él

6:9b.ROM.006.009 Sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él

6:10b.ROM.006.010 Porque en cuanto murió, para el pecado murió una vez por todas; pero en cuanto vive, vive para Dios

6:11b.ROM.006.011 Así también vosotros, considerad que estáis muertos para el pecado, pero que estáis vivos para Dios en Cristo Jesús

6:12b.ROM.006.012 No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que obedezcáis a sus malos deseos

6:13b.ROM.006.013 Ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado, como instrumentos de injusticia; sino más bien presentaos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia

6:14b.ROM.006.014 Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros, ya que no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia

6:15b.ROM.006.015 ¿Qué, pues? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? ¡De ninguna manera

6:16b.ROM.006.016 ¿No sabéis que cuando os ofrecéis a alguien para obedecerle como esclavos, sois esclavos del que obedecéis; ya sea del pecado para muerte o de la obediencia para justicia

6:17b.ROM.006.017 Pero gracias a Dios porque, aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de enseñanza a la cual os habéis entregado

6:18b.ROM.006.018 y una vez libertados del pecado, habéis sido hechos siervos de la justicia

6:19b.ROM.006.019 Os hablo en términos humanos, a causa de la debilidad de vuestra carne. Porque así como presentasteis vuestros miembros como esclavos a la impureza y a la iniquidad cada vez mayor, así presentad ahora vuestros miembros como esclavos a la justicia para la santidad

6:20b.ROM.006.020 Porque cuando erais esclavos del pecado, estabais libres en cuanto a la justicia

6:21b.ROM.006.021 ¿Qué recompensa, pues, teníais entonces por aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? Porque el fin de ellas es muerte

6:22b.ROM.006.022 Pero ahora, libres del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis como vuestra recompensa la santificación, y al fin la vida eterna

6:23b.ROM.006.023 Porque la paga del pecado es muerte; pero el don de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro

7

7:1b.ROM.007.001 Hermanos (hablo con los que conocen la ley), ¿ignoráis que la ley se enseñorea del hombre entre tanto que vive

7:2b.ROM.007.002 Porque la mujer casada está ligada por la ley a su esposo mientras vive; pero si su esposo muere, ella está libre de la ley del esposo

7:3b.ROM.007.003 Por lo tanto, si ella se une con otro hombre mientras vive su esposo, será llamada adúltera. Pero si su esposo muere, ella es libre de la ley; y si se une con otro esposo, no es adúltera

7:4b.ROM.007.004 De manera semejante, hermanos míos, vosotros también habéis muerto a la ley por medio del cuerpo de Cristo, para ser unidos con otro, el mismo que resucitó de entre los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios

7:5b.ROM.007.005 Porque mientras vivíamos en la carne, las pasiones pecaminosas despertadas por medio de la ley actuaban en nuestros miembros, a fin de llevar fruto para muerte

7:6b.ROM.007.006 Pero ahora, habiendo muerto a lo que nos tenía sujetos, hemos sido liberados de la ley, para que sirvamos en lo nuevo del Espíritu y no en lo antiguo de la letra

7:7b.ROM.007.007 ¿Qué, pues, diremos? ¿Que la ley es pecado? ¡De ninguna manera! Al contrario, yo no habría conocido el pecado sino por medio de la ley; porque no estaría consciente de la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás

7:8b.ROM.007.008 Pero el pecado, tomando ocasión en el mandamiento, produjo en mí toda codicia; porque sin la ley el pecado está muerto

7:9b.ROM.007.009 Así que, yo vivía en un tiempo sin la ley; pero cuando vino el mandamiento, el pecado revivió; y yo morí

7:10b.ROM.007.010 Y descubrí que el mismo mandamiento que era para vida me resultó en muerte

7:11b.ROM.007.011 porque el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, me engañó; y por él, me mató

7:12b.ROM.007.012 De manera que la ley ciertamente es santa; y el mandamiento es santo, justo y bueno

7:13b.ROM.007.013 Luego, ¿lo que es bueno llegó a ser muerte para mí? ¡De ninguna manera! Más bien, el pecado, para mostrarse pecado, mediante lo bueno produjo muerte en mí; a fin de que mediante el mandamiento el pecado llegase a ser sobremanera pecaminoso

7:14b.ROM.007.014 Porque sabemos que la ley es espiritual; pero yo soy carnal, vendido a la sujeción del pecado

7:15b.ROM.007.015 Porque lo que hago, no lo entiendo, pues no practico lo que quiero; al contrario, lo que aborrezco, eso hago

7:16b.ROM.007.016 Y ya que hago lo que no quiero, concuerdo con que la ley es buena

7:17b.ROM.007.017 De manera que ya no soy yo el que lo hace, sino el pecado que mora en mí

7:18b.ROM.007.018 Yo sé que en mí, a saber, en mi carne, no mora el bien. Porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo

7:19b.ROM.007.019 Porque no hago el bien que quiero; sino al contrario, el mal que no quiero, eso practico

