2 Samuel (Spanish)

2 Samuel (Spanish)

1

1:1b.2SA.001.001 Aconteció que después de la muerte de Saúl, cuando David había vuelto de la derrota de los amalequitas, David se quedó dos días en Siclag

1:2b.2SA.001.002 Y al tercer día, he aquí que un hombre vino del campamento de Saúl, con su ropa rasgada y tierra sobre su cabeza. Al llegar a David, se postró en tierra e hizo reverencia

1:3b.2SA.001.003 Y David le preguntó: --¿De dónde vienes? Él le respondió: --Me he escapado del campamento de Israel

1:4b.2SA.001.004 David le preguntó: --¿Qué ha acontecido? Dímelo, por favor. Él respondió: --El pueblo ha huido de la batalla. Muchos del pueblo también han caído y han muerto. Saúl y su hijo Jonatán también han muerto

1:5b.2SA.001.005 David dijo al joven que le informaba: --¿Cómo sabes que Saúl y su hijo Jonatán han muerto

1:6b.2SA.001.006 Y el joven que le informaba respondió: --Me encontré por casualidad en el monte Gilboa, y he aquí que Saúl estaba apoyado sobre su lanza, y que los carros y los jinetes le alcanzaban

1:7b.2SA.001.007 Entonces Saúl miró hacia atrás y me vio, y me llamó. Yo dije: "Heme aquí.

1:8b.2SA.001.008 Me preguntó: "¿Quién eres tú?" Le respondí: "Soy un amalequita.

1:9b.2SA.001.009 Y me dijo: "Por favor, ponte a mi lado y mátame; porque la agonía se ha apoderado de mí, pero mi vida está todavía en mí.

1:10b.2SA.001.010 Entonces me puse a su lado y lo maté, porque sabía que él no podría vivir después de su caída. Luego tomé la diadema que tenía en su cabeza y el brazalete que llevaba en su brazo, y los he traído aquí a mi señor

1:11b.2SA.001.011 Entonces David agarrando sus vestiduras las rasgó. Lo mismo hicieron todos los hombres que estaban con él

1:12b.2SA.001.012 E hicieron duelo, lloraron y ayunaron hasta el anochecer por Saúl y por su hijo Jonatán, por el pueblo de Jehovah y por la casa de Israel; porque habían caído a espada

1:13b.2SA.001.013 Después David preguntó al joven que le informaba: --¿De dónde eres tú? Él respondió: --Soy hijo de un extranjero, un amalequita

1:14b.2SA.001.014 Le dijo David: --¿Cómo no tuviste temor de extender tu mano para destruir al ungido de Jehovah

1:15b.2SA.001.015 Entonces David llamó a uno de los jóvenes y le dijo: --¡Acércate y mátalo! Él lo hirió, y murió

1:16b.2SA.001.016 Y David le dijo: --Tu sangre caiga sobre tu cabeza, porque tu propia boca ha atestiguado contra ti al decir: "Yo maté al ungido de Jehovah.

1:17b.2SA.001.017 David entonó este lamento por Saúl y por su hijo Jonatán

1:18b.2SA.001.018 y mandó que enseñasen a los hijos de Judá el Canto del Arco. He aquí que está escrito en el libro de Jaser

1:19b.2SA.001.019 "¡El esplendor, oh Israel, ha perecido sobre tus montes! ¡Cómo han caído los valientes

1:20b.2SA.001.020 No lo anunciéis en Gat, ni deis las nuevas por las calles de Ascalón. No sea que se alegren las hijas de los filisteos; no sea que se regocijen las hijas de los incircuncisos

1:21b.2SA.001.021 "Oh montes de Gilboa: Ni rocío ni lluvia haya sobre vosotros, ni seáis campos de ofrendas; porque allí fue profanado el escudo de los valientes, el escudo de Saúl, como si no hubiera sido ungido con aceite

1:22b.2SA.001.022 El arco de Jonatán jamás volvía sin la sangre de los muertos y sin la gordura de los valientes; tampoco volvía vacía la espada de Saúl

1:23b.2SA.001.023 "Saúl y Jonatán, amados y amables en su vida, tampoco en su muerte fueron separados. Eran más veloces que las águilas; eran más fuertes que los leones

1:24b.2SA.001.024 ¡Oh hijas de Israel, llorad por Saúl, quien os vestía de escarlata y cosas refinadas, y ponía adornos de oro en vuestros vestidos

1:25b.2SA.001.025 ¡Cómo han caído los valientes en medio de la batalla! ¡Jonatán ha perecido sobre tus montes

1:26b.2SA.001.026 "Angustia tengo por ti, hermano mío, Jonatán, que me fuiste muy querido. Más maravilloso fue para mí tu amor que el amor de las mujeres

1:27b.2SA.001.027 "¡Cómo han caído los valientes, y se han perdido las armas de guerra!

2

2:1b.2SA.002.001 Después de esto aconteció que David consultó a Jehovah diciendo: --¿Subiré a alguna de las ciudades de Judá? Jehovah le respondió: --Sube. David volvió a preguntar: --¿A dónde subiré? Jehovah le respondió: --A Hebrón

2:2b.2SA.002.002 Entonces David subió allá con sus dos mujeres: Ajinoam, de Jezreel, y Abigaíl, que fuera mujer de Nabal, de Carmel

2:3b.2SA.002.003 David hizo subir también a sus hombres que estaban con él, cada uno con su familia; y habitaron en las aldeas de Hebrón

2:4b.2SA.002.004 Entonces vinieron los hombres de Judá y ungieron allí a David como rey sobre la casa de Judá. Informaron a David diciendo: "Los hombres de Jabes, en Galaad, son los que sepultaron a Saúl.

2:5b.2SA.002.005 Entonces David envió mensajeros a los hombres de Jabes, en Galaad, y les dijo: "Benditos seáis de Jehovah, porque habéis hecho esta bondad a Saúl vuestro señor, y le habéis dado sepultura

2:6b.2SA.002.006 Ahora pues, que Jehovah os muestre misericordia y verdad. Y yo también os haré bien por esto que habéis hecho

2:7b.2SA.002.007 Y ahora, fortaleced vuestras manos y sed hombres valientes; porque ha muerto Saúl vuestro señor, y la casa de Judá me ha ungido rey sobre ellos.

2:8b.2SA.002.008 Pero Abner hijo de Ner, jefe del ejército de Saúl, tomó a Isboset hijo de Saúl y le trasladó a Majanaim

2:9b.2SA.002.009 Entonces lo proclamó rey sobre Galaad, sobre Gesur, sobre Jezreel, sobre Efraín, sobre Benjamín y sobre todo Israel

2:10b.2SA.002.010 Isboset hijo de Saúl tenía 40 años cuando comenzó a reinar sobre Israel y reinó dos años. Sin embargo, la casa de Judá seguía a David

2:11b.2SA.002.011 El tiempo que David fue rey en Hebrón sobre la casa de Judá fue de siete años y seis meses

2:12b.2SA.002.012 Abner hijo de Ner y los siervos de Isboset hijo de Saúl fueron de Majanaim a Gabaón

2:13b.2SA.002.013 También salieron Joab, hijo de Sarvia, y los servidores de David; y los encontraron junto al estanque de Gabaón. Entonces se sentaron los unos a un lado del estanque, y los otros al otro lado

2:14b.2SA.002.014 Luego Abner dijo a Joab: --¡Levántense los jóvenes y compitan delante de nosotros! Joab respondió: --¡Que se levanten

2:15b.2SA.002.015 Entonces se levantaron y pasaron en número igual, doce de parte de los hijos de Benjamín y de Isboset hijo de Saúl, y doce de los servidores de David

2:16b.2SA.002.016 Cada uno agarró a su adversario por la cabeza y colocó su espada en el costado de su adversario, y cayeron juntos. Por esto se llamó el nombre de aquel lugar Helcat-hazurim, el cual está en Gabaón

2:17b.2SA.002.017 Aquel día la batalla fue muy dura. Abner y los hombres de Israel fueron derrotados por los servidores de David

2:18b.2SA.002.018 Estaban allí los tres hijos de Sarvia: Joab, Abisai y Asael. Asael era ligero de pies como un venado en el campo

2:19b.2SA.002.019 Y Asael persiguió a Abner, yendo tras él sin apartarse ni a la derecha ni a la izquierda

2:20b.2SA.002.020 Abner se volvió hacia atrás y preguntó: --¿Eres tú Asael? Él respondió: --Sí, yo soy

2:21b.2SA.002.021 Entonces Abner le dijo: --Apártate a la derecha o a la izquierda. Atrapa a alguno de los jóvenes y toma para ti sus despojos. Pero Asael no quiso dejar de seguirle

2:22b.2SA.002.022 Y Abner volvió a decir a Asael: --¡Deja de seguirme! ¿Por qué te he de herir, derribándote a tierra? ¿Cómo podría después levantar mi cara ante tu hermano Joab

2:23b.2SA.002.023 Como él rehusó apartarse, Abner lo hirió en el vientre con el extremo trasero de la lanza, y la lanza le salió por detrás. Así cayó allí y murió en el mismo sitio. Sucedió que todos los que pasaban por el lugar donde Asael había caído y había muerto, se detenían

2:24b.2SA.002.024 Pero Joab y Abisai persiguieron a Abner. El sol se puso cuando llegaron a la colina de Amá, frente a Guíaj, en el camino del desierto de Gabaón

2:25b.2SA.002.025 Luego se agruparon los hijos de Benjamín tras Abner formando un solo escuadrón, y se detuvieron en la cumbre de cierta colina

2:26b.2SA.002.026 Entonces Abner dio voces a Joab diciendo: --¿Ha de consumir la espada para siempre? ¿No sabes tú que al final sólo habrá amargura? ¿Hasta cuándo esperas para decir al pueblo que se vuelva de perseguir a sus hermanos

2:27b.2SA.002.027 Joab respondió: --¡Vive Dios, que si tú no hubieras hablado, el pueblo habría dejado de perseguir a sus hermanos desde la mañana

2:28b.2SA.002.028 Entonces Joab tocó la corneta, y todo el pueblo se detuvo. Y no persiguieron más a Israel, ni continuaron luchando más

2:29b.2SA.002.029 Abner y sus hombres caminaron por el Arabá toda aquella noche, cruzaron el Jordán, y atravesando todo el Bitrón llegaron a Majanaim

2:30b.2SA.002.030 Joab también volvió de perseguir a Abner y reunió a toda la gente. Y faltaban de los servidores de David 19 hombres, además de Asael

2:31b.2SA.002.031 Pero los servidores de David hirieron a 360 de Benjamín, de los hombres de Abner, los cuales murieron

2:32b.2SA.002.032 Luego se llevaron a Asael y lo sepultaron en la tumba de su padre, que está en Belén. Joab y sus hombres caminaron toda aquella noche, y les amaneció en Hebrón

3

3:1b.2SA.003.001 Fue larga la guerra entre la casa de Saúl y la casa de David. Pero David se iba fortaleciendo, y la casa de Saúl se iba debilitando

3:2b.2SA.003.002 A David le nacieron hijos en Hebrón. Su primogénito fue Amnón, de Ajinoam, de Jezreel

3:3b.2SA.003.003 El segundo fue Quileab, de Abigaíl, que fuera mujer de Nabal, de Carmel. El tercero fue Absalón, hijo de Maaca hija de Talmai, rey de Gesur

3:4b.2SA.003.004 El cuarto fue Adonías, hijo de Haguit. El quinto fue Sefatías, hijo de Abital

3:5b.2SA.003.005 El sexto fue Itream, de Egla, mujer de David. Éstos le nacieron a David en Hebrón

3:6b.2SA.003.006 Aconteció que mientras había guerra entre la casa de Saúl y la casa de David, Abner se hacía más fuerte en la casa de Saúl

3:7b.2SA.003.007 Saúl había tenido una concubina que se llamaba Rizpa hija de Ayías. Entonces Isboset preguntó a Abner: --¿Por qué te has unido a la concubina de mi padre

3:8b.2SA.003.008 Abner se enfureció muchísimo por las palabras de Isboset y le dijo: --¿Acaso soy yo una cabeza de perro que pertenece a Judá? Hoy estoy mostrando lealtad a la casa de tu padre Saúl, a sus hermanos y a sus amigos, y no te he entregado en mano de David. ¿Y hoy me llamas a cuentas por una falta con esta mujer

3:9b.2SA.003.009 Así haga Dios a Abner y aun le añada, si yo no hago con David lo que Jehovah le ha jurado

3:10b.2SA.003.010 transferir el reino de la casa de Saúl y confirmar el trono de David sobre Israel y sobre Judá, desde Dan hasta Beerseba

3:11b.2SA.003.011 Isboset no pudo responder palabra a Abner, porque le tenía miedo

3:12b.2SA.003.012 Entonces Abner envió mensajeros a David para decirle de parte suya: "¿De quién es la tierra? ¡Haz alianza conmigo, y he aquí que mi mano estará contigo para hacer volver a ti a todo Israel!

3:13b.2SA.003.013 David respondió: "Bien. Yo haré alianza contigo, pero te pido una cosa: No vengas a verme sin que primero me traigas a Mical hija de Saúl, cuando vengas a verme

3:14b.2SA.003.014 Entonces David envió mensajeros a Isboset hijo de Saúl, diciendo: "Restitúyeme a mi mujer Mical, a la cual yo desposé conmigo por cien prepucios de filisteos.

3:15b.2SA.003.015 Isboset envió a quitársela a su marido, Paltiel hijo de Lais

3:16b.2SA.003.016 Su marido fue con ella, siguiéndola y llorando tras ella, hasta Bajurim. Y Abner le dijo: --¡Anda, vuélvete! Entonces él se volvió

3:17b.2SA.003.017 Abner habló con los ancianos de Israel, diciendo: --Hace tiempo que procurabais que David fuese rey sobre vosotros

3:18b.2SA.003.018 Ahora pues, hacedlo, porque Jehovah ha hablado a David diciendo: "Por mano de mi siervo David libraré a mi pueblo Israel de mano de los filisteos y de mano de todos sus enemigos.

3:19b.2SA.003.019 Abner habló también a los de Benjamín, y Abner mismo fue a Hebrón para decir a David todo lo que parecía bien a los de Israel y a toda la casa de Benjamín

3:20b.2SA.003.020 Abner fue a David en Hebrón junto con veinte hombres, y David hizo banquete para él y para los hombres que habían venido con él

3:21b.2SA.003.021 Entonces Abner dijo a David: --Yo me levantaré e iré a reunir a todo Israel junto a mi señor el rey, para que hagan una alianza contigo, de modo que tú reines sobre todo lo que deseas. Luego David despidió a Abner, y él se fue en paz

3:22b.2SA.003.022 He aquí que los servidores de David llegaron con Joab de una incursión, trayendo consigo mucho botín. Pero Abner ya no estaba en Hebrón con David, pues éste le había despedido, y él se había ido en paz

3:23b.2SA.003.023 Cuando llegaron Joab y todo el ejército que estaba con él, le informaron a Joab diciendo: --Abner hijo de Ner vino al rey. Él le ha dejado ir, y Abner se ha ido en paz

3:24b.2SA.003.024 Entonces Joab fue al rey y le dijo: --¿Qué has hecho? He aquí que Abner vino a ti; ¿por qué, pues, le dejaste ir? ¡Ahora se ha ido

3:25b.2SA.003.025 Tú conoces a Abner hijo de Ner, que vino para engañarte, para conocer tu entrada y tu salida, y para saber todo lo que haces

3:26b.2SA.003.026 Cuando Joab salió de la presencia de David, envió mensajeros tras Abner, los cuales le hicieron regresar desde el pozo de Sira, sin que David lo supiera

3:27b.2SA.003.027 Entonces Abner volvió a Hebrón, y Joab lo apartó a la entrada de la ciudad como para hablar en privado con él. Allí le hirió en el vientre, a causa de la sangre de Asael su hermano; y así murió

3:28b.2SA.003.028 Después de esto, David lo oyó y dijo: --¡Inocente soy yo, y también mi reino, ante Jehovah para siempre, de la sangre de Abner hijo de Ner

3:29b.2SA.003.029 ¡Que recaiga su sangre sobre la cabeza de Joab y sobre toda su casa paterna! ¡Nunca falte en la casa de Joab quien padezca flujo, o quien sea leproso, o quien ande con bastón, o quien muera a espada, o quien carezca de pan

3:30b.2SA.003.030 Joab y su hermano Abisai mataron a Abner, porque éste había dado muerte a Asael, hermano de ellos, en la batalla de Gabaón

3:31b.2SA.003.031 Entonces dijo David a Joab y a todo el pueblo que estaba con él: --¡Rasgad vuestra ropa! Ceñíos de cilicio y haced duelo delante de Abner. El rey David iba detrás del féretro

3:32b.2SA.003.032 y sepultaron a Abner en Hebrón. El rey alzó su voz y lloró junto al sepulcro de Abner, y también lloró todo el pueblo

3:33b.2SA.003.033 El rey entonó este lamento por Abner, diciendo: "¿Había de morir Abner como muere un insensato

3:34b.2SA.003.034 Tus manos no estaban atadas; tus pies no estaban sujetos con grillos. Caíste como los que caen ante los malvados." Todo el pueblo volvió a llorar por él

3:35b.2SA.003.035 Entonces todo el pueblo fue para persuadir a David a que tomase alimento, mientras aún era de día. Pero David juró diciendo: --¡Así me haga Dios y aun me añada, si antes que se ponga el sol yo pruebo pan o cualquier cosa

3:36b.2SA.003.036 Todo el pueblo llegó a saber esto y le pareció bien, porque todo lo que el rey hacía parecía bien a todo el pueblo

3:37b.2SA.003.037 Aquel día, todo el pueblo y todo Israel entendieron que no había procedido del rey el asesinar a Abner hijo de Ner

3:38b.2SA.003.038 Entonces el rey dijo a sus servidores: --¿No sabéis que hoy ha caído en Israel un príncipe y un gran hombre

3:39b.2SA.003.039 Ahora yo soy débil, aunque soy un rey ungido; y estos hombres, los hijos de Sarvia, son más duros que yo. ¡Jehovah retribuya al que hace mal, conforme a su maldad

4

4:1b.2SA.004.001 Cuando Isboset hijo de Saúl oyó que Abner había muerto en Hebrón, sus manos se debilitaron; y todo Israel fue atemorizado

4:2b.2SA.004.002 El hijo de Saúl tenía dos hombres, los cuales eran jefes de tropa: El nombre de uno era Baaná, y el nombre del otro Recab. Eran hijos de Rimón, de Beerot, de los hijos de Benjamín. (Beerot era considerada como de Benjamín

4:3b.2SA.004.003 los berotitas huyeron a Gitaim, donde habitan como forasteros hasta el día de hoy.

