Matthew (Spanish)
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1:1b.MAT.001.001 Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham
1:2b.MAT.001.002 Abraham engendró a Isaac; Isaac engendró a Jacob; Jacob engendró a Judá y a sus hermanos
1:3b.MAT.001.003 Judá engendró de Tamar a Fares y a Zéraj; Fares engendró a Hesrón; Hesrón engendró a Aram
1:4b.MAT.001.004 Aram engendró a Aminadab; Aminadab engendró a Najsón; Najsón engendró a Salmón
1:5b.MAT.001.005 Salmón engendró de Rajab a Boaz; Boaz engendró de Rut a Obed; Obed engendró a Isaí
1:6b.MAT.001.006 Isaí engendró al rey David. David engendró a Salomón, de la que fue mujer de Urías
1:7b.MAT.001.007 Salomón engendró a Roboam; Roboam engendró a Abías; Abías engendró a Asa
1:8b.MAT.001.008 Asa engendró a Josafat; Josafat engendró a Joram; Joram engendró a Uzías
1:9b.MAT.001.009 Uzías engendró a Jotam; Jotam engendró a Acaz; Acaz engendró a Ezequías
1:10b.MAT.001.010 Ezequías engendró a Manasés; Manasés engendró a Amón; Amón engendró a Josías
1:11b.MAT.001.011 Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos en el tiempo de la deportación a Babilonia
1:12b.MAT.001.012 Después de la deportación a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel; Salatiel engendró a Zorobabel
1:13b.MAT.001.013 Zorobabel engendró a Abiud; Abiud engendró a Eliaquim; Eliaquim engendró a Azor
1:14b.MAT.001.014 Azor engendró a Sadoc; Sadoc engendró a Aquim; Aquim engendró a Eliud
1:15b.MAT.001.015 Eliud engendró a Eleazar; Eleazar engendró a Matán; Matán engendró a Jacob
1:16b.MAT.001.016 Jacob engendró a José, marido de María, de la cual nació Jesús, llamado el Cristo
1:17b.MAT.001.017 De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David son catorce generaciones, y desde David hasta la deportación a Babilonia son catorce generaciones, y desde la deportación a Babilonia hasta el Cristo son catorce generaciones
1:18b.MAT.001.018 El nacimiento de Jesucristo fue así: Su madre María estaba desposada con José; y antes de que se unieran, se halló que ella había concebido del Espíritu Santo
1:19b.MAT.001.019 José, su marido, como era justo y no quería difamarla, se propuso dejarla secretamente
1:20b.MAT.001.020 Mientras él pensaba en esto, he aquí un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: "José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que ha sido engendrado en ella es del Espíritu Santo
1:21b.MAT.001.021 Ella dará a luz un hijo; y llamarás su nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
1:22b.MAT.001.022 Todo esto aconteció para que se cumpliese lo que habló el Señor por medio del profeta, diciendo
1:23b.MAT.001.023 He aquí, la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarán su nombre Emanuel, que traducido quiere decir: Dios con nosotros
1:24b.MAT.001.024 Cuando José despertó del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer
1:25b.MAT.001.025 Pero no la conoció hasta que ella dio a luz un hijo, y llamó su nombre Jesús
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2:1b.MAT.002.001 Jesús nació en Belén de Judea, en días del rey Herodes. Y he aquí unos magos vinieron del oriente a Jerusalén
2:2b.MAT.002.002 preguntando: --¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque hemos visto su estrella en el oriente y hemos venido para adorarle
2:3b.MAT.002.003 Cuando el rey Herodes oyó esto, se turbó, y toda Jerusalén con él
2:4b.MAT.002.004 Y habiendo convocado a todos los principales sacerdotes y a los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo
2:5b.MAT.002.005 Ellos le dijeron: --En Belén de Judea, porque así está escrito por el profeta
2:6b.MAT.002.006 Y tú, Belén, en la tierra de Judá, de ninguna manera eres la más pequeña entre los gobernadores de Judá; porque de ti saldrá un gobernante que pastoreará a mi pueblo Israel
2:7b.MAT.002.007 Entonces Herodes llamó en secreto a los magos e indagó de ellos el tiempo de la aparición de la estrella
2:8b.MAT.002.008 Y enviándolos a Belén, les dijo: --Id y averiguad con cuidado acerca del niño. Tan pronto le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore
2:9b.MAT.002.009 Ellos, después de oír al rey, se fueron. Y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo sobre donde estaba el niño
2:10b.MAT.002.010 Al ver la estrella, se regocijaron con gran alegría
2:11b.MAT.002.011 Cuando entraron en la casa, vieron al niño con María su madre, y postrándose le adoraron. Entonces abrieron sus tesoros y le ofrecieron presentes de oro, incienso y mirra
2:12b.MAT.002.012 Pero advertidos por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su país por otro camino
2:13b.MAT.002.013 Después que ellos partieron, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José, diciendo: "Levántate; toma al niño y a su madre, y huye a Egipto. Quédate allá hasta que yo te diga, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo.
2:14b.MAT.002.014 Entonces José se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto
2:15b.MAT.002.015 Y estuvo allí hasta la muerte de Herodes, para que se cumpliese lo que habló el Señor por medio del profeta, diciendo: De Egipto llamé a mi hijo
2:16b.MAT.002.016 Entonces Herodes, al verse burlado por los magos, se enojó sobremanera y mandó matar a todos los niños varones en Belén y en todos sus alrededores, de dos años de edad para abajo, conforme al tiempo que había averiguado de los magos
2:17b.MAT.002.017 Entonces se cumplió lo dicho por medio del profeta Jeremías, diciendo
2:18b.MAT.002.018 Voz fue oída en Ramá; grande llanto y lamentación. Raquel lloraba por sus hijos, y no quería ser consolada, porque perecieron
2:19b.MAT.002.019 Cuando había muerto Herodes, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José en Egipto
2:20b.MAT.002.020 diciendo: "Levántate, toma al niño y a su madre, y ve a la tierra de Israel, porque han muerto los que procuraban quitar la vida al niño.
2:21b.MAT.002.021 Entonces él se levantó, tomó al niño y a su madre, y entró en la tierra de Israel
2:22b.MAT.002.022 Pero, al oír que Arquelao reinaba en Judea en lugar de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allá; y advertido por revelación en sueños, fue a las regiones de Galilea
2:23b.MAT.002.023 Habiendo llegado, habitó en la ciudad que se llama Nazaret. Así se cumplió lo dicho por medio de los profetas, que había de ser llamado nazareno
3
3:1b.MAT.003.001 En aquellos días apareció Juan el Bautista predicando en el desierto de Jude
3:2b.MAT.003.002 y diciendo: "Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.
3:3b.MAT.003.003 Pues éste es aquel de quien fue dicho por medio del profeta Isaías: Voz del que proclama en el desierto: "Preparad el camino del Señor; enderezad sus sendas.
3:4b.MAT.003.004 Juan mismo estaba vestido de pelo de camello y con un cinto de cuero a la cintura. Su comida era langostas y miel silvestre
3:5b.MAT.003.005 Entonces salían a él Jerusalén y toda Judea y toda la región del Jordán
3:6b.MAT.003.006 y confesando sus pecados eran bautizados por él en el río Jordán
3:7b.MAT.003.007 Pero cuando Juan vio que muchos de los fariseos y de los saduceos venían a su bautismo, les decía: "¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera
3:8b.MAT.003.008 Producid, pues, frutos dignos de arrepentimiento
3:9b.MAT.003.009 y no penséis decir dentro de vosotros: 'A Abraham tenemos por padre.' Porque yo os digo que aun de estas piedras Dios puede levantar hijos a Abraham
3:10b.MAT.003.010 El hacha ya está puesta a la raíz de los árboles. Por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuego
3:11b.MAT.003.011 Yo, a la verdad, os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene después de mí, cuyo calzado no soy digno de llevar, es más poderoso que yo. Él os bautizará en el Espíritu Santo y fuego
3:12b.MAT.003.012 Su aventador está en su mano, y limpiará su era. Recogerá su trigo en el granero y quemará la paja en el fuego que nunca se apagará.
3:13b.MAT.003.013 Entonces Jesús vino de Galilea al Jordán, a Juan, para ser bautizado por él
3:14b.MAT.003.014 Pero Juan procuraba impedírselo diciendo: --Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí
3:15b.MAT.003.015 Pero Jesús le respondió: --Permítelo por ahora, porque así nos conviene cumplir toda justicia. Entonces se lo permitió
3:16b.MAT.003.016 Y cuando Jesús fue bautizado, en seguida subió del agua, y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma y venía sobre él
3:17b.MAT.003.017 Y he aquí, una voz de los cielos decía: "Éste es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.
4
4:1b.MAT.004.001 Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo
4:2b.MAT.004.002 Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre
4:3b.MAT.004.003 El tentador se acercó y le dijo: --Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan
4:4b.MAT.004.004 Pero él respondió y dijo: --Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios
4:5b.MAT.004.005 Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, le puso de pie sobre el pináculo del templo
4:6b.MAT.004.006 y le dijo: --Si eres Hijo de Dios, échate abajo, porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y en sus manos te llevarán, de modo que nunca tropieces con tu pie en piedra
4:7b.MAT.004.007 Jesús le dijo: --Además está escrito: No pondrás a prueba al Señor tu Dios
4:8b.MAT.004.008 Otra vez el diablo le llevó a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y su gloria
4:9b.MAT.004.009 Y le dijo: --Todo esto te daré, si postrado me adoras
4:10b.MAT.004.010 Entonces Jesús le dijo: --Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás y a él solo servirás
4:11b.MAT.004.011 Entonces el diablo le dejó, y he aquí, los ángeles vinieron y le servían
4:12b.MAT.004.012 Y cuando Jesús oyó que Juan había sido encarcelado, regresó a Galilea
4:13b.MAT.004.013 Y habiendo dejado Nazaret, fue y habitó en Capernaúm, ciudad junto al mar en la región de Zabulón y Neftalí
4:14b.MAT.004.014 para que se cumpliese lo dicho por medio del profeta Isaías, diciendo
4:15b.MAT.004.015 Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles
4:16b.MAT.004.016 El pueblo que moraba en tinieblas vio una gran luz. A los que moraban en región y sombra de muerte, la luz les amaneció
4:17b.MAT.004.017 Desde entonces Jesús comenzó a predicar y a decir: "¡Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado!
4:18b.MAT.004.018 Mientras andaba junto al mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos: a Simón, que es llamado Pedro, y a su hermano Andrés. Estaban echando una red en el mar, porque eran pescadores
4:19b.MAT.004.019 Y les dijo: "Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.
4:20b.MAT.004.020 Y de inmediato ellos dejaron sus redes y le siguieron
4:21b.MAT.004.021 Y pasando más adelante, vio a otros dos hermanos, Jacobo hijo de Zebedeo y Juan su hermano, en la barca con su padre Zebedeo, arreglando sus redes. Los llamó
4:22b.MAT.004.022 y en seguida ellos dejaron la barca y a su padre, y le siguieron
4:23b.MAT.004.023 Jesús recorría toda Galilea enseñando en las sinagogas de ellos, predicando el evangelio del reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo
4:24b.MAT.004.024 Su fama corrió por toda Siria, y le trajeron todos los que tenían males: los que padecían diversas enfermedades y dolores, los endemoniados, los lunáticos y los paralíticos. Y él los sanó
4:25b.MAT.004.025 Le siguieron grandes multitudes de Galilea, de Decápolis, de Jerusalén, de Judea y del otro lado del Jordán
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5:1b.MAT.005.001 Cuando vio la multitud, subió al monte; y al sentarse él, se le acercaron sus discípulos
5:2b.MAT.005.002 Y abriendo su boca, les enseñaba diciendo
5:3b.MAT.005.003 "Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos
5:4b.MAT.005.004 "Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados
5:5b.MAT.005.005 "Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad
5:6b.MAT.005.006 "Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados
5:7b.MAT.005.007 "Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos recibirán misericordia
5:8b.MAT.005.008 "Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios
5:9b.MAT.005.009 "Bienaventurados los que hacen la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios
5:10b.MAT.005.010 "Bienaventurados los que son perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos
5:11b.MAT.005.011 "Bienaventurados sois cuando os vituperan y os persiguen, y dicen toda clase de mal contra vosotros por mi causa, mintiendo
5:12b.MAT.005.012 Gozaos y alegraos, porque vuestra recompensa es grande en los cielos; pues así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros
5:13b.MAT.005.013 "Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué será salada? No vale más para nada, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres
5:14b.MAT.005.014 "Vosotros sois la luz del mundo. Una ciudad asentada sobre un monte no puede ser escondida
5:15b.MAT.005.015 Tampoco se enciende una lámpara para ponerla debajo de un cajón, sino sobre el candelero; y así alumbra a todos los que están en la casa
5:16b.MAT.005.016 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, de modo que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos
5:17b.MAT.005.017 "No penséis que he venido para abrogar la Ley o los Profetas. No he venido para abrogar, sino para cumplir
5:18b.MAT.005.018 De cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni siquiera una jota ni una tilde pasará de la ley hasta que todo haya sido cumplido
5:19b.MAT.005.019 "Por lo tanto, cualquiera que quebranta el más pequeño de estos mandamientos y así enseña a los hombres, será considerado el más pequeño en el reino de los cielos. Pero cualquiera que los cumple y los enseña, éste será considerado grande en el reino de los cielos
5:20b.MAT.005.020 Porque os digo que a menos que vuestra justicia sea mayor que la de los escribas y de los fariseos, jamás entraréis en el reino de los cielos
5:21b.MAT.005.021 "Habéis oído que fue dicho a los antiguos: No cometerás homicidio; y cualquiera que comete homicidio será culpable en el juicio
5:22b.MAT.005.022 Pero yo os digo que todo el que se enoja con su hermano será culpable en el juicio. Cualquiera que le llama a su hermano 'necio' será culpable ante el Sanedrín; y cualquiera que le llama 'fatuo' será expuesto al infierno de fuego
5:23b.MAT.005.023 "Por tanto, si has traído tu ofrenda al altar y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti
5:24b.MAT.005.024 deja tu ofrenda allí delante del altar, y ve, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces vuelve y ofrece tu ofrenda
5:25b.MAT.005.025 "Reconcíliate pronto con tu adversario mientras estás con él en el camino; no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al guardia, y seas echado en la cárcel
5:26b.MAT.005.026 De cierto te digo que jamás saldrás de allí hasta que pagues el último cuadrante
5:27b.MAT.005.027 "Habéis oído que fue dicho: No cometerás adulterio
5:28b.MAT.005.028 Pero yo os digo que todo el que mira a una mujer para codiciarla ya adulteró con ella en su corazón
5:29b.MAT.005.029 Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti. Porque es mejor para ti que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno
5:30b.MAT.005.030 Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala y échala de ti. Porque es mejor para ti que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno
5:31b.MAT.005.031 "También fue dicho: Cualquiera que despide a su mujer, déle carta de divorcio
5:32b.MAT.005.032 Pero yo os digo que todo aquel que se divorcia de su mujer, a no ser por causa de adulterio, hace que ella cometa adulterio. Y el que se casa con la mujer divorciada comete adulterio
5:33b.MAT.005.033 "Además, habéis oído que fue dicho a los antiguos: No jurarás falsamente; sino que cumplirás al Señor tus juramentos
5:34b.MAT.005.034 Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios
5:35b.MAT.005.035 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del Gran Rey
5:36b.MAT.005.036 No jurarás ni por tu cabeza, porque no puedes hacer que un cabello sea ni blanco ni negro
5:37b.MAT.005.037 Pero sea vuestro hablar, 'sí', 'sí', y 'no', 'no'. Porque lo que va más allá de esto, procede del mal
5:38b.MAT.005.038 "Habéis oído que fue dicho a los antiguos: Ojo por ojo y diente por diente
5:39b.MAT.005.039 Pero yo os digo: No resistáis al malo. Más bien, a cualquiera que te golpea en la mejilla derecha, vuélvele también la otra
5:40b.MAT.005.040 Y al que quiera llevarte a juicio y quitarte la túnica, déjale también el manto
5:41b.MAT.005.041 A cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos
5:42b.MAT.005.042 Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo niegues
5:43b.MAT.005.043 "Habéis oído que fue dicho: Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo
5:44b.MAT.005.044 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, y orad por los que os persiguen
5:45b.MAT.005.045 de modo que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, porque él hace salir su sol sobre malos y buenos, y hace llover sobre justos e injustos
5:46b.MAT.005.046 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tenéis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos
5:47b.MAT.005.047 Y si saludáis solamente a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen eso mismo los gentiles
5:48b.MAT.005.048 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto
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6:1b.MAT.006.001 "Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos por ellos. De lo contrario, no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos
6:2b.MAT.006.002 Cuando, pues, hagas obras de misericordia, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser honrados por los hombres. De cierto os digo que ellos ya tienen su recompensa
6:3b.MAT.006.003 Pero cuando tú hagas obras de misericordia, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha
6:4b.MAT.006.004 de modo que tus obras de misericordia sean en secreto. Y tu Padre que ve en secreto te recompensará
6:5b.MAT.006.005 "Cuando oréis, no seáis como los hipócritas, que aman orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos por los hombres. De cierto os digo que ya tienen su recompensa
6:6b.MAT.006.006 Pero tú, cuando ores, entra en tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en secreto te recompensará
6:7b.MAT.006.007 Y al orar, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que serán oídos por su palabrería
6:8b.MAT.006.008 Por tanto, no os hagáis semejantes a ellos, porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad antes que vosotros le pidáis
6:9b.MAT.006.009 Vosotros, pues, orad así: Padre nuestro que estás en los cielos: Santificado sea tu nombre
6:10b.MAT.006.010 venga tu reino, sea hecha tu voluntad, como en el cielo así también en la tierra
6:11b.MAT.006.011 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy
6:12b.MAT.006.012 Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores
6:13b.MAT.006.013 Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal. Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria por todos los siglos. Amén
6:14b.MAT.006.014 Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, vuestro Padre celestial también os perdonará a vosotros
6:15b.MAT.006.015 Pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas
6:16b.MAT.006.016 "Cuando ayunéis, no os hagáis los decaídos, como los hipócritas, que descuidan su apariencia para mostrar a los hombres que ayunan. De cierto os digo que ya tienen su recompensa
6:17b.MAT.006.017 Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lávate la cara
6:18b.MAT.006.018 de modo que no muestres a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto. Y tu Padre que ve en secreto te recompensará
6:19b.MAT.006.019 "No acumuléis para vosotros tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido corrompen, y donde los ladrones se meten y roban
6:20b.MAT.006.020 Más bien, acumulad para vosotros tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el óxido corrompen, y donde los ladrones no se meten ni roban
6:21b.MAT.006.021 Porque donde esté tu tesoro, allí también estará tu corazón
6:22b.MAT.006.022 "La lámpara del cuerpo es el ojo. Así que, si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará lleno de luz
6:23b.MAT.006.023 Pero si tu ojo es malo, todo tu cuerpo estará en tinieblas. De modo que, si la luz que hay en ti es oscuridad, ¡cuán grande es esa oscuridad
6:24b.MAT.006.024 "Nadie puede servir a dos señores; porque aborrecerá al uno y amará al otro, o se dedicará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas
6:25b.MAT.006.025 "Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido
6:26b.MAT.006.026 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros de mucho más valor que ellas
6:27b.MAT.006.027 ¿Quién de vosotros podrá, por más que se afane, añadir a su estatura un codo
6:28b.MAT.006.028 ¿Por qué os afanáis por el vestido? Mirad los lirios del campo, cómo crecen. Ellos no trabajan ni hilan
6:29b.MAT.006.029 pero os digo que ni aun Salomón, con toda su gloria, fue vestido como uno de ellos
6:30b.MAT.006.030 Si Dios viste así la hierba del campo, que hoy está y mañana es echada en el horno, ¿no hará mucho más por vosotros, hombres de poca fe
6:31b.MAT.006.031 "Por tanto, no os afanéis diciendo: '¿Qué comeremos?' o '¿Qué beberemos?' o '¿Con qué nos cubriremos?
