1 Samuel (Spanish)

1 Samuel (Spanish)

1

1:1b.1SA.001.001 Había un hombre de Ramataim-zofim, de la región montañosa de Efraín, el cual se llamaba Elcana. Era hijo de Jerojam, hijo de Elihú, hijo de Toju, hijo de Zuf el efrateo

1:2b.1SA.001.002 Y tenía dos mujeres: Una se llamaba Ana, y la otra Penina. Penina tenía hijos, pero Ana no los tenía

1:3b.1SA.001.003 Aquel hombre subía año tras año desde su ciudad, para adorar y ofrecer sacrificios a Jehovah de los Ejércitos en Silo. Allí estaban los dos hijos de Elí: Ofni y Fineas, sacerdotes de Jehovah

1:4b.1SA.001.004 Y cuando llegaba el día en que Elcana ofrecía sacrificio, daba porciones a Penina su mujer y a todos sus hijos e hijas

1:5b.1SA.001.005 Y aunque a Ana le daba una sola porción, él la amaba, a pesar de que Jehovah había cerrado su matriz

1:6b.1SA.001.006 Pero su rival la irritaba continuamente para humillarla, porque Jehovah había cerrado su matriz

1:7b.1SA.001.007 Así hacía cada año, cuando subía a la casa de Jehovah; ella la irritaba, por lo cual Ana lloraba y no comía

1:8b.1SA.001.008 Y Elcana su marido le dijo: --Ana, ¿por qué lloras? ¿Por qué no comes? ¿Por qué está afligido tu corazón? ¿No soy yo para ti mejor que diez hijos

1:9b.1SA.001.009 Después de haber comido y bebido en Silo, Ana se levantó; y mientras el sacerdote Elí estaba sentado en una silla junto al poste de la puerta del templo de Jehovah

1:10b.1SA.001.010 ella oró a Jehovah con amargura de alma y lloró mucho

1:11b.1SA.001.011 E hizo un voto diciendo: --Oh Jehovah de los Ejércitos, si te dignas mirar la aflicción de tu sierva, te acuerdas de mí y no te olvidas de tu sierva, sino que le das un hijo varón, entonces yo lo dedicaré a Jehovah por todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza

1:12b.1SA.001.012 Sucedió que mientras ella oraba largamente delante de Jehovah, Elí observaba la boca de ella

1:13b.1SA.001.013 Ana hablaba en su corazón; sólo se movían sus labios, pero no se oía su voz. Elí creyó que ella estaba ebria

1:14b.1SA.001.014 Y le preguntó Elí: --¿Hasta cuándo vas a estar ebria? ¡Aparta de ti el vino

1:15b.1SA.001.015 Ana respondió y dijo: --No, señor mío; yo soy una mujer atribulada de espíritu. No he bebido vino ni licor, sino que he derramado mi alma delante de Jehovah

1:16b.1SA.001.016 No pienses que tu sierva es una mujer impía. Es por mi gran congoja y por mi aflicción que he hablado hasta ahora

1:17b.1SA.001.017 Elí respondió y le dijo: --Ve en paz, y que el Dios de Israel te conceda la petición que le has hecho

1:18b.1SA.001.018 Ella dijo: --Que tu sierva halle gracia ante tus ojos. La mujer siguió su camino. Después comió y no estuvo más triste

1:19b.1SA.001.019 Se levantaron de madrugada y adoraron delante de Jehovah. Y volviéndose, llegaron a su casa en Ramá. Elcana conoció a Ana su mujer, y Jehovah se acordó de ella

1:20b.1SA.001.020 Y sucedió que a su debido tiempo, Ana concibió y dio a luz un hijo. Y le puso por nombre Samuel, diciendo: "Porque se lo pedí a Jehovah.

1:21b.1SA.001.021 Después aquel hombre, Elcana, subió con toda su familia, para ofrecer a Jehovah el sacrificio anual y cumplir su voto

1:22b.1SA.001.022 Pero Ana no fue, sino que dijo a su marido: --Tan pronto como el niño sea destetado, lo llevaré para que sea presentado ante Jehovah y se quede allí para siempre

1:23b.1SA.001.023 Y Elcana su marido le respondió: --Haz lo que te parezca bien; quédate hasta que lo destetes. ¡Sólo que Jehovah cumpla la palabra que sale de tu boca! Así que la mujer se quedó y amamantó a su hijo hasta que lo destetó