7:20b.ROM.007.020 Y si hago lo que yo no quiero, ya no lo llevo a cabo yo, sino el pecado que mora en mí

7:21b.ROM.007.021 Por lo tanto, hallo esta ley: Aunque quiero hacer el bien, el mal está presente en mí

7:22b.ROM.007.022 Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios

7:23b.ROM.007.023 pero veo en mis miembros una ley diferente que combate contra la ley de mi mente y me encadena con la ley del pecado que está en mis miembros

7:24b.ROM.007.024 ¡Miserable hombre de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte

7:25b.ROM.007.025 ¡Doy gracias a Dios por medio de Jesucristo nuestro Señor! Así que yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios; pero con la carne, a la ley del pecado

8

8:1b.ROM.008.001 Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús

8:2b.ROM.008.002 porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte

8:3b.ROM.008.003 Porque Dios hizo lo que era imposible para la ley, por cuanto ella era débil por la carne: Habiendo enviado a su propio Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne

8:4b.ROM.008.004 para que la justa exigencia de la ley fuese cumplida en nosotros que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu

8:5b.ROM.008.005 Porque los que viven conforme a la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que viven conforme al Espíritu, en las cosas del Espíritu

8:6b.ROM.008.006 Porque la intención de la carne es muerte, pero la intención del Espíritu es vida y paz

8:7b.ROM.008.007 Pues la intención de la carne es enemistad contra Dios; porque no se sujeta a la ley de Dios, ni tampoco puede

8:8b.ROM.008.008 Así que, los que viven según la carne no pueden agradar a Dios

8:9b.ROM.008.009 Sin embargo, vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él

8:10b.ROM.008.010 Pero si Cristo está en vosotros, aunque el cuerpo está muerto a causa del pecado, no obstante el espíritu vive a causa de la justicia

8:11b.ROM.008.011 Y si el Espíritu de aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos mora en vosotros, el que resucitó a Cristo de entre los muertos también dará vida a vuestros cuerpos mortales mediante su Espíritu que mora en vosotros

8:12b.ROM.008.012 Así que, hermanos, somos deudores, pero no a la carne para que vivamos conforme a la carne

8:13b.ROM.008.013 Porque si vivís conforme a la carne, habéis de morir; pero si por el Espíritu hacéis morir las prácticas de la carne, viviréis

8:14b.ROM.008.014 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios

8:15b.ROM.008.015 Pues no recibisteis el espíritu de esclavitud para estar otra vez bajo el temor, sino que recibisteis el espíritu de adopción como hijos, en el cual clamamos: "¡Abba, Padre!

8:16b.ROM.008.016 El Espíritu mismo da testimonio juntamente con nuestro espíritu de que somos hijos de Dios

8:17b.ROM.008.017 Y si somos hijos, también somos herederos: herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados

8:18b.ROM.008.018 Porque considero que los padecimientos del tiempo presente no son dignos de comparar con la gloria que pronto nos ha de ser revelada

8:19b.ROM.008.019 Pues la creación aguarda con ardiente anhelo la manifestación de los hijos de Dios

8:20b.ROM.008.020 Porque la creación ha sido sujetada a la vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa de aquel que la sujetó, en esperanz

8:21b.ROM.008.021 de que aun la creación misma será librada de la esclavitud de la corrupción, para entrar a la libertad gloriosa de los hijos de Dios

8:22b.ROM.008.022 Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una sufre dolores de parto hasta ahora

8:23b.ROM.008.023 Y no sólo la creación, sino también nosotros, que tenemos las primicias del Espíritu, gemimos dentro de nosotros mismos, aguardando la adopción como hijos, la redención de nuestro cuerpo

8:24b.ROM.008.024 Porque fuimos salvos con esperanza; pero una esperanza que se ve no es esperanza, pues ¿quién sigue esperando lo que ya ve

8:25b.ROM.008.025 Pero si esperamos lo que no vemos, con perseverancia lo aguardamos

8:26b.ROM.008.026 Y asimismo, también el Espíritu nos ayuda en nuestras debilidades; porque cómo debiéramos orar, no lo sabemos; pero el Espíritu mismo intercede con gemidos indecibles

8:27b.ROM.008.027 Y el que escudriña los corazones sabe cuál es el intento del Espíritu, porque él intercede por los santos conforme a la voluntad de Dios

8:28b.ROM.008.028 Y sabemos que Dios hace que todas las cosas ayuden para bien a los que le aman, esto es, a los que son llamados conforme a su propósito

8:29b.ROM.008.029 Sabemos que a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo; a fin de que él sea el primogénito entre muchos hermanos

8:30b.ROM.008.030 Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó

8:31b.ROM.008.031 ¿Qué, pues, diremos frente a estas cosas? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros

8:32b.ROM.008.032 El que no eximió ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará gratuitamente también con él todas las cosas

8:33b.ROM.008.033 ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? El que justifica es Dios

8:34b.ROM.008.034 ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, es el que también resucitó; quien, además, está a la diestra de Dios, y quien también intercede por nosotros