6:32b.MAT.006.032 Porque los gentiles buscan todas estas cosas, pero vuestro Padre que está en los cielos sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas
6:33b.MAT.006.033 Más bien, buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas
6:34b.MAT.006.034 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su propio afán. Basta a cada día su propio mal
7
7:1b.MAT.007.001 "No juzguéis, para que no seáis juzgados
7:2b.MAT.007.002 Porque con el juicio con que juzgáis seréis juzgados, y con la medida con que medís se os medirá
7:3b.MAT.007.003 "¿Por qué miras la brizna de paja que está en el ojo de tu hermano, y dejas de ver la viga que está en tu propio ojo
7:4b.MAT.007.004 ¿Cómo dirás a tu hermano: 'Deja que yo saque la brizna de tu ojo', y he aquí la viga está en el tuyo
7:5b.MAT.007.005 ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces podrás ver para sacar la brizna del ojo de tu hermano
7:6b.MAT.007.006 "No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen y después se vuelvan contra vosotros y os despedacen
7:7b.MAT.007.007 "Pedid, y se os dará. Buscad y hallaréis. Llamad, y se os abrirá
7:8b.MAT.007.008 Porque todo el que pide recibe, el que busca halla, y al que llama se le abrirá
7:9b.MAT.007.009 ¿Qué hombre hay entre vosotros que, al hijo que le pide pan, le dará una piedra
7:10b.MAT.007.010 ¿O al que le pide pescado, le dará una serpiente
7:11b.MAT.007.011 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden
7:12b.MAT.007.012 "Así que, todo lo que queráis que los hombres hagan por vosotros, así también haced por ellos, porque esto es la Ley y los Profetas
7:13b.MAT.007.013 "Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que entran por ella
7:14b.MAT.007.014 Pero ¡qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que lleva a la vida! Y son pocos los que la hallan
7:15b.MAT.007.015 "Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros vestidos de ovejas, pero que por dentro son lobos rapaces
7:16b.MAT.007.016 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos
7:17b.MAT.007.017 Así también, todo árbol sano da buenos frutos, pero el árbol podrido da malos frutos
7:18b.MAT.007.018 El árbol sano no puede dar malos frutos, ni tampoco puede el árbol podrido dar buenos frutos
7:19b.MAT.007.019 Todo árbol que no lleva buen fruto es cortado y echado en el fuego
7:20b.MAT.007.020 Así que, por sus frutos los conoceréis
7:21b.MAT.007.021 "No todo el que me dice 'Señor, Señor' entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos
7:22b.MAT.007.022 Muchos me dirán en aquel día: '¡Señor, Señor! ¿No profetizamos en tu nombre? ¿En tu nombre no echamos demonios? ¿Y en tu nombre no hicimos muchas obras poderosas?
7:23b.MAT.007.023 Entonces yo les declararé: 'Nunca os he conocido. ¡Apartaos de mí, obradores de maldad!
7:24b.MAT.007.024 "Cualquiera, pues, que me oye estas palabras y las hace, será semejante a un hombre prudente que edificó su casa sobre la peña
7:25b.MAT.007.025 Y cayó la lluvia, vinieron torrentes, soplaron vientos y golpearon contra aquella casa. Pero ella no se derrumbó, porque se había fundado sobre la peña
7:26b.MAT.007.026 "Pero todo el que me oye estas palabras y no las hace, será semejante a un hombre insensato que edificó su casa sobre la arena
7:27b.MAT.007.027 Cayó la lluvia, vinieron torrentes, y soplaron vientos, y azotaron contra aquella casa. Y se derrumbó, y fue grande su ruina.
7:28b.MAT.007.028 Y aconteció que cuando Jesús terminó estas palabras, las multitudes estaban maravilladas de su enseñanza
7:29b.MAT.007.029 porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas
8
8:1b.MAT.008.001 Cuando descendió del monte, le siguió mucha gente
8:2b.MAT.008.002 Y he aquí vino un leproso y se postró ante él diciendo: --¡Señor, si quieres, puedes limpiarme
8:3b.MAT.008.003 Jesús extendió la mano y le tocó diciendo: --Quiero. ¡Sé limpio! Y al instante quedó limpio de la lepra
8:4b.MAT.008.004 Entonces Jesús le dijo: --Mira, no lo digas a nadie; pero ve, muéstrate al sacerdote y ofrece la ofrenda que mandó Moisés, para testimonio a ellos
8:5b.MAT.008.005 Cuando Jesús entró en Capernaúm, vino a él un centurión y le rog
8:6b.MAT.008.006 diciendo: --Señor, mi criado está postrado en casa, paralítico, y sufre terribles dolores
8:7b.MAT.008.007 Y le dijo: --Yo iré y le sanaré
8:8b.MAT.008.008 Respondió el centurión y dijo: --Señor, yo no soy digno de que entres bajo mi techo. Solamente di la palabra, y mi criado será sanado
8:9b.MAT.008.009 Porque yo también soy un hombre bajo autoridad y tengo soldados bajo mi mando. Si digo a éste: "Ve", él va; si digo al otro: "Ven", él viene; y si digo a mi siervo: "Haz esto", él lo hace
8:10b.MAT.008.010 Cuando Jesús oyó esto, se maravilló y dijo a los que le seguían: --De cierto os digo que no he hallado tanta fe en ninguno en Israel
8:11b.MAT.008.011 Y os digo que muchos vendrán del oriente y del occidente y se sentarán con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos
8:12b.MAT.008.012 pero los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera. Allí habrá llanto y crujir de dientes
8:13b.MAT.008.013 Entonces Jesús dijo al centurión: --Ve, y como creíste te sea hecho. Y su criado fue sanado en aquella hora
8:14b.MAT.008.014 Entró Jesús en la casa de Pedro, y vio que su suegra estaba postrada en cama con fiebre
8:15b.MAT.008.015 Él le tocó la mano, y la fiebre la dejó. Luego ella se levantó y comenzó a servirle
8:16b.MAT.008.016 Al atardecer, trajeron a él muchos endemoniados. Con su palabra echó fuera a los espíritus y sanó a todos los enfermos
8:17b.MAT.008.017 de modo que se cumpliese lo dicho por medio del profeta Isaías, quien dijo: Él mismo tomó nuestras debilidades y cargó con nuestras enfermedades
8:18b.MAT.008.018 Cuando se vio rodeado de una multitud, Jesús mandó que pasasen a la otra orilla
8:19b.MAT.008.019 Entonces se le acercó un escriba y le dijo: --Maestro, te seguiré a dondequiera que tú vayas
8:20b.MAT.008.020 Jesús le dijo: --Las zorras tienen cuevas, y las aves del cielo tienen nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza
8:21b.MAT.008.021 Otro de sus discípulos le dijo: --Señor, permíteme que primero vaya y entierre a mi padre
8:22b.MAT.008.022 Pero Jesús le dijo: --Sígueme y deja que los muertos entierren a sus muertos
8:23b.MAT.008.023 Él entró en la barca, y sus discípulos le siguieron
8:24b.MAT.008.024 Y de repente se levantó una tempestad tan grande en el mar que las olas cubrían la barca, pero él dormía
8:25b.MAT.008.025 Y acercándose, le despertaron diciendo: --¡Señor, sálvanos, que perecemos
8:26b.MAT.008.026 Y él les dijo: --¿Por qué estáis miedosos, hombres de poca fe? Entonces se levantó y reprendió a los vientos y al mar, y se hizo grande bonanza
8:27b.MAT.008.027 Los hombres se maravillaron y decían: --¿Qué clase de hombre es éste, que hasta los vientos y el mar le obedecen
8:28b.MAT.008.028 Una vez llegado a la otra orilla, a la región de los gadarenos, le vinieron al encuentro dos endemoniados que habían salido de los sepulcros. Eran violentos en extremo, tanto que nadie podía pasar por aquel camino
8:29b.MAT.008.029 Y he aquí, ellos lanzaron gritos diciendo: --¿Qué tienes con nosotros, Hijo de Dios? ¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo
8:30b.MAT.008.030 Lejos de ellos estaba paciendo un gran hato de cerdos
8:31b.MAT.008.031 y los demonios le rogaron diciendo: --Si nos echas fuera, envíanos a aquel hato de cerdos
8:32b.MAT.008.032 Él les dijo: --¡Id! Ellos salieron y se fueron a los cerdos, y he aquí todo el hato de cerdos se lanzó al mar por un despeñadero, y murieron en el agua
8:33b.MAT.008.033 Los que apacentaban los cerdos huyeron, se fueron a la ciudad y lo contaron todo, aun lo que había pasado a los endemoniados
8:34b.MAT.008.034 Y he aquí, toda la ciudad salió al encuentro de Jesús; y cuando le vieron, le rogaban que se fuera de sus territorios
9
9:1b.MAT.009.001 Habiendo entrado en la barca, Jesús pasó a la otra orilla y llegó a su propia ciudad
9:2b.MAT.009.002 Entonces le trajeron un paralítico tendido sobre una camilla. Y viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: --Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados
9:3b.MAT.009.003 He aquí, algunos de los escribas dijeron entre sí: --¡Éste blasfema
9:4b.MAT.009.004 Y conociendo Jesús sus pensamientos, les dijo: --¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones
9:5b.MAT.009.005 Porque, ¿qué es más fácil decir: "Tus pecados te son perdonados" o decir: "Levántate y anda"
9:6b.MAT.009.006 Pero para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene autoridad para perdonar pecados en la tierra, --entonces dijo al paralítico--: ¡Levántate; toma tu camilla y vete a tu casa
9:7b.MAT.009.007 Y se levantó y se fue a su casa
9:8b.MAT.009.008 Cuando las multitudes vieron esto, temieron y glorificaron a Dios, quien había dado semejante autoridad a los hombres
9:9b.MAT.009.009 Pasando de allí más adelante, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, sentado en el lugar de los tributos públicos, y le dijo: "¡Sígueme!" Y él se levantó y le siguió
9:10b.MAT.009.010 Sucedió que, estando Jesús sentado a la mesa en casa, he aquí muchos publicanos y pecadores que habían venido estaban sentados a la mesa con Jesús y sus discípulos
9:11b.MAT.009.011 Y cuando los fariseos le vieron, decían a sus discípulos: --¿Por qué come vuestro maestro con los publicanos y pecadores
9:12b.MAT.009.012 Al oírlo, Jesús les dijo: --Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los que están enfermos
9:13b.MAT.009.013 Id, pues, y aprended qué significa: Misericordia quiero y no sacrificio. Porque yo no he venido para llamar a justos, sino a pecadores
9:14b.MAT.009.014 Entonces los discípulos de Juan fueron a Jesús y dijeron: --¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos frecuentemente, pero tus discípulos no ayunan
9:15b.MAT.009.015 Jesús les dijo: --¿Pueden tener luto los que están de bodas mientras el novio está con ellos? Pero vendrán días cuando el novio les será quitado, y entonces ayunarán
9:16b.MAT.009.016 Nadie pone parche de tela nueva en vestido viejo, porque el parche tira del vestido y la rotura se hace peor
9:17b.MAT.009.017 Tampoco echan vino nuevo en odres viejos, porque los odres se rompen, el vino se derrama, y los odres se echan a perder. Más bien, echan vino nuevo en odres nuevos, y ambos se conservan
9:18b.MAT.009.018 Mientras él hablaba estas cosas, he aquí vino un hombre principal y se postró delante de él diciéndole: --Mi hija acaba de morir. Pero ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá
9:19b.MAT.009.019 Jesús se levantó y le siguió con sus discípulos
9:20b.MAT.009.020 Y he aquí una mujer que sufría de hemorragia desde hacía doce años, se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto
9:21b.MAT.009.021 porque ella pensaba dentro de sí: "Si solamente toco su vestido, seré sanada.
9:22b.MAT.009.022 Pero Jesús, volviéndose y mirándola, dijo: --Ten ánimo, hija, tu fe te ha salvado. Y la mujer fue sanada desde aquella hora
9:23b.MAT.009.023 Cuando Jesús llegó a la casa del principal y vio a los que tocaban las flautas y a la multitud que hacía bullicio
9:24b.MAT.009.024 les dijo: --Apartaos, porque la muchacha no ha muerto, sino que duerme. Y se burlaban de él
9:25b.MAT.009.025 Cuando habían sacado a la gente, él entró y la tomó de la mano; y la muchacha se levantó
9:26b.MAT.009.026 Y salió esta noticia por toda aquella tierra
9:27b.MAT.009.027 Mientras Jesús pasaba de allí, le siguieron dos ciegos clamando a gritos y diciendo: --¡Ten misericordia de nosotros, hijo de David
9:28b.MAT.009.028 Cuando él llegó a la casa, los ciegos vinieron a él. Y Jesús les dijo: --¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos dijeron: --Sí, Señor
9:29b.MAT.009.029 Entonces les tocó los ojos diciendo: --Conforme a vuestra fe os sea hecho
9:30b.MAT.009.030 Y los ojos de ellos fueron abiertos. Entonces Jesús les encargó rigurosamente diciendo: --Mirad que nadie lo sepa
9:31b.MAT.009.031 Pero ellos salieron y difundieron su fama por toda aquella tierra
9:32b.MAT.009.032 Mientras aquéllos salían, he aquí le trajeron un hombre mudo endemoniado
9:33b.MAT.009.033 Y tan pronto fue echado fuera el demonio, el mudo habló. Y las multitudes se maravillaban diciendo: --¡Nunca se ha visto semejante cosa en Israel
9:34b.MAT.009.034 Pero los fariseos decían: --Por el príncipe de los demonios echa fuera los demonios
9:35b.MAT.009.035 Jesús recorría todas las ciudades y las aldeas, enseñando en sus sinagogas, predicando el evangelio del reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia
9:36b.MAT.009.036 Y cuando vio las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban acosadas y desamparadas como ovejas que no tienen pastor
9:37b.MAT.009.037 Entonces dijo a sus discípulos: "A la verdad, la mies es mucha, pero los obreros son pocos
9:38b.MAT.009.038 Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.
10
10:1b.MAT.010.001 Entonces llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad sobre los espíritus inmundos para echarlos fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia
10:2b.MAT.010.002 Los nombres de los doce apóstoles son éstos: primero Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; también Jacobo hijo de Zebedeo, y su hermano Juan
10:3b.MAT.010.003 Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo el publicano; Jacobo hijo de Alfeo, y Tadeo
10:4b.MAT.010.004 Simón el cananita y Judas Iscariote, quien le entregó
10:5b.MAT.010.005 A estos doce los envió Jesús, dándoles instrucciones diciendo: "No vayáis por los caminos de los gentiles, ni entréis en las ciudades de los samaritanos
10:6b.MAT.010.006 Pero id, más bien, a las ovejas perdidas de la casa de Israel
10:7b.MAT.010.007 Y cuando vayáis, predicad diciendo: 'El reino de los cielos se ha acercado.