1:24b.1SA.001.024 Y después de haberlo destetado, lo llevó consigo y lo trajo a la casa de Jehovah en Silo, junto con un toro de tres años, un efa de harina y una vasija de vino. El niño era pequeño

1:25b.1SA.001.025 Después de degollar el toro llevaron el niño a Elí

1:26b.1SA.001.026 Y ella dijo: --¡Oh, señor mío! Vive tu alma, oh señor mío, que yo soy aquella mujer que estuvo de pie aquí, junto a ti, orando a Jehovah

1:27b.1SA.001.027 Por este niño oraba, y Jehovah me ha concedido lo que le pedí

1:28b.1SA.001.028 Por eso yo también lo dedico a Jehovah; y estará dedicado a Jehovah todos los días de su vida. Y adoraron allí a Jehovah

2

2:1b.1SA.002.001 Entonces Ana oró y dijo: "Mi corazón se regocija en Jehovah; mi poder se enaltece en Jehovah. Mi boca se ensancha contra mis enemigos, porque me he alegrado en tu salvación

2:2b.1SA.002.002 "No hay santo como Jehovah, porque no hay ninguno aparte de ti; no hay roca como nuestro Dios

2:3b.1SA.002.003 No multipliquéis palabras altaneras; cesen en vuestra boca las palabras insolentes. Porque Jehovah es un Dios de todo saber; por él son examinadas las acciones

2:4b.1SA.002.004 "Los arcos de los fuertes son quebrados, pero los que tropiezan se ciñen de poder

2:5b.1SA.002.005 Los que estaban saciados se alquilan por comida, pero los que estaban hambrientos dejan de estarlo. Aun la que era estéril da a luz siete hijos, pero la que tenía muchos hijos languidece

2:6b.1SA.002.006 "Jehovah hace morir y hace vivir. Él hace descender al Seol y hace subir

2:7b.1SA.002.007 Jehovah hace empobrecer y hace enriquecer. Él humilla y enaltece

2:8b.1SA.002.008 Él levanta del polvo al pobre, y al necesitado enaltece desde la basura, para hacerle sentar con los nobles y hacerle poseer un trono de honor. Porque de Jehovah son las columnas de la tierra, y sobre ellas asentó el mundo

2:9b.1SA.002.009 "Él guarda los pies de sus fieles, pero los impíos perecen en las tinieblas; porque nadie triunfará por su propia fuerza

2:10b.1SA.002.010 Jehovah quebrantará a sus adversarios; contra ellos tronará desde los cielos. Jehovah juzgará los confines de la tierra. Él dará fortaleza a su rey y enaltecerá el poder de su ungido.

2:11b.1SA.002.011 Después, Elcana regresó a su casa en Ramá, pero el niño servía a Jehovah delante del sacerdote Elí

2:12b.1SA.002.012 Los hijos de Elí eran hombres impíos, que no tenían conocimiento de Jehovah

2:13b.1SA.002.013 Los sacerdotes acostumbraban a proceder con el pueblo de esta manera: Cuando alguno ofrecía un sacrificio, y mientras era cocida la carne, el criado del sacerdote iba con un tenedor de tres dientes en su mano

2:14b.1SA.002.014 y lo metía en el perol, en el caldero, en la olla o en la marmita. Y todo lo que sacaba el tenedor, el sacerdote lo tomaba para sí. Esto hacían con todo israelita que iba allí a Silo

2:15b.1SA.002.015 Asimismo, el criado del sacerdote iba, aun antes que quemaran el sebo, y decía al que sacrificaba: "Da al sacerdote carne para asar, porque no tomará de ti carne cocida, sino cruda.

2:16b.1SA.002.016 Si el hombre le respondía: "Deja que primero hagan arder el sebo, y después toma todo lo que te apetezca", él decía: "No, dámela ahora mismo; de lo contrario, la tomaré por la fuerza.