8:35b.ROM.008.035 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación? ¿angustia? ¿persecución? ¿hambre? ¿desnudez? ¿peligros? ¿espada

8:36b.ROM.008.036 Como está escrito: Por tu causa somos muertos todo el tiempo; fuimos estimados como ovejas para el matadero

8:37b.ROM.008.037 Más bien, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó

8:38b.ROM.008.038 Por lo cual estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo porvenir, ni poderes

8:39b.ROM.008.039 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús, Señor nuestro

9

9:1b.ROM.009.001 Digo la verdad en Cristo; no miento. Mi conciencia da testimonio conmigo en el Espíritu Sant

9:2b.ROM.009.002 de que tengo una gran tristeza y continuo dolor en el corazón

9:3b.ROM.009.003 porque desearía yo mismo ser separado de Cristo por el bien de mis hermanos, los que son mis familiares según la carne

9:4b.ROM.009.004 Ellos son israelitas, de los cuales son la adopción, la gloria, los pactos, la promulgación de la ley, el culto y las promesas

9:5b.ROM.009.005 De ellos son los patriarcas; y de ellos según la carne proviene el Cristo, quien es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén

9:6b.ROM.009.006 No es que haya fallado la palabra de Dios; porque no todos los nacidos de Israel son de Israel

9:7b.ROM.009.007 ni por ser descendientes de Abraham son todos hijos suyos, sino que en Isaac será llamada tu descendencia

9:8b.ROM.009.008 Esto quiere decir que no son los hijos de la carne los que son hijos de Dios; más bien, los hijos de la promesa son contados como descendencia

9:9b.ROM.009.009 Porque la palabra de la promesa es ésta: Por este tiempo vendré, y Sara tendrá un hijo

9:10b.ROM.009.010 Y no sólo esto, sino que también cuando Rebeca concibió de un hombre, de Isaac nuestro padre

9:11b.ROM.009.011 y aunque todavía no habían nacido sus hijos ni habían hecho bien o mal--para que el propósito de Dios dependiese de su elección

9:12b.ROM.009.012 no de las obras sino del que llama--, a ella se le dijo: "El mayor servirá al menor"

9:13b.ROM.009.013 como está escrito: A Jacob amé, pero a Esaú aborrecí

9:14b.ROM.009.014 ¿Qué, pues, diremos? ¿Acaso hay injusticia en Dios? ¡De ninguna manera

9:15b.ROM.009.015 Porque dice a Moisés: Tendré misericordia de quien tenga misericordia, y me compadeceré de quien me compadezca

9:16b.ROM.009.016 Por lo tanto, no depende del que quiere ni del que corre, sino de Dios quien tiene misericordia

9:17b.ROM.009.017 Porque la Escritura dice al Faraón: Para esto mismo te levanté, para mostrar en ti mi poder y para que mi nombre sea proclamado por toda la tierra

9:18b.ROM.009.018 De manera que de quien quiere, tiene misericordia; pero a quien quiere, endurece

9:19b.ROM.009.019 Luego me dirás: "¿Por qué todavía inculpa? Porque, ¿quién ha resistido a su voluntad?

9:20b.ROM.009.020 Antes que nada, oh hombre, ¿quién eres tú para que contradigas a Dios? ¿Dirá el vaso formado al que lo formó: "¿Por qué me hiciste así?

9:21b.ROM.009.021 ¿O no tiene autoridad el alfarero sobre el barro para hacer de la misma masa un vaso para uso honroso y otro para uso común

9:22b.ROM.009.022 ¿Y qué hay si Dios, queriendo mostrar su ira y dar a conocer su poder, soportó con mucha paciencia a los vasos de ira que han sido preparados para destrucción

9:23b.ROM.009.023 ¿Y qué hay si él hizo esto, para dar a conocer las riquezas de su gloria sobre los vasos de misericordia que había preparado de antemano para gloria

9:24b.ROM.009.024 a los cuales también ha llamado, esto es, a nosotros, no sólo de entre los judíos, sino también de entre los gentiles

9:25b.ROM.009.025 Como también en Oseas dice: Al que no era mi pueblo llamaré pueblo mío, y a la no amada, amada

9:26b.ROM.009.026 Y será que, en el lugar donde se les dijo: "Vosotros no sois mi pueblo", allí serán llamados hijos del Dios viviente

9:27b.ROM.009.027 También Isaías proclama con respecto a Israel: Aunque el número de los hijos de Israel sea como la arena del mar, el remanente será salvo

9:28b.ROM.009.028 Porque el Señor ejecutará su palabra pronto y con vigor sobre la tierra

9:29b.ROM.009.029 Y como dijo antes Isaías: Si el Señor de los Ejércitos no nos hubiera dejado descendencia, habríamos llegado a ser como Sodoma y seríamos semejantes a Gomorra

9:30b.ROM.009.030 ¿Qué, pues, diremos? Que los gentiles, quienes no iban tras la justicia, alcanzaron la justicia, es decir, la justicia que procede de la fe