10:8b.MAT.010.008 Sanad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad fuera demonios. De gracia habéis recibido; dad de gracia
10:9b.MAT.010.009 "No os proveáis ni de oro, ni de plata, ni de cobre en vuestros cintos
10:10b.MAT.010.010 Tampoco llevéis bolsas para el camino, ni dos vestidos, ni zapatos, ni bastón; porque el obrero es digno de su alimento
10:11b.MAT.010.011 En cualquier ciudad o aldea donde entréis, averiguad quién en ella sea digno y quedaos allí hasta que salgáis
10:12b.MAT.010.012 Al entrar en la casa, saludadla
10:13b.MAT.010.013 Si la casa es digna, venga vuestra paz sobre ella. Pero si no es digna, vuelva vuestra paz a vosotros
10:14b.MAT.010.014 Y en caso de que no os reciban ni escuchen vuestras palabras, salid de aquella casa o ciudad y sacudid el polvo de vuestros pies
10:15b.MAT.010.015 De cierto os digo que en el día del juicio será más tolerable para los de la tierra de Sodoma y de Gomorra, que para aquella ciudad
10:16b.MAT.010.016 "He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos. Sed, pues, astutos como serpientes y sencillos como palomas
10:17b.MAT.010.017 Guardaos de los hombres, porque os entregarán a los tribunales y en sus sinagogas os azotarán
10:18b.MAT.010.018 Seréis llevados aun ante gobernadores y reyes por mi causa, para dar testimonio a ellos y a los gentiles
10:19b.MAT.010.019 Pero cuando os entreguen, no os preocupéis de cómo o qué hablaréis, porque os será dado en aquella hora lo que habéis de decir
10:20b.MAT.010.020 Pues no sois vosotros los que hablaréis, sino el Espíritu de vuestro Padre que hablará en vosotros
10:21b.MAT.010.021 "El hermano entregará a muerte a su hermano, y el padre a su hijo. Se levantarán los hijos contra sus padres y los harán morir
10:22b.MAT.010.022 Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre. Pero el que persevere hasta el fin, éste será salvo
10:23b.MAT.010.023 Y cuando os persigan en una ciudad, huid a la otra. Porque de cierto os digo que de ningún modo acabaréis de recorrer todas las ciudades de Israel antes que venga el Hijo del Hombre
10:24b.MAT.010.024 "El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor
10:25b.MAT.010.025 Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al padre de familia le llamaron Beelzebul, ¡cuánto más lo harán a los de su casa
10:26b.MAT.010.026 "Así que, no les temáis. Porque no hay nada encubierto que no será revelado, ni oculto que no será conocido
10:27b.MAT.010.027 Lo que os digo en privado, decidlo en público; y lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas
10:28b.MAT.010.028 No temáis a los que matan el cuerpo pero no pueden matar al alma. Más bien, temed a aquel que puede destruir tanto el alma como el cuerpo en el infierno
10:29b.MAT.010.029 ¿Acaso no se venden dos pajaritos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin el consentimiento de vuestro Padre
10:30b.MAT.010.030 Pues aun vuestros cabellos están todos contados
10:31b.MAT.010.031 Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos pajaritos
10:32b.MAT.010.032 "Por tanto, a todo el que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos
10:33b.MAT.010.033 Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos
10:34b.MAT.010.034 "No penséis que he venido para traer paz a la tierra. No he venido para traer paz, sino espada
10:35b.MAT.010.035 Porque yo he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre y a la nuera contra su suegra
10:36b.MAT.010.036 Y los enemigos de un hombre serán los de su propia casa
10:37b.MAT.010.037 "El que ama a padre o a madre más que a mí no es digno de mí, y el que ama a hijo o a hija más que a mí no es digno de mí
10:38b.MAT.010.038 El que no toma su cruz y sigue en pos de mí no es digno de mí
10:39b.MAT.010.039 El que halla su vida la perderá, y el que pierde su vida por mi causa la hallará
10:40b.MAT.010.040 "El que os recibe a vosotros a mí me recibe, y el que me recibe a mí recibe al que me envió
10:41b.MAT.010.041 El que recibe a un profeta porque es profeta, recibirá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo, recibirá recompensa de justo
10:42b.MAT.010.042 Cualquiera que da a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente porque es mi discípulo, de cierto os digo que jamás perderá su recompensa.
11
11:1b.MAT.011.001 Aconteció que, cuando Jesús acabó de dar instrucciones a sus doce discípulos, se fue de allí a enseñar y a predicar en las ciudades de ellos
11:2b.MAT.011.002 Ahora bien, cuando oyó Juan en la cárcel de los hechos de Cristo, envió a él por medio de sus discípulos
11:3b.MAT.011.003 y le dijo: --¿Eres tú aquel que ha de venir, o esperaremos a otro
11:4b.MAT.011.004 Y respondiendo Jesús les dijo: --Id y haced saber a Juan las cosas que oís y veis
11:5b.MAT.011.005 Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son hechos limpios, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres se les anuncia el evangelio
11:6b.MAT.011.006 Y bienaventurado es el que no toma ofensa en mí
11:7b.MAT.011.007 Mientras ellos se iban, Jesús comenzó a hablar de Juan a las multitudes: "¿Qué salisteis a ver en el desierto? ¿Una caña sacudida por el viento
11:8b.MAT.011.008 Entonces, ¿qué salisteis a ver? ¿Un hombre vestido de ropa delicada? He aquí, los que se visten con ropa delicada están en los palacios de los reyes
11:9b.MAT.011.009 Entonces, ¿qué salisteis a ver? ¿Un profeta? ¡Sí, os digo, y más que profeta
11:10b.MAT.011.010 Éste es aquel de quien está escrito: He aquí yo envío mi mensajero delante de tu rostro, quien preparará tu camino delante de ti
11:11b.MAT.011.011 De cierto os digo que no se ha levantado entre los nacidos de mujer ningún otro mayor que Juan el Bautista. Sin embargo, el más pequeño en el reino de los cielos es mayor que él
11:12b.MAT.011.012 Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos se apoderan de él
11:13b.MAT.011.013 Porque todos los Profetas y la Ley profetizaron hasta Juan
11:14b.MAT.011.014 Y si lo queréis recibir, él es el Elías que había de venir
11:15b.MAT.011.015 El que tiene oídos, oiga
11:16b.MAT.011.016 "Pero, ¿a qué compararé esta generación? Es semejante a los muchachos que se sientan en las plazas y dan voces a sus compañeros
11:17b.MAT.011.017 diciendo: 'Os tocamos la flauta, y no bailasteis; entonamos canciones de duelo y no lamentasteis.
11:18b.MAT.011.018 Porque vino Juan, que no comía ni bebía, y dicen: 'Tiene demonio.
11:19b.MAT.011.019 Y vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: 'He aquí un hombre comilón y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores.' Pero la sabiduría es justificada por sus hechos.
11:20b.MAT.011.020 Entonces comenzó a reprender a las ciudades en las cuales se realizaron muchos de sus hechos poderosos, porque no se habían arrepentido
11:21b.MAT.011.021 "¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si se hubieran realizado en Tiro y en Sidón los hechos poderosos que se realizaron en vosotras, ya hace tiempo se habrían arrepentido en saco y ceniza
11:22b.MAT.011.022 Pero os digo que en el día del juicio el castigo para Tiro y Sidón será más tolerable que para vosotras
11:23b.MAT.011.023 "Y tú, Capernaúm, ¿serás exaltada hasta el cielo? ¡Hasta el Hades serás hundida! Porque si entre los de Sodoma se hubieran realizado los hechos poderosos que se realizaron en ti, habrían permanecido hasta hoy
11:24b.MAT.011.024 Pero os digo que en el día del juicio el castigo será más tolerable para la tierra de Sodoma, que para ti.
11:25b.MAT.011.025 En aquel tiempo Jesús respondió y dijo: "Te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas de los sabios y entendidos, y las has revelado a los niños
11:26b.MAT.011.026 Sí, Padre, porque así te agradó
11:27b.MAT.011.027 "Todas las cosas me han sido entregadas por mi Padre. Nadie conoce bien al Hijo, sino el Padre. Nadie conoce bien al Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar
11:28b.MAT.011.028 "Venid a mí, todos los que estáis fatigados y cargados, y yo os haré descansar
11:29b.MAT.011.029 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas
11:30b.MAT.011.030 Porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.
12
12:1b.MAT.012.001 En ese tiempo, Jesús pasó por los sembrados en sábado. Sus discípulos tuvieron hambre y comenzaron a arrancar espigas y a comer
12:2b.MAT.012.002 Y al verlo los fariseos, le dijeron: --Mira, tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en el sábado
12:3b.MAT.012.003 Él les dijo: --¿No habéis leído qué hizo David cuando tuvo hambre él y los que estaban con él
12:4b.MAT.012.004 cómo entró en la casa de Dios y comieron los panes de la Presencia, cosa que no les era lícito comer ni a él ni a los que estaban con él, sino sólo a los sacerdotes
12:5b.MAT.012.005 ¿Tampoco habéis leído en la ley que en los sábados los sacerdotes en el templo profanan el sábado y quedan sin culpa
12:6b.MAT.012.006 Pero os digo que uno mayor que el templo está aquí
12:7b.MAT.012.007 Si hubierais conocido qué significa Misericordia quiero y no sacrificio, no habríais condenado a los que no tienen culpa
12:8b.MAT.012.008 Porque el Hijo del Hombre es Señor del sábado
12:9b.MAT.012.009 Partió de allí y fue a la sinagoga de ellos
12:10b.MAT.012.010 Y he aquí había un hombre que tenía la mano paralizada; y para acusar a Jesús, le preguntaron diciendo: --¿Es lícito sanar en sábado
12:11b.MAT.012.011 Pero él les dijo: --¿Qué hombre hay entre vosotros que tenga una oveja, que si ésta cae en un pozo en sábado, no le echará mano y la sacará
12:12b.MAT.012.012 Pues, ¡cuánto más vale un hombre que una oveja! De manera que es lícito hacer bien en sábado
12:13b.MAT.012.013 Entonces dijo a aquel hombre: --Extiende tu mano. Él la extendió, y su mano fue restaurada sana como la otra
12:14b.MAT.012.014 Pero saliendo los fariseos, tomaron consejo contra él, cómo destruirlo
12:15b.MAT.012.015 Como Jesús lo supo, se apartó de allí. Le siguió mucha gente, y a todos los sanó
12:16b.MAT.012.016 Y les mandó rigurosamente que no lo dieran a conocer
12:17b.MAT.012.017 para que se cumpliese lo dicho por medio del profeta Isaías, que dijo
12:18b.MAT.012.018 He aquí mi siervo, a quien he escogido; mi amado, en quien se complace mi alma. Pondré mi Espíritu sobre él, y anunciará juicio a las naciones
12:19b.MAT.012.019 No contenderá, ni dará voces; ni oirá nadie su voz en las plazas
12:20b.MAT.012.020 La caña cascada no quebrará, y la mecha que humea no apagará, hasta que saque a triunfo el juicio
12:21b.MAT.012.021 Y en su nombre las naciones pondrán su esperanza
12:22b.MAT.012.022 Entonces fue traído a él un endemoniado, ciego y mudo; y le sanó, de manera que el mudo hablaba y veía
12:23b.MAT.012.023 Toda la gente estaba atónita y decía: --¿Acaso será éste el Hijo de David
12:24b.MAT.012.024 Pero al oírlo, los fariseos dijeron: --Éste no echa fuera los demonios sino por Beelzebul, el príncipe de los demonios
12:25b.MAT.012.025 Pero como Jesús conocía sus pensamientos, les dijo: --Todo reino dividido contra sí mismo está arruinado. Y ninguna ciudad o casa dividida contra sí misma permanecerá
12:26b.MAT.012.026 Y si Satanás echa fuera a Satanás, contra sí mismo está dividido. ¿Cómo, pues, permanecerá en pie su reino
12:27b.MAT.012.027 Y si yo echo fuera los demonios por Beelzebul, ¿por quién los echan fuera vuestros hijos? Por tanto, ellos serán vuestros jueces
12:28b.MAT.012.028 Pero si por el Espíritu de Dios yo echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios
12:29b.MAT.012.029 Porque, ¿cómo puede alguien entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes a menos que primero ate al hombre fuerte? Y entonces saqueará su casa
12:30b.MAT.012.030 El que no está conmigo, contra mí está; y el que conmigo no recoge, desparrama
12:31b.MAT.012.031 Por esto os digo que todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres, pero la blasfemia contra el Espíritu no será perdonada
12:32b.MAT.012.032 Y a cualquiera que diga palabra contra el Hijo del Hombre le será perdonado; pero a cualquiera que hable contra el Espíritu Santo no le será perdonado, ni en este mundo, ni en el venidero
12:33b.MAT.012.033 O haced bueno el árbol y bueno su fruto, o haced malo el árbol y malo su fruto; porque el árbol es conocido por su fruto
12:34b.MAT.012.034 ¡Generación de víboras! ¿Cómo podréis vosotros, siendo malos, hablar cosas buenas? Porque de la abundancia del corazón habla la boca
12:35b.MAT.012.035 El hombre bueno del buen tesoro saca cosas buenas, y el hombre malo del mal tesoro saca cosas malas
12:36b.MAT.012.036 Pero yo os digo que en el día del juicio los hombres darán cuenta de toda palabra ociosa que hablen
12:37b.MAT.012.037 Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado
12:38b.MAT.012.038 Entonces le respondieron algunos de los escribas y de los fariseos, diciendo: --Maestro, deseamos ver de ti una señal
12:39b.MAT.012.039 Él respondió y les dijo: --Una generación malvada y adúltera demanda señal, pero no le será dada ninguna señal, sino la señal del profeta Jonás
12:40b.MAT.012.040 Porque así como Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre del gran pez, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches
12:41b.MAT.012.041 Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio contra esta generación y la condenarán, porque ellos se arrepintieron ante la proclamación de Jonás. Y he aquí uno mayor que Jonás está en este lugar
12:42b.MAT.012.042 La reina del Sur se levantará en el juicio contra esta generación y la condenará, porque vino de los confines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón. Y he aquí uno mayor que Salomón está en este lugar
12:43b.MAT.012.043 Cuando el espíritu inmundo ha salido del hombre, anda por lugares secos buscando reposo, y no lo encuentra
12:44b.MAT.012.044 Entonces dice: "Volveré a mi casa de donde salí." Cuando regresa, la halla desocupada, barrida y adornada
12:45b.MAT.012.045 Entonces va y trae consigo otros siete espíritus peores que él. Y después de entrar, habitan allí; y el estado final de aquel hombre llega a ser peor que el primero. Así también sucederá a esta perversa generación
12:46b.MAT.012.046 Mientras todavía hablaba a la gente, he aquí su madre y sus hermanos estaban afuera, buscando hablar con él
12:47b.MAT.012.047 Y alguien le dijo: --Mira, tu madre y tus hermanos están afuera, buscando hablar contigo
12:48b.MAT.012.048 Pero Jesús respondió al que hablaba con él y dijo: --¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos
12:49b.MAT.012.049 Entonces extendió su mano hacia sus discípulos y dijo: --¡He aquí mi madre y mis hermanos
12:50b.MAT.012.050 Porque cualquiera que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre
13
13:1b.MAT.013.001 Aquel día Jesús salió de la casa y se sentó junto al mar
13:2b.MAT.013.002 Y se le acercó mucha gente, de manera que él entró en una barca para sentarse, y toda la multitud estaba de pie en la playa
13:3b.MAT.013.003 Entonces les habló muchas cosas en parábolas, diciendo: "He aquí un sembrador salió a sembrar
13:4b.MAT.013.004 Mientras él sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la devoraron
13:5b.MAT.013.005 Y otra parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó rápidamente, porque la tierra no era profunda
13:6b.MAT.013.006 Pero cuando salió el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó
13:7b.MAT.013.007 Y otra parte cayó entre los espinos. Los espinos crecieron y la ahogaron
13:8b.MAT.013.008 Y otra parte cayó en buena tierra y dio fruto, una a ciento, otra a sesenta y otra a treinta por uno
13:9b.MAT.013.009 El que tiene oídos, que oiga.
13:10b.MAT.013.010 Entonces se acercaron los discípulos y le dijeron: --¿Por qué les hablas por parábolas
13:11b.MAT.013.011 Y él respondiendo les dijo: --Porque a vosotros se os ha concedido conocer los misterios del reino de los cielos, pero a ellos no se les ha concedido
13:12b.MAT.013.012 Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado
13:13b.MAT.013.013 Por esto les hablo por parábolas; porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni tampoco entienden
13:14b.MAT.013.014 Además, se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dice: De oído oiréis, y nunca entenderéis; y mirando miraréis, y nunca veréis
13:15b.MAT.013.015 Porque el corazón de este pueblo se ha vuelto insensible, y con los oídos han oído torpemente. Han cerrado sus ojos para que no vean con los ojos, ni oigan con los oídos, ni entiendan con el corazón, ni se conviertan. Y yo los sanaré
13:16b.MAT.013.016 Pero ¡bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen
13:17b.MAT.013.017 Porque de cierto os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron
13:18b.MAT.013.018 Vosotros, pues, oíd la parábola del sembrador
13:19b.MAT.013.019 Cuando alguien oye la palabra del reino y no la entiende, viene el maligno y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Éste es el que fue sembrado junto al camino
13:20b.MAT.013.020 Y el que fue sembrado en pedregales es el que oye la palabra y en seguida la recibe con gozo
13:21b.MAT.013.021 pero no tiene raíz en sí, sino que es de poca duración, y cuando viene la aflicción o la persecución por causa de la palabra, en seguida tropieza
13:22b.MAT.013.022 Y el que fue sembrado en espinos, éste es el que oye la palabra, pero las preocupaciones de este mundo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y queda sin fruto
13:23b.MAT.013.023 Pero el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye la palabra y la entiende, el que de veras lleva fruto y produce, uno a ciento, otro a sesenta, y otro a treinta por uno
13:24b.MAT.013.024 Les presentó otra parábola diciendo: "El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo
13:25b.MAT.013.025 Pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue
13:26b.MAT.013.026 Cuando brotó la hierba y produjo fruto, entonces apareció también la cizaña
13:27b.MAT.013.027 Se acercaron los siervos al dueño del campo y le preguntaron: 'Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña?