4:4b.2SA.004.004 Jonatán hijo de Saúl tenía un hijo lisiado de los pies. Tenía cinco años cuando la noticia de la muerte de Saúl y de Jonatán llegó de Jezreel, y su nodriza lo tomó y huyó. Y sucedió que cuando huía apresuradamente, el niño se cayó y quedó cojo. Él se llamaba Mefiboset

4:5b.2SA.004.005 Recab y Baaná, hijos de Rimón de Beerot, fueron y en pleno calor del día llegaron a la casa de Isboset, quien se hallaba durmiendo la siesta

4:6b.2SA.004.006 Y he aquí, entraron en el interior de la casa como para llevar trigo, y le hirieron en el vientre. Después Recab y su hermano Baaná se escaparon

4:7b.2SA.004.007 Así que entraron en la casa mientras él estaba acostado en su cama, en su dormitorio, y lo hirieron y mataron. Luego le cortaron la cabeza, la tomaron y anduvieron toda la noche por el camino del Arabá

4:8b.2SA.004.008 Llevaron la cabeza de Isboset a David, en Hebrón, y dijeron al rey: --¡He aquí la cabeza de Isboset hijo de Saúl, tu enemigo que atentó contra tu vida! Jehovah ha vengado hoy a mi señor el rey, de Saúl y de su descendencia

4:9b.2SA.004.009 Pero David respondió a Recab y a Baaná, su hermano, hijos de Rimón de Beerot, y les dijo: --¡Vive Jehovah, que ha rescatado mi vida de toda adversidad

4:10b.2SA.004.010 Si cuando uno, imaginándose que me traía buenas noticias, me informó diciendo: "Saúl ha muerto", yo lo prendí y lo maté en Siclag, en pago de sus buenas noticias

4:11b.2SA.004.011 ¡cuánto más a unos hombres malvados que mataron a un hombre justo en su casa y sobre su cama! Ahora pues, ¿no demandaré su sangre de vuestras manos, eliminándoos de la tierra

4:12b.2SA.004.012 Entonces David dio orden a los jóvenes, y ellos los mataron. Luego les cortaron las manos y los pies, y los colgaron junto al estanque de Hebrón. Pero tomaron la cabeza de Isboset y la enterraron en el sepulcro de Abner, en Hebrón

5

5:1b.2SA.005.001 Entonces vinieron todas las tribus de Israel a David, en Hebrón, y le hablaron diciendo: "He aquí nosotros somos hueso tuyo y carne tuya

5:2b.2SA.005.002 En tiempos pasados, cuando Saúl aún reinaba sobre nosotros, tú eras quien sacaba y hacía volver a Israel. Y Jehovah te dijo: 'Tú pastorearás a mi pueblo Israel, y tú serás el soberano de Israel.'

5:3b.2SA.005.003 Fueron, pues, todos los ancianos de Israel al rey, en Hebrón. Y el rey David hizo un pacto con ellos en Hebrón, delante de Jehovah. Entonces ungieron a David como rey sobre Israel

5:4b.2SA.005.004 David tenía 30 años cuando comenzó a reinar, y reinó 40 años

5:5b.2SA.005.005 En Hebrón reinó sobre Judá siete años y seis meses, y en Jerusalén reinó 33 años sobre todo Israel y Judá

5:6b.2SA.005.006 Entonces el rey, con sus hombres, fue a Jerusalén, contra los jebuseos que habitaban en aquella tierra. Y ellos hablaron a David diciendo: "Tú no entrarás acá; pues incluso los ciegos y los cojos te rechazarán, diciendo: 'David no podrá entrar acá.'

5:7b.2SA.005.007 Sin embargo, David tomó la fortaleza de Sion, que es la Ciudad de David

5:8b.2SA.005.008 Aquel día dijo David: "Todo el que ataque a los jebuseos, use el conducto para alcanzar a los cojos y a los ciegos, a los cuales aborrece el alma de David." Por eso se dice: "Ni el ciego ni el cojo entrará en la casa.

5:9b.2SA.005.009 David habitó en la fortaleza, y la llamó Ciudad de David. Luego David la edificó alrededor, desde Milo hacia adentro

5:10b.2SA.005.010 David iba engrandeciéndose más y más, y Jehovah Dios de los Ejércitos estaba con él

5:11b.2SA.005.011 Entonces Hiram, rey de Tiro, envió mensajeros a David; también madera de cedro, carpinteros y canteros para los muros; y edificaron una casa para David

5:12b.2SA.005.012 Entonces David comprendió que Jehovah le había confirmado como rey sobre Israel y que había enaltecido su reino por amor a su pueblo Israel

5:13b.2SA.005.013 Después que vino de Hebrón, David tomó más concubinas y mujeres de Jerusalén; y le nacieron a David más hijos e hijas

5:14b.2SA.005.014 Éstos son los nombres de los que le nacieron en Jerusalén: Samúa, Sobab, Natán, Salomón

5:15b.2SA.005.015 Ibjar, Elisúa, Néfeg, Jafía

5:16b.2SA.005.016 Elisama, Eliada y Elifelet

5:17b.2SA.005.017 Cuando los filisteos oyeron que habían ungido a David rey sobre Israel, subieron todos los filisteos en busca de David. Cuando David oyó esto, descendió a la fortaleza

5:18b.2SA.005.018 Los filisteos llegaron y se extendieron por el valle de Refaím

5:19b.2SA.005.019 Entonces David consultó a Jehovah diciendo: --¿Subiré contra los filisteos? ¿Los entregarás en mi mano? Y Jehovah respondió a David: --Sube, porque ciertamente entregaré a los filisteos en tu mano

5:20b.2SA.005.020 David llegó a Baal-perazim, y allí los derrotó David. Entonces dijo: --¡Jehovah ha irrumpido contra mis enemigos delante de mí, como irrumpen las aguas! Por eso llamó el nombre de aquel lugar Baal-perazim

5:21b.2SA.005.021 Los filisteos abandonaron allí sus ídolos, y David y sus hombres se los llevaron

5:22b.2SA.005.022 Los filisteos volvieron a subir y se extendieron por el valle de Refaím

5:23b.2SA.005.023 David consultó a Jehovah, y él le respondió: --No subas, sino rodéalos por detrás, y alcánzalos frente a los árboles de bálsamo

5:24b.2SA.005.024 Y sucederá que cuando escuches el sonido de una marcha en las copas de los árboles, entonces actuarás con decisión, porque entonces Jehovah saldrá delante de ti para derrotar al ejército de los filisteos

5:25b.2SA.005.025 David lo hizo conforme Jehovah le había mandado y derrotó a los filisteos desde Geba hasta la entrada de Gezer

6

6:1b.2SA.006.001 David volvió a reunir a todos los escogidos de Israel, 30.000 en total

6:2b.2SA.006.002 Entonces David se levantó, y con todo el pueblo que estaba con él, partió de Baala de Judá para subir desde allí el arca de Dios, sobre la cual es invocado el nombre de Jehovah de los Ejércitos, que tiene su trono entre los querubines

6:3b.2SA.006.003 Luego colocaron el arca de Dios sobre una carreta nueva y se la llevaron de la casa de Abinadab, que estaba en la colina. Uza y Ajío, hijos de Abinadab, guiaban la carreta nuev

6:4b.2SA.006.004 con el arca de Dios, y se la llevaron de la casa de Abinadab, que estaba en la colina. Ajío iba delante del arca

6:5b.2SA.006.005 David y toda la casa de Israel se regocijaban delante de Jehovah, con toda clase de instrumentos de madera de ciprés: arpas, liras, panderetas, sistros y címbalos

6:6b.2SA.006.006 Cuando llegaron a la era de Nacón, Uza extendió su mano al arca de Dios y la sujetó, porque los bueyes tropezaron

6:7b.2SA.006.007 Entonces el furor de Jehovah se encendió contra Uza, y Dios lo hirió allí por el atrevimiento. Y murió allí, junto al arca de Dios

6:8b.2SA.006.008 David se disgustó porque Jehovah había irrumpido contra Uza, y llamó aquel lugar Perez-uza, hasta el día de hoy

6:9b.2SA.006.009 Aquel día David tuvo miedo de Jehovah y dijo: "¿Cómo ha de venir a mí el arca de Jehovah?

6:10b.2SA.006.010 David ya no quiso llevar consigo el arca de Jehovah, a la Ciudad de David. Más bien, David la desvió a la casa de Obed-edom el geteo

6:11b.2SA.006.011 El arca de Jehovah se quedó en casa de Obed-edom el geteo durante tres meses. Y Jehovah bendijo a Obed-edom y a toda su familia

6:12b.2SA.006.012 Se le informó al rey David diciendo: "Jehovah ha bendecido la casa de Obed-edom y todo lo que tiene, a causa del arca de Dios." Entonces David fue e hizo subir con regocijo el arca de Dios de la casa de Obed-edom a la Ciudad de David

6:13b.2SA.006.013 Y sucedió que cuando los que llevaban el arca de Dios habían dado seis pasos, David sacrificó un toro y un carnero engordado

6:14b.2SA.006.014 David danzaba con toda su fuerza delante de Jehovah, y David estaba vestido con un efod de lino

6:15b.2SA.006.015 David y toda la casa de Israel subían el arca de Jehovah, con gritos de júbilo y sonido de corneta

6:16b.2SA.006.016 Sucedió que cuando el arca de Jehovah llegó a la Ciudad de David, Mical hija de Saúl miró por la ventana; y al ver al rey David saltando y danzando delante de Jehovah, lo menospreció en su corazón

6:17b.2SA.006.017 Así trajeron el arca de Jehovah y la colocaron en su lugar, en medio de la tienda que David había erigido para ella. Luego David ofreció holocaustos y sacrificios de paz delante de Jehovah

6:18b.2SA.006.018 Cuando David acabó de ofrecer los holocaustos y los sacrificios de paz, bendijo al pueblo en el nombre de Jehovah de los Ejércitos

6:19b.2SA.006.019 Entonces repartió a todo el pueblo, a toda la multitud de Israel, tanto a hombres como a mujeres, a cada uno una torta de pan, una de dátiles y una de pasas. Y todo el pueblo se fue, cada uno a su casa

6:20b.2SA.006.020 Luego volvió David para bendecir a su familia. Pero Mical hija de Saúl, saliendo para encontrar a David, le dijo: --¡Cómo se ha cubierto de honra hoy el rey de Israel, descubriéndose hoy ante los ojos de las criadas de sus servidores, como se descubriría sin decoro un cualquiera

6:21b.2SA.006.021 David respondió a Mical: --Fue delante de Jehovah, que me eligió en lugar de tu padre y de toda su casa, para constituirme como el soberano del pueblo de Jehovah, de Israel. Por tanto, me regocijaré delante de Jehovah

6:22b.2SA.006.022 Y aún me haré más vil que esta vez y me rebajaré ante mis propios ojos. Pero con las criadas que has mencionado, ¡junto con ellas seré honrado

6:23b.2SA.006.023 Y Mical hija de Saúl no tuvo hijos hasta el día de su muerte

7

7:1b.2SA.007.001 Aconteció que cuando el rey habitaba ya en su casa, y Jehovah le había dado descanso de todos sus enemigos en derredor

7:2b.2SA.007.002 el rey dijo al profeta Natán: --Mira; yo habito en una casa de cedro, mientras que el arca de Dios habita en una tienda

7:3b.2SA.007.003 Y Natán dijo al rey: --Anda, haz todo lo que está en tu corazón, porque Jehovah está contigo

7:4b.2SA.007.004 Pero aconteció que aquella noche vino la palabra de Jehovah a Natán, diciendo

7:5b.2SA.007.005 "Ve y di a mi siervo David que así ha dicho Jehovah: '¿Me edificarás tú una casa en la que yo habite?

7:6b.2SA.007.006 Ciertamente yo no he habitado en una casa desde el día en que hice subir a los hijos de Israel de Egipto, hasta el día de hoy. Más bien, he estado peregrinando en una tienda y en un tabernáculo

7:7b.2SA.007.007 Dondequiera que he peregrinado con todos los hijos de Israel, ¿acaso he dicho una palabra a alguna de las tribus de Israel a la que yo comisioné para apacentar a mi pueblo Israel, preguntando: '¿Por qué no me habéis edificado una casa de cedro?

7:8b.2SA.007.008 "Ahora pues, dirás a mi siervo David que así ha dicho Jehovah de los Ejércitos: 'Yo te tomé del prado, de detrás del rebaño, para que fueras el soberano de mi pueblo Israel

7:9b.2SA.007.009 He estado contigo por dondequiera que has andado. He eliminado a todos tus enemigos de tu presencia, y haré que tu nombre sea grande, como el nombre de los grandes de la tierra

7:10b.2SA.007.010 Asimismo, dispondré un lugar para mi pueblo Israel, y lo plantaré para que habite en su lugar sin que sea molestado más, ni los inicuos vuelvan a afligirlo como al comienzo

7:11b.2SA.007.011 desde el día en que constituí jueces sobre mi pueblo Israel. Y yo te daré descanso de todos tus enemigos. "'Además, Jehovah te declara que Jehovah te hará casa a ti

7:12b.2SA.007.012 Cuando se cumplan tus días y reposes con tus padres, yo levantaré después de ti a un descendiente tuyo, el cual procederá de tus entrañas, y afirmaré su reino

7:13b.2SA.007.013 Él edificará una casa a mi nombre, y yo estableceré el trono de su reino para siempre

7:14b.2SA.007.014 Yo seré para él, padre; y él será para mí, hijo. Cuando haga mal, yo le corregiré con vara de hombres y con azotes de hijos de hombre

7:15b.2SA.007.015 Pero no quitaré de él mi misericordia, como la quité de Saúl, al cual quité de tu presencia

7:16b.2SA.007.016 Tu casa y tu reino serán firmes para siempre delante de mí, y tu trono será estable para siempre.'