9:31b.ROM.009.031 mientras que Israel, que iba tras la ley de justicia, no alcanzó la ley

9:32b.ROM.009.032 ¿Por qué? Porque no era por fe, sino por obras. Tropezaron en la piedra de tropiezo

9:33b.ROM.009.033 como está escrito: He aquí pongo en Sion una piedra de tropiezo y una roca de escándalo; y aquel que cree en él no será avergonzado

10

10:1b.ROM.010.001 Hermanos, el deseo de mi corazón y mi oración a Dios por Israel es para salvación

10:2b.ROM.010.002 Porque yo les doy testimonio de que tienen celo por Dios, pero no de acuerdo con un conocimiento pleno

10:3b.ROM.010.003 Pues, ignorando la justicia de Dios y procurando establecer su propia justicia, no se han sujetado a la justicia de Dios

10:4b.ROM.010.004 Porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree

10:5b.ROM.010.005 Moisés escribe de la justicia que es por la ley: El hombre que haga estas cosas vivirá por ellas

10:6b.ROM.010.006 Pero la justicia que es por la fe dice así: No digas en tu corazón, "¿Quién subirá al cielo?" (esto es, para hacer descender a Cristo

10:7b.ROM.010.007 ni "¿Quién descenderá al abismo?" (esto es, para hacer subir a Cristo de entre los muertos)

10:8b.ROM.010.008 Más bien, ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Ésta es la palabra de fe que predicamos

10:9b.ROM.010.009 que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y si crees en tu corazón que Dios le levantó de entre los muertos, serás salvo

10:10b.ROM.010.010 Porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se hace confesión para salvación

10:11b.ROM.010.011 Porque la Escritura dice: Todo aquel que cree en él no será avergonzado

10:12b.ROM.010.012 Porque no hay distinción entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos es rico para con todos los que le invocan

10:13b.ROM.010.013 Porque todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo

10:14b.ROM.010.014 ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Y cómo creerán a aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique

10:15b.ROM.010.015 ¿Y cómo predicarán sin que sean enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian el evangelio de las cosas buenas

10:16b.ROM.010.016 Pero no todos obedecieron el evangelio, porque Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro mensaje

10:17b.ROM.010.017 Por esto, la fe es por el oír, y el oír por la palabra de Cristo

10:18b.ROM.010.018 Pero pregunto: ¿Acaso no oyeron? ¡Claro que sí! Por toda la tierra ha salido la voz de ellos; y hasta los confines del mundo, sus palabras

10:19b.ROM.010.019 Pero pregunto: ¿Acaso no comprendió Israel? Moisés fue el primero en decir: Yo os provocaré a celos con un pueblo que no es mío; con una nación sin entendimiento os provocaré a enojo

10:20b.ROM.010.020 También Isaías se atreve a decir: Fui hallado entre los que no me buscaban; me manifesté a los que no preguntaban por mí

10:21b.ROM.010.021 Pero acerca de Israel dice: Todo el día extendí mis manos a un pueblo desobediente y rebelde

11

11:1b.ROM.011.001 Por tanto pregunto: ¿Acaso rechazó Dios a su pueblo? ¡De ninguna manera! Porque yo mismo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín

11:2b.ROM.011.002 Dios no rechazó a su pueblo, al cual conoció de antemano. ¿O no sabéis lo que dicen las Escrituras en el caso de Elías, cuando consultó con Dios contra Israel? Dice

11:3b.ROM.011.003 Señor, han matado a tus profetas y han derribado tus altares; y yo he quedado solo, y procuran quitarme la vida

11:4b.ROM.011.004 Pero, ¿qué le dice la respuesta divina? He dejado para mí siete mil hombres que no han doblado la rodilla delante de Baal

11:5b.ROM.011.005 Así también, en este tiempo presente se ha levantado un remanente según la elección de gracia

11:6b.ROM.011.006 Y si es por la gracia, no procede de las obras; de otra manera, la gracia ya no sería gracia

11:7b.ROM.011.007 ¿Qué, pues? Lo que Israel busca, eso no alcanzó, pero los elegidos sí lo alcanzaron; y los demás fueron endurecidos

11:8b.ROM.011.008 como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos para no ver, y oídos para no oír, hasta el día de hoy

11:9b.ROM.011.009 Y David dice: Que su mesa se convierta en trampa y red, en tropezadero y retribución para ellos

11:10b.ROM.011.010 Que sus ojos se oscurezcan para no ver, y haz que su espalda se doblegue para siempre

11:11b.ROM.011.011 Pregunto pues: ¿Acaso tropezaron para que cayesen? ¡De ninguna manera! Más bien, con la transgresión de ellos ha venido la salvación a los gentiles, para que ellos sean provocados a celos

11:12b.ROM.011.012 Y si su transgresión es la riqueza del mundo y su fracaso es la riqueza de los gentiles, ¡cuánto más será la plena restauración de ellos