13:28b.MAT.013.028 Y él les dijo: 'Un hombre enemigo ha hecho esto.' Los siervos le dijeron: 'Entonces, ¿quieres que vayamos y la recojamos?
13:29b.MAT.013.029 Pero él dijo: 'No; no sea que al recoger la cizaña arranquéis con ella el trigo
13:30b.MAT.013.030 Dejad crecer a ambos hasta la siega. Cuando llegue el tiempo de la siega, yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña y atadla en manojos para quemarla. Pero reunid el trigo en mi granero.'
13:31b.MAT.013.031 Les presentó otra parábola diciendo: "El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza que un hombre tomó y sembró en su campo
13:32b.MAT.013.032 Ésta es la más pequeña de todas las semillas; pero cuando crece, es la más grande de las hortalizas y se convierte en árbol, de modo que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.
13:33b.MAT.013.033 Les dijo otra parábola: "El reino de los cielos es semejante a la levadura que una mujer tomó y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo quedó leudado.
13:34b.MAT.013.034 Todo esto habló Jesús en parábolas a las multitudes y sin parábolas no les hablaba
13:35b.MAT.013.035 de manera que se cumplió lo dicho por medio del profeta diciendo: Abriré mi boca con parábolas; publicaré cosas que han estado ocultas desde la fundación del mundo
13:36b.MAT.013.036 Entonces, una vez despedida la multitud, volvió a casa. Y sus discípulos se acercaron a él diciendo: --Explícanos la parábola de la cizaña del campo
13:37b.MAT.013.037 Y respondiendo él dijo: --El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre
13:38b.MAT.013.038 El campo es el mundo. La buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del maligno
13:39b.MAT.013.039 El enemigo que la sembró es el diablo. La siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles
13:40b.MAT.013.040 De manera que como la cizaña es recogida y quemada en el fuego, así será el fin del mundo
13:41b.MAT.013.041 El Hijo del Hombre enviará a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que causan tropiezos y a los que hacen maldad
13:42b.MAT.013.042 y los echarán en el horno de fuego. Allí habrá llanto y crujir de dientes
13:43b.MAT.013.043 Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos, que oiga
13:44b.MAT.013.044 El reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en el campo, que un hombre descubrió y luego escondió. Y con regocijo va, vende todo lo que tiene y compra aquel campo
13:45b.MAT.013.045 Además, el reino de los cielos es semejante a un comerciante que buscaba perlas finas
13:46b.MAT.013.046 Y habiendo encontrado una perla de gran valor, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró
13:47b.MAT.013.047 Asimismo, el reino de los cielos es semejante a una red que fue echada en el mar y juntó toda clase de peces
13:48b.MAT.013.048 Cuando estuvo llena, la sacaron a la playa. Y sentados recogieron lo bueno en cestas y echaron fuera lo malo
13:49b.MAT.013.049 Así será el fin del mundo: Saldrán los ángeles y apartarán a los malos de entre los justos
13:50b.MAT.013.050 y los echarán en el horno de fuego. Allí habrá llanto y crujir de dientes
13:51b.MAT.013.051 ¿Habéis entendido todas estas cosas? Ellos le dijeron: --Sí
13:52b.MAT.013.052 Él les dijo: --Por eso, todo escriba instruido en el reino de los cielos es semejante a un padre de familia que saca de su tesoro cosas nuevas y viejas
13:53b.MAT.013.053 Aconteció que cuando Jesús terminó estas parábolas, partió de allí
13:54b.MAT.013.054 Vino a su tierra y les enseñaba en su sinagoga, de manera que ellos estaban atónitos y decían: --¿De dónde tiene éste esta sabiduría y estos milagros
13:55b.MAT.013.055 ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos Jacobo, José, Simón y Judas
13:56b.MAT.013.056 ¿No están todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde, pues, le vienen a éste todas estas cosas
13:57b.MAT.013.057 Se escandalizaban de él. Pero Jesús les dijo: --No hay profeta sin honra sino en su propia tierra y en su casa
13:58b.MAT.013.058 Y no hizo allí muchos milagros a causa de la incredulidad de ellos
14
14:1b.MAT.014.001 En aquel tiempo, Herodes el tetrarca oyó la fama de Jesú
14:2b.MAT.014.002 y dijo a sus criados: "¡Éste es Juan el Bautista! Él ha resucitado de los muertos; por esta razón operan estos poderes en él.
14:3b.MAT.014.003 Porque Herodes había prendido a Juan, le había atado con cadenas y puesto en la cárcel por causa de Herodía, la mujer de su hermano Felipe
14:4b.MAT.014.004 Porque Juan le decía: "No te es lícito tenerla por mujer.
14:5b.MAT.014.005 Y aunque Herodes quería matarlo, temió al pueblo; porque le tenían por profeta
14:6b.MAT.014.006 Pero cuando se celebró el cumpleaños de Herodes, la hija de Herodía danzó en medio y agradó a Herodes
14:7b.MAT.014.007 por lo cual él se comprometió bajo juramento a darle lo que ella pidiera
14:8b.MAT.014.008 Ella, instigada por su madre, dijo: "Dame aquí en un plato la cabeza de Juan el Bautista.
14:9b.MAT.014.009 Entonces el rey se entristeció; pero a causa del juramento y de los que estaban con él a la mesa, mandó que se la diesen
14:10b.MAT.014.010 Mandó decapitar a Juan en la cárcel
14:11b.MAT.014.011 Y su cabeza fue traída en un plato y fue dada a la muchacha, y ella la presentó a su madre
14:12b.MAT.014.012 Entonces llegaron sus discípulos, tomaron el cuerpo y lo enterraron. Luego fueron y se lo contaron a Jesús
14:13b.MAT.014.013 Al oírlo, Jesús se apartó de allí en una barca a un lugar desierto y apartado. Cuando las multitudes oyeron esto, le siguieron a pie desde las ciudades
14:14b.MAT.014.014 Cuando Jesús salió, vio la gran multitud y tuvo compasión de ellos, y sanó a los que entre ellos estaban enfermos
14:15b.MAT.014.015 Al atardecer, sus discípulos se acercaron a él y le dijeron: --El lugar es desierto, y la hora ya avanzada. Despide a la gente para que vayan a las aldeas y compren para sí algo de comer
14:16b.MAT.014.016 Pero Jesús les dijo: --No tienen necesidad de irse. Dadles vosotros de comer
14:17b.MAT.014.017 Entonces ellos dijeron: --No tenemos aquí sino cinco panes y dos pescados
14:18b.MAT.014.018 Él les dijo: --Traédmelos acá
14:19b.MAT.014.019 Luego mandó que la gente se recostara sobre la hierba. Tomó los cinco panes y los dos pescados, y alzando los ojos al cielo, los bendijo. Después de partirlos, dio los panes a sus discípulos, y ellos a la gente
14:20b.MAT.014.020 Todos comieron y se saciaron, y se recogieron doce canastas llenas de lo que sobró de los pedazos
14:21b.MAT.014.021 Los que comieron eran como cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños
14:22b.MAT.014.022 Y en seguida Jesús obligó a sus discípulos a entrar en la barca e ir delante de él a la otra orilla, mientras él despedía a las multitudes
14:23b.MAT.014.023 Una vez despedida la gente, subió al monte para orar a solas; y cuando llegó la noche, estaba allí solo
14:24b.MAT.014.024 La barca ya quedaba a gran distancia de la tierra, azotada por las olas, porque el viento era contrario
14:25b.MAT.014.025 Y a la cuarta vigilia de la noche, Jesús fue a ellos caminando sobre el mar
14:26b.MAT.014.026 Pero cuando los discípulos le vieron caminando sobre el mar, se turbaron diciendo: --¡Un fantasma! Y gritaron de miedo
14:27b.MAT.014.027 En seguida Jesús les habló diciendo: --¡Tened ánimo! ¡Yo soy! ¡No temáis
14:28b.MAT.014.028 Entonces le respondió Pedro y dijo: --Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas
14:29b.MAT.014.029 Y él dijo: --Ven. Pedro descendió de la barca y caminó sobre las aguas, y fue hacia Jesús
14:30b.MAT.014.030 Pero al ver el viento fuerte, tuvo miedo y comenzó a hundirse. Entonces gritó diciendo: --¡Señor, sálvame
14:31b.MAT.014.031 De inmediato Jesús extendió la mano, le sostuvo y le dijo: --¡Oh hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste
14:32b.MAT.014.032 Cuando ellos subieron a la barca, se calmó el viento
14:33b.MAT.014.033 Entonces los que estaban en la barca le adoraron diciendo: --¡Verdaderamente eres Hijo de Dios
14:34b.MAT.014.034 Cuando cruzaron a la otra orilla, llegaron a la tierra de Genesaret
14:35b.MAT.014.035 Y cuando los hombres de aquel lugar le reconocieron, mandaron a decirlo por toda aquella región, y trajeron a él todos los que estaban enfermos
14:36b.MAT.014.036 Y le rogaban que sólo pudiesen tocar el borde de su manto, y todos los que tocaron quedaron sanos
15
15:1b.MAT.015.001 Entonces se acercaron a Jesús unos fariseos y escribas de Jerusalén, diciendo
15:2b.MAT.015.002 --¿Por qué quebrantan tus discípulos la tradición de los ancianos? Pues no se lavan las manos cuando comen pan
15:3b.MAT.015.003 Él les respondió diciendo: --¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por causa de vuestra tradición
15:4b.MAT.015.004 Porque Dios dijo: Honra a tu padre y a tu madre, y El que maldiga a su padre o a su madre muera irremisiblemente
15:5b.MAT.015.005 Pero vosotros decís que cualquiera que diga a su padre o a su madre: "Aquello con que hubieras sido beneficiado es mi ofrenda a Dios"
15:6b.MAT.015.006 no debe honrar a su padre. Así habéis invalidado la palabra de Dios por causa de vuestra tradición
15:7b.MAT.015.007 ¡Hipócritas! Bien profetizó Isaías de vosotros diciendo
15:8b.MAT.015.008 Este pueblo me honra de labios, pero su corazón está lejos de mí
15:9b.MAT.015.009 Y en vano me rinden culto, enseñando como doctrina los mandamientos de hombres
15:10b.MAT.015.010 Entonces, llamando a sí a la multitud, les dijo: --¡Oíd y entended
15:11b.MAT.015.011 Lo que entra en la boca no contamina al hombre; sino lo que sale de la boca, esto contamina al hombre
15:12b.MAT.015.012 Entonces se acercaron los discípulos y le dijeron: --¿Sabes que los fariseos se ofendieron al oír esas palabras
15:13b.MAT.015.013 Pero él respondió y dijo: --Toda planta que no plantó mi Padre celestial será desarraigada
15:14b.MAT.015.014 Dejadlos. Son ciegos guías de ciegos. Pero si el ciego guía al ciego, ambos caerán en el hoyo
15:15b.MAT.015.015 Respondió Pedro y le dijo: --Explícanos esta parábola
15:16b.MAT.015.016 Jesús dijo: --¿También vosotros carecéis de entendimiento
15:17b.MAT.015.017 ¿No entendéis que todo lo que entra en la boca va al estómago y sale a la letrina
15:18b.MAT.015.018 Pero lo que sale de la boca viene del corazón, y eso contamina al hombre
15:19b.MAT.015.019 Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las inmoralidades sexuales, los robos, los falsos testimonios y las blasfemias
15:20b.MAT.015.020 Estas cosas son las que contaminan al hombre, pero el comer sin lavarse las manos no contamina al hombre
15:21b.MAT.015.021 Cuando Jesús salió de allí, se fue a las regiones de Tiro y de Sidón
15:22b.MAT.015.022 Entonces una mujer cananea que había salido de aquellas regiones, clamaba diciendo: --¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio
15:23b.MAT.015.023 Pero él no le respondía palabra. Entonces se acercaron sus discípulos y le rogaron diciendo: --Despídela, pues grita tras nosotros
15:24b.MAT.015.024 Y respondiendo dijo: --Yo no he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel
15:25b.MAT.015.025 Entonces ella vino y se postró delante de él diciéndole: --¡Señor, socórreme
15:26b.MAT.015.026 Él le respondió diciendo: --No es bueno tomar el pan de los hijos y echarlo a los perritos
15:27b.MAT.015.027 Y ella dijo: --Sí, Señor. Pero aun los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus dueños
15:28b.MAT.015.028 Entonces respondió Jesús y le dijo: --¡Oh mujer, grande es tu fe! Sea hecho contigo como quieres. Y su hija fue sana desde aquella hora
15:29b.MAT.015.029 Cuando Jesús partió de allí, fue junto al mar de Galilea, y subiendo al monte se sentó allí
15:30b.MAT.015.030 Entonces se acercaron a él grandes multitudes que tenían consigo cojos, ciegos, mancos, mudos y muchos otros enfermos. Los pusieron a los pies de Jesús, y él los sanó
15:31b.MAT.015.031 de manera que la gente se maravillaba al ver a los mudos hablar, a los mancos sanos, a los cojos andar y a los ciegos ver. Y glorificaban al Dios de Israel
15:32b.MAT.015.032 Jesús llamó a sus discípulos y dijo: --Tengo compasión de la multitud, porque ya hace tres días que permanecen conmigo y no tienen qué comer. No quiero despedirlos en ayunas, no sea que se desmayen en el camino
15:33b.MAT.015.033 Entonces sus discípulos le dijeron: --¿De dónde conseguiremos nosotros tantos panes en un lugar desierto, como para saciar a una multitud tan grande
15:34b.MAT.015.034 Jesús les dijo: --¿Cuántos panes tenéis? Ellos dijeron: --Siete, y unos pocos pescaditos
15:35b.MAT.015.035 Entonces él mandó a la multitud que se recostase sobre la tierra
15:36b.MAT.015.036 Tomó los siete panes y los pescaditos, y habiendo dado gracias los partió e iba dando a los discípulos, y los discípulos a las multitudes
15:37b.MAT.015.037 Todos comieron y se saciaron, y recogieron siete cestas llenas de lo que sobró de los pedazos
15:38b.MAT.015.038 Los que comían eran cuatro mil hombres, sin contar las mujeres y los niños
15:39b.MAT.015.039 Entonces, una vez despedida la gente, subió en la barca y se fue a las regiones de Magdala
16
16:1b.MAT.016.001 Se acercaron los fariseos y los saduceos, y para probarle le pidieron que les mostrase una señal del cielo
16:2b.MAT.016.002 Pero él les respondió diciendo: "Al atardecer decís: 'Hará buen tiempo, porque el cielo está enrojecido'
16:3b.MAT.016.003 y al amanecer decís: 'Hoy habrá tempestad, porque el cielo está enrojecido y sombrío.' Sabéis discernir el aspecto del cielo, pero no podéis discernir las señales de los tiempos
16:4b.MAT.016.004 Una generación malvada y adúltera pide señal, pero no le será dada ninguna señal, sino la señal de Jonás." Y dejándolos se fue
16:5b.MAT.016.005 Cuando los discípulos cruzaron a la otra orilla, se olvidaron de tomar consigo pan
16:6b.MAT.016.006 Entonces Jesús les dijo: --Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos
16:7b.MAT.016.007 Ellos discutían entre sí, diciendo: --Es porque no trajimos pan
16:8b.MAT.016.008 Pero como Jesús lo entendió, les dijo: --¿Por qué discutís entre vosotros que no tenéis pan, hombres de poca fe
16:9b.MAT.016.009 ¿Todavía no entendéis, ni os acordáis de los cinco panes para los cinco mil hombres, y cuántas canastas recogisteis
16:10b.MAT.016.010 ¿Ni tampoco de los siete panes para los cuatro mil y cuántas cestas recogisteis
16:11b.MAT.016.011 ¿Cómo es que no entendéis que no os hablé del pan? ¡Pero guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos
16:12b.MAT.016.012 Entonces entendieron que no les habló de guardarse de la levadura del pan, sino más bien de la doctrina de los fariseos y de los saduceos
16:13b.MAT.016.013 Cuando llegó Jesús a las regiones de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos diciendo: --¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre
16:14b.MAT.016.014 Ellos dijeron: --Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o uno de los profetas
16:15b.MAT.016.015 Les dijo: --Pero vosotros, ¿quién decís que soy yo
16:16b.MAT.016.016 Respondió Simón Pedro y dijo: --¡Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente
16:17b.MAT.016.017 Entonces Jesús respondió y le dijo: --Bienaventurado eres, Simón hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos
16:18b.MAT.016.018 Mas yo también te digo que tú eres Pedro; y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella
16:19b.MAT.016.019 A ti te daré las llaves del reino de los cielos. Todo lo que ates en la tierra habrá sido atado en el cielo, y lo que desates en la tierra habrá sido desatado en los cielos
16:20b.MAT.016.020 Entonces mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Cristo
16:21b.MAT.016.021 Desde entonces, Jesús comenzó a explicar a sus discípulos que le era preciso ir a Jerusalén y padecer mucho de parte de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas, y ser muerto, y resucitar al tercer día
16:22b.MAT.016.022 Pedro le tomó aparte y comenzó a reprenderle diciendo: --Señor, ten compasión de ti mismo. ¡Jamás te suceda esto
16:23b.MAT.016.023 Entonces él volviéndose, dijo a Pedro: --¡Quítate de delante de mí, Satanás! Me eres tropiezo, porque no piensas en las cosas de Dios, sino en las de los hombres
16:24b.MAT.016.024 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: --Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame
16:25b.MAT.016.025 Porque el que quiera salvar su vida la perderá, y el que pierda su vida por causa de mí la hallará
16:26b.MAT.016.026 Pues, ¿de qué le sirve al hombre si gana el mundo entero y pierde su alma? ¿O qué dará el hombre en rescate por su alma
16:27b.MAT.016.027 Porque el Hijo del Hombre ha de venir en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces recompensará a cada uno conforme a sus hechos
16:28b.MAT.016.028 De cierto os digo que hay algunos que están aquí, que no probarán la muerte hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino
17
17:1b.MAT.017.001 Seis días después, Jesús tomó consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y les hizo subir aparte a un monte alto
17:2b.MAT.017.002 Y fue transfigurado delante de ellos. Su cara resplandeció como el sol, y sus vestiduras se hicieron blancas como la luz
17:3b.MAT.017.003 Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él
17:4b.MAT.017.004 Entonces intervino Pedro y dijo a Jesús: --Señor, bueno es que nosotros estemos aquí. Si quieres, yo levantaré aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías
17:5b.MAT.017.005 Mientras él aún hablaba, de pronto una nube brillante les hizo sombra, y he aquí salió una voz de la nube diciendo: "Éste es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia. A él oíd.