2:17b.1SA.002.017 El pecado de los jóvenes era muy grande delante de Jehovah, porque los hombres trataban con irreverencia las ofrendas de Jehovah

2:18b.1SA.002.018 El niño Samuel servía delante de Jehovah, vestido con un efod de lino

2:19b.1SA.002.019 Su madre le hacía año tras año una túnica pequeña, y se la llevaba cuando iba con su marido para ofrecer el sacrificio anual

2:20b.1SA.002.020 Entonces Elí bendecía a Elcana y a su mujer diciendo: "Jehovah te dé hijos de esta mujer, en lugar de este que ella pidió a Jehovah." Y regresaban a su casa

2:21b.1SA.002.021 Jehovah visitó a Ana con su favor, y ella concibió y dio a luz tres hijos y dos hijas. Y el niño Samuel crecía delante de Jehovah

2:22b.1SA.002.022 Elí ya era muy anciano y oía todo lo que hacían sus hijos a todo Israel, y cómo se acostaban con las mujeres que servían a la entrada del tabernáculo de reunión

2:23b.1SA.002.023 Él les preguntó: --¿Por qué hacéis semejantes cosas? Yo oigo de todo este pueblo acerca de vuestras malas acciones

2:24b.1SA.002.024 No, hijos míos, no es bueno el rumor que oigo y que el pueblo de Jehovah difunde

2:25b.1SA.002.025 Si un hombre peca contra otro hombre, Dios intercederá por él; pero si alguno peca contra Jehovah, ¿quién intercederá por él? Sin embargo, ellos no escucharon la voz de su padre, porque Jehovah quería hacerlos morir

2:26b.1SA.002.026 Y el niño Samuel crecía en estatura y en gracia para con Dios y los hombres

2:27b.1SA.002.027 Entonces un hombre de Dios vino a Elí y le dijo: "Así dice Jehovah: 'Yo me manifesté claramente a la casa de tu padre, cuando estaban en Egipto al servicio de la casa del faraón

2:28b.1SA.002.028 Yo le escogí como sacerdote mío entre todas las tribus de Israel, para que subiera a mi altar, quemara el incienso y llevara el efod en mi presencia. Yo he dado a la casa de tu padre todas las ofrendas quemadas de los hijos de Israel

2:29b.1SA.002.029 ¿Por qué habéis desdeñado mis sacrificios y mis ofrendas que mandé ofrecer en mi morada? Has honrado a tus hijos más que a mí, y os habéis engordado con lo mejor de todas las ofrendas de mi pueblo Israel.

2:30b.1SA.002.030 "Por tanto, dice Jehovah Dios de Israel: 'En verdad, yo había dicho que tu casa y la casa de tu padre estarían delante de mí para siempre.' Pero ahora, dice Jehovah: ¡De ninguna manera! Yo honraré a los que me honran, pero los que me desprecian serán tenidos en poco

2:31b.1SA.002.031 He aquí vienen días cuando cortaré tu brazo y el brazo de la casa de tu padre, de modo que en tu casa no haya ancianos

2:32b.1SA.002.032 Tú verás que tu morada padece necesidad, mientras yo colmo de bienes a Israel; y jamás habrá ancianos en tu casa

2:33b.1SA.002.033 Pero no eliminaré completamente a los tuyos que sirven en mi altar, para consumir tus ojos y llenar tu alma de dolor. Todos los descendientes de tu casa morirán en la edad viril

2:34b.1SA.002.034 Te servirá de señal esto que acontecerá a tus dos hijos, Ofni y Fineas: Ambos morirán en el mismo día

2:35b.1SA.002.035 Pero yo levantaré para mí un sacerdote fiel que actúe conforme a mi corazón y a mi alma. Le edificaré una casa firme, y él andará en presencia de mi ungido todos los días

2:36b.1SA.002.036 Y sucederá que el que quede de tu casa irá a postrarse delante de él por un poco de dinero y por un bocado de pan, diciéndole: 'Por favor, asóciame con alguno de los servicios sacerdotales, a fin de que yo tenga un poco de pan para comer.'

3

3:1b.1SA.003.001 El joven Samuel servía a Jehovah delante de Elí. La palabra de Jehovah escaseaba en aquellos días, y no había visiones con frecuencia

3:2b.1SA.003.002 Pero aconteció cierto día, mientras Elí (cuyos ojos habían comenzado a debilitarse, de modo que no podía ver) estaba acostado en su aposent

3:3b.1SA.003.003 y Samuel dormía en el templo de Jehovah donde estaba el arca de Dios, que antes que la lámpara de Dios fuese apagada

3:4b.1SA.003.004 Jehovah llamó a Samuel, y él respondió: --Heme aquí

3:5b.1SA.003.005 Y corrió a Elí diciendo: --Heme aquí. ¿Para qué me has llamado? Elí respondió: --Yo no te he llamado. Vuelve a acostarte. Él se volvió y se acostó