11:13b.ROM.011.013 Y a vosotros los gentiles digo: Por cuanto yo soy apóstol de los gentiles, honro mi ministerio

11:14b.ROM.011.014 por si de alguna manera pueda provocar a celos a los de mi carne y hacer salvos a algunos de ellos

11:15b.ROM.011.015 Porque si la exclusión de ellos resulta en la reconciliación del mundo, ¡qué será su readmisión, sino vida de entre los muertos

11:16b.ROM.011.016 Si la primicia es santa, también lo es toda la masa; y si la raíz es santa, también lo son las ramas

11:17b.ROM.011.017 Y si algunas de las ramas fueron desgajadas y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado entre ellas y has sido hecho copartícipe de la raíz, es decir, de la abundante savia del olivo

11:18b.ROM.011.018 no te jactes contra las demás ramas. Pero aunque te jactes en contra de ellas, no eres tú quien sustentas a la raíz, sino la raíz a ti

11:19b.ROM.011.019 Entonces dirás: "Las ramas fueron desgajadas para que yo fuera injertado.

11:20b.ROM.011.020 Está bien; por su incredulidad fueron desgajadas. Pero tú por tu fe estás firme. No te ensoberbezcas, sino teme

11:21b.ROM.011.021 porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, a ti tampoco te perdonará

11:22b.ROM.011.022 Considera, pues, la bondad y la severidad de Dios: la severidad ciertamente para con los que cayeron; pero la bondad para contigo, si permaneces en su bondad. De otra manera, tú también serás cortado

11:23b.ROM.011.023 Y ellos también, si no permanecen en incredulidad, serán injertados; porque Dios es poderoso para injertarlos de nuevo

11:24b.ROM.011.024 Pues si tú fuiste cortado del olivo silvestre y contra la naturaleza fuiste injertado en el buen olivo, ¡cuánto más éstos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo

11:25b.ROM.011.025 Hermanos, para que no seáis sabios en vuestro propio parecer, no quiero que ignoréis este misterio: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles

11:26b.ROM.011.026 Y así todo Israel será salvo, como está escrito: Vendrá de Sion el libertador; quitará de Jacob la impiedad

11:27b.ROM.011.027 Y éste será mi pacto con ellos, cuando yo quite sus pecados

11:28b.ROM.011.028 Así que, en cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros, pero en cuanto a la elección son amados por causa de los padres

11:29b.ROM.011.029 porque los dones y el llamamiento de Dios son irrevocables

11:30b.ROM.011.030 De igual manera, vosotros en otro tiempo erais desobedientes a Dios, pero ahora habéis alcanzado misericordia por la desobediencia de ellos

11:31b.ROM.011.031 Asimismo, ellos han sido desobedientes en este tiempo, para que por la misericordia concedida a vosotros, también a ellos les sea ahora concedida misericordia

11:32b.ROM.011.032 Porque Dios encerró a todos bajo desobediencia, para tener misericordia de todos

11:33b.ROM.011.033 ¡Oh la profundidad de las riquezas, y de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán incomprensibles son sus juicios e inescrutables sus caminos

11:34b.ROM.011.034 Porque: ¿Quién entendió la mente del Señor? ¿O quién llegó a ser su consejero

11:35b.ROM.011.035 ¿O quién le ha dado a él primero para que sea recompensado por él

11:36b.ROM.011.036 Porque de él y por medio de él y para él son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén

12

12:1b.ROM.012.001 Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios, que es vuestro culto racional

12:2b.ROM.012.002 No os conforméis a este mundo; más bien, transformaos por la renovación de vuestro entendimiento, de modo que comprobéis cuál sea la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta

12:3b.ROM.012.003 Digo, pues, a cada uno de vosotros, por la gracia que me ha sido dada, que nadie tenga más alto concepto de sí que el que deba tener; más bien, que piense con sensatez, conforme a la medida de la fe que Dios repartió a cada uno

12:4b.ROM.012.004 Porque de la manera que en un solo cuerpo tenemos muchos miembros, pero todos los miembros no tienen la misma función

12:5b.ROM.012.005 así nosotros, siendo muchos, somos un solo cuerpo en Cristo, pero todos somos miembros los unos de los otros

12:6b.ROM.012.006 De manera que tenemos dones que varían según la gracia que nos ha sido concedida: Si es de profecía, úsese conforme a la medida de la fe

12:7b.ROM.012.007 si es de servicio, en servir; el que enseña, úselo en la enseñanza

12:8b.ROM.012.008 el que exhorta, en la exhortación; el que comparte, con liberalidad; el que preside, con diligencia; y el que hace misericordia, con alegría

12:9b.ROM.012.009 El amor sea sin fingimiento, aborreciendo lo malo y adhiriéndoos a lo bueno

12:10b.ROM.012.010 amándoos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros

12:11b.ROM.012.011 no siendo perezosos en lo que requiere diligencia; siendo ardientes en espíritu, sirviendo al Señor