17:6b.MAT.017.006 Al oír esto, los discípulos se postraron sobre sus rostros y temieron en gran manera
17:7b.MAT.017.007 Entonces Jesús se acercó, los tocó y dijo: --Levantaos y no temáis
17:8b.MAT.017.008 Y cuando ellos alzaron los ojos, no vieron a nadie sino a Jesús mismo, solo
17:9b.MAT.017.009 Mientras ellos descendían del monte, Jesús les mandó, diciendo: --No mencionéis la visión a nadie, hasta que el Hijo del Hombre resucite de entre los muertos
17:10b.MAT.017.010 Entonces los discípulos le preguntaron diciendo: --¿Por qué dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero
17:11b.MAT.017.011 Y respondiendo dijo: --A la verdad, Elías viene y restaurará todas las cosas
17:12b.MAT.017.012 Pero yo os digo que Elías ya vino, y no le reconocieron; más bien, hicieron con él todo lo que quisieron. Así también el Hijo del Hombre ha de padecer de ellos
17:13b.MAT.017.013 Entonces los discípulos entendieron que les hablaba de Juan el Bautista
17:14b.MAT.017.014 Cuando llegaron a la multitud, vino a él un hombre y se arrodilló delante de él
17:15b.MAT.017.015 diciendo: --¡Señor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático y padece gravemente. Pues muchas veces cae en el fuego, y muchas veces en el agua
17:16b.MAT.017.016 Lo traje a tus discípulos, y no le pudieron sanar
17:17b.MAT.017.017 Jesús respondió y dijo: --¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os soportaré? Traédmelo acá
17:18b.MAT.017.018 Jesús le reprendió, y el demonio salió de él; y el niño fue sanado desde aquella hora
17:19b.MAT.017.019 Luego, los discípulos se acercaron en privado a Jesús y le dijeron: --¿Por qué no pudimos nosotros echarlo fuera
17:20b.MAT.017.020 Jesús les dijo: --Por causa de vuestra poca fe. Porque de cierto os digo que si tenéis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: "Pásate de aquí, allá"; y se pasará. Nada os será imposible
17:21b.MAT.017.021 Pero este género de demonio sale sólo con oración y ayuno
17:22b.MAT.017.022 Estando ellos reunidos en Galilea, Jesús les dijo: "El Hijo del Hombre ha de ser entregado en manos de hombres
17:23b.MAT.017.023 y le matarán. Pero al tercer día resucitará." Y ellos se entristecieron en gran manera
17:24b.MAT.017.024 Cuando ellos llegaron a Capernaúm, fueron a Pedro los que cobraban el impuesto del templo y dijeron: --¿Vuestro maestro no paga el impuesto del templo
17:25b.MAT.017.025 Él dijo: --Sí. Al entrar en casa, Jesús le habló primero diciendo: --¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, ¿de quiénes cobran los tributos o los impuestos? ¿De sus hijos o de otros
17:26b.MAT.017.026 Pedro le dijo: --De otros. Jesús le dijo: --Luego, los hijos están libres de obligación
17:27b.MAT.017.027 Pero, para que no los ofendamos, ve al mar, echa el anzuelo, y el primer pez que suba, tómalo. Cuando abras su boca, hallarás un estatero. Tómalo y dalo por mí y por ti
18
18:1b.MAT.018.001 En aquel tiempo los discípulos se acercaron a Jesús diciendo: --¿Quién es el más importante en el reino de los cielos
18:2b.MAT.018.002 Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ello
18:3b.MAT.018.003 y dijo: --De cierto os digo que si no os volvéis y os hacéis como los niños, jamás entraréis en el reino de los cielos
18:4b.MAT.018.004 Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el más importante en el reino de los cielos
18:5b.MAT.018.005 Y cualquiera que en mi nombre reciba a un niño como éste, a mí me recibe
18:6b.MAT.018.006 Y a cualquiera que haga tropezar a uno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le atase al cuello una gran piedra de molino y que se le hundiese en lo profundo del mar
18:7b.MAT.018.007 ¡Ay del mundo por los tropiezos! Es inevitable que haya tropiezos, pero ¡ay del hombre que los ocasione
18:8b.MAT.018.008 Por tanto, si tu mano o tu pie te hace tropezar, córtalo y échalo de ti. Mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manos o dos pies ser echado en el fuego eterno
18:9b.MAT.018.009 Y si tu ojo te hace tropezar, sácalo y échalo de ti. Mejor te es entrar en la vida con un solo ojo, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno de fuego
18:10b.MAT.018.010 Mirad, no tengáis en poco a ninguno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles en los cielos siempre ven el rostro de mi Padre que está en los cielos
18:11b.MAT.018.011 Porque el Hijo del Hombre ha venido a salvar lo que se había perdido
18:12b.MAT.018.012 ¿Qué os parece? Si algún hombre tiene cien ovejas y se extravía una, ¿acaso no dejará las noventa y nueve en las montañas e irá a buscar la descarriada
18:13b.MAT.018.013 Y si sucede que la encuentra, de cierto os digo que se goza más por aquélla que por las noventa y nueve que no se extraviaron
18:14b.MAT.018.014 Así que, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos que se pierda ni uno de estos pequeños
18:15b.MAT.018.015 Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve, amonéstale a solas entre tú y él. Si él te escucha, has ganado a tu hermano
18:16b.MAT.018.016 Pero si no escucha, toma aún contigo uno o dos, para que todo asunto conste según la boca de dos o tres testigos
18:17b.MAT.018.017 Y si él no les hace caso a ellos, dilo a la iglesia; y si no hace caso a la iglesia, tenlo por gentil y publicano
18:18b.MAT.018.018 De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra habrá sido atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra habrá sido desatado en el cielo
18:19b.MAT.018.019 Otra vez os digo que, si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidan, les será hecha por mi Padre que está en los cielos
18:20b.MAT.018.020 Porque donde dos o tres están congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos
18:21b.MAT.018.021 Entonces Pedro se acercó y le dijo: --Señor, ¿cuántas veces pecará mi hermano contra mí y yo le perdonaré? ¿Hasta siete veces
18:22b.MAT.018.022 Jesús le dijo: --No te digo hasta siete, sino hasta setenta veces siete
18:23b.MAT.018.023 Por esto, el reino de los cielos es semejante a un hombre rey, que quiso hacer cuentas con sus siervos
18:24b.MAT.018.024 Y cuando él comenzó a hacer cuentas, le fue traído uno que le debía diez mil talentos
18:25b.MAT.018.025 Puesto que él no podía pagar, su señor mandó venderlo a él, junto con su mujer, sus hijos y todo lo que tenía, y que se le pagara
18:26b.MAT.018.026 Entonces el siervo cayó y se postró delante de él diciendo: "Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.
18:27b.MAT.018.027 El señor de aquel siervo, movido a compasión, le soltó y le perdonó la deuda
18:28b.MAT.018.028 Pero al salir, aquel siervo halló a uno de sus consiervos que le debía cien denarios, y asiéndose de él, le ahogaba diciendo: "Paga lo que debes.
18:29b.MAT.018.029 Entonces su consiervo, cayendo, le rogaba diciendo: "¡Ten paciencia conmigo, y yo te pagaré.
18:30b.MAT.018.030 Pero él no quiso, sino que fue y lo echó en la cárcel hasta que le pagara lo que le debía
18:31b.MAT.018.031 Así que, cuando sus consiervos vieron lo que había sucedido, se entristecieron mucho; y fueron y declararon a su señor todo lo que había sucedido
18:32b.MAT.018.032 Entonces su señor le llamó y le dijo: "¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste
18:33b.MAT.018.033 ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, así como también yo tuve misericordia de ti?
18:34b.MAT.018.034 Y su señor, enojado, le entregó a los verdugos hasta que le pagara todo lo que le debía
18:35b.MAT.018.035 Así también hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáis de corazón cada uno a su hermano
19
19:1b.MAT.019.001 Aconteció que, cuando Jesús acabó estas palabras, partió de Galilea y fue a las fronteras de Judea, al otro lado del Jordán
19:2b.MAT.019.002 Grandes multitudes le siguieron, y los sanó allí
19:3b.MAT.019.003 Entonces los fariseos se acercaron a él para probarle, diciendo: --¿Le es lícito al hombre divorciarse de su mujer por cualquier razón
19:4b.MAT.019.004 Él respondió y dijo: --¿No habéis leído que el que los creó en el principio, los hizo varón y mujer
19:5b.MAT.019.005 Y dijo: "Por esta causa el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer; y serán los dos una sola carne.
19:6b.MAT.019.006 Así que ya no son más dos, sino una sola carne. Por tanto, lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre
19:7b.MAT.019.007 Le dijeron: --¿Por qué, pues, mandó Moisés darle carta de divorcio y despedirla
19:8b.MAT.019.008 Les dijo: --Ante vuestra dureza de corazón, Moisés os permitió divorciaros de vuestras mujeres; pero desde el principio no fue así
19:9b.MAT.019.009 Y os digo que cualquiera que se divorcia de su mujer, a no ser por causa de fornicación, y se casa con otra, comete adulterio
19:10b.MAT.019.010 Le dijeron sus discípulos: --Si así es el caso del hombre con su mujer, no conviene casarse
19:11b.MAT.019.011 Entonces él les dijo: --No todos son capaces de aceptar esta palabra, sino aquellos a quienes les está concedido
19:12b.MAT.019.012 Porque hay eunucos que nacieron así desde el vientre de la madre, hay eunucos que fueron hechos eunucos por los hombres, y hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos por causa del reino de los cielos. El que puede aceptar esto, que lo acepte
19:13b.MAT.019.013 Entonces le fueron presentados unos niños, para que pusiese las manos sobre ellos y orase. Pero los discípulos los reprendieron
19:14b.MAT.019.014 Entonces Jesús les dijo: --Dejad a los niños y no les impidáis venir a mí, porque de los tales es el reino de los cielos
19:15b.MAT.019.015 Y habiendo puesto las manos sobre ellos, partió de allí
19:16b.MAT.019.016 He aquí vino uno a él y le dijo: --Maestro, ¿qué cosa buena haré para tener la vida eterna
19:17b.MAT.019.017 Él le dijo: --¿Por qué me preguntas acerca de lo bueno? Hay uno solo que es bueno. Pero si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos
19:18b.MAT.019.018 Le dijo: --¿Cuáles? Jesús respondió: --No cometerás homicidio, no cometerás adulterio, no robarás, no dirás falso testimonio
19:19b.MAT.019.019 honra a tu padre y a tu madre, y amarás a tu prójimo como a ti mismo
19:20b.MAT.019.020 El joven le dijo: --Todo esto he guardado. ¿Qué más me falta
19:21b.MAT.019.021 Le dijo Jesús: --Si quieres ser perfecto, anda, vende tus bienes y dalo a los pobres; y tendrás tesoro en el cielo. Y ven; sígueme
19:22b.MAT.019.022 Pero cuando el joven oyó la palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones
19:23b.MAT.019.023 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: --De cierto os digo, que difícilmente entrará el rico en el reino de los cielos
19:24b.MAT.019.024 Otra vez os digo que le es más fácil a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios
19:25b.MAT.019.025 Cuando los discípulos lo oyeron, se asombraron en gran manera diciendo: --Entonces, ¿quién podrá ser salvo
19:26b.MAT.019.026 Jesús los miró y les dijo: --Para los hombres esto es imposible, pero para Dios todo es posible
19:27b.MAT.019.027 Entonces respondió Pedro y le dijo: --He aquí, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido. ¿Qué hay, pues, para nosotros
19:28b.MAT.019.028 Jesús les dijo: --De cierto os digo que en el tiempo de la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, vosotros que me habéis seguido os sentaréis también sobre doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel
19:29b.MAT.019.029 Y todo aquel que deja casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o campos por causa de mi nombre, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna
19:30b.MAT.019.030 Pero muchos primeros serán últimos, y muchos últimos serán primeros
20
20:1b.MAT.020.001 Porque el reino de los cielos es semejante a un hombre, dueño de un campo, que salió al amanecer a contratar obreros para su viña
20:2b.MAT.020.002 Habiendo convenido con los obreros en un denario al día, los envió a su viña
20:3b.MAT.020.003 Salió también como a la tercera hora y vio que otros estaban en la plaza desocupados
20:4b.MAT.020.004 y les dijo: "Id también vosotros a mi viña, y os daré lo que sea justo." Y ellos fueron
20:5b.MAT.020.005 Salió otra vez como a la sexta hora y a la novena hora, e hizo lo mismo
20:6b.MAT.020.006 También alrededor de la undécima hora salió y halló que otros estaban allí, y les dijo: "¿Por qué estáis aquí todo el día desocupados?
20:7b.MAT.020.007 Le dijeron: "Porque nadie nos ha contratado." Les dijo: "Id también vosotros a la viña.
20:8b.MAT.020.008 Al llegar la noche, dijo el señor de la viña a su mayordomo: "Llama a los obreros y págales el jornal. Comienza desde los últimos hasta los primeros.
20:9b.MAT.020.009 Entonces vinieron los que habían ido cerca de la undécima hora y recibieron cada uno un denario
20:10b.MAT.020.010 Y cuando vinieron, los primeros pensaron que recibirían más; pero ellos también recibieron un denario cada uno
20:11b.MAT.020.011 Al recibirlo, murmuraban contra el dueño del campo
20:12b.MAT.020.012 diciendo: "Estos últimos trabajaron una sola hora, y los has hecho iguales a nosotros, que hemos soportado el peso y el calor del día.
20:13b.MAT.020.013 Pero él respondió y dijo a uno de ellos: "Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No conviniste conmigo en un denario
20:14b.MAT.020.014 Toma lo que es tuyo y vete. Pero quiero darle a este último como a ti
20:15b.MAT.020.015 ¿No me es lícito hacer lo que quiero con lo mío? ¿O tienes envidia porque soy bueno?