7:17b.2SA.007.017 Natán habló a David conforme a todas estas palabras y conforme a toda esta visión

7:18b.2SA.007.018 Entonces entró el rey David, se sentó delante de Jehovah y dijo: "Oh Señor Jehovah, ¿quién soy yo, y qué es mi casa para que me hayas traído hasta aquí

7:19b.2SA.007.019 Y aun esto te ha parecido poco, oh Señor Jehovah, pues también has hablado del futuro de la casa de tu siervo. ¿Se comporta de esta manera el hombre, oh Señor Jehovah

7:20b.2SA.007.020 ¿Qué más puede añadir David al hablar contigo? Pues tú conoces a tu siervo, oh Señor Jehovah

7:21b.2SA.007.021 Por causa de tu palabra y conforme a tu corazón, has realizado toda esta gran cosa para darla a conocer a tu siervo

7:22b.2SA.007.022 Por tanto, tú eres grande, oh Jehovah Dios; porque no hay nadie como tú, ni hay Dios aparte de ti, conforme a todo lo que hemos oído con nuestros oídos

7:23b.2SA.007.023 "¿Y qué otra nación hay en la tierra como tu pueblo Israel, al cual Dios fue para rescatarlo como pueblo para sí, a fin de darse renombre y hacer a favor de él hechos grandes y temibles, al expulsar las naciones y sus dioses ante tu pueblo que rescataste para ti de Egipto

7:24b.2SA.007.024 Has establecido para ti a tu pueblo Israel como pueblo tuyo para siempre; y tú, oh Jehovah, has llegado a ser su Dios

7:25b.2SA.007.025 "Ahora pues, oh Jehovah Dios, confirma para siempre la palabra que has hablado acerca de tu siervo y de su casa, y haz tal como has dicho

7:26b.2SA.007.026 Sea engrandecido tu nombre para siempre, a fin de que se diga: 'Jehovah de los Ejércitos es Dios de Israel.' Que la casa de tu siervo David sea estable delante de ti

7:27b.2SA.007.027 porque tú, oh Jehovah de los Ejércitos, Dios de Israel, lo has revelado al oído de tu siervo, diciendo: 'Yo te edificaré casa a ti.' Por esto, tu siervo ha hallado valor en su corazón para dirigirte esta oración

7:28b.2SA.007.028 Ahora pues, oh Señor Jehovah, tú eres Dios, y tus palabras son verdad, y has prometido este bien a tu siervo

7:29b.2SA.007.029 Y ahora, ten a bien bendecir la casa de tu siervo, a fin de que permanezca para siempre delante de ti. Porque tú lo has prometido, oh Señor Jehovah, y con tu bendición la casa de tu siervo será bendita para siempre.

8

8:1b.2SA.008.001 Aconteció después de esto que David derrotó a los filisteos y los sometió. Entonces David tomó Meteg-haamá de mano de los filisteos

8:2b.2SA.008.002 También derrotó a los moabitas y los midió con cordel. Los hizo tenderse en el suelo y midió dos cordeles para que murieran y un cordel entero para que vivieran. Los moabitas fueron hechos siervos de David y le llevaban tributo

8:3b.2SA.008.003 También derrotó David a Hadad-ezer hijo de Rejob, rey de Soba, cuando éste iba a establecer su dominio hasta el río Éufrates

8:4b.2SA.008.004 David le capturó 1.700 jinetes y 20.000 hombres de infantería. Y desjarretó David todos los caballos de los carros, pero dejó de ellos los de 100 carros

8:5b.2SA.008.005 Los sirios de Damasco fueron para ayudar a Hadad-ezer, rey de Soba; y David hirió a 22.000 hombres de los sirios

8:6b.2SA.008.006 Después David instaló puestos militares entre los sirios de Damasco. Así llegaron los sirios a ser siervos de David y le llevaban tributo. Y Jehovah daba la victoria a David por dondequiera que iba

8:7b.2SA.008.007 David tomó los escudos de oro que llevaban los servidores de Hadad-ezer y los trajo a Jerusalén

8:8b.2SA.008.008 Asimismo, el rey David tomó gran cantidad de bronce de Beta y de Berotai, ciudades de Hadad-ezer

8:9b.2SA.008.009 Cuando Toi, rey de Hamat, oyó que David había derrotado a todo el ejército de Hadad-ezer

8:10b.2SA.008.010 Toi envió a su hijo Joram al rey David para saludarlo y felicitarlo por haber combatido contra Hadad-ezer y por haberlo derrotado, porque Toi estaba en guerra con Hadad-ezer. Joram llevó consigo objetos de plata, de oro y de bronce

8:11b.2SA.008.011 que el rey David también consagró a Jehovah, junto con la plata y el oro que había consagrado de todas las naciones que había conquistado

8:12b.2SA.008.012 de Edom, de Moab, de los hijos de Amón, de los filisteos, de Amalec y del botín de Hadad-ezer hijo de Rejob, rey de Soba

8:13b.2SA.008.013 David adquirió renombre cuando regresó de derrotar a 18.000 hombres de Edom en el Valle de la Sal

8:14b.2SA.008.014 Él instaló puestos militares en Edom; por toda Edom instaló puestos militares, y todos los edomitas llegaron a ser siervos de David. Y Jehovah daba la victoria a David por dondequiera que iba

8:15b.2SA.008.015 David reinaba sobre todo Israel, y practicaba David el derecho y la justicia con todo su pueblo

8:16b.2SA.008.016 Joab, hijo de Sarvia, estaba al mando del ejército. Josafat hijo de Ajilud era el cronista

8:17b.2SA.008.017 Sadoc hijo de Ajitob y Ajimelec hijo de Abiatar eran los sacerdotes. Seraías era el escriba

8:18b.2SA.008.018 Benaías hijo de Joyada estaba al mando de los quereteos y de los peleteos. Y los hijos de David eran sacerdotes

9

9:1b.2SA.009.001 Entonces David preguntó: --¿Hay todavía alguno que haya quedado de la casa de Saúl, a quien yo muestre bondad por amor a Jonatán

9:2b.2SA.009.002 Había un siervo de la casa de Saúl que se llamaba Siba, al cual llamaron a la presencia de David. Y el rey le preguntó: --¿Eres tú Siba? Él respondió: --Tu siervo soy

9:3b.2SA.009.003 El rey le preguntó: --¿No queda nadie de la casa de Saúl a quien yo pueda mostrar la bondad de Dios? Siba respondió al rey: --Aún queda un hijo de Jonatán, lisiado de ambos pies

9:4b.2SA.009.004 Entonces le preguntó el rey: --¿Dónde está? Siba respondió al rey: --He aquí que está en la casa de Maquir hijo de Amiel, en Lo-debar

9:5b.2SA.009.005 El rey David envió a traerlo de la casa de Maquir hijo de Amiel, de Lo-debar

9:6b.2SA.009.006 Entonces Mefiboset hijo de Jonatán, hijo de Saúl, vino a David, y cayendo sobre su rostro se postró. David le dijo: --¿Mefiboset? Y él respondió: --He aquí tu siervo

9:7b.2SA.009.007 David le dijo: --No tengas temor, porque ciertamente yo te mostraré bondad por amor a tu padre Jonatán. Te devolveré todas las tierras de tu padre Saúl, y tú comerás siempre a mi mesa

9:8b.2SA.009.008 Él se postró y preguntó: --¿Quién es tu siervo, para que mires a un perro muerto como yo

9:9b.2SA.009.009 Entonces el rey llamó a Siba, siervo de Saúl, y le dijo: --Yo he dado al hijo de tu señor todo lo que pertenecía a Saúl y a toda su casa

9:10b.2SA.009.010 Labrarás para él la tierra, tú, tus hijos y tus siervos, y almacenarás los productos para que el hijo de tu señor tenga provisiones. Pero Mefiboset, el hijo de tu señor, comerá siempre a mi mesa. Siba tenía quince hijos y veinte siervos

9:11b.2SA.009.011 Y Siba respondió al rey: --Tu siervo hará conforme a todo lo que mande mi señor el rey a su siervo. Y Mefiboset comía a la mesa de David como uno de los hijos del rey

9:12b.2SA.009.012 Mefiboset tenía un hijo pequeño que se llamaba Micaías. Todos los que habitaban en la casa de Siba eran siervos de Mefiboset

9:13b.2SA.009.013 Pero Mefiboset habitaba en Jerusalén, porque comía siempre a la mesa del rey. Él era cojo de ambos pies

10

10:1b.2SA.010.001 Después de esto aconteció que murió el rey de los hijos de Amón, y su hijo Hanún reinó en su lugar

10:2b.2SA.010.002 Entonces David pensó: "Mostraré bondad a Hanún hijo de Najas, como su padre mostró bondad conmigo." David envió a sus servidores para darle el pésame por la muerte de su padre. Pero cuando los servidores de David llegaron a la tierra de los hijos de Amón

10:3b.2SA.010.003 los jefes de los hijos de Amón dijeron a Hanún, su señor: "¿Te parece que David está honrando a tu padre, porque te ha enviado personas que te den el pésame? ¿No te habrá enviado David a sus servidores para reconocer y espiar la ciudad a fin de destruirla?

10:4b.2SA.010.004 Entonces Hanún tomó a los servidores de David, les rapó la mitad de su barba, cortó sus vestidos por la mitad, hasta sus nalgas, y los despidió

10:5b.2SA.010.005 Le informaron a David, y él envió a encontrarles, porque los hombres estaban sumamente avergonzados. El rey mandó que les dijeran: "Permaneced en Jericó hasta que os crezca la barba, y entonces volved.

10:6b.2SA.010.006 Al ver los hijos de Amón que se habían hecho odiosos a David, los hijos de Amón enviaron a tomar a sueldo a los sirios de Bet-rejob y a los sirios de Soba, 20.000 hombres de infantería; del rey de Maaca, 1.000 hombres; y de Istob, 12.000 hombres

10:7b.2SA.010.007 Cuando David oyó esto, envió a Joab con todo el ejército de los valientes

10:8b.2SA.010.008 Los hijos de Amón salieron y dispusieron la batalla a la entrada de la ciudad, mientras que los sirios de Soba, de Rejob, de Istob y de Maaca estaban aparte, en el campo

10:9b.2SA.010.009 Al ver Joab que el frente de batalla estaba delante y detrás de él, eligió a algunos de entre todos los escogidos de Israel y dispuso sus escuadrones para enfrentar a los sirios

10:10b.2SA.010.010 Puso al resto de la gente bajo el mando de su hermano Abisai, quien dispuso sus escuadrones para enfrentar a los hijos de Amón

10:11b.2SA.010.011 Y Joab dijo: "Si los sirios son más fuertes que yo, tú me darás auxilio; pero si los hijos de Amón son más fuertes que tú, yo iré a auxiliarte

10:12b.2SA.010.012 Esfuérzate, y luchemos valientemente por nuestro pueblo y por las ciudades de nuestro Dios; y que Jehovah haga lo que le parezca bien.

10:13b.2SA.010.013 Entonces se acercó Joab, con la gente que estaba con él, para combatir contra los sirios; pero éstos huyeron ante él

10:14b.2SA.010.014 Al ver que los sirios habían huido, los hijos de Amón también huyeron ante Abisai y entraron en la ciudad. Entonces Joab dejó de atacar a los hijos de Amón y volvió a Jerusalén

10:15b.2SA.010.015 Los sirios, al verse derrotados por Israel, se volvieron a reunir

10:16b.2SA.010.016 Hadad-ezer envió a traer a los sirios que estaban al otro lado del Río. Éstos llegaron a Helam teniendo al frente de ellos a Sobac, jefe del ejército de Hadad-ezer

10:17b.2SA.010.017 Cuando se le informó a David, éste reunió a todo Israel; y cruzando el Jordán, llegó a Helam. Los sirios dispusieron sus escuadrones para enfrentarse con David, y combatieron contra él

10:18b.2SA.010.018 Pero los sirios huyeron ante Israel, y David mató de los sirios a 700 hombres de los carros y a 40.000 jinetes. También hirió a Sobac, jefe del ejército sirio, quien murió allí mismo

10:19b.2SA.010.019 Al ver todos los reyes vasallos de Hadad-ezer que habían sido derrotados por Israel, hicieron la paz con Israel y le sirvieron. Y los sirios tuvieron miedo de volver a socorrer a los hijos de Amón

11

11:1b.2SA.011.001 Aconteció al año siguiente, en el tiempo en que los reyes suelen salir a la guerra, que David envió a Joab junto con sus servidores y con todo Israel. Ellos destruyeron a los hijos de Amón y pusieron sitio a Rabá. Pero David se había quedado en Jerusalén

11:2b.2SA.011.002 Y sucedió que al atardecer David se levantó de su cama y se paseaba por la azotea del palacio, cuando vio desde la azotea a una mujer que se estaba bañando. Y la mujer era muy bella

11:3b.2SA.011.003 David mandó preguntar por la mujer, y alguien le dijo: --¿No es ésta Betsabé hija de Eliam, mujer de Urías el heteo

11:4b.2SA.011.004 David envió mensajeros y la tomó. Cuando ella vino a él, él se acostó con ella, que estaba purificándose de su impureza. Entonces ella regresó a su casa

11:5b.2SA.011.005 La mujer concibió y mandó que lo hicieran saber a David, diciendo: "Yo estoy encinta.

11:6b.2SA.011.006 Entonces David mandó a decir a Joab: "Envíame a Urías el heteo." Y Joab envió a Urías a David

11:7b.2SA.011.007 Cuando Urías vino a él, David le preguntó cómo estaban Joab y el pueblo, y cómo iba la guerra

11:8b.2SA.011.008 Después David dijo a Urías: --Desciende a tu casa y lava tus pies. Cuando Urías salió del palacio, fue enviado tras él un obsequio de parte del rey

11:9b.2SA.011.009 Pero Urías durmió a la puerta del palacio junto con todos los siervos de su señor, y no descendió a su casa

11:10b.2SA.011.010 E informaron de esto a David diciendo: "Urías no descendió a su casa." Entonces David preguntó a Urías: --¿No has llegado de viaje? ¿Por qué no descendiste a tu casa

11:11b.2SA.011.011 Urías respondió a David: --El arca, Israel y Judá están en cabañas, y mi señor Joab y los servidores de mi señor están acampados al aire libre. ¿Y había yo de entrar en mi casa para comer y beber y dormir con mi mujer? ¡Por tu vida y por la vida de tu alma, que no haré semejante cosa

11:12b.2SA.011.012 David dijo a Urías: --Quédate hoy también aquí, y mañana te dejaré ir. Entonces Urías se quedó en Jerusalén aquel día y el día siguiente

11:13b.2SA.011.013 David le invitó, y Urías comió y bebió con él; y le emborrachó. Pero al anochecer él salió a dormir en su cama con los siervos de su señor, y no descendió a su casa

11:14b.2SA.011.014 Y sucedió que por la mañana David escribió una carta a Joab, y la envió por medio de Urías

11:15b.2SA.011.015 Y en la carta escribió lo siguiente: "Poned a Urías en el frente más peligroso de la batalla; luego retiraos de él, para que sea herido y muera.

11:16b.2SA.011.016 Y aconteció que cuando Joab sitió la ciudad, puso a Urías en el lugar donde sabía que estaban los hombres más valientes

11:17b.2SA.011.017 Los hombres de la ciudad salieron y combatieron contra Joab, y murieron algunos del ejército de los servidores de David. Y murió también Urías el heteo

11:18b.2SA.011.018 Joab mandó a informar a David de todos los detalles de la batalla

11:19b.2SA.011.019 E instruyó al mensajero diciendo: --Cuando acabes de exponer al rey todos los detalles de la batalla

11:20b.2SA.011.020 si sucede que se enciende la ira del rey, y te dice: "¿Por qué os acercasteis a la ciudad para combatir? ¿No sabíais que ellos tirarían desde arriba del muro

11:21b.2SA.011.021 ¿Quién mató a Abimelec hijo de Jerobaal? ¿No fue una mujer quien arrojó sobre él desde arriba del muro una piedra de molino, y él murió en Tebes? ¿Por qué os acercasteis al muro?" Entonces le dirás: "También tu servidor Urías el heteo ha muerto.