12:12b.ROM.012.012 gozosos en la esperanza, pacientes en la tribulación, constantes en la oración

12:13b.ROM.012.013 compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad

12:14b.ROM.012.014 Bendecid a los que os persiguen; bendecid y no maldigáis

12:15b.ROM.012.015 Gozaos con los que se gozan. Llorad con los que lloran

12:16b.ROM.012.016 Tened un mismo sentir los unos por los otros, no siendo altivos, sino acomodándoos a los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión

12:17b.ROM.012.017 No paguéis a nadie mal por mal. Procurad lo bueno delante de todos los hombres

12:18b.ROM.012.018 Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, tened paz con todos los hombres

12:19b.ROM.012.019 Amados, no os venguéis vosotros mismos, sino dejad lugar a la ira de Dios, porque está escrito: Mía es la venganza; yo pagaré, dice el Señor

12:20b.ROM.012.020 Más bien, si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; y si tiene sed, dale de beber; pues haciendo esto, carbones encendidos amontonarás sobre su cabeza

12:21b.ROM.012.021 No seas vencido por el mal, sino vence el mal con el bien

13

13:1b.ROM.013.001 Sométase toda persona a las autoridades superiores, porque no hay autoridad que no provenga de Dios; y las que hay, por Dios han sido constituidas

13:2b.ROM.013.002 Así que, el que se opone a la autoridad, se opone a lo constituido por Dios; y los que se oponen recibirán condenación para sí mismos

13:3b.ROM.013.003 Porque los gobernantes no están para infundir el terror al que hace lo bueno, sino al que hace lo malo. ¿Quieres no temer a la autoridad? Haz lo bueno y tendrás su alabanza

13:4b.ROM.013.004 porque es un servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no lleva en vano la espada; pues es un servidor de Dios, un vengador para castigo del que hace lo malo

13:5b.ROM.013.005 Por lo cual, es necesario que estéis sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por motivos de conciencia

13:6b.ROM.013.006 Porque por esto pagáis también los impuestos, pues los gobernantes son ministros de Dios que atienden a esto mismo

13:7b.ROM.013.007 Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra

13:8b.ROM.013.008 No debáis a nadie nada, salvo el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo ha cumplido la ley

13:9b.ROM.013.009 Porque los mandamientos--no cometerás adulterio, no cometerás homicidio, no robarás, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento-- se resumen en esta sentencia: Amarás a tu prójimo como a ti mismo

13:10b.ROM.013.010 El amor no hace mal al prójimo; así que el amor es el cumplimiento de la ley

13:11b.ROM.013.011 Y haced esto conociendo el tiempo, que ya es hora de despertaros del sueño; porque ahora la salvación está más cercana de nosotros que cuando creímos

13:12b.ROM.013.012 La noche está muy avanzada, y el día está cerca. Despojémonos, pues, de las obras de las tinieblas y vistámonos con las armas de la luz

13:13b.ROM.013.013 Andemos decentemente, como de día; no con glotonerías y borracheras, ni en pecados sexuales y desenfrenos, ni en peleas y envidia

13:14b.ROM.013.014 Más bien, vestíos del Señor Jesucristo, y no hagáis provisión para satisfacer los malos deseos de la carne

14

14:1b.ROM.014.001 Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones

14:2b.ROM.014.002 Porque uno cree que puede comer de todo, y el débil come sólo verduras

14:3b.ROM.014.003 El que come no menosprecie al que no come, y el que no come no juzgue al que come; porque Dios le ha recibido

14:4b.ROM.014.004 Tú, ¿quién eres que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie o cae; pero será afirmado, porque poderoso es el Señor para afirmarle

14:5b.ROM.014.005 Mientras que uno hace diferencia entre día y día, otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté convencido en su propia mente

14:6b.ROM.014.006 El que hace caso del día, para el Señor lo hace. El que come, para el Señor come, porque da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor no come, y da gracias a Dios

14:7b.ROM.014.007 Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí

14:8b.ROM.014.008 Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así que, sea que vivamos o que muramos, somos del Señor

14:9b.ROM.014.009 Porque Cristo para esto murió y vivió, para ser el Señor así de los muertos como de los que viven

14:10b.ROM.014.010 Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Pues todos compareceremos ante el tribunal de Dios

14:11b.ROM.014.011 porque está escrito: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, y toda lengua confesará a Dios

14:12b.ROM.014.012 De manera que cada uno de nosotros rendirá cuenta a Dios de sí mismo

14:13b.ROM.014.013 Así que, no nos juzguemos más los unos a los otros; más bien, determinad no poner tropiezo, impedimento u obstáculo al hermano

14:14b.ROM.014.014 Yo sé, y estoy persuadido en el Señor Jesús, que nada hay inmundo en sí; pero para aquel que estima que algo es inmundo, para él sí lo es

14:15b.ROM.014.015 Pues si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no andas conforme al amor. No arruines por tu comida a aquel por quien Cristo murió

14:16b.ROM.014.016 Por tanto, no dejéis que se hable mal de lo que para vosotros es bueno