20:16b.MAT.020.016 Así, los últimos serán primeros, y los primeros últimos
20:17b.MAT.020.017 Mientras Jesús subía a Jerusalén, tomó a sus doce discípulos aparte y les dijo en el camino
20:18b.MAT.020.018 --He aquí, subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte
20:19b.MAT.020.019 Le entregarán a los gentiles para que se burlen de él, le azoten y le crucifiquen; pero al tercer día resucitará
20:20b.MAT.020.020 Entonces se acercó a él la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, postrándose ante él y pidiéndole algo
20:21b.MAT.020.021 Él le dijo: --¿Qué deseas? Ella le dijo: --Ordena que en tu reino estos dos hijos míos se sienten el uno a tu derecha y el otro a tu izquierda
20:22b.MAT.020.022 Entonces respondiendo Jesús dijo: --No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa que yo he de beber? Ellos le dijeron: --Podemos
20:23b.MAT.020.023 Les dijo: --A la verdad, beberéis de mi copa; pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no es mío concederlo, sino que es para quienes lo ha preparado mi Padre
20:24b.MAT.020.024 Cuando los diez oyeron esto, se enojaron contra los dos hermanos
20:25b.MAT.020.025 Entonces Jesús los llamó y les dijo: --Sabéis que los gobernantes de los gentiles se enseñorean sobre ellos, y los que son grandes ejercen autoridad sobre ellos
20:26b.MAT.020.026 Entre vosotros no será así. Más bien, cualquiera que anhele ser grande entre vosotros será vuestro servidor
20:27b.MAT.020.027 y el que anhele ser el primero entre vosotros, será vuestro siervo
20:28b.MAT.020.028 De la misma manera, el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos
20:29b.MAT.020.029 Saliendo ellos de Jericó, le siguió una gran multitud
20:30b.MAT.020.030 Y he aquí dos ciegos estaban sentados junto al camino, y cuando oyeron que Jesús pasaba, clamaron diciendo: --¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros
20:31b.MAT.020.031 La gente les reprendía para que se callasen, pero ellos gritaron aun más fuerte diciendo: --¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros
20:32b.MAT.020.032 Jesús se detuvo, los llamó y les dijo: --¿Qué queréis que os haga
20:33b.MAT.020.033 Le dijeron: --Señor, que sean abiertos nuestros ojos
20:34b.MAT.020.034 Entonces Jesús, conmovido dentro de sí, les tocó los ojos; y de inmediato recobraron la vista y le siguieron
21
21:1b.MAT.021.001 Cuando se acercaron a Jerusalén y llegaron a Betfagé, junto al monte de los Olivos, entonces Jesús envió a dos discípulos
21:2b.MAT.021.002 diciéndoles: --Id a la aldea que está frente a vosotros, y en seguida hallaréis una asna atada, y un borriquillo con ella. Desatadla y traédmelos
21:3b.MAT.021.003 Si alguien os dice algo, decidle: "El Señor los necesita, y luego los enviará.
21:4b.MAT.021.004 Todo esto aconteció para cumplir lo dicho por el profeta, cuando dijo
21:5b.MAT.021.005 Decid a la hija de Sion: "He aquí tu Rey viene a ti, manso y sentado sobre una asna y sobre un borriquillo, hijo de bestia de carga.
21:6b.MAT.021.006 Los discípulos fueron e hicieron como Jesús les mandó
21:7b.MAT.021.007 Trajeron el asna y el borriquillo y pusieron sobre ellos sus mantos, y él se sentó encima de ellos
21:8b.MAT.021.008 La mayor parte de la multitud tendió sus mantos en el camino, mientras otros cortaban ramas de los árboles y las tendían por el camino
21:9b.MAT.021.009 Las multitudes que iban delante de él y las que le seguían aclamaban diciendo: --¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas
21:10b.MAT.021.010 Cuando él entró en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió diciendo: --¿Quién es éste
21:11b.MAT.021.011 Y las multitudes decían: --Éste es Jesús el profeta, de Nazaret de Galilea
21:12b.MAT.021.012 Entró Jesús en el templo y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el templo. Volcó las mesas de los cambistas y las sillas de los que vendían palomas
21:13b.MAT.021.013 y les dijo: --Escrito está: Mi casa será llamada casa de oración, pero vosotros la habéis hecho cueva de ladrones
21:14b.MAT.021.014 Entonces ciegos y cojos vinieron a él en el templo, y él los sanó
21:15b.MAT.021.015 Pero los principales sacerdotes y los escribas se indignaron cuando vieron las maravillas que él hizo, y a los muchachos que le aclamaban en el templo diciendo: --¡Hosanna al Hijo de David
21:16b.MAT.021.016 Y le dijeron: --¿Oyes lo que dicen éstos? Jesús les dijo: --Sí. ¿Nunca leísteis: De la boca de los niños y de los que maman preparaste la alabanza
21:17b.MAT.021.017 Los dejó y salió fuera de la ciudad a Betania, y se alojó allí
21:18b.MAT.021.018 Volviendo a la ciudad por la mañana, él tuvo hambre
21:19b.MAT.021.019 Al ver una higuera en el camino, fue a ella; pero no encontró nada en ella sino sólo hojas, y le dijo: --Nunca jamás brote fruto de ti. Pronto se secó la higuera
21:20b.MAT.021.020 y los discípulos, al verlo, se maravillaron diciendo: --¿Cómo se secó tan pronto la higuera
21:21b.MAT.021.021 Jesús respondió y les dijo: --De cierto os digo que si tenéis fe y no dudáis, no sólo haréis esto de la higuera, sino que si decís a este monte: "Quítate y arrójate al mar", así será
21:22b.MAT.021.022 Todo lo que pidáis en oración, creyendo, lo recibiréis
21:23b.MAT.021.023 Él llegó al templo, y mientras estaba enseñando, se acercaron a él los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo, y le decían: --¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿Quién te dio esta autoridad
21:24b.MAT.021.024 Entonces respondió Jesús y les dijo: --Yo también os haré una pregunta; y si me respondéis, yo también os diré con qué autoridad hago estas cosas
21:25b.MAT.021.025 ¿De dónde era el bautismo de Juan? ¿Del cielo o de los hombres? Entonces ellos razonaban entre sí, diciendo: --Si decimos "del cielo", nos dirá: "¿Por qué, pues, no le creísteis?
21:26b.MAT.021.026 Y si decimos "de los hombres...", tememos al pueblo, porque todos tienen a Juan por profeta
21:27b.MAT.021.027 Respondieron a Jesús y dijeron: --No sabemos. Y él les dijo: --Tampoco yo os digo con qué autoridad hago estas cosas
21:28b.MAT.021.028 ¿Pero, qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al primero y le dijo: "Hijo, ve hoy a trabajar en la viña.
21:29b.MAT.021.029 Él contestó y dijo: "No quiero." Pero después, cambió de parecer y fue
21:30b.MAT.021.030 Al acercarse al otro, le dijo lo mismo; y él respondió diciendo: "¡Sí, señor, yo voy!" Y no fue
21:31b.MAT.021.031 ¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? Ellos dijeron: --El primero. Y Jesús les dijo: --De cierto os digo que los publicanos y las prostitutas entran delante de vosotros en el reino de Dios
21:32b.MAT.021.032 Porque Juan vino a vosotros en el camino de justicia, y no le creísteis; pero los publicanos y las prostitutas le creyeron. Y aunque vosotros lo visteis, después no cambiasteis de parecer para creerle
21:33b.MAT.021.033 Oíd otra parábola: Había un hombre, dueño de un campo, quien plantó una viña. La rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar, edificó una torre, la arrendó a unos labradores y se fue lejos
21:34b.MAT.021.034 Pero cuando se acercó el tiempo de la cosecha, envió sus siervos a los labradores para recibir sus frutos
21:35b.MAT.021.035 Y los labradores, tomando a sus siervos, a uno hirieron, a otro mataron y a otro apedrearon
21:36b.MAT.021.036 Él envió de nuevo otros siervos, en mayor número que los primeros, y les hicieron lo mismo
21:37b.MAT.021.037 Por último, les envió a su hijo, diciendo: "Tendrán respeto a mi hijo.
21:38b.MAT.021.038 Pero al ver al hijo, los labradores dijeron entre sí: "Éste es el heredero. Venid, matémosle y tomemos posesión de su herencia.
21:39b.MAT.021.039 Le prendieron, le echaron fuera de la viña y le mataron
21:40b.MAT.021.040 Ahora bien, cuando venga el señor de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores
21:41b.MAT.021.041 Le dijeron: --A los malvados los destruirá sin misericordia, y arrendará su viña a otros labradores, quienes le pagarán el fruto a su tiempo
21:42b.MAT.021.042 Jesús les dijo: --¿Nunca habéis leído en las Escrituras? La piedra que desecharon los edificadores, ésta fue hecha cabeza del ángulo. De parte del Señor sucedió esto, y es maravilloso en nuestros ojos
21:43b.MAT.021.043 Por esta razón os digo que el reino de Dios será quitado de vosotros y será dado a un pueblo que producirá los frutos del reino
21:44b.MAT.021.044 El que caiga sobre esta piedra será quebrantado, y desmenuzará a cualquiera sobre quien ella caiga
21:45b.MAT.021.045 Al oír sus parábolas, los principales sacerdotes y los fariseos entendieron que él hablaba de ellos
21:46b.MAT.021.046 Pero buscando cómo echarle mano, temieron al pueblo; porque le tenía por profeta
22
22:1b.MAT.022.001 Jesús respondió y les volvió a hablar en parábolas diciendo
22:2b.MAT.022.002 --El reino de los cielos es semejante a un rey que celebró el banquete de bodas para su hijo
22:3b.MAT.022.003 Envió a sus siervos para llamar a los que habían sido invitados a las bodas, pero no querían venir
22:4b.MAT.022.004 Volvió a enviar otros siervos, diciendo: "Decid a los invitados: 'He aquí, he preparado mi comida; mis toros y animales engordados han sido matados, y todo está preparado. Venid a las bodas.'
22:5b.MAT.022.005 Pero ellos no le hicieron caso y se fueron, uno a su campo, otro a su negocio
22:6b.MAT.022.006 y los otros tomaron a sus siervos, los afrentaron y los mataron
22:7b.MAT.022.007 El rey se enojó, y enviando sus tropas mató a aquellos asesinos y prendió fuego a su ciudad
22:8b.MAT.022.008 Entonces dijo a sus siervos: "El banquete, a la verdad, está preparado, pero los invitados no eran dignos
22:9b.MAT.022.009 Id, pues, a las encrucijadas de los caminos y llamad al banquete de bodas a cuantos halléis.
22:10b.MAT.022.010 Aquellos siervos salieron por los caminos y reunieron a todos los que hallaron, tanto buenos como malos; y el banquete de bodas estuvo lleno de convidados
22:11b.MAT.022.011 Pero cuando entró el rey para ver a los convidados y vio allí a un hombre que no llevaba ropa de bodas
22:12b.MAT.022.012 le dijo: "Amigo, ¿cómo entraste aquí, sin llevar ropa de bodas?" Pero él quedó mudo
22:13b.MAT.022.013 Entonces el rey dijo a los que servían: "Atadle los pies y las manos y echadle en las tinieblas de afuera." Allí habrá llanto y crujir de dientes
22:14b.MAT.022.014 porque muchos son los llamados, pero pocos los escogidos
22:15b.MAT.022.015 Entonces se fueron los fariseos y consultaron cómo podrían enredarle en alguna palabra
22:16b.MAT.022.016 Después enviaron a él discípulos de ellos, junto con los herodianos, diciendo: --Maestro, sabemos que eres hombre de verdad, que enseñas el camino de Dios con verdad y que no te cuidas de nadie; porque no miras la apariencia de los hombres
22:17b.MAT.022.017 Dinos, pues, ¿qué te parece? ¿Es lícito dar tributo al César, o no
22:18b.MAT.022.018 Pero Jesús, entendiendo la malicia de ellos, les dijo: --¿Por qué me probáis, hipócritas
22:19b.MAT.022.019 Mostradme la moneda del tributo. Ellos le presentaron un denario
22:20b.MAT.022.020 Entonces él les dijo: --¿De quién es esta imagen y esta inscripción
22:21b.MAT.022.021 Le dijeron: --Del César. Entonces él les dijo: --Por tanto, dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios
22:22b.MAT.022.022 Al oír esto, se maravillaron; y dejándole, se fueron
22:23b.MAT.022.023 Aquel día se le acercaron unos saduceos, quienes dicen que no hay resurrección, y le preguntaron diciendo
22:24b.MAT.022.024 --Maestro, Moisés dijo: Si alguno muere sin tener hijos, su hermano se casará con su mujer y levantará descendencia a su hermano
22:25b.MAT.022.025 Había, pues, siete hermanos entre nosotros. El primero tomó mujer y murió, y como no tenía descendencia, dejó su mujer a su hermano
22:26b.MAT.022.026 De la misma manera sucedió también con el segundo y el tercero, hasta los siete
22:27b.MAT.022.027 Después de todos, murió también la mujer
22:28b.MAT.022.028 En la resurrección, puesto que todos la tuvieron, ¿de cuál de los siete será mujer
22:29b.MAT.022.029 Entonces respondió Jesús y les dijo: --Erráis porque no conocéis las Escrituras, ni tampoco el poder de Dios
22:30b.MAT.022.030 porque en la resurrección no se casan ni se dan en casamiento, sino que son como los ángeles que están en el cielo
22:31b.MAT.022.031 Y acerca de la resurrección de los muertos, ¿no habéis leído lo que os fue dicho por Dios
22:32b.MAT.022.032 Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. Dios no es Dios de muertos, sino de vivos
22:33b.MAT.022.033 Al oír esto, las multitudes estaban atónitas de su doctrina
22:34b.MAT.022.034 Entonces los fariseos, al oír que había hecho callar a los saduceos, se reunieron de común acuerdo
22:35b.MAT.022.035 Uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó para probarle
22:36b.MAT.022.036 --Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento de la ley
22:37b.MAT.022.037 Jesús le dijo: --Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente
22:38b.MAT.022.038 Éste es el grande y el primer mandamiento
22:39b.MAT.022.039 Y el segundo es semejante a él: Amarás a tu prójimo como a ti mismo
22:40b.MAT.022.040 De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas
22:41b.MAT.022.041 Habiéndose reunido los fariseos, Jesús les pregunt
22:42b.MAT.022.042 diciendo: --¿Qué pensáis acerca del Cristo? ¿De quién es hijo? Le dijeron: --De David
22:43b.MAT.022.043 Él les dijo: --Entonces, ¿cómo es que David, mediante el Espíritu, le llama Señor? Pues dice
22:44b.MAT.022.044 Dijo el Señor a mi Señor: "Siéntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies.
22:45b.MAT.022.045 Pues, si David le llama Señor, ¿cómo es su hijo
22:46b.MAT.022.046 Nadie le podía responder palabra, ni nadie se atrevió desde aquel día a preguntarle más
23
23:1b.MAT.023.001 Entonces habló Jesús a la multitud y a sus discípulos
23:2b.MAT.023.002 diciendo: "Los escribas y los fariseos están sentados en la cátedra de Moisés
23:3b.MAT.023.003 Así que, todo lo que os digan hacedlo y guardadlo; pero no hagáis según sus obras, porque ellos dicen y no hacen
23:4b.MAT.023.004 Atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos mismos no las quieren mover ni aun con el dedo
23:5b.MAT.023.005 Más bien, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Ellos ensanchan sus filacterias y alargan los flecos de sus mantos
23:6b.MAT.023.006 Aman los primeros asientos en los banquetes y las primeras sillas en las sinagogas
23:7b.MAT.023.007 las salutaciones en las plazas y el ser llamados por los hombres: Rabí, Rabí
23:8b.MAT.023.008 "Pero vosotros, no seáis llamados Rabí; porque uno solo es vuestro Maestro, y todos vosotros sois hermanos
23:9b.MAT.023.009 Y no llaméis a nadie vuestro Padre en la tierra, porque vuestro Padre que está en los cielos es uno solo
23:10b.MAT.023.010 Ni os llaméis Guía, porque vuestro Guía es uno solo, el Cristo
23:11b.MAT.023.011 Pero el que es mayor entre vosotros será vuestro siervo
23:12b.MAT.023.012 porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido
23:13b.MAT.023.013 "¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres. Pues vosotros no entráis, ni dejáis entrar a los que están entrando
23:14b.MAT.023.014 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque devoráis las casas de viudas y como pretexto hacéis largas oraciones. ¡Por esto recibiréis mayor condenación
23:15b.MAT.023.015 "¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque recorréis mar y tierra para hacer un solo prosélito; y cuando lo lográis, le hacéis un hijo del infierno dos veces más que vosotros
23:16b.MAT.023.016 "¡Ay de vosotros, guías ciegos! Pues decís: 'Si uno jura por el santuario, no significa nada; pero si jura por el oro del santuario, queda bajo obligación.
23:17b.MAT.023.017 ¡Necios y ciegos! ¿Cuál es más importante: el oro o el santuario que santifica al oro
23:18b.MAT.023.018 O decís: 'Si uno jura por el altar, no significa nada; pero si jura por la ofrenda que está sobre el altar, queda bajo obligación.
23:19b.MAT.023.019 ¡Ciegos! ¿Cuál es más importante: la ofrenda o el altar que santifica a la ofrenda
23:20b.MAT.023.020 Por tanto, el que jura por el altar, jura por el altar y por todo lo que está sobre él
23:21b.MAT.023.021 Y el que jura por el santuario, jura por el santuario y por aquel que habita en él
23:22b.MAT.023.022 Y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios y por aquel que está sentado sobre él
23:23b.MAT.023.023 "¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque entregáis el diezmo de la menta, del eneldo y del comino; pero habéis omitido lo más importante de la ley, a saber, el juicio, la misericordia y la fe. Era necesario hacer estas cosas sin omitir aquéllas
23:24b.MAT.023.024 ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito pero tragáis el camello
23:25b.MAT.023.025 "¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque limpiáis lo de afuera del vaso o del plato, pero por dentro están llenos de robo y de desenfreno
23:26b.MAT.023.026 ¡Fariseo ciego! ¡Limpia primero el interior del vaso para que también el exterior se haga limpio
23:27b.MAT.023.027 "¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque sois semejantes a sepulcros blanqueados que, a la verdad, se muestran hermosos por fuera; pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda impureza
23:28b.MAT.023.028 Así también vosotros, a la verdad, por fuera os mostráis justos a los hombres; pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad
23:29b.MAT.023.029 "¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque edificáis los sepulcros de los profetas y adornáis los monumentos de los justos
23:30b.MAT.023.030 y decís: 'Si hubiéramos vivido en los días de nuestros padres, no habríamos sido sus cómplices en la sangre de los profetas.