11:22b.2SA.011.022 Fue el mensajero, y al llegar contó a David todas las cosas que le había mandado Joab

11:23b.2SA.011.023 Dijo el mensajero a David: --Los hombres prevalecieron contra nosotros, y salieron al campo contra nosotros; pero les hicimos retroceder hasta la entrada de la puerta de la ciudad

11:24b.2SA.011.024 Entonces los arqueros tiraron contra tus servidores desde arriba del muro y murieron algunos de los servidores del rey. También tu servidor Urías el heteo ha muerto

11:25b.2SA.011.025 Entonces David dijo al mensajero: --Así dirás a Joab: "Que esto no parezca malo a tus ojos, pues la espada devora unas veces a uno y otras veces a otro. Refuerza tu ataque contra la ciudad y destrúyela." Y tú aliéntalo

11:26b.2SA.011.026 Al oír la mujer de Urías que su marido, Urías, había muerto, hizo duelo por su marido

11:27b.2SA.011.027 Pasado el luto, David envió a traerla a su palacio. Ella vino a ser su mujer y le dio a luz un hijo. Pero esto que David había hecho pareció malo a los ojos de Jehovah

12

12:1b.2SA.012.001 Jehovah envió a Natán a David, y al venir a él le dijo: --Había dos hombres en una ciudad: el uno rico y el otro pobre

12:2b.2SA.012.002 El rico tenía numerosas ovejas y vacas

12:3b.2SA.012.003 pero el pobre no tenía más que una sola corderita que él había comprado y criado, que había crecido junto con él y sus hijos. Comía de su pan, bebía de su vaso y dormía en su seno. La tenía como a una hija

12:4b.2SA.012.004 Pero un viajero vino al hombre rico, y éste no quiso tomar una de sus ovejas o de sus vacas para guisarla para el viajero que le había llegado, sino que tomó la corderita de aquel hombre pobre, y la guisó para el hombre que había venido a él

12:5b.2SA.012.005 Entonces se encendió en gran manera la ira de David contra aquel hombre y dijo a Natán: --¡Vive Jehovah, que el que hizo semejante cosa es digno de muerte

12:6b.2SA.012.006 Él debe pagar cuatro veces el valor de la corderita, porque hizo semejante cosa y no tuvo compasión

12:7b.2SA.012.007 Entonces Natán dijo a David: --Tú eres ese hombre. Así ha dicho Jehovah Dios de Israel: "Yo te ungí como rey sobre Israel y te libré de la mano de Saúl

12:8b.2SA.012.008 Te di la casa de tu señor y puse las mujeres de tu señor en tu seno. Te di la casa de Israel y de Judá; y por si esto fuera poco, yo te habría añadido muchas otras cosas

12:9b.2SA.012.009 ¿Por qué, pues, menospreciaste la palabra de Jehovah e hiciste lo malo ante sus ojos? Has matado a espada a Urías el heteo; has tomado a su mujer por mujer tuya, y a él lo has matado con la espada de los hijos de Amón

12:10b.2SA.012.010 Ahora pues, porque me has menospreciado y has tomado la mujer de Urías el heteo para que sea tu mujer, jamás se apartará la espada de tu casa

12:11b.2SA.012.011 Así ha dicho Jehovah: He aquí yo levantaré contra ti el mal en tu propia casa. Ante tus propios ojos tomaré tus mujeres y las daré a tu prójimo, el cual se acostará con tus mujeres a la luz del sol

12:12b.2SA.012.012 Ciertamente tú lo hiciste en secreto, pero yo haré esto ante todo Israel y en pleno día.

12:13b.2SA.012.013 David respondió a Natán: --He pecado contra Jehovah. Y Natán dijo a David: --Jehovah también ha perdonado tu pecado; no morirás

12:14b.2SA.012.014 Pero como en este asunto has hecho blasfemar a los enemigos de Jehovah, el hijo que te ha nacido morirá irremisiblemente

12:15b.2SA.012.015 Después Natán regresó a su casa. Entonces Jehovah hirió al niño que la mujer de Urías había dado a David, y enfermó de gravedad

12:16b.2SA.012.016 David rogó a Dios por el niño. David ayunó, entró y pasó la noche acostado en el suelo

12:17b.2SA.012.017 Los ancianos de su casa fueron a él para hacer que se levantase del suelo, pero él no quiso ni tampoco tomó alimentos con ellos

12:18b.2SA.012.018 Sucedió que al séptimo día murió el niño. Y los siervos de David temían informarle que el niño había muerto, pues pensaban así: "He aquí que cuando el niño todavía vivía, le hablábamos, y él no quería escuchar nuestra voz. ¿Cómo vamos a decirle que el niño ha muerto? ¡Puede hacer algo malo!

12:19b.2SA.012.019 Pero David, al ver que sus siervos susurraban entre sí, entendió que el niño había muerto. Entonces David preguntó a sus siervos: --¿Ha muerto el niño? Ellos respondieron: --Ha muerto

12:20b.2SA.012.020 Entonces David se levantó del suelo, se lavó, se ungió, se cambió de ropa, entró en la casa de Jehovah y adoró. Después fue a su casa y pidió alimentos. Le sirvieron comida, y comió

12:21b.2SA.012.021 Sus siervos le preguntaron: --¿Qué es esto que has hecho? Mientras el niño vivía, ayunabas y llorabas; pero ahora que ha muerto, te levantas y comes

12:22b.2SA.012.022 Él respondió: --Mientras el niño vivía, yo ayunaba y lloraba pensando: "Quién sabe si Jehovah tendrá compasión de mí, y el niño vivirá.

12:23b.2SA.012.023 Pero ahora que ha muerto, ¿para qué he de ayunar? ¿Podré yo hacerle volver? ¡Yo iré a él, pero él no volverá a mí

12:24b.2SA.012.024 David consoló a Betsabé su mujer. Y fue a ella y se acostó con ella. Ella dio a luz un hijo, y llamó su nombre Salomón. Jehovah amaba al niño

12:25b.2SA.012.025 y envió un mensaje por medio del profeta Natán, quien llamó su nombre Yedidías, a causa de Jehovah

12:26b.2SA.012.026 Joab estaba combatiendo contra Rabá de los hijos de Amón, y tomó la ciudad real

12:27b.2SA.012.027 Entonces Joab envió mensajeros a David diciendo: "He combatido contra Rabá y también he tomado el barrio de las Aguas

12:28b.2SA.012.028 Ahora pues, reúne al resto del pueblo, acampa contra la ciudad y tómala tú; no sea que tomándola yo, sea llamada por mi nombre.

12:29b.2SA.012.029 David reunió a todo el pueblo, fue a Rabá, combatió contra ella y la tomó

12:30b.2SA.012.030 Entonces tomó la corona de la cabeza de su rey, la cual pesaba un talento de oro y tenía piedras preciosas. Y fue puesta sobre la cabeza de David. También sacó mucho botín de la ciudad

12:31b.2SA.012.031 A la gente que estaba en ella la sacó y la puso a trabajar con sierras, trillos de hierro y hachas de hierro. También la hizo trabajar en los hornos de ladrillos. Lo mismo hizo con todas las ciudades de los hijos de Amón. Luego David regresó con todo el pueblo a Jerusalén

13

13:1b.2SA.013.001 Absalón hijo de David tenía una hermana hermosa que se llamaba Tamar. Y aconteció después de esto que Amnón hijo de David se enamoró de ella

13:2b.2SA.013.002 Amnón estaba angustiado hasta enfermarse por Tamar su hermana; porque siendo ella virgen, le parecía a Amnón difícil hacerle algo

13:3b.2SA.013.003 Pero Amnón tenía un amigo que se llamaba Jonadab hijo de Simea, hermano de David. Jonadab era un hombre muy astuto

13:4b.2SA.013.004 Y le preguntó: --Oh hijo del rey, ¿por qué vas enflaqueciendo así de día en día? ¿No me lo contarás a mí? Amnón le respondió: --Estoy enamorado de Tamar, hermana de Absalón, mi hermano

13:5b.2SA.013.005 Y Jonadab le dijo: --Acuéstate en tu cama y finge estar enfermo. Cuando tu padre venga a verte, dile: "Te ruego que venga mi hermana Tamar para que me dé de comer. Que ella prepare delante de mí una comida, de modo que yo la vea y la coma de su mano.

13:6b.2SA.013.006 Amnón se acostó y fingió estar enfermo. Entonces el rey fue para verle, y Amnón le dijo: --Te ruego que venga mi hermana Tamar y haga delante de mí dos pasteles, para que yo los coma de su mano

13:7b.2SA.013.007 Entonces David envió a Tamar a su casa, diciendo: --Ve, por favor, a la casa de tu hermano Amnón y prepárale una comida

13:8b.2SA.013.008 Tamar fue a la casa de su hermano Amnón, quien se encontraba acostado. Tomó masa, la amasó, hizo los pasteles delante de él y los coció

13:9b.2SA.013.009 Luego tomó la sartén y los sirvió delante de él. Pero Amnón no quiso comer. Y Amnón dijo: --¡Haced salir a todos de aquí! Y salieron todos de allí

13:10b.2SA.013.010 Entonces Amnón dijo a Tamar: --Trae la comida al dormitorio para que yo la coma de tu mano. Tamar tomó los pasteles que había cocido y los llevó a su hermano Amnón, al dormitorio

13:11b.2SA.013.011 Cuando ella se los puso delante para que él comiese, él asió de ella y le dijo: --Ven, acuéstate conmigo, hermana mía

13:12b.2SA.013.012 Ella le respondió: --¡No, hermano mío! ¡No me fuerces, porque no se debe hacer esto en Israel! ¡No hagas tal vileza

13:13b.2SA.013.013 Porque, ¿adónde iría yo con mi deshonra? Tú mismo serías considerado como uno de los hombres viles en Israel. Ahora pues, habla al rey, y él no rehusará darme a ti

13:14b.2SA.013.014 Pero él no la quiso escuchar; sino que, siendo más fuerte que ella, la forzó y se acostó con ella

13:15b.2SA.013.015 Luego la odió Amnón con tal odio, que el odio con que la odió fue mayor que el amor con que la había amado. Y Amnón le dijo: --¡Levántate; vete

13:16b.2SA.013.016 Ella respondió: --¡No! Porque este mal de echarme es mayor que el otro que me has hecho. Pero él no la quiso escuchar

13:17b.2SA.013.017 Más bien, llamó a su criado que le servía y le dijo: --¡Echa a ésta fuera de aquí, y pon el cerrojo a la puerta tras ella

13:18b.2SA.013.018 Ella estaba vestida con una túnica de diversos colores, porque así solían vestir las hijas vírgenes del rey. Y su criado la echó fuera y puso el cerrojo a la puerta tras ella

13:19b.2SA.013.019 Entonces Tamar tomó ceniza y la esparció sobre su cabeza, rasgó su túnica de diversos colores que llevaba, puso las manos sobre su cabeza y se fue gritando

13:20b.2SA.013.020 Su hermano Absalón le preguntó: --¿Ha estado contigo tu hermano Amnón? Calla, pues, ahora, hermana mía. Tu hermano es; no tomes tan a pecho este asunto. Entonces Tamar se quedó desolada en la casa de su hermano Absalón

13:21b.2SA.013.021 Cuando el rey David oyó todo esto, se enojó mucho

13:22b.2SA.013.022 Pero Absalón no habló con Amnón ni para mal ni para bien, pues Absalón odiaba a Amnón por haber violado a su hermana Tamar

13:23b.2SA.013.023 Después de dos años acontenció que Absalón tenía esquiladores en Baal-hazor, que está junto a Efraín, e invitó Absalón a todos los hijos del rey

13:24b.2SA.013.024 Y Absalón fue al rey y le dijo: --He aquí que tu siervo tiene esquiladores. Por favor, que el rey y sus servidores vengan con tu siervo

13:25b.2SA.013.025 El rey respondió a Absalón: --No, hijo mío. No iremos todos, para que no te seamos una carga pesada. Aunque le insistió, él no quiso ir, pero lo bendijo

13:26b.2SA.013.026 Entonces dijo Absalón: --Si no, por favor, que venga con nosotros mi hermano Amnón. El rey le preguntó: --¿Para qué ha de ir contigo

13:27b.2SA.013.027 Como Absalón le insistió, dejó ir con él a Amnón y a todos los hijos del rey

13:28b.2SA.013.028 Absalón había dado órdenes a sus criados diciendo: "Mirad; cuando el corazón de Amnón esté eufórico por el vino y yo os diga: '¡Herid a Amnón!', entonces matadle. No temáis. ¿No os lo he mandado yo? Esforzaos, pues, y sed valientes.

13:29b.2SA.013.029 Los criados de Absalón hicieron con Amnón lo que Absalón les había mandado. Entonces se levantaron todos los hijos del rey, montó cada uno en su mulo, y huyeron

13:30b.2SA.013.030 Estando ellos aún en el camino, llegó a David el rumor que decía: "Absalón ha matado a todos los hijos del rey, y no ha quedado ninguno de ellos.

13:31b.2SA.013.031 El rey se levantó, rasgó sus vestiduras y se echó en el suelo. Y todos sus servidores que estaban a su lado rasgaron sus vestiduras

13:32b.2SA.013.032 Entonces intervino Jonadab hijo de Simea, hermano de David, y dijo: --No crea mi señor que han matado a todos los jóvenes, hijos del rey. Sólo Amnón ha muerto, porque estaba decidido por orden de Absalón desde el día en que Amnón violó a su hermana Tamar

13:33b.2SA.013.033 Por eso, no haga caso mi señor el rey del rumor que dice: "Todos los hijos del rey han sido asesinados." Porque sólo Amnón ha muerto

13:34b.2SA.013.034 Y Absalón huyó. Entre tanto, el criado que hacía de centinela alzó sus ojos, y he aquí que mucha gente venía por el camino del oeste, por el lado de la colina

13:35b.2SA.013.035 Entonces Jonadab dijo al rey: --¡He aquí que llegan los hijos del rey! Como tu siervo había dicho, así ha sucedido

13:36b.2SA.013.036 Y sucedió que cuando él acabó de hablar, he aquí que los hijos del rey llegaron; y alzando la voz, lloraron. También el rey y todos sus servidores lloraron muy amargamente

13:37b.2SA.013.037 Absalón huyó y se fue a Talmai hijo de Amijud, rey de Gesur. Y David lloraba por su hijo todos los días

13:38b.2SA.013.038 Así Absalón huyó y se fue a Gesur, y estuvo allí tres años

13:39b.2SA.013.039 Y el rey David se consumía por ver a Absalón, porque ya se había consolado de la muerte de Amnón

14

14:1b.2SA.014.001 Joab, hijo de Sarvia, se dio cuenta de que el corazón del rey se inclinaba por Absalón

14:2b.2SA.014.002 Entonces Joab mandó a traer de Tecoa a una mujer sabia, y le dijo: --Por favor, finge que estás de duelo. Ponte un vestido de luto y no te unjas con aceite; antes bien, aparenta ser una mujer que hace tiempo guarda luto por algún muerto

14:3b.2SA.014.003 Luego entra a la presencia del rey y habla con él de esta manera... Y Joab puso las palabras en su boca

14:4b.2SA.014.004 Aquella mujer de Tecoa vino al rey, se postró en tierra sobre su rostro haciendo reverencia y dijo: --¡Socórreme, oh rey

14:5b.2SA.014.005 El rey le preguntó: --¿Qué te pasa? Ella respondió: --¡Ay de mí! Soy una mujer viuda; mi marido ha muerto

14:6b.2SA.014.006 Tu sierva tenía dos hijos. Pero los dos pelearon en el campo, y no habiendo quien los separase, el uno hirió al otro y lo mató

14:7b.2SA.014.007 Y he aquí que toda la familia se ha levantado contra tu sierva, diciendo: "¡Entrega al que mató a su hermano, para que lo matemos por la vida de su hermano a quien mató, y destruyamos también al heredero!" ¡Así extinguirán el carbón encendido que me queda, no dejando a mi marido nombre ni descendencia sobre la tierra

14:8b.2SA.014.008 Entonces el rey dijo a la mujer: --Ve a tu casa, que yo me ocuparé de tu caso

14:9b.2SA.014.009 Y la mujer de Tecoa dijo al rey: --¡Oh mi señor el rey, sea la culpa sobre mí y sobre mi casa paterna! Pero el rey y su trono sean sin culpa

14:10b.2SA.014.010 El rey dijo: --Al que hable contra ti, tráelo a mí; y no te molestará más

14:11b.2SA.014.011 Entonces ella dijo: --Acuérdate, por favor, oh rey, de Jehovah tu Dios, para que el vengador de la sangre no siga destruyendo, no sea que destruya a mi hijo. Él respondió: --¡Vive Jehovah, que no caerá en tierra ni un cabello de la cabeza de tu hijo

14:12b.2SA.014.012 Dijo la mujer: --Por favor, permite que tu sierva diga una palabra a mi señor el rey. Él dijo: --Habla

14:13b.2SA.014.013 Entonces dijo la mujer: --¿Por qué, pues, piensas de este modo contra el pueblo de Dios? Cuando el rey dice estas palabras, se culpa a sí mismo, por cuanto el rey no hace volver a su desterrado