14:17b.ROM.014.017 porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo

14:18b.ROM.014.018 Porque el que en esto sirve a Cristo, agrada a Dios y es aprobado por los hombres

14:19b.ROM.014.019 Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación

14:20b.ROM.014.020 No destruyas la obra de Dios por causa de la comida. A la verdad, todas las cosas son limpias; pero es malo que un hombre cause tropiezo por su comida

14:21b.ROM.014.021 Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni hacer nada en que tropiece tu hermano

14:22b.ROM.014.022 La fe que tú tienes, tenla para contigo mismo delante de Dios. Dichoso el que no se condena a sí mismo con lo que aprueba

14:23b.ROM.014.023 Pero el que duda al respecto, es condenado si come, porque no lo hace con fe. Pues todo lo que no proviene de fe es pecado

15

15:1b.ROM.015.001 Así que, los que somos más fuertes debemos sobrellevar las flaquezas de los débiles y no agradarnos a nosotros mismos

15:2b.ROM.015.002 Cada uno de nosotros agrade a su prójimo para el bien, con miras a la edificación

15:3b.ROM.015.003 Porque Cristo no se agradó a sí mismo; más bien, como está escrito: Las afrentas de los que te afrentaron, cayeron sobre mí

15:4b.ROM.015.004 Pues lo que fue escrito anteriormente fue escrito para nuestra enseñanza, a fin de que por la perseverancia y la exhortación de las Escrituras tengamos esperanza

15:5b.ROM.015.005 Y el Dios de la perseverancia y de la exhortación os conceda que tengáis el mismo sentir los unos por los otros, según Cristo Jesús

15:6b.ROM.015.006 para que unánimes y a una sola voz glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo

15:7b.ROM.015.007 Por tanto, recibíos unos a otros como Cristo os recibió para la gloria de Dios

15:8b.ROM.015.008 Digo, pues, que Cristo fue hecho ministro de la circuncisión a favor de la verdad de Dios, para confirmar las promesas hechas a los patriarcas

15:9b.ROM.015.009 y para que las naciones glorifiquen a Dios por la misericordia, como está escrito: Por tanto, yo te confesaré entre las naciones, y cantaré a tu nombre

15:10b.ROM.015.010 Y otra vez dice: Alegraos, naciones, con su pueblo

15:11b.ROM.015.011 Y otra vez: Alabad al Señor, todas las naciones; y ensalzadle, pueblos todos

15:12b.ROM.015.012 Y otra vez dice Isaías: Vendrá la raíz de Isaí, y el que se levantará para gobernar a las naciones; y las naciones esperarán en él

15:13b.ROM.015.013 Que el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en la esperanza por el poder del Espíritu Santo

15:14b.ROM.015.014 Pero yo mismo estoy persuadido de vosotros, hermanos míos, que vosotros también estáis colmados de bondad, llenos de todo conocimiento, de tal manera que podéis aconsejaros los unos a los otros

15:15b.ROM.015.015 Pero con bastante atrevimiento os he escrito para haceros recordar ciertos asuntos. Esto hago a causa de la gracia que me ha sido dada por Dio

15:16b.ROM.015.016 para ser ministro de Cristo Jesús a los gentiles, ejerciendo el servicio sagrado del evangelio de Dios; y esto, con el fin de que la ofrenda de los gentiles sea bien recibida, santificada por el Espíritu Santo

15:17b.ROM.015.017 Tengo, pues, de qué gloriarme en Cristo Jesús, en las cosas que se refieren a Dios

15:18b.ROM.015.018 Porque no me atrevería a hablar de nada que Cristo no haya hecho por medio de mí, para la obediencia de los gentiles, por palabra y obra

15:19b.ROM.015.019 con poder de señales y prodigios, con el poder del Espíritu de Dios; de modo que desde Jerusalén hasta los alrededores del Ilírico lo he llenado todo con el evangelio de Cristo

15:20b.ROM.015.020 De esta manera he procurado predicar el evangelio donde Cristo no era nombrado, para no edificar sobre fundamento ajeno

15:21b.ROM.015.021 sino como está escrito: Verán aquellos a quienes nunca se les anunció acerca de él, y los que no han oído entenderán

15:22b.ROM.015.022 Por esta razón, he sido impedido muchas veces de ir a vosotros

15:23b.ROM.015.023 pero ahora, no teniendo más lugar en estas regiones y teniendo desde hace muchos años el gran deseo de ir a vosotros

15:24b.ROM.015.024 lo haré cuando viaje para España. Porque espero veros al pasar y ser encaminado por vosotros allá, una vez que en algo me haya gozado con vosotros

15:25b.ROM.015.025 Pero ahora voy a Jerusalén para ministrar a los santos

15:26b.ROM.015.026 Porque Macedonia y Acaya tuvieron a bien hacer una ofrenda para los pobres de entre los santos que están en Jerusalén