23:31b.MAT.023.031 Así dais testimonio contra vosotros mismos de que sois hijos de aquellos que mataron a los profetas
23:32b.MAT.023.032 ¡Colmad también vosotros la medida de vuestros padres
23:33b.MAT.023.033 "¡Serpientes! ¡Generación de víboras! ¿Cómo os escaparéis de la condenación del infierno
23:34b.MAT.023.034 Por tanto, mirad; yo os envío profetas, sabios y escribas; y de ellos, a unos mataréis y crucificaréis, y a otros azotaréis en vuestras sinagogas y perseguiréis de ciudad en ciudad
23:35b.MAT.023.035 de manera que venga sobre vosotros toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre del justo Abel hasta la sangre de Zacarías hijo de Berequías, a quien matasteis entre el santuario y el altar
23:36b.MAT.023.036 De cierto os digo, que todo esto recaerá sobre esta generación
23:37b.MAT.023.037 "¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, así como la gallina junta sus pollitos debajo de sus alas, y no quisiste
23:38b.MAT.023.038 He aquí, vuestra casa os es dejada desierta
23:39b.MAT.023.039 porque os digo que desde ahora no me veréis más hasta que digáis: ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!
24
24:1b.MAT.024.001 Cuando Jesús salió y se iba del templo, se le acercaron sus discípulos para mostrarle los edificios del templo
24:2b.MAT.024.002 Y él respondiendo les dijo: --¿No veis todo esto? De cierto os digo que aquí no quedará piedra sobre piedra que no sea derribada
24:3b.MAT.024.003 Estando él sentado en el monte de los Olivos, sus discípulos se acercaron a él aparte, y le dijeron: --Dinos, ¿cuándo sucederán estas cosas? ¿Y qué señal habrá de tu venida y del fin del mundo
24:4b.MAT.024.004 Respondió Jesús y les dijo: --Mirad que nadie os engañe
24:5b.MAT.024.005 porque muchos vendrán en mi nombre diciendo: "Yo soy el Cristo", y engañarán a muchos
24:6b.MAT.024.006 Oiréis de guerras y de rumores de guerras. Mirad que no os turbéis, porque es necesario que esto acontezca; pero todavía no es el fin
24:7b.MAT.024.007 Porque se levantará nación contra nación y reino contra reino. Habrá hambre y terremotos por todas partes
24:8b.MAT.024.008 Pues todas estas cosas son principio de dolores
24:9b.MAT.024.009 Entonces os entregarán a tribulación y os matarán, y seréis aborrecidos por todas las naciones por causa de mi nombre
24:10b.MAT.024.010 Entonces muchos tropezarán; y se traicionarán unos a otros, y se aborrecerán unos a otros
24:11b.MAT.024.011 Muchos falsos profetas se levantarán y engañarán a muchos
24:12b.MAT.024.012 y por haberse multiplicado la maldad, se enfriará el amor de muchos
24:13b.MAT.024.013 Pero el que persevere hasta el fin será salvo
24:14b.MAT.024.014 Y este evangelio del reino será predicado en todo el mundo para testimonio a todas las razas, y luego vendrá el fin
24:15b.MAT.024.015 Por tanto, cuando veáis establecida en el lugar santo la abominación desoladora, de la cual habló el profeta Daniel (el que lee, entienda)
24:16b.MAT.024.016 entonces los que estén en Judea huyan a los montes
24:17b.MAT.024.017 El que esté en la azotea no descienda para sacar algo de su casa
24:18b.MAT.024.018 y el que esté en el campo no vuelva atrás a tomar su manto
24:19b.MAT.024.019 ¡Ay de las mujeres que estén encintas y de las que críen en aquellos días
24:20b.MAT.024.020 Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en sábado
24:21b.MAT.024.021 porque entonces habrá gran tribulación como no ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni habrá jamás
24:22b.MAT.024.022 Si aquellos días no fuesen acortados, no se salvaría nadie; pero por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados
24:23b.MAT.024.023 Entonces, si alguien os dice: "Mirad, aquí está el Cristo", o "Está acá", no le creáis
24:24b.MAT.024.024 Porque se levantarán falsos cristos y falsos profetas, y darán grandes señales y maravillas de tal manera que engañarán, de ser posible, aun a los escogidos
24:25b.MAT.024.025 ¡Mirad! Os lo he dicho de antemano
24:26b.MAT.024.026 Así que, si os dicen: "Mirad, está en el desierto", no salgáis; o "Mirad, está en las habitaciones interiores", no lo creáis
24:27b.MAT.024.027 Porque así como el relámpago sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será la venida del Hijo del Hombre
24:28b.MAT.024.028 Porque donde esté el cadáver, allí se juntarán los buitres
24:29b.MAT.024.029 Pero inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor. Las estrellas caerán del cielo y los poderes de los cielos serán sacudidos
24:30b.MAT.024.030 Entonces se manifestará la señal del Hijo del Hombre en el cielo, y en ese tiempo harán duelo todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria
24:31b.MAT.024.031 Él enviará a sus ángeles con un gran sonar de trompeta, y ellos reunirán a los escogidos de él de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro
24:32b.MAT.024.032 De la higuera aprended la analogía: Cuando su rama ya está tierna y brotan sus hojas, sabéis que el verano está cerca
24:33b.MAT.024.033 Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, sabed que está cerca, a las puertas
24:34b.MAT.024.034 De cierto os digo que no pasará esta generación hasta que todas estas cosas sucedan
24:35b.MAT.024.035 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán
24:36b.MAT.024.036 Pero acerca de aquel día y hora, nadie sabe; ni siquiera los ángeles de los cielos, ni aun el Hijo, sino sólo el Padre
24:37b.MAT.024.037 Porque como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre
24:38b.MAT.024.038 Pues como en aquellos días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dándose en casamiento hasta el día en que Noé entró en el arca
24:39b.MAT.024.039 y no se dieron cuenta hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre
24:40b.MAT.024.040 En aquel entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado
24:41b.MAT.024.041 Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra dejada
24:42b.MAT.024.042 Velad, pues, porque no sabéis en qué día viene vuestro Señor
24:43b.MAT.024.043 Pero sabed esto: Si el dueño de casa hubiera sabido a qué hora habría de venir el ladrón, habría velado y no habría dejado que forzaran la entrada a su casa
24:44b.MAT.024.044 Por tanto, estad preparados también vosotros, porque a la hora que no pensáis, vendrá el Hijo del Hombre
24:45b.MAT.024.045 ¿Quién, pues, es el siervo fiel y prudente, a quien su señor le puso sobre los criados de su casa, para que les diera alimentos a su debido tiempo
24:46b.MAT.024.046 Bienaventurado será aquel siervo a quien, cuando su señor venga, le encuentre haciéndolo así
24:47b.MAT.024.047 De cierto os digo que le pondrá sobre todos sus bienes
24:48b.MAT.024.048 Pero si aquel siervo malvado dice en su corazón: "Mi señor tarda"
24:49b.MAT.024.049 y si comienza a golpear a sus consiervos, y si come y bebe con los borrachos
24:50b.MAT.024.050 el señor de aquel siervo vendrá en el día que no espera y a la hora que no sabe
24:51b.MAT.024.051 y le castigará duramente y le asignará lugar con los hipócritas. Allí habrá llanto y crujir de dientes
25
25:1b.MAT.025.001 Entonces, el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomaron sus lámparas y salieron a recibir al novio
25:2b.MAT.025.002 Cinco de ellas eran insensatas, y cinco prudentes
25:3b.MAT.025.003 Cuando las insensatas tomaron sus lámparas, no tomaron consigo aceite
25:4b.MAT.025.004 pero las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas
25:5b.MAT.025.005 Y como tardaba el novio, todas cabecearon y se quedaron dormidas
25:6b.MAT.025.006 A la media noche se oyó gritar: "¡He aquí el novio! ¡Salid a recibirle!
25:7b.MAT.025.007 Entonces, todas aquellas vírgenes se levantaron y alistaron sus lámparas
25:8b.MAT.025.008 Y las insensatas dijeron a las prudentes: "Dadnos de vuestro aceite, porque nuestras lámparas se apagan.
25:9b.MAT.025.009 Pero las prudentes respondieron diciendo: "No, no sea que nos falte a nosotras y a vosotras; id, más bien, a los vendedores y comprad para vosotras mismas.
25:10b.MAT.025.010 Mientras ellas iban para comprar, llegó el novio; y las preparadas entraron con él a la boda, y se cerró la puerta
25:11b.MAT.025.011 Después vinieron también las otras vírgenes diciendo: "¡Señor, señor, ábrenos!
25:12b.MAT.025.012 Pero él respondiendo dijo: "De cierto os digo que no os conozco.
25:13b.MAT.025.013 Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora
25:14b.MAT.025.014 Porque el reino de los cielos será semejante a un hombre que al emprender un viaje largo, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes
25:15b.MAT.025.015 A uno dio cinco talentos, a otro dos, y a otro, uno. A cada uno dio conforme a su capacidad y se fue lejos
25:16b.MAT.025.016 Inmediatamente, el que había recibido cinco talentos se fue, negoció con ellos y ganó otros cinco talentos
25:17b.MAT.025.017 De la misma manera, el que había recibido dos ganó también otros dos
25:18b.MAT.025.018 Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor
25:19b.MAT.025.019 Después de mucho tiempo, vino el señor de aquellos siervos y arregló cuentas con ellos
25:20b.MAT.025.020 Cuando se presentó el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos y dijo: "Señor, me entregaste cinco talentos; he aquí he ganado otros cinco talentos.
25:21b.MAT.025.021 Su señor le dijo: "Bien, siervo bueno y fiel. Sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor.
25:22b.MAT.025.022 Y cuando se presentó el que había recibido dos talentos, dijo: "Señor, me entregaste dos talentos; he aquí he ganado otros dos talentos.
25:23b.MAT.025.023 Su señor le dijo: "Bien, siervo bueno y fiel. Sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor.
25:24b.MAT.025.024 Pero cuando se presentó el que había recibido un talento, dijo: "Señor, yo te conozco que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste
25:25b.MAT.025.025 Y como tuve miedo, fui y escondí tu talento en la tierra. Aquí tienes lo que es tuyo.
25:26b.MAT.025.026 Su señor respondió y le dijo: "¡Siervo malo y perezoso! ¿Sabías que cosecho donde no sembré y recojo donde no esparcí
25:27b.MAT.025.027 Por lo tanto, debías haber entregado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, habría recibido lo que es mío con los intereses
25:28b.MAT.025.028 Por tanto, quitadle el talento y dadlo al que tiene diez talentos
25:29b.MAT.025.029 Porque a todo el que tiene le será dado, y tendrá en abundancia; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado
25:30b.MAT.025.030 Al siervo inútil echadlo en las tinieblas de afuera." Allí habrá llanto y crujir de dientes
25:31b.MAT.025.031 Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria y todos los ángeles con él, entonces se sentará sobre el trono de su gloria
25:32b.MAT.025.032 y todas las naciones serán reunidas delante de él. Él separará los unos de los otros, como cuando el pastor separa las ovejas de los cabritos
25:33b.MAT.025.033 y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda
25:34b.MAT.025.034 Entonces el Rey dirá a los de su derecha: "¡Venid, benditos de mi Padre! Heredad el reino que ha sido preparado para vosotros desde la fundación del mundo
25:35b.MAT.025.035 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recibisteis
25:36b.MAT.025.036 estuve desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; estuve en la cárcel, y vinisteis a mí.
25:37b.MAT.025.037 Entonces los justos le responderán diciendo: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te sustentamos, o sediento y te dimos de beber
25:38b.MAT.025.038 ¿Cuándo te vimos forastero y te recibimos, o desnudo y te vestimos
25:39b.MAT.025.039 ¿Cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y fuimos a ti?
25:40b.MAT.025.040 Y respondiendo el Rey les dirá: "De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicisteis.
25:41b.MAT.025.041 Entonces dirá también a los de su izquierda: "Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles
25:42b.MAT.025.042 Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber
25:43b.MAT.025.043 fui forastero, y no me recibisteis; estuve desnudo, y no me vestisteis; enfermo y en la cárcel, y no me visitasteis.
25:44b.MAT.025.044 Entonces le responderán: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, o sediento, o forastero, o desnudo, o enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?
25:45b.MAT.025.045 Entonces les responderá diciendo: "De cierto os digo, que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco lo hicisteis a mí.
25:46b.MAT.025.046 Entonces irán éstos al tormento eterno, y los justos a la vida eterna
26
26:1b.MAT.026.001 Aconteció que, cuando Jesús terminó todas estas palabras, dijo a sus discípulos
26:2b.MAT.026.002 "Sabéis que después de dos días se celebra la Pascua, y el Hijo del Hombre va a ser entregado para ser crucificado.
26:3b.MAT.026.003 Entonces los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo se reunieron en el palacio del sumo sacerdote, que se llamaba Caifás
26:4b.MAT.026.004 y consultaron entre sí para prender a Jesús por engaño y matarle
26:5b.MAT.026.005 Pero decían: "No lo hagamos en la fiesta, para que no se haga alboroto en el pueblo.
26:6b.MAT.026.006 Estando Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso
26:7b.MAT.026.007 vino a él una mujer trayendo un frasco de alabastro con perfume de gran precio, y lo derramó sobre la cabeza de Jesús mientras estaba sentado a la mesa
26:8b.MAT.026.008 Al verlo, sus discípulos se indignaron y dijeron: --¿Para qué este desperdicio
26:9b.MAT.026.009 Porque esto podría haberse vendido a un gran precio y haberse dado a los pobres
26:10b.MAT.026.010 Como Jesús se dio cuenta, les dijo: --¿Por qué molestáis a la mujer? Pues ha hecho una buena obra conmigo
26:11b.MAT.026.011 Porque siempre tenéis a los pobres con vosotros, pero a mí no siempre me tenéis
26:12b.MAT.026.012 Porque al derramar este perfume sobre mi cuerpo, ella lo hizo para prepararme para la sepultura
26:13b.MAT.026.013 De cierto os digo que dondequiera que este evangelio sea predicado en todo el mundo, también será contado lo que esta mujer ha hecho, para memoria de ella
26:14b.MAT.026.014 Entonces, uno de los doce, que se llamaba Judas Iscariote, fue a los principales sacerdote
26:15b.MAT.026.015 y les dijo: --¿Qué me queréis dar? Y yo os lo entregaré. Ellos le asignaron treinta piezas de plata
26:16b.MAT.026.016 y desde entonces él buscaba la oportunidad para entregarle
26:17b.MAT.026.017 El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, los discípulos se acercaron a Jesús diciendo: --¿Dónde quieres que te hagamos los preparativos para comer la Pascua
26:18b.MAT.026.018 Él dijo: --Id a la ciudad, a cierto hombre, y decidle: "El Maestro dice: 'Mi tiempo está cerca; en tu casa voy a celebrar la Pascua con mis discípulos.'
26:19b.MAT.026.019 Los discípulos hicieron como Jesús les mandó y prepararon la Pascua
26:20b.MAT.026.020 Al atardecer, él estaba sentado a la mesa con los doce
26:21b.MAT.026.021 y mientras comían, dijo: --De cierto os digo que uno de vosotros me va a entregar
26:22b.MAT.026.022 Entristecidos en gran manera, comenzaron a preguntarle, uno por uno: --¿Acaso seré yo, Señor
26:23b.MAT.026.023 Entonces respondiendo él dijo: --El que mete la mano conmigo en el plato, éste me entregará
26:24b.MAT.026.024 A la verdad, el Hijo del Hombre va, tal como está escrito de él. Pero ¡ay de aquel hombre por quien es entregado el Hijo del Hombre! Bueno le fuera a aquel hombre no haber nacido
26:25b.MAT.026.025 Y respondiendo Judas, el que le entregaba, dijo: --¿Acaso seré yo, Maestro? Le dijo: --Tú lo has dicho
26:26b.MAT.026.026 Mientras ellos comían, Jesús tomó pan y lo bendijo; lo partió y lo dio a sus discípulos, y dijo: --Tomad; comed. Esto es mi cuerpo
26:27b.MAT.026.027 Tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio diciendo: --Bebed de ella todos
26:28b.MAT.026.028 porque esto es mi sangre del pacto, la cual es derramada para el perdón de pecados para muchos
26:29b.MAT.026.029 Pero os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día cuando lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre
26:30b.MAT.026.030 Y después de cantar un himno, salieron al monte de los Olivos
26:31b.MAT.026.031 Entonces Jesús les dijo: --Todos vosotros os escandalizaréis de mí esta noche, porque está escrito: Heriré al Pastor, y las ovejas del rebaño serán dispersadas
26:32b.MAT.026.032 Pero después de haber resucitado, iré delante de vosotros a Galilea
26:33b.MAT.026.033 Respondiéndole Pedro dijo: --Aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizaré
26:34b.MAT.026.034 Jesús le dijo: --De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, tú me negarás tres veces
26:35b.MAT.026.035 Pedro le dijo: --Aunque me sea necesario morir contigo, jamás te negaré. Y todos los discípulos dijeron lo mismo
26:36b.MAT.026.036 Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a los discípulos: --Sentaos aquí, hasta que yo vaya allá y ore
26:37b.MAT.026.037 Tomó consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, y comenzó a entristecerse y a angustiarse
26:38b.MAT.026.038 Entonces les dijo: --Mi alma está muy triste, hasta la muerte. Quedaos aquí y velad conmigo
26:39b.MAT.026.039 Pasando un poco más adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: --Padre mío, de ser posible, pase de mí esta copa. Pero, no sea como yo quiero, sino como tú
26:40b.MAT.026.040 Volvió a sus discípulos y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: --¿Así que no habéis podido velar ni una sola hora conmigo
26:41b.MAT.026.041 Velad y orad, para que no entréis en tentación. El espíritu, a la verdad, está dispuesto; pero la carne es débil
26:42b.MAT.026.042 Por segunda vez se apartó y oró diciendo: --Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad
26:43b.MAT.026.043 Cuando volvió otra vez, los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño
26:44b.MAT.026.044 Dejándolos, se apartó de nuevo y oró por tercera vez, repitiendo las mismas palabras
26:45b.MAT.026.045 Entonces volvió a sus discípulos y les dijo: --¿Todavía estáis durmiendo y descansando? He aquí la hora está cerca, y el Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de pecadores
26:46b.MAT.026.046 ¡Levantaos, vamos! He aquí está cerca el que me entrega
26:47b.MAT.026.047 Mientras él aún hablaba, vino Judas, que era uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes y de los ancianos del pueblo
26:48b.MAT.026.048 El que le entregaba les había dado señal diciendo: "Al que yo bese, ése es. Prendedle.