14:14b.2SA.014.014 A la verdad, todos hemos de morir; somos como el agua derramada en la tierra, que no se puede recoger. Pero Dios no quita la vida, sino que busca la manera de que el desterrado no quede desterrado de él

14:15b.2SA.014.015 He venido ahora para decir esto a mi señor el rey, porque el pueblo me ha atemorizado. Pero tu sierva pensó: Hablaré al rey; quizás él haga lo que su sierva le diga

14:16b.2SA.014.016 Porque el rey me oirá para librar a su sierva de mano del hombre que busca destruirme a mí juntamente con mi hijo, de la heredad de Dios

14:17b.2SA.014.017 Dice, pues, tu sierva: ¡Que sea de alivio la respuesta de mi señor el rey, porque como un ángel de Dios es mi señor el rey para discernir lo bueno y lo malo! ¡Que Jehovah tu Dios sea contigo

14:18b.2SA.014.018 Entonces el rey respondió y dijo a la mujer: --Por favor, no me encubras nada de lo que te voy a preguntar. La mujer dijo: --Hable mi señor el rey

14:19b.2SA.014.019 El rey preguntó: --¿No está contigo la mano de Joab en todo esto? La mujer respondió y dijo: --¡Vive tu alma, oh mi señor el rey! Nadie se podrá desviar ni a la derecha ni a la izquierda de todo lo que habla mi señor el rey. Ciertamente fue Joab tu servidor quien me mandó. Él puso todas estas palabras en boca de tu sierva

14:20b.2SA.014.020 Joab, tu servidor, hizo esto para cambiar la situación presente. Pero mi señor es sabio, conforme a la sabiduría de un ángel de Dios, para conocer todo lo que hay en la tierra

14:21b.2SA.014.021 Entonces el rey dijo a Joab: --He aquí, yo concedo esto: Ve y haz volver al joven Absalón

14:22b.2SA.014.022 Joab se postró en tierra sobre su rostro, y haciendo reverencia, bendijo al rey. Entonces dijo Joab: --Hoy ha entendido tu siervo que ha hallado gracia ante tus ojos, oh mi señor el rey, pues el rey ha concedido la petición de su siervo

14:23b.2SA.014.023 Entonces Joab se levantó, fue a Gesur y trajo a Absalón a Jerusalén

14:24b.2SA.014.024 Pero el rey dijo: --Que se vaya a su casa y no vea mi cara. Así que Absalón se fue a su casa, y no vio la cara del rey

14:25b.2SA.014.025 En todo Israel no había un hombre tan alabado por su belleza como Absalón. Desde la planta de su pie hasta su coronilla, no había defecto en él

14:26b.2SA.014.026 Cuando se cortaba el cabello (cosa que hacía al final de cada año porque le era pesado, y por ello se lo cortaba), el cabello de su cabeza pesaba 200 siclos de peso real

14:27b.2SA.014.027 A Absalón le nacieron tres hijos y una hija, que se llamaba Tamar. Ella era una mujer hermosa

14:28b.2SA.014.028 Durante dos años estuvo Absalón en Jerusalén y no vio la cara del rey

14:29b.2SA.014.029 Y Absalón mandó llamar a Joab para enviarlo al rey, pero Joab no quiso venir a él. Lo mandó llamar por segunda vez, pero él no quiso venir

14:30b.2SA.014.030 Entonces Absalón dijo a sus siervos: --Mirad, la parcela de Joab está junto a la mía, y allí él tiene cebada. Id y prendedle fuego. Los siervos de Absalón prendieron fuego a la parcela

14:31b.2SA.014.031 Entonces Joab se levantó, fue a la casa de Absalón y le preguntó: --¿Por qué han prendido fuego tus siervos a mi parcela

14:32b.2SA.014.032 Absalón respondió a Joab: --He aquí, yo envié por ti diciendo: "Ven acá para que te envíe al rey y le digas: '¿Para qué vine de Gesur? Mejor me hubiera sido quedar aún allá.'" Ahora pues, quiero ver la cara del rey; y si hay culpa en mí, que me haga morir

14:33b.2SA.014.033 Joab fue al rey y se lo informó. Entonces llamó a Absalón, el cual vino al rey y se postró sobre su rostro en tierra ante él. Y el rey besó a Absalón

15

15:1b.2SA.015.001 Aconteció después de esto que Absalón consiguió un carro, caballos y cincuenta hombres que corriesen delante de él

15:2b.2SA.015.002 Absalón se levantaba muy de mañana y se ponía de pie a un lado del camino que conduce a la puerta de la ciudad, y a todo el que tenía pleito e iba a juicio ante el rey, Absalón le llamaba y preguntaba: --¿De qué ciudad eres? Él respondía: --Tu siervo es de una de las tribus de Israel..

15:3b.2SA.015.003 Entonces Absalón le decía: --Mira, tu causa es buena y justa. Pero no tienes quién te oiga de parte del rey

15:4b.2SA.015.004 --Y añadía Absalón--: ¡Quién me pusiera por juez en el país, para que viniera a mí todo el que tuviese pleito o causa, y yo le haría justicia

15:5b.2SA.015.005 Sucedía que cuando alguno se acercaba para postrarse ante él, éste extendía su mano, lo asía y lo besaba

15:6b.2SA.015.006 De esta manera hacía Absalón con todos los israelitas que iban al rey para juicio. Así robaba Absalón el corazón de los hombres de Israel

15:7b.2SA.015.007 Aconteció que después de cuatro años Absalón dijo al rey: --Permíteme ir a Hebrón a cumplir mi voto que hice a Jehovah

15:8b.2SA.015.008 Porque tu siervo hizo un voto cuando estaba en Gesur, en Siria, diciendo: "Si Jehovah me hace volver a Jerusalén, yo serviré a Jehovah.

15:9b.2SA.015.009 El rey le dijo: --Ve en paz. Entonces él se levantó y se fue a Hebrón

15:10b.2SA.015.010 Pero envió agentes secretos por todas las tribus de Israel, diciendo: "Cuando escuchéis el sonido de la corneta, diréis: '¡Absalón reina en Hebrón!'

15:11b.2SA.015.011 Con Absalón fueron 200 hombres de Jerusalén, invitados por él. Ellos fueron inocentemente, sin tener conocimiento de nada

15:12b.2SA.015.012 Entonces, mientras ofrecía los sacrificios, Absalón mandó llamar a Ajitofel el gilonita, consejero de David, de Gilo su ciudad. La conspiración se hizo poderosa, y el pueblo que estaba de parte de Absalón seguía aumentando

15:13b.2SA.015.013 Un mensajero vino a David y dijo: --¡El corazón de los hombres de Israel se va tras Absalón

15:14b.2SA.015.014 Entonces David dijo a todos sus servidores que estaban con él en Jerusalén: --Levantaos, y huyamos, porque no podremos escapar ante Absalón. Daos prisa a partir, no sea que apresurándose nos alcance, eche sobre nosotros el mal y hiera la ciudad a filo de espada

15:15b.2SA.015.015 Los servidores del rey le dijeron: --He aquí que tus siervos estamos listos para todo lo que nuestro señor el rey decida

15:16b.2SA.015.016 El rey salió, y le siguió toda su familia; pero dejó a diez concubinas para que guardasen el palacio

15:17b.2SA.015.017 Salió, pues, el rey con toda la gente en pos de él, y se detuvieron en la casa más distante

15:18b.2SA.015.018 Todos sus servidores pasaban a su lado, con todos los quereteos y todos los peleteos. Y todos los geteos, 600 hombres que habían venido tras él desde Gat, pasaron delante del rey

15:19b.2SA.015.019 Entonces el rey dijo a Itai el geteo: --¿Para qué vienes tú también con nosotros? Vuelve y quédate con el rey, puesto que tú eres un extranjero y también un desterrado de tu lugar de origen

15:20b.2SA.015.020 Viniste sólo ayer. ¿Y he de hacer hoy que andes errante por ir con nosotros, mientras yo voy sin rumbo fijo? Vuélvete y haz volver a tus hermanos, y que la misericordia y la verdad sean contigo

15:21b.2SA.015.021 Pero Itai respondió al rey diciendo: --¡Vive Jehovah y vive mi señor el rey, que sea para muerte o sea para vida, dondequiera esté mi señor el rey, allí estará también tu siervo

15:22b.2SA.015.022 Entonces David dijo a Itai: --Ven, pues, y pasa adelante. Así pasó Itai el geteo, con todos sus hombres y todos sus pequeños que estaban con él

15:23b.2SA.015.023 Todo el mundo lloraba en alta voz, mientras toda la gente cruzaba. También cruzaron el arroyo de Quedrón el rey y toda la gente, rumbo al camino del desierto

15:24b.2SA.015.024 Y he aquí que también iba Sadoc, y con él todos los levitas que llevaban el arca del pacto de Dios. Ellos asentaron el arca de Dios, hasta que todo el pueblo terminó de salir de la ciudad. Entonces subió Abiatar

15:25b.2SA.015.025 El rey dijo a Sadoc: --Haz volver el arca de Dios a la ciudad; pues si hallo gracia ante los ojos de Jehovah, él me hará volver y me permitirá ver el arca y su morada

15:26b.2SA.015.026 Pero si dice: "No me agradas", heme aquí; que él haga de mí lo que le parezca bien

15:27b.2SA.015.027 --Además, el rey dijo al sacerdote Sadoc--: ¿No eres tú un vidente? Regresa en paz a la ciudad, y regresen con vosotros vuestros dos hijos: tu hijo Ajimaas y Jonatán hijo de Abiatar

15:28b.2SA.015.028 Mirad, yo me detendré en las llanuras del desierto, hasta que venga palabra de parte de vosotros para informarme

15:29b.2SA.015.029 Entonces Sadoc y Abiatar devolvieron el arca de Dios a Jerusalén, y se quedaron allí

15:30b.2SA.015.030 Pero David subió la cuesta del monte de los Olivos; la subió llorando, con la cabeza cubierta y los pies descalzos. También todo el pueblo que estaba con él cubrió cada uno su cabeza, y lloraban mientras subían

15:31b.2SA.015.031 E informaron a David diciéndole: --Ajitofel está entre los que han conspirado con Absalón. Entonces David dijo: --Frustra, por favor, oh Jehovah, el consejo de Ajitofel

15:32b.2SA.015.032 Sucedió que cuando David llegó a la cumbre del monte donde se solía adorar a Dios, he aquí que Husai el arquita le salió al encuentro, con sus vestiduras rasgadas y tierra sobre su cabeza

15:33b.2SA.015.033 Entonces David le dijo: --Si vienes conmigo, me serás una carga

15:34b.2SA.015.034 Pero si vuelves a la ciudad y le dices a Absalón: "Oh rey, yo seré tu siervo; como he sido siervo de tu padre en el pasado, así seré ahora siervo tuyo", entonces tú frustrarás a mi favor el consejo de Ajitofel

15:35b.2SA.015.035 ¿No estarán allí contigo los sacerdotes Sadoc y Abiatar? Todo lo que oigas en la casa del rey se lo comunicarás a los sacerdotes Sadoc y Abiatar

15:36b.2SA.015.036 He aquí que están allí con ellos sus dos hijos, Ajimaas hijo de Sadoc y Jonatán hijo de Abiatar. Por medio de ellos me enviaréis información de todo lo que oigáis.

15:37b.2SA.015.037 Así Husai, amigo de David, llegó a la ciudad. Y Absalón entró en Jerusalén

16

16:1b.2SA.016.001 Cuando David pasó un poco más allá de la cumbre del monte, he aquí que Siba, criado de Mefiboset, salió a recibirle con un par de asnos aparejados, llevando 200 panes, 100 tortas de pasas, 100 frutas de verano y una tinaja de vino

16:2b.2SA.016.002 El rey preguntó a Siba: --¿Para qué traes esto? Siba respondió: --Los asnos son para que monte la familia del rey; los panes y la fruta, para que coman los jóvenes; y el vino es para que beban los que se cansen en el desierto

16:3b.2SA.016.003 El rey preguntó: --¿Dónde está el hijo de tu señor? Siba respondió al rey: --He aquí que él se ha quedado en Jerusalén, porque ha dicho: "Hoy la casa de Israel me devolverá el reino de mi padre.

16:4b.2SA.016.004 Entonces el rey dijo a Siba: --¡He aquí que es tuyo todo lo que pertenece a Mefiboset! Siba respondió: --Ante ti me postro; halle yo gracia ante tus ojos, oh mi señor el rey

16:5b.2SA.016.005 Al llegar el rey David a Bajurim, he aquí que salió de allí un hombre de la familia de la casa de Saúl, que se llamaba Simei hijo de Gera. Mientras salía, iba maldiciend

16:6b.2SA.016.006 y arrojando piedras a David y a todos los servidores del rey David; pero todo el pueblo y todos los hombres valientes estaban a su derecha y a su izquierda

16:7b.2SA.016.007 Simei decía maldiciéndole: --¡Fuera, fuera, hombre sanguinario y hombre perverso

16:8b.2SA.016.008 Jehovah ha hecho recaer sobre ti toda la sangre de la casa de Saúl, en cuyo lugar has reinado. Pero Jehovah ha entregado el reino en mano de tu hijo Absalón, y he aquí que estás en desgracia, porque eres un hombre sanguinario

16:9b.2SA.016.009 Entonces Abisai, hijo de Sarvia, preguntó al rey: --¿Por qué ha de maldecir este perro muerto a mi señor el rey? ¡Por favor, déjame pasar, y le cortaré la cabeza

16:10b.2SA.016.010 Pero el rey respondió: --¿Qué tengo yo con vosotros, hijos de Sarvia? Que maldiga; porque si Jehovah le ha dicho: "Maldice a David", ¿quién le dirá: "¿Por qué haces esto?

16:11b.2SA.016.011 Entonces David dijo a Abisai y a todos sus servidores: --He aquí, mi hijo, que ha salido de mis entrañas, acecha mi vida. ¡Cuánto más ahora uno de Benjamín! Dejadle que maldiga, porque Jehovah se lo ha dicho

16:12b.2SA.016.012 Quizás Jehovah mirará mi aflicción, y me concederá Jehovah bienestar a cambio de sus maldiciones del día de hoy

16:13b.2SA.016.013 Mientras David y los suyos iban por el camino, Simei iba por la ladera del monte y paralelo a él, maldiciéndole, arrojando piedras frente a él y esparciendo polvo

16:14b.2SA.016.014 El rey y todo el pueblo que estaba con él llegaron fatigados, y descansaron allí

16:15b.2SA.016.015 Absalón y todo el pueblo, los hombres de Israel, entraron en Jerusalén; y Ajitofel estaba con él

16:16b.2SA.016.016 Sucedió que cuando Husai el arquita, amigo de David, llegó ante Absalón, Husai dijo a Absalón: --¡Viva el rey! ¡Viva el rey

16:17b.2SA.016.017 Absalón preguntó a Husai: --¿De esta manera expresas tu lealtad para con tu amigo? ¿Por qué no te fuiste con tu amigo

16:18b.2SA.016.018 Husai respondió a Absalón: --No. Yo seré de quien elijan Jehovah, este pueblo y todos los hombres de Israel; y con él me quedaré

16:19b.2SA.016.019 Además, ¿a quién voy yo a servir? ¿No es a su hijo? Como he servido a tu padre, así te serviré a ti

16:20b.2SA.016.020 Entonces Absalón dijo a Ajitofel: --Da tu consejo sobre lo que debemos hacer

16:21b.2SA.016.021 Y Ajitofel contestó a Absalón: --Únete a las concubinas de tu padre, que él dejó para guardar el palacio. Todo el pueblo de Israel oirá que te has hecho odioso a tu padre, y se fortalecerán las manos de todos los que están contigo

16:22b.2SA.016.022 Entonces instalaron una tienda para Absalón sobre la azotea, y él se unió a las concubinas de su padre a la vista de todo Israel

16:23b.2SA.016.023 En aquellos días el consejo que daba Ajitofel era como si alguien consultara la palabra de Dios. Así era considerado todo consejo de Ajitofel, tanto por David como por Absalón

17

17:1b.2SA.017.001 Entonces Ajitofel dijo a Absalón: --Permíteme escoger a 12.000 hombres, y me levantaré y perseguiré a David esta noche

17:2b.2SA.017.002 Caeré sobre él cuando esté cansado y desalentado. Lo atemorizaré, y todo el pueblo que está con él huirá; entonces mataré sólo al rey

17:3b.2SA.017.003 Él es el hombre a quien buscas. Así haré volver a ti a todo el pueblo; y cuando todos hayan vuelto, todo el pueblo estará en paz

17:4b.2SA.017.004 El consejo pareció bueno a Absalón y a todos los ancianos de Israel

17:5b.2SA.017.005 Pero Absalón dijo: --Por favor, llamad también a Husai el arquita, para que escuchemos asimismo lo que él tenga que decir

17:6b.2SA.017.006 Cuando Husai vino a Absalón, éste le habló diciendo: --De esta manera ha hablado Ajitofel. ¿Seguiremos su consejo? Si no, habla tú

17:7b.2SA.017.007 Husai dijo a Absalón: --El consejo que ha dado Ajitofel esta vez no es bueno

17:8b.2SA.017.008 --Y Husai añadió--: Tú sabes que tu padre y sus hombres son valientes y que están con ánimo provocado, como la osa en el campo a la que le han quitado sus crías. Además, tu padre es hombre de guerra y no pasará la noche con el pueblo

17:9b.2SA.017.009 He aquí que ahora estará escondido en alguna cueva o en otro lugar. Y acontecerá que si al comienzo caen algunos del pueblo, cualquiera que lo oiga dirá: "Ha habido una matanza entre la gente que sigue a Absalón.