3:6b.1SA.003.006 y Jehovah volvió a llamar: --¡Samuel! Samuel se levantó, fue a Elí y dijo: --Heme aquí. ¿Para qué me has llamado? Elí respondió: --Hijo mío, yo no te he llamado. Vuelve a acostarte

3:7b.1SA.003.007 Samuel todavía no conocía a Jehovah, ni la palabra de Jehovah le había sido aún revelada

3:8b.1SA.003.008 Jehovah llamó por tercera vez a Samuel; y él se levantó, fue a Elí y dijo: --Heme aquí. ¿Para qué me has llamado? Entonces Elí entendió que Jehovah llamaba al joven

3:9b.1SA.003.009 Y Elí dijo a Samuel: --Ve y acuéstate; y sucederá que si te llama, dirás: "Habla, oh Jehovah, que tu siervo escucha." Samuel se fue y se acostó en su sitio

3:10b.1SA.003.010 Entonces vino Jehovah, se paró y llamó como las otras veces: --¡Samuel, Samuel! Samuel respondió: --Habla, que tu siervo escucha

3:11b.1SA.003.011 Y Jehovah dijo a Samuel: --He aquí, yo voy a hacer algo en Israel, que a quien lo escuche le retiñirán ambos oídos

3:12b.1SA.003.012 Aquel día cumpliré contra Elí, de principio a fin, todas las cosas que he hablado contra su casa

3:13b.1SA.003.013 Yo le he declarado que juzgaré a su casa para siempre, por la iniquidad que él conoce; porque sus hijos han blasfemado contra Dios, y él no les ha reprochado

3:14b.1SA.003.014 Por tanto, he jurado a la casa de Elí que la iniquidad de su casa jamás será expiada, ni con sacrificios ni con ofrendas

3:15b.1SA.003.015 Samuel permaneció acostado hasta la mañana. Luego abrió las puertas de la casa de Jehovah, pero Samuel temía contar la visión a Elí

3:16b.1SA.003.016 Entonces Elí llamó a Samuel y le dijo: --Hijo mío, Samuel. Él respondió: --Heme aquí

3:17b.1SA.003.017 Él le preguntó: --¿Qué es lo que te ha hablado? Por favor, no me lo encubras. Así te haga Dios y aun te añada, si me encubres una palabra de todo lo que ha hablado contigo

3:18b.1SA.003.018 Samuel se lo contó todo sin encubrirle nada. Entonces él dijo: --¡Él es Jehovah! Que haga lo que le parezca bien

3:19b.1SA.003.019 Samuel crecía, y Jehovah estaba con él y no dejaba sin cumplir ninguna de sus palabras

3:20b.1SA.003.020 Todo Israel, desde Dan hasta Beerseba, sabía que Samuel estaba acreditado como profeta de Jehovah

3:21b.1SA.003.021 Jehovah volvió a manifestarse en Silo, pues era en Silo donde Jehovah se revelaba a Samuel mediante la palabra de Jehovah

4

4:1b.1SA.004.001 Y la palabra de Samuel llegaba a todo Israel. Por aquel tiempo Israel salió en pie de guerra al encuentro de los filisteos, y acampó junto a Eben-ezer, mientras que los filisteos acamparon en Afec

4:2b.1SA.004.002 Los filisteos se dispusieron para combatir contra Israel; y cuando se libró la batalla, Israel fue vencido ante los filisteos, quienes mataron en el campo de batalla a unos 4.000 hombres

4:3b.1SA.004.003 Cuando el pueblo volvió al campamento, los ancianos de Israel preguntaron: --¿Por qué nos ha causado hoy Jehovah una derrota ante los filisteos? Hagamos traer acá desde Silo el arca del pacto de Jehovah, a fin de que venga en medio de nosotros y nos libre de mano de nuestros enemigos

4:4b.1SA.004.004 Entonces el pueblo envió a Silo, e hicieron traer de allí el arca del pacto de Jehovah de los Ejércitos, que tiene su trono entre los querubines. Ofni y Fineas, los dos hijos de Elí, estaban allí con el arca del pacto de Dios

4:5b.1SA.004.005 Aconteció que cuando el arca del pacto de Jehovah llegó al campamento, todo Israel gritó con un júbilo tan grande que la tierra tembló

4:6b.1SA.004.006 Cuando los filisteos oyeron el estruendo del júbilo, preguntaron: --¿A qué se debe este estruendo de gran júbilo en el campamento de los hebreos? Cuando se enteraron de que el arca de Jehovah había sido traída al campamento