26:49b.MAT.026.049 De inmediato se acercó a Jesús y dijo: --¡Te saludo, Rabí! Y le besó
26:50b.MAT.026.050 Pero Jesús le dijo: --Amigo, haz lo que viniste a hacer. Entonces ellos se acercaron, echaron mano a Jesús y le prendieron
26:51b.MAT.026.051 Y he aquí uno de los que estaban con Jesús extendió su mano, sacó su espada, y golpeando a un siervo del sumo sacerdote le cortó la oreja
26:52b.MAT.026.052 Entonces Jesús le dijo: --Vuelve tu espada a su lugar, porque todos los que toman espada, a espada perecerán
26:53b.MAT.026.053 ¿O piensas que no puedo invocar a mi Padre y que él no me daría ahora mismo más de doce legiones de ángeles
26:54b.MAT.026.054 Entonces, ¿cómo se cumplirían las Escrituras de que es necesario que suceda de esta manera
26:55b.MAT.026.055 En ese momento Jesús dijo a la multitud: --¿Como contra un asaltante habéis salido con espadas y palos para prenderme? Cada día me sentaba enseñando en el templo, y no me prendisteis
26:56b.MAT.026.056 Pero todo esto ha ocurrido para que se cumplan las Escrituras de los profetas. Entonces todos los discípulos le abandonaron y huyeron
26:57b.MAT.026.057 Los que habían prendido a Jesús le llevaron ante Caifás, el sumo sacerdote, donde los escribas y los ancianos se habían reunido
26:58b.MAT.026.058 Y Pedro le seguía de lejos hasta el patio de la casa del sumo sacerdote. Habiéndose metido adentro, estaba sentado con los guardias para ver cómo terminaba aquello
26:59b.MAT.026.059 Los principales sacerdotes, los ancianos y todo el Sanedrín buscaban falso testimonio contra Jesús, para que le entregaran a muerte
26:60b.MAT.026.060 Pero no lo hallaron, a pesar de que se presentaron muchos testigos falsos. Por fin se presentaron dos
26:61b.MAT.026.061 y dijeron: --Éste dijo: "Puedo derribar el templo de Dios y edificarlo en tres días.
26:62b.MAT.026.062 Se levantó el sumo sacerdote y le dijo: --¿No respondes nada? ¿Qué testifican éstos contra ti
26:63b.MAT.026.063 Pero Jesús callaba. Y el sumo sacerdote le dijo: --¡Te conjuro por el Dios viviente que nos digas si tú eres el Cristo, el Hijo de Dios
26:64b.MAT.026.064 Jesús le dijo: --Tú lo has dicho. Además os digo: De aquí en adelante veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del Poder, y viniendo en las nubes del cielo
26:65b.MAT.026.065 Entonces el sumo sacerdote rasgó su vestidura diciendo: --¡Ha blasfemado! ¿Qué más necesidad tenemos de testigos? He aquí, ahora mismo, vosotros habéis oído la blasfemia
26:66b.MAT.026.066 ¿Qué os parece? Y ellos respondiendo dijeron: --¡Es reo de muerte
26:67b.MAT.026.067 Entonces le escupieron en la cara y le dieron de puñetazos, y otros le dieron bofetadas
26:68b.MAT.026.068 diciendo: --¡Profetízanos, Cristo! ¿Quién es el que te golpeó
26:69b.MAT.026.069 Pedro estaba sentado afuera en el patio, y se le acercó una criada diciendo: --¡Tú también estabas con Jesús el galileo
26:70b.MAT.026.070 Pero él negó delante de todos diciendo: --No sé lo que dices
26:71b.MAT.026.071 Pero cuando él salió a la puerta, otra criada le vio y dijo a los que estaban allí: --Éste estaba con Jesús de Nazaret
26:72b.MAT.026.072 Y otra vez negó con juramento: --Yo no conozco al hombre
26:73b.MAT.026.073 Y poco después se acercaron los que estaban por allí y dijeron a Pedro: --Verdaderamente, tú también eres de ellos, porque aun tu modo de hablar te descubre
26:74b.MAT.026.074 Entonces comenzó a maldecir y a jurar: --¡No conozco al hombre! En seguida cantó el gallo
26:75b.MAT.026.075 y Pedro se acordó de las palabras de Jesús que había dicho: "Antes que cante el gallo, tú me negarás tres veces." Y saliendo fuera, lloró amargamente
27
27:1b.MAT.027.001 Al amanecer, todos los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo tomaron consejo contra Jesús para entregarle a muerte
27:2b.MAT.027.002 Y después de atarlo, le llevaron y le entregaron al procurador Pilato
27:3b.MAT.027.003 Entonces Judas, el que le había entregado, al ver que era condenado, sintió remordimiento y devolvió las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos
27:4b.MAT.027.004 diciendo: --Yo he pecado entregando sangre inocente. Pero ellos dijeron: --¿Qué nos importa a nosotros? ¡Es asunto tuyo
27:5b.MAT.027.005 Entonces él, arrojando las piezas de plata dentro del santuario, se apartó, se fue y se ahorcó
27:6b.MAT.027.006 Los principales sacerdotes, tomando las piezas de plata, dijeron: --No es lícito ponerlas en el tesoro de las ofrendas, porque es precio de sangre
27:7b.MAT.027.007 Y habiendo tomado acuerdo, compraron con ellas el campo del Alfarero, para sepultura de los extranjeros
27:8b.MAT.027.008 Por eso aquel campo se llama Campo de Sangre, hasta el día de hoy
27:9b.MAT.027.009 Entonces se cumplió lo que fue dicho por el profeta Jeremías, cuando dijo: Y tomaron las treinta piezas de plata, precio del apreciado, según el precio fijado por los hijos de Israel
27:10b.MAT.027.010 y las dieron para el campo del Alfarero, como me ordenó el Señor
27:11b.MAT.027.011 Jesús estuvo de pie en presencia del procurador, y el procurador le preguntó diciendo: --¿Eres tú el rey de los judíos? Jesús le dijo: --Tú lo dices
27:12b.MAT.027.012 Y siendo acusado por los principales sacerdotes y por los ancianos, no respondió nada
27:13b.MAT.027.013 Entonces Pilato le dijo: --¿No oyes cuántas cosas testifican contra ti
27:14b.MAT.027.014 Él no le respondió ni una palabra, de manera que el procurador se maravillaba mucho
27:15b.MAT.027.015 En la fiesta, el procurador acostumbraba soltar al pueblo un preso, el que quisieran
27:16b.MAT.027.016 Tenían en aquel entonces un preso famoso que se llamaba Barrabás
27:17b.MAT.027.017 Estando ellos reunidos, Pilato les dijo: --¿A cuál queréis que os suelte? ¿A Barrabás o a Jesús, llamado el Cristo
27:18b.MAT.027.018 Porque sabía que por envidia le habían entregado
27:19b.MAT.027.019 Mientras él estaba sentado en el tribunal, su esposa le mandó a decir: "No tengas nada que ver con ese justo, porque hoy he sufrido muchas cosas en sueños por causa de él.
27:20b.MAT.027.020 Entonces los principales sacerdotes y los ancianos persuadieron a las multitudes que pidieran a Barrabás y que dieran muerte a Jesús
27:21b.MAT.027.021 Y respondiendo el procurador les dijo: --¿A cuál de los dos queréis que os suelte? Ellos dijeron: --¡A Barrabás
27:22b.MAT.027.022 Pilato les dijo: --¿Qué, pues, haré con Jesús, llamado el Cristo? Todos dijeron: --¡Sea crucificado
27:23b.MAT.027.023 Y el procurador les dijo: --Pues, ¿qué mal ha hecho? Pero ellos gritaban aun más fuerte diciendo: --¡Sea crucificado
27:24b.MAT.027.024 Y cuando Pilato se dio cuenta de que no se lograba nada, sino que sólo se hacía más alboroto, tomó agua y se lavó las manos delante de la multitud, diciendo: --¡Yo soy inocente de la sangre de éste! ¡Será asunto vuestro
27:25b.MAT.027.025 Respondió todo el pueblo y dijo: --¡Su sangre sea sobre nosotros y sobre nuestros hijos
27:26b.MAT.027.026 Entonces les soltó a Barrabás; y después de haber azotado a Jesús, le entregó para que fuese crucificado
27:27b.MAT.027.027 Entonces los soldados del procurador llevaron a Jesús al Pretorio y reunieron a toda la compañía alrededor de él
27:28b.MAT.027.028 Después de desnudarle, le echaron encima un manto de escarlata
27:29b.MAT.027.029 Habiendo entretejido una corona de espinas, se la pusieron sobre su cabeza, y en su mano derecha pusieron una caña. Se arrodillaron delante de él y se burlaron de él, diciendo: --¡Viva, rey de los judíos
27:30b.MAT.027.030 Y escupiendo en él, tomaron la caña y le golpeaban la cabeza
27:31b.MAT.027.031 Y cuando se habían burlado de él, le quitaron el manto, le pusieron sus propios vestidos y le llevaron para crucificarle
27:32b.MAT.027.032 Mientras salían, hallaron a un hombre de Cirene llamado Simón. A éste le obligaron a cargar la cruz de Jesús
27:33b.MAT.027.033 Cuando llegaron al lugar que se llama Gólgota, que significa lugar de la Calavera
27:34b.MAT.027.034 le dieron a beber vino mezclado con ajenjo; pero cuando lo probó, no lo quiso beber
27:35b.MAT.027.035 Después de crucificarle, repartieron sus vestidos, echando suertes
27:36b.MAT.027.036 Y sentados, le guardaban allí
27:37b.MAT.027.037 Pusieron sobre su cabeza su acusación escrita: ÉSTE ES JESÚS, EL REY DE LOS JUDÍOS
27:38b.MAT.027.038 Entonces crucificaron con él a dos ladrones, uno a la derecha y otro a la izquierda
27:39b.MAT.027.039 Los que pasaban le insultaban, meneando sus cabeza
27:40b.MAT.027.040 y diciendo: --Tú que derribas el templo y en tres días lo edificas, ¡sálvate a ti mismo, si eres Hijo de Dios, y desciende de la cruz
27:41b.MAT.027.041 De igual manera, aun los principales sacerdotes junto con los escribas y los ancianos se burlaban de él, y decían
27:42b.MAT.027.042 --A otros salvó; a sí mismo no se puede salvar. ¿Es rey de Israel? ¡Que descienda ahora de la cruz, y creeremos en él
27:43b.MAT.027.043 Ha confiado en Dios. Que lo libre ahora si le quiere, porque dijo: "Soy Hijo de Dios.
27:44b.MAT.027.044 También los ladrones que estaban crucificados con él le injuriaban de la misma manera
27:45b.MAT.027.045 Desde la sexta hora descendió oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora novena
27:46b.MAT.027.046 Como a la hora novena Jesús exclamó a gran voz diciendo: --¡Elí, Elí! ¿Lama sabactani? --que significa: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?-
27:47b.MAT.027.047 Cuando algunos de los que estaban allí le oyeron, decían: --Este hombre llama a Elías
27:48b.MAT.027.048 Y de inmediato uno de ellos corrió, tomó una esponja, la llenó de vinagre, y poniéndola en una caña, le daba de beber
27:49b.MAT.027.049 Pero otros decían: --Deja, veamos si viene Elías a salvarlo
27:50b.MAT.027.050 Pero Jesús clamó otra vez a gran voz y entregó el espíritu
27:51b.MAT.027.051 Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo. La tierra tembló, y las rocas se partieron
27:52b.MAT.027.052 Se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de hombres santos que habían muerto se levantaron
27:53b.MAT.027.053 y salidos de los sepulcros después de la resurrección de él, fueron a la santa ciudad y aparecieron a muchos
27:54b.MAT.027.054 Y cuando el centurión y los que con él guardaban a Jesús vieron el terremoto y las cosas que habían sucedido, temieron en gran manera y dijeron: --¡Verdaderamente éste era Hijo de Dios
27:55b.MAT.027.055 Estaban allí muchas mujeres mirando desde lejos. Ellas habían seguido a Jesús desde Galilea, sirviéndole
27:56b.MAT.027.056 Entre ellas se encontraban María Magdalena, María la madre de Jacobo y de José, y la madre de los hijos de Zebedeo
27:57b.MAT.027.057 Al atardecer, vino un hombre rico de Arimatea llamado José, quien también había sido discípulo de Jesús
27:58b.MAT.027.058 Éste se presentó a Pilato y pidió el cuerpo de Jesús. Entonces Pilato mandó que se le diese
27:59b.MAT.027.059 José tomó el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpi
27:60b.MAT.027.060 y lo puso en su sepulcro nuevo, que había labrado en la peña. Luego hizo rodar una gran piedra a la entrada del sepulcro, y se fue
27:61b.MAT.027.061 Estaban allí María Magdalena y la otra María, sentadas delante del sepulcro
27:62b.MAT.027.062 Al día siguiente, esto es, después de la Preparación, los principales sacerdotes y los fariseos se reunieron ante Pilato
27:63b.MAT.027.063 diciendo: --Señor, nos acordamos que mientras aún vivía, aquel engañador dijo: "Después de tres días resucitaré.
27:64b.MAT.027.064 Manda, pues, que se asegure el sepulcro hasta el tercer día, no sea que sus discípulos vengan y roben el cadáver, y digan al pueblo: "Ha resucitado de los muertos." Y el último fraude será peor que el primero
27:65b.MAT.027.065 Pilato les dijo: --Tenéis tropas de guardia. Id y aseguradlo como sabéis hacerlo
27:66b.MAT.027.066 Ellos fueron, y habiendo sellado la piedra, aseguraron el sepulcro con la guardia
28
28:1b.MAT.028.001 Después del sábado, al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María para ver el sepulcro
28:2b.MAT.028.002 Y he aquí, hubo un gran terremoto; porque el ángel del Señor descendió del cielo, y al llegar removió la piedra y se sentó sobre ella
28:3b.MAT.028.003 Su aspecto era como un relámpago, y su vestidura era blanca como la nieve
28:4b.MAT.028.004 Los guardias temblaron por miedo de él y quedaron como muertos
28:5b.MAT.028.005 Y respondiendo el ángel dijo a las mujeres: --No temáis vosotras, porque sé que buscáis a Jesús, quien fue crucificado
28:6b.MAT.028.006 No está aquí, porque ha resucitado, así como dijo. Venid, ved el lugar donde estaba puesto
28:7b.MAT.028.007 E id de prisa y decid a sus discípulos que ha resucitado de entre los muertos. He aquí va delante de vosotros a Galilea. Allí le veréis. He aquí os lo he dicho
28:8b.MAT.028.008 Entonces ellas salieron a toda prisa del sepulcro con temor y gran gozo, y corrieron a dar las nuevas a sus discípulos
28:9b.MAT.028.009 Y he aquí, Jesús les salió al encuentro, diciendo: --¡Os saludo! Y acercándose ellas, abrazaron sus pies y le adoraron
28:10b.MAT.028.010 Entonces Jesús les dijo: --No temáis. Id, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Galilea. Allí me verán
28:11b.MAT.028.011 Entre tanto que ellas iban, he aquí algunos de la guardia fueron a la ciudad y dieron aviso a los principales sacerdotes de todas las cosas que habían acontecido
28:12b.MAT.028.012 Ellos se reunieron en consejo con los ancianos, y tomando mucho dinero se lo dieron a los soldados
28:13b.MAT.028.013 diciendo: "Decid: 'Sus discípulos vinieron de noche y lo robaron mientras nosotros dormíamos.
28:14b.MAT.028.014 Y si esto llega a oídos del procurador, nosotros le persuadiremos y os evitaremos problemas.
28:15b.MAT.028.015 Ellos tomaron el dinero e hicieron como habían sido instruidos. Y este dicho se ha divulgado entre los judíos hasta el día de hoy
28:16b.MAT.028.016 Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte donde Jesús les había mandado
28:17b.MAT.028.017 Cuando le vieron, le adoraron; pero algunos dudaron
28:18b.MAT.028.018 Jesús se acercó a ellos y les habló diciendo: "Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra
28:19b.MAT.028.019 Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo
28:20b.MAT.028.020 y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.
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