17:10b.2SA.017.010 Así, aun el hombre más valiente, cuyo corazón es como el corazón de un león, sin duda desmayará. Porque todo Israel sabe que tu padre es un hombre valiente y que los que están con él son hombres de valor

17:11b.2SA.017.011 Aconsejo, pues, que todo Israel se reúna contigo, desde Dan hasta Beerseba, tan numeroso como la arena que está a la orilla del mar; y que tú en persona vayas a la batalla

17:12b.2SA.017.012 Entonces iremos contra él en cualquier lugar donde se encuentre y caeremos sobre él, como el rocío cae sobre la tierra. Y no dejaremos vivo a él ni a ninguno de los hombres que están con él

17:13b.2SA.017.013 Y si se retira a alguna ciudad, todos los de Israel llevaremos sogas a esa ciudad, y la arrastraremos hasta el arroyo, de manera que no se encuentre allí ni siquiera una piedrecita

17:14b.2SA.017.014 Entonces Absalón y todos los hombres de Israel dijeron: --El consejo de Husai el arquita es mejor que el consejo de Ajitofel. Jehovah había determinado que el acertado consejo de Ajitofel se frustrara, para que Jehovah hiciese caer el mal sobre Absalón

17:15b.2SA.017.015 Entonces Husai dijo a los sacerdotes Sadoc y Abiatar: --De esta y esta manera aconsejó Ajitofel a Absalón y a los ancianos de Israel, y de esta y esta manera les aconsejé yo

17:16b.2SA.017.016 Por tanto, mandad inmediatamente a informar a David, diciendo: "No pases esta noche en las llanuras del desierto. Cruza sin falta el Jordán, para que no sea aniquilado el rey junto con toda la gente que está con él.

17:17b.2SA.017.017 Jonatán y Ajimaas estaban junto a En-rogel. Una criada había de ir e informarles, porque ellos no debían exponerse yendo a la ciudad. Y ellos habían de ir e informar al rey David

17:18b.2SA.017.018 Pero un muchacho los vio e informó a Absalón. Por tanto, los dos se dieron prisa y llegaron a la casa de un hombre en Bajurim, quien tenía un pozo en su patio, y se metieron dentro de él

17:19b.2SA.017.019 La esposa tomó una manta, la extendió sobre la boca del pozo y tendió sobre ella grano trillado; y nada se supo del asunto

17:20b.2SA.017.020 Cuando los servidores de Absalón llegaron a la casa de la mujer, le preguntaron: --¿Dónde están Ajimaas y Jonatán? La mujer les respondió: --Ya han pasado el depósito de agua. Ellos los buscaron, pero no los hallaron; y se volvieron a Jerusalén

17:21b.2SA.017.021 Y sucedió que después que se habían ido, los hombres salieron del pozo. Luego fueron e informaron al rey David diciéndole: --Levantaos y daos prisa para cruzar las aguas, porque así ha aconsejado Ajitofel contra vosotros

17:22b.2SA.017.022 Entonces David se levantó, junto con toda la gente que estaba con él, y cruzaron el Jordán. Para el amanecer no quedó ni uno solo que no hubiese cruzado el Jordán

17:23b.2SA.017.023 Al ver Ajitofel que no se había seguido su consejo, aparejó el asno, partió y se fue a su casa, en su ciudad. Después de poner en orden su casa, se ahorcó y murió. Entonces fue sepultado en la tumba de su padre

17:24b.2SA.017.024 David llegó a Majanaim, y Absalón cruzó el Jordán con todos los hombres de Israel

17:25b.2SA.017.025 Absalón había puesto a Amasa al mando del ejército, en lugar de Joab. Amasa era hijo de un hombre llamado Jeter el israelita, que se había unido a Abigaíl hija de Najas y hermana de Sarvia, que era la madre de Joab

17:26b.2SA.017.026 Absalón y los de Israel acamparon en la tierra de Galaad

17:27b.2SA.017.027 Y aconteció que cuando David llegó a Majanaim, Sobi hijo de Najas, de Rabá de los hijos de Amón; Maquir hijo de Amiel, de Lo-debar; y Barzilai el galadita, de Rogelim

17:28b.2SA.017.028 trajeron camas, tazas, vasijas de barro, trigo, cebada, harina, grano tostado, habas, lentejas

17:29b.2SA.017.029 miel, mantequilla, ovejas y queso de vaca, y los presentaron a David y al pueblo que estaba con él, para que comiesen. Porque pensaron: "La gente está hambrienta, cansada y sedienta en el desierto.

18

18:1b.2SA.018.001 David pasó revista a la gente que estaba con él, y puso sobre ellos jefes de millares y jefes de centenas

18:2b.2SA.018.002 Luego David envió a la gente: una tercera parte al mando de Joab, otra tercera parte al mando de Abisai, hijo de Sarvia y hermano de Joab, y la otra tercera parte al mando de Itai el geteo. Luego el rey dijo al pueblo: --Yo mismo iré también con vosotros

18:3b.2SA.018.003 Pero el pueblo dijo: --No irás; porque si nosotros tenemos que huir, no harán caso de nosotros. Aunque muera la mitad de nosotros, no nos harán caso. Pero tú vales hoy tanto como 10.000 de nosotros. Ahora pues, será mejor que nos des ayuda desde la ciudad

18:4b.2SA.018.004 El rey les dijo: --Haré lo que os parezca bien. Entonces el rey se quedó de pie junto a la puerta mientras todo el pueblo salía de cien en cien y de mil en mil

18:5b.2SA.018.005 Y el rey mandó a Joab, a Abisai y a Itai, diciendo: --Tratad benignamente al joven Absalón, por consideración a mí. Y todo el pueblo escuchó cuando el rey dio orden a todos los jefes acerca de Absalón

18:6b.2SA.018.006 La gente salió al campo al encuentro de Israel, y se dio la batalla en el bosque de Efraín

18:7b.2SA.018.007 Allí cayó el pueblo de Israel ante los servidores de David. Aquel día hubo allí una gran matanza de 20.000 hombres

18:8b.2SA.018.008 La batalla se extendió por toda la región, y aquel día el bosque devoró más gente que la que había devorado la espada

18:9b.2SA.018.009 Sucedió que Absalón se encontró con los servidores de David. Absalón iba montado sobre un mulo, y el mulo se metió por debajo del espeso ramaje de una gran encina. A Absalón se le enredó la cabeza en la encina, de modo que quedó colgado entre el cielo y la tierra, mientras el mulo que estaba debajo de él siguió adelante

18:10b.2SA.018.010 Un hombre lo vio y avisó a Joab diciendo: --He aquí que he visto a Absalón colgado de una encina

18:11b.2SA.018.011 Joab respondió al hombre que le dio la noticia: --Y viéndolo tú, ¿por qué no lo mataste allí mismo, derribándolo a tierra? Yo te hubiera dado diez piezas de plata y un cinturón

18:12b.2SA.018.012 El hombre respondió a Joab: --Aunque yo recibiera en mi mano mil piezas de plata, no extendería mi mano contra el hijo del rey, porque nosotros oímos cuando el rey os mandó a ti, a Abisai y a Itai, diciendo: "Cuidadme al joven Absalón.

18:13b.2SA.018.013 Si yo hubiera arriesgado mi vida (y nada se le esconde al rey), tú mismo habrías estado en contra

18:14b.2SA.018.014 Joab respondió: --No perderé mi tiempo contigo. Y tomando tres dardos en su mano, los clavó en el corazón de Absalón, que aún estaba vivo en medio de la encina

18:15b.2SA.018.015 Luego lo rodearon diez jóvenes, escuderos de Joab, e hirieron a Absalón y lo remataron

18:16b.2SA.018.016 Entonces Joab tocó la corneta, y el pueblo dejó de perseguir a Israel, porque Joab detuvo al pueblo

18:17b.2SA.018.017 Tomaron después a Absalón, lo echaron en un gran hoyo en el bosque y levantaron sobre él un gran montón de piedras. Y todo Israel huyó, cada uno a su morada

18:18b.2SA.018.018 En vida Absalón había mandado erigir para sí un monumento que está en el Valle del Rey, porque había dicho: "Yo no tengo hijo que conserve la memoria de mi nombre." Él puso su nombre a aquel monumento. Y hasta el día de hoy se llama monumento de Absalón

18:19b.2SA.018.019 Entonces Ajimaas hijo de Sadoc dijo: --Correré y daré las buenas noticias al rey, de cómo Jehovah le ha librado de mano de sus enemigos

18:20b.2SA.018.020 Joab le respondió: --No serás tú quien lleve las noticias en este día. Las llevarás otro día. No llevarás las noticias en este día, porque el hijo del rey ha muerto

18:21b.2SA.018.021 Entonces Joab dijo al etíope: --Ve tú e informa al rey de lo que has visto. El etíope se postró ante Joab y corrió

18:22b.2SA.018.022 Entonces Ajimaas hijo de Sadoc volvió a decir a Joab: --Sea como sea, deja que yo también corra tras el etíope. Joab le dijo: --Hijo mío, ¿para qué has de correr, si no te van a dar un premio por las noticias

18:23b.2SA.018.023 Pero él respondió: --Sea como sea, correré. Entonces le dijo: --Corre. Ajimaas corrió por el camino de la llanura y pasó al etíope

18:24b.2SA.018.024 David estaba sentado entre las dos puertas. El centinela fue a la azotea de la puerta de la muralla, y alzando los ojos miró, y he allí un hombre que corría solo

18:25b.2SA.018.025 El centinela llamó e informó al rey. Y el rey dijo: --Si viene solo, trae buenas noticias. En tanto que él iba acercándose

18:26b.2SA.018.026 el centinela vio a otro hombre que corría. Y el centinela llamó al portero diciendo: --¡He aquí, otro hombre viene corriendo solo! Y el rey dijo: --Ése también trae buenas noticias

18:27b.2SA.018.027 El centinela volvió a decir: --Me parece que el correr del primero es como el correr de Ajimaas hijo de Sadoc. El rey respondió: --Ése es un hombre de bien y trae buenas noticias

18:28b.2SA.018.028 Ajimaas llamó y dijo al rey: --¡Paz! Se postró ante el rey con el rostro en tierra y añadió: --¡Bendito sea Jehovah tu Dios, que ha entregado a los hombres que habían levantado su mano contra mi señor el rey

18:29b.2SA.018.029 El rey le preguntó: --¿Está bien el joven Absalón? Ajimaas respondió: --Cuando Joab envió al siervo del rey, a tu siervo, vi un gran alboroto, pero no supe de qué se trataba

18:30b.2SA.018.030 El rey dijo: --Pasa y detente allí. Él pasó y se detuvo

18:31b.2SA.018.031 Y he aquí el etíope llegó y dijo: --Reciba mi señor el rey la buena noticia de que Jehovah ha defendido hoy tu causa ante todos los que se levantaron contra ti

18:32b.2SA.018.032 El rey preguntó al etíope: --¿Está bien el joven Absalón? El etíope respondió: --Como aquel joven sean los enemigos de mi señor el rey, y todos los que se levantan contra ti para mal

18:33b.2SA.018.033 El rey se estremeció. Subió a la sala que estaba encima de la puerta y lloró. Decía mientras subía: --¡Hijo mío Absalón! ¡Hijo mío, hijo mío Absalón! ¡Quién me diera que yo muriese en tu lugar, Absalón, hijo mío, hijo mío

19

19:1b.2SA.019.001 Se informó a Joab: "He aquí que el rey llora y hace duelo por Absalón.

19:2b.2SA.019.002 Aquel día la victoria se convirtió en duelo para todo el pueblo, porque aquel día el pueblo había oído decir: "El rey siente dolor por su hijo.

19:3b.2SA.019.003 Aquel día el pueblo entró en la ciudad a escondidas, como suelen entrar avergonzados los que han huido de la batalla

19:4b.2SA.019.004 El rey cubrió su cara y clamó en alta voz: --¡Hijo mío Absalón! ¡Absalón, hijo mío, hijo mío

19:5b.2SA.019.005 Joab entró en la casa del rey y le dijo: --Hoy has avergonzado la cara de todos tus servidores que hoy han librado tu vida y la vida de tus hijos y de tus hijas, la vida de tus mujeres y la vida de tus concubinas

19:6b.2SA.019.006 pues amas a los que te aborrecen y aborreces a los que te aman. Porque has revelado que a ti nada te importan tus oficiales ni tus servidores. Ciertamente ahora sé que si Absalón viviera, aunque todos nosotros estuviésemos muertos, entonces estarías contento

19:7b.2SA.019.007 Ahora pues, levántate, sal y habla bondadosamente a tus servidores. Porque juro por Jehovah que si no sales, ni un solo hombre quedará contigo esta noche; y esto será peor para ti que todos los males que te han sobrevenido desde tu juventud hasta ahora

19:8b.2SA.019.008 Entonces el rey se levantó y se sentó a la puerta. Se anunció a todo el pueblo diciendo: "He aquí el rey está sentado a la puerta de la ciudad." Y todo el pueblo se presentó ante el rey. Mientras tanto, los israelitas habían huido cada uno a su morada

19:9b.2SA.019.009 Y sucedió que todo el pueblo contendía en todas las tribus de Israel, diciendo: "El rey nos ha librado de mano de nuestros enemigos y nos ha salvado de mano de los filisteos, pero ahora ha huido del país por causa de Absalón

19:10b.2SA.019.010 Sin embargo, Absalón, a quien habíamos ungido rey sobre nosotros, ha muerto en la batalla. Ahora pues, ¿por qué guardáis silencio con respecto a hacer volver al rey?

19:11b.2SA.019.011 Por su parte, el rey David mandó a decir a los sacerdotes Sadoc y Abiatar: "Hablad a los ancianos de Judá y decidles: '¿Por qué seréis vosotros los últimos en hacer volver al rey a su casa, siendo que la palabra de todo Israel ha llegado al rey, a su casa

19:12b.2SA.019.012 Vosotros sois mis hermanos, hueso mío y carne mía; ¿por qué, pues, seréis los últimos en hacer volver al rey?

19:13b.2SA.019.013 Asimismo, diréis a Amasa: '¿No eres tú hueso mío y carne mía? Así me haga Dios y aun me añada, si no has de ser jefe del ejército delante de mí, de ahora en adelante, en lugar de Joab.'

19:14b.2SA.019.014 Así se ganó el corazón de todos los hombres de Judá como el de un solo hombre, y enviaron a decir al rey: "¡Vuelve tú, y todos tus servidores!