4:7b.1SA.004.007 los filisteos tuvieron miedo. Y decían: --¡Los dioses han venido al campamento! --Y añadían--: ¡Ay de nosotros, porque semejante cosa no había sucedido antes

4:8b.1SA.004.008 ¡Ay de nosotros! ¿Quién nos librará de mano de estos dioses fuertes? Éstos son los dioses que hirieron a los egipcios con toda clase de plagas en el desierto

4:9b.1SA.004.009 Esforzaos, oh filisteos, y sed hombres, para que no sirváis a los hebreos como ellos os han servido a vosotros. ¡Sed hombres y combatid

4:10b.1SA.004.010 Los filisteos combatieron, e Israel fue vencido; y cada uno huyó a su morada. Ocurrió una gran derrota, pues cayeron de Israel 30.000 hombres de infantería

4:11b.1SA.004.011 El arca de Dios fue tomada, y fueron muertos Ofni y Fineas, los dos hijos de Elí

4:12b.1SA.004.012 Aquel mismo día, cierto hombre de Benjamín corrió desde el campo de batalla hasta Silo, con la ropa rasgada y tierra sobre su cabeza

4:13b.1SA.004.013 Cuando llegó, he aquí que Elí estaba sentado en un banco vigilando junto al camino, porque su corazón temblaba a causa del arca de Dios. Cuando aquel hombre llegó a la ciudad y dio la noticia, toda la ciudad prorrumpió en griterío

4:14b.1SA.004.014 Al oír Elí el estruendo del griterío, preguntó: --¿Qué estruendo de alboroto es éste? El hombre se dio prisa, vino y dio la noticia a Elí

4:15b.1SA.004.015 Elí tenía ya 98 años; sus pupilas estaban inmóviles, de modo que no podía ver

4:16b.1SA.004.016 El hombre dijo a Elí: --Soy el que ha venido de la batalla; hoy escapé de la batalla. Y Elí le preguntó: --¿Qué ha pasado, hijo mío

4:17b.1SA.004.017 El mensajero respondió y dijo: --Israel ha huido delante de los filisteos. Ha ocurrido una gran mortandad entre el pueblo. También han muerto tus dos hijos, Ofni y Fineas; y el arca de Dios ha sido capturada

4:18b.1SA.004.018 Y aconteció que cuando él mencionó el arca de Dios, Elí cayó de espaldas del banco, junto a la puerta. Se quebró la nuca, y murió, porque era hombre anciano y obeso. Él había juzgado a Israel durante cuarenta años

4:19b.1SA.004.019 También su nuera, la mujer de Fineas, que estaba encinta y próxima a dar a luz, al oír la noticia de que el arca de Dios había sido capturada y que su suegro y su marido habían muerto, se encorvó y dio a luz; porque le sobrevinieron sus dolores

4:20b.1SA.004.020 Al tiempo que moría, le decían las que estaban junto a ella: --No tengas temor, porque has dado a luz un hijo. Pero ella no respondió ni prestó atención

4:21b.1SA.004.021 Ella llamó al niño Icabod diciendo: --La gloria se ha apartado de Israel. Dijo esto porque el arca de Dios había sido capturada, y por lo ocurrido a su suegro y a su marido

4:22b.1SA.004.022 Ella dijo: --La gloria se ha apartado de Israel, porque el arca de Dios ha sido capturada

5

5:1b.1SA.005.001 Después de haber capturado el arca de Dios, los filisteos la llevaron de Eben-ezer a Asdod

5:2b.1SA.005.002 Los filisteos tomaron el arca de Dios, la introdujeron en el templo de Dagón y la pusieron junto a Dagón

5:3b.1SA.005.003 Y cuando los de Asdod se levantaron temprano al día siguiente, he aquí que Dagón estaba caído en tierra sobre su rostro, frente al arca de Jehovah. Entonces tomaron a Dagón y lo pusieron otra vez en su sitio

5:4b.1SA.005.004 Pero al levantarse temprano al día siguiente, he aquí que Dagón estaba caído en tierra sobre su rostro, frente al arca de Jehovah; y la cabeza y las manos de Dagón estaban cortadas, sobre el umbral. Sólo el tronco le había quedado a Dagón