15:27b.ROM.015.027 Pues les pareció bien, y son deudores a ellos; porque si los gentiles han sido hechos participantes de sus bienes espirituales, ellos también deben servirles con sus bienes materiales

15:28b.ROM.015.028 Así que, cuando haya concluido esto y les haya entregado oficialmente este fruto, pasaré por vosotros a España

15:29b.ROM.015.029 Y sé que cuando vaya a vosotros, llegaré con la abundancia de la bendición de Cristo

15:30b.ROM.015.030 Pero os ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que luchéis conmigo en oración por mí delante de Dios

15:31b.ROM.015.031 para que yo sea librado de los desobedientes que están en Judea, y que mi servicio a Jerusalén sea del agrado de los santos

15:32b.ROM.015.032 para que al llegar a vosotros con gozo por la voluntad de Dios, encuentre descanso junto con vosotros

15:33b.ROM.015.033 Y el Dios de paz sea con todos vosotros. Amén

16

16:1b.ROM.016.001 Os recomiendo a nuestra hermana Febe, diaconisa de la iglesia que está en Cencrea

16:2b.ROM.016.002 para que la recibáis en el Señor, como es digno de los santos, y que la ayudéis en cualquier cosa que sea necesaria; porque ella ha ayudado a muchos, incluso a mí mismo

16:3b.ROM.016.003 Saludad a Priscila y a Aquilas, mis colaboradores en Cristo Jesús

16:4b.ROM.016.004 que expusieron sus cuellos por mi vida, y a quienes estoy agradecido, no sólo yo, sino también todas las iglesias de los gentiles

16:5b.ROM.016.005 Saludad también a la iglesia de su casa. Saludad a Epeneto, amado mío, que es uno de los primeros frutos de Acaya en Cristo

16:6b.ROM.016.006 Saludad a María, quien ha trabajado arduamente entre vosotros

16:7b.ROM.016.007 Saludad a Andrónico y a Junias, mis parientes y compañeros de prisiones, quienes son muy estimados por los apóstoles y también fueron antes de mí en Cristo

16:8b.ROM.016.008 Saludad a Amplias, amado mío en el Señor

16:9b.ROM.016.009 Saludad a Urbano, nuestro colaborador en Cristo y a Estaquis, amado mío

16:10b.ROM.016.010 Saludad a Apeles, aprobado en Cristo. Saludad a los de la casa de Aristóbulo

16:11b.ROM.016.011 Saludad a Herodión, mi pariente. Saludad a los de la casa de Narciso, los cuales están en el Señor

16:12b.ROM.016.012 Saludad a Trifena y a Trifosa, las cuales han trabajado arduamente en el Señor. Saludad a la amada Pérsida, quien ha trabajado mucho en el Señor

16:13b.ROM.016.013 Saludad a Rufo, el escogido en el Señor; y a su madre, que también es mía

16:14b.ROM.016.014 Saludad a Asíncrito, a Flegonte, a Hermas, a Patrobas, a Hermes y a los hermanos que están con ellos

16:15b.ROM.016.015 Saludad a Filólogo y a Julia, a Nereo y a la hermana de él, a Olimpas y a todos los santos que están con ellos

16:16b.ROM.016.016 Saludaos unos a otros con un beso santo. Os saludan todas las iglesias de Cristo

16:17b.ROM.016.017 Pero os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que habéis aprendido, y que os apartéis de ellos

16:18b.ROM.016.018 Porque tales personas no sirven a Cristo nuestro Señor, sino a sus propios estómagos, y con suaves palabras y lisonjas engañan a los corazones de los ingenuos

16:19b.ROM.016.019 Porque vuestra obediencia ha llegado a ser conocida de todos, de modo que me gozo a causa de vosotros; pero quiero que seáis sabios para el bien e inocentes para el mal

16:20b.ROM.016.020 Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás debajo de vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesús sea con vosotros

16:21b.ROM.016.021 Os saludan Timoteo mi colaborador, y Lucio, Jasón y Sosípater, mis parientes

16:22b.ROM.016.022 Yo Tercio, que he escrito la epístola, os saludo en el Señor

16:23b.ROM.016.023 Os saluda Gayo, hospedador mío y de toda la iglesia. Os saludan Erasto, tesorero de la ciudad, y el hermano Cuarto

16:24b.ROM.016.024 La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén

16:25b.ROM.016.025 Y al que puede haceros firmes--según mi evangelio y la predicación de Jesucristo; y según la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos

16:26b.ROM.016.026 pero que ha sido manifestado ahora; y que por medio de las Escrituras proféticas y según el mandamiento del Dios eterno se ha dado a conocer a todas las naciones para la obediencia de la fe--

16:27b.ROM.016.027 al único sabio Dios, sea la gloria mediante Jesucristo, para siempre. Amén


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TextGrid Repository (2025). Spanish Collection. Romans (Spanish). Romans (Spanish). Multilingual Parallel Bible Corpus. Multilingual Bible Corpus. https://hdl.handle.net/21.11113/0000-0016-B92F-4