19:15b.2SA.019.015 Entonces volvió el rey y llegó hasta el Jordán. Y los de Judá habían ido a Gilgal para recibir al rey y hacerlo cruzar el Jordán

19:16b.2SA.019.016 También Simei hijo de Gera, de Benjamín, que era de Bajurim, se dio prisa para ir con los hombres de Judá a recibir al rey David

19:17b.2SA.019.017 Con él venían 1.000 hombres de Benjamín. Asimismo vino Siba, criado de la casa de Saúl, y con él sus quince hijos y sus veinte siervos, los cuales se apresuraron a llegar al Jordán delante del rey

19:18b.2SA.019.018 Y cruzaron el vado para ayudar a pasar a la familia del rey y para hacer lo que a él le pareciera bien. Entonces Simei hijo de Gera se postró ante el rey, cuando éste iba a cruzar el Jordán

19:19b.2SA.019.019 y dijo al rey: --Que mi señor no me impute iniquidad, ni se acuerde del mal que hizo tu siervo el día en que mi señor el rey salió de Jerusalén. Que el rey no lo guarde en su corazón

19:20b.2SA.019.020 porque yo, tu siervo, reconozco haber pecado, y he aquí que he venido hoy, el primero de toda la casa de José para descender al encuentro de mi señor el rey

19:21b.2SA.019.021 Intervino Abisai, hijo de Sarvia, y dijo: --Por esto, ¿no ha de morir Simei, ya que maldijo al ungido de Jehovah

19:22b.2SA.019.022 Y David respondió: --¿Qué hay entre mí y vosotros, hijos de Sarvia, para que hoy me seáis adversarios? ¿Habrá de morir hoy alguno en Israel? ¿No sé yo que hoy soy rey sobre Israel

19:23b.2SA.019.023 Entonces el rey dijo a Simei: --No morirás. Y el rey se lo juró

19:24b.2SA.019.024 También Mefiboset hijo de Saúl descendió al encuentro del rey. No había cuidado sus pies, ni arreglado su bigote, ni lavado su ropa desde el día en que el rey salió hasta el día en que volvió en paz

19:25b.2SA.019.025 Cuando él vino a Jerusalén al encuentro del rey, éste le preguntó: --Mefiboset, ¿por qué no fuiste conmigo

19:26b.2SA.019.026 Él respondió: --Oh mi señor el rey, mi siervo me engañó. Pues tu siervo había dicho: "Aparéjame el asno; montaré en él e iré con el rey." Porque tu siervo es lisiado

19:27b.2SA.019.027 Él ha calumniado a tu siervo ante mi señor el rey, pero mi señor el rey es como un ángel de Dios. Haz, pues, lo que te parezca bien

19:28b.2SA.019.028 Porque toda mi casa paterna no era sino digna de muerte delante de mi señor el rey; sin embargo, tú has puesto a tu siervo entre los que comen a tu mesa. ¿Qué derecho tengo yo aun de clamar al rey

19:29b.2SA.019.029 El rey le dijo: --¿Por qué hablar más de tus asuntos? Yo he determinado que tú y Siba os repartáis las tierras

19:30b.2SA.019.030 Y Mefiboset dijo al rey: --¡Que él las tome todas, porque mi señor el rey ha vuelto en paz a su casa

19:31b.2SA.019.031 También Barzilai el galadita descendió de Rogelim y cruzó el Jordán con el rey, para despedirse de él en el Jordán

19:32b.2SA.019.032 Barzilai era muy anciano; tenía 80 años. Él había sustentado al rey cuando permaneció en Majanaim, porque era un hombre muy rico

19:33b.2SA.019.033 El rey dijo a Barzilai: --Cruza conmigo; yo te sustentaré junto a mí en Jerusalén

19:34b.2SA.019.034 Pero Barzilai dijo al rey: --¿Cuántos años me quedarán de vida, para que yo suba con el rey a Jerusalén

19:35b.2SA.019.035 Yo tengo ahora 80 años; ¿podré distinguir entre lo bueno y lo malo? ¿Podrá saborear tu siervo lo que coma o beba? ¿Podré todavía oír la voz de los hombres y de las mujeres que cantan? ¿Para qué ha de ser tu siervo una carga más para mi señor el rey

19:36b.2SA.019.036 ¿Por qué me ha de dar el rey esta recompensa? Tu siervo pasará un poco más allá del Jordán con el rey

19:37b.2SA.019.037 Por favor, deja a tu siervo que vuelva y que muera en mi ciudad, junto al sepulcro de mi padre y de mi madre. Pero aquí tienes a tu siervo Quimjam; que pase él con mi señor el rey, y haz por él lo que te parezca bien

19:38b.2SA.019.038 Entonces el rey dijo: --Que pase Quimjam conmigo, y yo haré por él lo que te parezca bien. Todo lo que tú me pidas yo te lo haré

19:39b.2SA.019.039 Todo el pueblo cruzó el Jordán, y también cruzó el rey. Luego el rey besó a Barzilai y lo bendijo, y éste regresó a su casa

19:40b.2SA.019.040 Entonces el rey prosiguió a Gilgal, y Quimjam fue con él. Todo el pueblo de Judá y la mitad del pueblo de Israel acompañaban al rey

19:41b.2SA.019.041 Y he aquí que todos los hombres de Israel vinieron al rey y le preguntaron: --¿Por qué te raptaron nuestros hermanos, los hombres de Judá, y han hecho cruzar el Jordán al rey y a su familia, y con él a todos los hombres de David

19:42b.2SA.019.042 Todos los hombres de Judá respondieron a los hombres de Israel: --Porque el rey es nuestro pariente cercano. Pero, ¿por qué os enojáis vosotros por esto? ¿Acaso hemos comido a costa del rey, o nos ha dado obsequios

19:43b.2SA.019.043 Los hombres de Israel respondieron a los de Judá y dijeron: --Nosotros tenemos en el rey diez partes, y más derecho sobre David que vosotros. ¿Por qué, pues, nos habéis tenido en poco? ¿Acaso no hablamos nosotros primero de hacer volver a nuestro rey? Pero las palabras de los hombres de Judá fueron más duras que las palabras de los hombres de Israel

20

20:1b.2SA.020.001 Ocurrió que se hallaba allí un hombre perverso que se llamaba Seba hijo de Bicri, de Benjamín. Éste tocó la corneta y dijo: --¡Nosotros no tenemos parte en David ni heredad en el hijo de Isaí! ¡Cada uno a su morada, oh Israel

20:2b.2SA.020.002 Así todos los hombres de Israel abandonaron a David y siguieron a Seba hijo de Bicri. Pero los hombres de Judá siguieron fielmente a su rey, desde el Jordán hasta Jerusalén

20:3b.2SA.020.003 Cuando David llegó a su palacio en Jerusalén, tomó a las diez mujeres concubinas que había dejado para guardar el palacio, y las recluyó en una casa. Él las sustentó, pero nunca más se unió a ellas, sino que quedaron recluidas, viviendo como viudas hasta el día de su muerte

20:4b.2SA.020.004 Después el rey dijo a Amasa: --Convócame a los hombres de Judá para dentro de tres días, y tú preséntate también aquí

20:5b.2SA.020.005 Amasa fue a convocar a Judá, pero se retrasó más del tiempo que le había sido señalado

20:6b.2SA.020.006 Entonces dijo David a Abisai: --Seba hijo de Bicri nos hará ahora más daño que Absalón. Toma tú a los servidores de tu señor y persíguelo, no sea que halle para sí ciudades fortificadas y se nos pierda de vista

20:7b.2SA.020.007 En pos de Abisai salieron los hombres de Joab, los quereteos, los peleteos y todos los valientes. Salieron de Jerusalén para perseguir a Seba hijo de Bicri

20:8b.2SA.020.008 Y cuando estaban cerca de la gran piedra que está en Gabaón, Amasa vino ante ellos. Joab estaba vestido con su uniforme militar y encima llevaba un cinturón y una espada sujeta en su vaina, la cual se le cayó cuando él avanzó

20:9b.2SA.020.009 Joab dijo a Amasa: --¿Te va bien, hermano mío? Y tomó con la mano derecha la barba de Amasa para besarlo

20:10b.2SA.020.010 Como Amasa no se cuidó de la espada que Joab tenía en la mano, éste le hirió con ella en el vientre y derramó sus entrañas por tierra. Cayó muerto, sin necesidad de un segundo golpe. Después Joab y su hermano Abisai continuaron persiguiendo a Seba hijo de Bicri

20:11b.2SA.020.011 Luego uno de los hombres de Joab se puso de pie junto a Amasa, y dijo: --¡Cualquiera que esté a favor de Joab y a favor de David, que siga a Joab

20:12b.2SA.020.012 Mientras tanto, Amasa yacía revolcándose en su sangre en medio del camino, y todo el que pasaba se detenía junto a él al verle. Y viendo aquel hombre que todo el pueblo se detenía, apartó a Amasa del camino al campo, y echó sobre él una manta

20:13b.2SA.020.013 Luego que fue apartado del camino, siguieron adelante todos los hombres tras Joab para perseguir a Seba hijo de Bicri

20:14b.2SA.020.014 Seba había pasado por todas las tribus de Israel hasta Abel-bet-maaca, y todos los de Barim se congregaron y lo siguieron también

20:15b.2SA.020.015 Entonces llegaron y le sitiaron en Abel-bet-maaca, y construyeron un terraplén contra la ciudad, el cual se apoyaba sobre la muralla exterior. Y toda la gente que estaba con Joab golpeaba el muro para derribarlo

20:16b.2SA.020.016 Entonces una mujer sabia dio voces desde la ciudad: --¡Escuchad! ¡Escuchad! Por favor, decid a Joab: "Acércate acá para que yo hable contigo.

20:17b.2SA.020.017 Cuando él se acercó a ella, la mujer preguntó: --¿Eres tú Joab? Él respondió: --Sí, yo soy. Ella le dijo: --Escucha las palabras de tu sierva. Él respondió: --Yo escucho

20:18b.2SA.020.018 Entonces ella volvió a hablar y dijo: --Antiguamente se solía decir: "El que consulte, que consulte en Abel." Y así se concluía todo asunto

20:19b.2SA.020.019 Yo soy una de las pacíficas y fieles de Israel, y tú procuras arrasar una ciudad que es madre en Israel. ¿Por qué devorarás la heredad de Jehovah

20:20b.2SA.020.020 Joab respondió diciendo: --¡Lejos, lejos esté de mí que yo devore o destruya

20:21b.2SA.020.021 No es así el asunto; sino que un hombre de la región montañosa de Efraín, que se llama Seba hijo de Bicri, ha levantado su mano contra el rey, contra David. Entregad sólo a él, y me iré de la ciudad. La mujer dijo a Joab: --He aquí que su cabeza te será arrojada de detrás del muro

20:22b.2SA.020.022 La mujer fue a todo el pueblo con su sabiduría, y ellos cortaron la cabeza a Seba hijo de Bicri y se la arrojaron a Joab. Éste tocó la corneta, y se retiraron de la ciudad, cada uno a su morada. Y Joab regresó al rey en Jerusalén

20:23b.2SA.020.023 Joab estaba al mando de todo el ejército de Israel. Benaías hijo de Joyada estaba al mando de los quereteos y de los peleteos

20:24b.2SA.020.024 Adoniram estaba a cargo del tributo laboral. Josafat hijo de Ajilud era el cronista

20:25b.2SA.020.025 Seva era el escriba. Sadoc y Abiatar eran los sacerdotes

20:26b.2SA.020.026 También Ira el jaireo era sacerdote de David

21

21:1b.2SA.021.001 Aconteció en los días de David que hubo hambre durante tres años consecutivos. David buscó el rostro de Jehovah, y Jehovah le dijo: --Es por causa de Saúl y su casa sanguinaria, porque él dio muerte a los gabaonitas

21:2b.2SA.021.002 Entonces el rey llamó a los gabaonitas y les habló. Los gabaonitas no eran de los hijos de Israel, sino del remanente de los amorreos, a los cuales los hijos de Israel habían hecho juramento. Pero debido a su celo por los hijos de Israel y de Judá, Saúl había procurado matarlos

21:3b.2SA.021.003 David preguntó a los gabaonitas: --¿Qué haré por vosotros y con qué haré compensación, para que bendigáis la heredad de Jehovah

21:4b.2SA.021.004 Los gabaonitas le respondieron: --No tenemos pleito sobre plata ni oro con Saúl ni con su casa. Tampoco queremos que muera nadie en Israel. Él les dijo: --Haré por vosotros lo que digáis

21:5b.2SA.021.005 Ellos respondieron al rey: --De aquel hombre que nos destruyó y maquinó contra nosotros para exterminarnos, sin dejar nada de nosotros en todo el territorio de Israel

21:6b.2SA.021.006 que nos den siete hombres de sus descendientes para que los ahorquemos delante de Jehovah en Gabaa de Saúl, el escogido de Jehovah. El rey dijo: --Os los daré

21:7b.2SA.021.007 El rey perdonó la vida a Mefiboset hijo de Jonatán, hijo de Saúl, por el juramento de Jehovah que había entre ellos, entre David y Jonatán hijo de Saúl

21:8b.2SA.021.008 Pero tomó a dos hijos de Rizpa hija de Ayías, que ella había dado a luz a Saúl, a saber: Armoni y Mefiboset. También tomó a cinco hijos de Merab hija de Saúl, que ella había dado a luz a Adriel hijo de Barzilai el mejolatita

21:9b.2SA.021.009 Los entregó en mano de los gabaonitas, y ellos los ahorcaron en el monte delante de Jehovah; y murieron los siete juntos. Ellos fueron muertos en los primeros días de la siega, al comienzo de la siega de la cebada

21:10b.2SA.021.010 Y Rizpa hija de Ayías tomó una manta de cilicio y se la tendió sobre una roca, desde el principio de la siega hasta que empezó a llover sobre ellos agua del cielo, sin dejar que ningún ave del cielo se posase sobre ellos de día, ni los animales del campo de noche

21:11b.2SA.021.011 Informaron a David de lo que hacía Rizpa hija de Ayías, concubina de Saúl

21:12b.2SA.021.012 y David fue y tomó los restos de Saúl y los restos de su hijo Jonatán, de los señores de Jabes, en Galaad, quienes los habían tomado secretamente de la plaza de Bet-seán, donde los filisteos los habían colgado el día que éstos derrotaron a Saúl en Gilboa

21:13b.2SA.021.013 Hizo traer de allá los restos de Saúl y los restos de su hijo Jonatán, y recogieron los restos de los ahorcados

21:14b.2SA.021.014 Luego sepultaron los restos de Saúl y los de su hijo Jonatán en territorio de Benjamín, en Zela, en el sepulcro de su padre Quis; e hicieron todo lo que el rey había mandado. Y después de esto, Dios atendió las súplicas con respecto a la tierra

21:15b.2SA.021.015 Aconteció que hubo otra batalla de los filisteos contra Israel. David descendió con sus servidores y combatieron contra los filisteos, y David quedó extenuado

21:16b.2SA.021.016 Entonces Isbi-benob, uno de los descendientes de Harafa, cuya lanza pesaba 300 siclos de bronce, ceñido con una espada nueva, trató de matar a David

21:17b.2SA.021.017 Pero Abisai, hijo de Sarvia, le socorrió, hirió al filisteo y lo mató. Entonces los hombres de David le juraron diciendo: "No saldrás más con nosotros a la batalla, no sea que apagues la lámpara de Israel.