5:5b.1SA.005.005 Por esta razón los sacerdotes de Dagón, y todos los que entran en el templo de Dagón, no pisan el umbral de Dagón en Asdod, hasta el día de hoy

5:6b.1SA.005.006 La mano de Jehovah se agravó contra los de Asdod: Los asoló y los hirió con tumores, tanto en Asdod como en sus territorios

5:7b.1SA.005.007 Al ver esto, los hombres de Asdod dijeron: --¡Que no se quede con nosotros el arca del Dios de Israel, porque su mano es dura sobre nosotros y sobre Dagón nuestro dios

5:8b.1SA.005.008 Entonces mandaron reunirse con ellos a todos los gobernantes de los filisteos y les preguntaron: --¿Qué haremos con el arca del Dios de Israel? Ellos respondieron: --Que el arca del Dios de Israel sea trasladada a Gat. Y trasladaron el arca del Dios de Israel

5:9b.1SA.005.009 Pero aconteció, después que la habían trasladado, que la mano de Jehovah fue contra la ciudad ocasionando gran pánico. E hirió a los hombres de la ciudad, desde el menor hasta el mayor, de modo que aparecieron en ellos tumores

5:10b.1SA.005.010 Entonces enviaron el arca de Dios a Ecrón. Y sucedió que cuando el arca de Dios llegó a Ecrón, los de Ecrón dieron voces diciendo: --¡Han trasladado hasta nosotros el arca del Dios de Israel, para que nos haga morir a nosotros y a nuestro pueblo

5:11b.1SA.005.011 Entonces mandaron reunir a todos los gobernantes de los filisteos, y dijeron: --Enviad el arca del Dios de Israel y que vuelva a su lugar, no sea que nos mate a nosotros y a nuestro pueblo. Pues había pánico de muerte en toda la ciudad, y la mano de Dios se había agravado allí

5:12b.1SA.005.012 Los hombres que no habían muerto fueron llagados con tumores, y el clamor de la ciudad subía hasta el cielo

6

6:1b.1SA.006.001 El arca de Jehovah estuvo en la tierra de los filisteos siete meses

6:2b.1SA.006.002 Entonces los filisteos llamaron a los sacerdotes y adivinos, y les preguntaron: --¿Qué haremos con el arca de Jehovah? Dadnos a conocer cómo la hemos de enviar a su lugar

6:3b.1SA.006.003 Ellos respondieron: --Si enviáis el arca del Dios de Israel, no la enviéis sola; sino más bien, enviadle una ofrenda por la culpa. Entonces seréis sanados y entenderéis por qué su mano no se apartó de vosotros

6:4b.1SA.006.004 Ellos preguntaron: --¿Cuál será la ofrenda por la culpa que le hemos de enviar? Ellos respondieron: --Daréis cinco tumores de oro y cinco ratones de oro, conforme al número de los gobernantes de los filisteos, porque la misma plaga os ha afligido a todos vosotros y a vuestros gobernantes

6:5b.1SA.006.005 Haced, pues, figuras de vuestros tumores y de los ratones que destruyen la tierra, y dad gloria al Dios de Israel; quizás aligere el peso de su mano sobre vosotros, sobre vuestros dioses y sobre vuestra tierra

6:6b.1SA.006.006 ¿Por qué endureceréis vuestro corazón, como los egipcios y el faraón endurecieron su corazón? Después que él se había mofado de ellos, ¿no los dejaron ir, y se fueron

6:7b.1SA.006.007 Haced, pues, una carreta nueva; luego tomad dos vacas que estén criando, sobre las cuales no haya sido puesto yugo; uncid las vacas a la carreta y haced volver sus terneros, de detrás de ellas, al corral

6:8b.1SA.006.008 Tomad luego el arca de Jehovah y ponedla sobre la carreta. Poned junto a ella, en una caja, los objetos de oro que le habéis de dar como ofrenda por la culpa, y dejadla ir

6:9b.1SA.006.009 Entonces mirad: Si sube a Bet-semes por el camino hacia su territorio, entonces es Jehovah quien nos ha hecho este mal tan grande. Si no, nos convenceremos de que no fue su mano la que nos hirió, sino que nos ha sucedido por casualidad

6:10b.1SA.006.010 Y los hombres lo hicieron así. Tomaron dos vacas que estaban criando, las uncieron a la carreta y encerraron sus terneros en el corral

6:11b.1SA.006.011 Luego pusieron sobre la carreta el arca de Jehovah y la caja con los ratones de oro y las figuras de sus tumores