21:18b.2SA.021.018 Aconteció después de esto que hubo otra batalla contra los filisteos en Gob. Entonces Sibecai, de Husa, mató a Saf, uno de los descendientes de Harafa

21:19b.2SA.021.019 Hubo otra batalla contra los filisteos en Gob. Entonces Eljanán hijo de Jaare-oreguim, de Belén, mató a Goliat el geteo, el asta de cuya lanza era como un rodillo de telar

21:20b.2SA.021.020 Y hubo otra batalla en Gat, donde había un hombre de gran estatura, el cual tenía seis dedos en cada mano y seis dedos en cada pie, veinticuatro en total. Él también era un descendiente de Harafa

21:21b.2SA.021.021 Él desafió a Israel, pero lo mató Jonatán hijo de Simea, hermano de David

21:22b.2SA.021.022 Estos cuatro eran descendientes de Harafa en Gat, y cayeron por mano de David y por mano de sus servidores

22

22:1b.2SA.022.001 David dirigió a Jehovah las palabras de este cántico, el día que Jehovah le libró de mano de todos sus enemigos, y de mano de Saúl. Él dijo

22:2b.2SA.022.002 "Jehovah es mi roca, mi fortaleza y mi libertador

22:3b.2SA.022.003 Dios es mi peña; en él me refugiaré. Él es mi escudo, el poder de mi liberación, mi baluarte, mi refugio y mi salvador. Tú me salvas de la violencia

22:4b.2SA.022.004 "Invocaré a Jehovah, quien es digno de ser alabado, y seré librado de mis enemigos

22:5b.2SA.022.005 Ciertamente me rodearon las olas de la muerte, y los torrentes de la perversidad me atemorizaron

22:6b.2SA.022.006 Me rodearon las ligaduras del Seol; me confrontaron los lazos de la muerte

22:7b.2SA.022.007 "En mi angustia invoqué a Jehovah; invoqué a mi Dios. Él oyó mi voz desde su templo, y mi clamor llegó a sus oídos

22:8b.2SA.022.008 "La tierra se estremeció y tembló; se conmovieron los cimientos de los cielos. Se estremecieron, porque él se airó

22:9b.2SA.022.009 Humo subió de su nariz; de su boca salió fuego consumidor, y carbones encendidos saltaban de él

22:10b.2SA.022.010 Inclinó los cielos y descendió; una densa oscuridad había debajo de sus pies

22:11b.2SA.022.011 Cabalgó sobre un querubín y voló; se remontó sobre las alas del viento

22:12b.2SA.022.012 Puso tinieblas alrededor de sí como su morada, oscuridad de aguas y densas nubes

22:13b.2SA.022.013 Por el resplandor de su presencia se encendieron carbones de fuego

22:14b.2SA.022.014 "Jehovah tronó desde los cielos; el Altísimo dio su voz

22:15b.2SA.022.015 Envió flechas y los dispersó; arrojó relámpagos y los desconcertó

22:16b.2SA.022.016 A la reprensión de Jehovah, por el soplo del aliento de su nariz, se hicieron visibles los lechos del mar, y se descubrieron los cimientos del mundo

22:17b.2SA.022.017 "Envió desde lo alto y me tomó; me sacó de las aguas caudalosas

22:18b.2SA.022.018 Me libró de mi poderoso enemigo y de los que me aborrecían, pues eran más fuertes que yo

22:19b.2SA.022.019 Se enfrentaron a mí el día de mi desgracia, pero Jehovah fue mi apoyo

22:20b.2SA.022.020 Él me sacó a un lugar espacioso; me libró, porque se agradó de mí

22:21b.2SA.022.021 "Jehovah me ha pagado conforme a mi justicia; conforme a la limpieza de mis manos me ha recompensado

22:22b.2SA.022.022 Porque he guardado los caminos de Jehovah, y no me he apartado impíamente de mi Dios

22:23b.2SA.022.023 Porque delante de mí han estado todos sus juicios, y no he apartado de mí sus estatutos

22:24b.2SA.022.024 Fui íntegro para con él, y me guardé de mi maldad

22:25b.2SA.022.025 Por tanto, Jehovah me ha recompensado conforme a mi justicia, conforme a mi limpieza ante sus ojos

22:26b.2SA.022.026 "Con el misericordioso te muestras misericordioso, e íntegro con el hombre íntegro

22:27b.2SA.022.027 Con el limpio te muestras limpio, y eres sagaz con el perverso

22:28b.2SA.022.028 Salvas al pueblo humilde; pero tus ojos humillan a los altivos

22:29b.2SA.022.029 Ciertamente tú eres mi lámpara, oh Jehovah; Jehovah ilumina mis tinieblas

22:30b.2SA.022.030 Contigo desbarataré ejércitos; con mi Dios saltaré murallas

22:31b.2SA.022.031 "Perfecto es el camino de Dios; probada es la palabra de Jehovah. Él es escudo a todos los que en él se refugian

22:32b.2SA.022.032 Porque, ¿quién es Dios fuera de Jehovah? ¿Quién es Roca fuera de nuestro Dios

22:33b.2SA.022.033 Dios es el que me ciñe de vigor, y hace perfecto mi camino

22:34b.2SA.022.034 Hace que mis pies sean ágiles como los del venado, y me mantiene firme sobre mis alturas

22:35b.2SA.022.035 Adiestra mis manos para la batalla; así mis brazos pueden tensar el arco de bronce

22:36b.2SA.022.036 "Me has dado el escudo de tu salvación; tu condescendencia me ha engrandecido

22:37b.2SA.022.037 Tú has ensanchado mis pasos debajo de mí, para que no tiemblen mis tobillos

22:38b.2SA.022.038 Perseguí a mis enemigos y los destruí; no volví sino hasta acabarlos

22:39b.2SA.022.039 Los consumí; los golpeé, y no pudieron levantarse; cayeron debajo de mis pies

22:40b.2SA.022.040 Me ceñiste de poder para la batalla; doblegaste a mis enemigos debajo de mí

22:41b.2SA.022.041 Hiciste que mis enemigos me dieran las espaldas, y destruí a los que me aborrecían

22:42b.2SA.022.042 Clamaron, pero no hubo quien los salvase. Clamaron a Jehovah, pero él no les respondió

22:43b.2SA.022.043 Los desmenucé como polvo de la tierra; los deshice como lodo de la calle y los aplasté

22:44b.2SA.022.044 "Tu me libraste de las contiendas de mi pueblo, y me guardaste como jefe de las naciones. Aun los pueblos que yo no conocía me sirvieron

22:45b.2SA.022.045 Los hijos de los extranjeros me adulaban; apenas oían de mí, me rendían obediencia

22:46b.2SA.022.046 Los hijos de los extranjeros se desvanecían y salían temblando de sus escondrijos

22:47b.2SA.022.047 "¡Viva Jehovah! ¡Bendita sea mi Roca! Sea ensalzado Dios, la roca de mi salvación

22:48b.2SA.022.048 el Dios que ejecuta mi venganza; somete a los pueblos debajo de m

22:49b.2SA.022.049 y me aparta de mis enemigos. Tú me has enaltecido sobre mis adversarios, y me has librado del hombre violento

22:50b.2SA.022.050 Por eso te confesaré entre las naciones, oh Jehovah, y cantaré salmos a tu nombre

22:51b.2SA.022.051 "Él engrandece las victorias de su rey y muestra misericordia a su ungido: a David y a sus descendientes, para siempre.

23

23:1b.2SA.023.001 Éstas son las últimas palabras de David: "Dijo David hijo de Isaí, dijo el hombre a quien Dios levantó, el ungido del Dios de Jacob, el dulce salmista de Israel

23:2b.2SA.023.002 "El Espíritu de Jehovah ha hablado por medio de mí, y su palabra ha estado en mi lengua

23:3b.2SA.023.003 El Dios de Israel ha dicho; me ha hablado la Roca de Israel: 'El que gobierna a los hombres con justicia, el que gobierna con el temor de Dios

23:4b.2SA.023.004 es como la luz matutina cuando sale el sol en un amanecer sin nubes; es como el resplandor tras la lluvia que hace germinar la hierba de la tierra.

23:5b.2SA.023.005 "¿No es así mi casa para con Dios? Pues él ha hecho conmigo un pacto eterno, ordenado en todas las cosas y seguro, aunque mi plena salvación y todo mi anhelo él no los haga todavía prosperar

23:6b.2SA.023.006 "Pero los perversos, todos ellos, serán arrancados como espinas, las cuales nadie toma con la mano

23:7b.2SA.023.007 Nadie las tocará excepto con un hierro o con un asta de lanza. Y con fuego serán totalmente consumidos en su lugar.

23:8b.2SA.023.008 Éstos son los nombres de los valientes que tenía David: Joseb-basebet el tacmonita, jefe de los tres. Él blandió su lanza contra 800, y los mató de una sola vez

23:9b.2SA.023.009 Después de él estaba Eleazar hijo de Dodo, hijo de Ajoji. Él era uno de los tres valientes que estaban con David cuando desafiaron a los filisteos que se reunieron allí para la batalla, y se retiraron los hombres de Israel

23:10b.2SA.023.010 Él se levantó e hirió a los filisteos hasta que su mano se cansó y se le quedó pegada a la espada. Aquel día Jehovah dio una gran victoria, y el pueblo fue tras él sólo para tomar el botín

23:11b.2SA.023.011 Después de él estaba Sama hijo de Age el hararita. Cuando los filisteos se reunieron en Leji, había allí una parcela de tierra sembrada de lentejas. El pueblo había huido ante los filisteos

23:12b.2SA.023.012 pero él se puso firme en medio de la parcela y la defendió, derrotando a los filisteos. Y Jehovah les dio una gran victoria

23:13b.2SA.023.013 Tres de los treinta principales descendieron y fueron a la cueva de Adulam, donde estaba David, en el tiempo de la siega, mientras el ejército de los filisteos acampaba en el valle de Refaím

23:14b.2SA.023.014 David estaba entonces en la fortaleza, y un destacamento de los filisteos estaba en Belén

23:15b.2SA.023.015 Entonces David sintió un vivo deseo y dijo: "¡Quién me diera de beber agua del pozo de Belén, que está junto a la puerta!

23:16b.2SA.023.016 Entonces los tres valientes irrumpieron en el campamento de los filisteos y sacaron agua del pozo de Belén, que estaba junto a la puerta. Se la llevaron y la presentaron a David. Pero él no la quiso beber, sino que la derramó como una libación a Jehovah, diciendo

23:17b.2SA.023.017 "¡Lejos esté de mí, oh Jehovah, el hacer esto! ¿No es la sangre de los hombres que fueron con riesgo de sus vidas?" Y no quiso beberla. Estas cosas hicieron los tres valientes

23:18b.2SA.023.018 Abisai, hermano de Joab, hijo de Sarvia, era el jefe de los treinta. Él blandió su lanza contra 300 y los mató, y tuvo renombre junto con los tres

23:19b.2SA.023.019 Entre los treinta, él era el más respetado y fue su jefe; pero no fue incluido entre los tres

23:20b.2SA.023.020 Benaías hijo de Joyada era hijo de un hombre valeroso de Cabseel, de grandes hazañas. Él mató a los dos héroes de Moab. Él descendió y mató un león dentro de un foso, un día de nieve

23:21b.2SA.023.021 Él también mató a un egipcio, hombre de gran apariencia. El egipcio tenía en su mano una lanza, y Benaías salió a su encuentro con un palo, pero arrebató la lanza de la mano del egipcio y lo mató con su propia lanza

23:22b.2SA.023.022 Estas cosas hizo Benaías hijo de Joyada y tuvo renombre junto con los tres valientes

23:23b.2SA.023.023 Él era respetado entre los treinta, pero no llegó a estar entre los tres. David lo puso al frente de su guardia personal

23:24b.2SA.023.024 También estaban entre los treinta: Asael, hermano de Joab; Eljanán hijo de Dodo, de Belén

23:25b.2SA.023.025 Sama, de Harod; Elica, de Harod

23:26b.2SA.023.026 Heles el peletita; Ira hijo de Iques, de Tecoa

23:27b.2SA.023.027 Abiezer, de Anatot; Mebunai, de Husa

23:28b.2SA.023.028 Salmón el ajojita; Maharai, de Netofa

23:29b.2SA.023.029 Heleb hijo de Baaná, de Netofa; Itai hijo de Ribai, de Gabaa de los hijos de Benjamín

23:30b.2SA.023.030 Benaías, de Piratón; Hidai, de los arroyos de Gaas

23:31b.2SA.023.031 Abi-albón, de Arabá; Azmávet el barjumita

23:32b.2SA.023.032 Eliaba, de Saalbín; Jonatán de los hijos de Jasén

23:33b.2SA.023.033 Sama el hararita; Ajiam hijo de Sarar, el ararita

23:34b.2SA.023.034 Elifelet hijo de Ajasbai, hijo del macateo; Eliam hijo de Ajitofel el gilonita

23:35b.2SA.023.035 Hezrai, de Carmel; Paarai el arbita

23:36b.2SA.023.036 Igal hijo de Natán, de Soba; Bani el gadita

23:37b.2SA.023.037 Selec el amonita; Najarai, de Beerot, escudero de Joab, hijo de Sarvia

23:38b.2SA.023.038 Ira, de Jatir; Gareb, de Jatir

23:39b.2SA.023.039 Urías el heteo. Entre todos eran treinta y siete

24

24:1b.2SA.024.001 Volvió a encenderse el furor de Jehovah contra Israel, e incitó a David contra ellos, diciendo: "Ve y haz el censo de Israel y de Judá.

24:2b.2SA.024.002 El rey dijo a Joab, jefe del ejército, que estaba con él: --Por favor, recorre todas las tribus de Israel, desde Dan hasta Beerseba, y haz el censo del pueblo, para que yo sepa el número de la gente

24:3b.2SA.024.003 Pero Joab respondió al rey: --¡Que Jehovah tu Dios añada al pueblo cien veces más, y que mi señor el rey lo vea! Sin embargo, ¿para qué quiere esto mi señor el rey

24:4b.2SA.024.004 Pero la palabra del rey prevaleció contra Joab y contra los jefes del ejército. Entonces salió Joab con los jefes del ejército de la presencia del rey, para hacer el censo del pueblo de Israel

24:5b.2SA.024.005 Habiendo cruzado el Jordán, acamparon en Aroer, al sur de la ciudad que está en medio del valle de Gad; y luego fueron a Jazer

24:6b.2SA.024.006 Después fueron a Galaad y a la tierra de Tajtim-hodsi. De allí fueron a Dan, a Jaán y a los alrededores de Sidón

24:7b.2SA.024.007 Fueron luego a la fortaleza de Tiro y a todas las ciudades de los heveos y de los cananeos. Por último, salieron hacia el Néguev de Judá, hasta Beerseba

24:8b.2SA.024.008 Después que recorrieron todo el territorio, volvieron a Jerusalén al cabo de nueve meses y veinte días

24:9b.2SA.024.009 Joab dio al rey el resultado del censo del pueblo: Los hombres de guerra de Israel que sacaban espada eran 800.000, y los hombres de Judá eran 500.000

24:10b.2SA.024.010 Después que David había hecho contar al pueblo, su corazón le golpeaba. Y David dijo a Jehovah: --He pecado gravemente al haber hecho esto. Pero ahora, oh Jehovah, quita, por favor, el pecado de tu siervo, porque he actuado muy neciamente

24:11b.2SA.024.011 Cuando se levantó David por la mañana, vino palabra de Jehovah al profeta Gad, vidente de David, diciendo

24:12b.2SA.024.012 --Ve y di a David que así ha dicho Jehovah: "Tres cosas te propongo; escoge para ti una de ellas, y yo te la haré.

24:13b.2SA.024.013 Entonces Gad fue a David y se lo hizo saber diciendo: --¿Que te vengan siete años de hambre en tu país? ¿O que huyas durante tres meses de tus adversarios y que ellos te persigan? ¿O que haya una epidemia en tu país durante tres días? Ahora, pues, piensa y mira qué he de responder al que me ha enviado

24:14b.2SA.024.014 Entonces David dijo a Gad: --Estoy muy angustiado. Por favor, caigamos en mano de Jehovah, porque grande es su misericordia. Y no caiga yo en mano de los hombres

24:15b.2SA.024.015 Así que Jehovah envió una epidemia a Israel, desde aquella mañana hasta el tiempo señalado, y murieron 70.000 hombres del pueblo, desde Dan hasta Beerseba

24:16b.2SA.024.016 Cuando el ángel extendía su mano hacia Jerusalén para destruirla, Jehovah cambió de parecer acerca de aquel mal. Y dijo al ángel que destruía al pueblo: --¡Basta ya! ¡Detén tu mano! El ángel de Jehovah estaba junto a la era de Arauna el jebuseo

24:17b.2SA.024.017 Y cuando David vio al ángel que hería al pueblo, dijo a Jehovah: --He aquí, yo he pecado; yo he actuado perversamente. Pero estas ovejas, ¿qué han hecho? Por favor, sea tu mano contra mí y contra mi casa paterna

24:18b.2SA.024.018 Aquel día Gad fue a David y le dijo: --Sube y erige un altar a Jehovah en la era de Arauna el jebuseo

24:19b.2SA.024.019 David subió, conforme a la palabra de Gad que Jehovah le había mandado

24:20b.2SA.024.020 Arauna miró y vio al rey y a sus servidores que venían hacia él. Arauna salió y se postró ante el rey con el rostro en tierra

24:21b.2SA.024.021 Y Arauna preguntó: --¿Por qué viene mi señor el rey a su siervo? David respondió: --Para comprarte la era y edificar un altar a Jehovah, a fin de que cese la epidemia en el pueblo

24:22b.2SA.024.022 Arauna respondió a David: --Tómela y ofrezca mi señor el rey lo que le parezca bien. Mira los bueyes para el holocausto, y los trillos y yugos de los bueyes para leña

24:23b.2SA.024.023 Todo, oh rey, se lo da Arauna al rey. --Dijo además Arauna al rey--: ¡Que Jehovah tu Dios te acepte

24:24b.2SA.024.024 Pero el rey respondió a Arauna: --No, sino que por su precio te lo compraré, porque no ofreceré a Jehovah mi Dios holocaustos que no me cuesten nada. Entonces David compró la era y los bueyes por 50 siclos

24:25b.2SA.024.025 David edificó allí un altar a Jehovah, y ofreció holocaustos y sacrificios de paz. Así Jehovah atendió las súplicas en favor de la tierra, y cesó la epidemia en Israel


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