6:12b.1SA.006.012 Entonces las vacas se fueron de frente por el camino de Bet-semes. Iban por el camino, mugiendo mientras iban, sin apartarse ni a la derecha ni a la izquierda. Y los gobernantes de los filisteos fueron tras ellas hasta la frontera de Bet-semes

6:13b.1SA.006.013 Los habitantes de Bet-semes estaban segando el trigo en el valle, y alzando sus ojos divisaron el arca y se alegraron al verla

6:14b.1SA.006.014 La carreta llegó al campo de Josué, de Bet-semes, y se detuvo allí, porque había una gran piedra. Entonces ellos partieron la madera de la carreta y ofrecieron las vacas en holocausto a Jehovah

6:15b.1SA.006.015 Los levitas bajaron el arca de Jehovah y la caja que estaba junto a ella, en la cual estaban los objetos de oro, y las pusieron sobre aquella gran piedra. Aquel día los hombres de Bet-semes hicieron holocaustos y ofrecieron sacrificios a Jehovah

6:16b.1SA.006.016 Cuando los cinco gobernantes de los filisteos vieron esto, regresaron a Ecrón el mismo día

6:17b.1SA.006.017 Los tumores de oro que los filisteos dieron a Jehovah como ofrenda por la culpa fueron: uno por Asdod, uno por Gaza, uno por Ascalón, uno por Gat y uno por Ecrón

6:18b.1SA.006.018 También los ratones de oro fueron según el número de todas las ciudades filisteas de los cinco gobernantes, tanto las ciudades fortificadas como sus aldeas sin muros. La gran piedra, sobre la cual colocaron el arca de Jehovah, está en el campo de Josué, de Bet-semes, hasta el día de hoy

6:19b.1SA.006.019 Entonces Dios hirió a algunos de los hombres de Bet-semes, porque habían mirado dentro del arca de Jehovah. Hirió a setenta personas del pueblo. Y el pueblo hizo duelo, porque Jehovah los había herido con una plaga tan grande

6:20b.1SA.006.020 Los hombres de Bet-semes dijeron: --¿Quién podrá estar delante de Jehovah, este Dios santo? ¿Y a quién irá desde nosotros

6:21b.1SA.006.021 Entonces enviaron mensajeros a los habitantes de Quiriat-jearim, y dijeron: --Los filisteos han devuelto el arca de Jehovah. Descended y subidla a vuestro lugar

7

7:1b.1SA.007.001 Los hombres de Quiriat-jearim vinieron, subieron el arca de Jehovah y la llevaron a la casa de Abinadab, en la colina. Luego consagraron a su hijo Eleazar para que guardase el arca de Jehovah

7:2b.1SA.007.002 Aconteció que desde el día en que el arca llegó a Quiriat-jearim, pasó mucho tiempo, unos veinte años; y toda la casa de Israel gemía por Jehovah

7:3b.1SA.007.003 Entonces Samuel habló a toda la casa de Israel, diciendo: --Si de todo vuestro corazón os volvéis a Jehovah, quitad de en medio de vosotros los dioses extraños y las Astartes, y preparad vuestro corazón para Jehovah. Servidle sólo a él, y él os librará de mano de los filisteos

7:4b.1SA.007.004 Entonces los hijos de Israel quitaron los Baales y las Astartes, y sirvieron sólo a Jehovah

7:5b.1SA.007.005 Y Samuel dijo: --Reunid a todo Israel en Mizpa, y yo oraré por vosotros a Jehovah

7:6b.1SA.007.006 Se reunieron en Mizpa, sacaron agua y la vertieron delante de Jehovah. Aquel día ayunaron allí y dijeron: --Hemos pecado contra Jehovah. Y Samuel juzgaba a los hijos de Israel en Mizpa

7:7b.1SA.007.007 Cuando los filisteos oyeron que los hijos de Israel se habían reunido en Mizpa, los gobernantes de ellos subieron contra Israel. Al oír esto, los hijos de Israel tuvieron temor de los filisteos

7:8b.1SA.007.008 Y los hijos de Israel dijeron a Samuel: --No ceses de clamar por nosotros a Jehovah nuestro Dios, para que nos guarde de la mano de los filisteos

7:9b.1SA.007.009 Entonces Samuel tomó un cordero de leche y lo ofreció entero a Jehovah, como holocausto. Samuel clamó a Jehovah por Israel, y Jehovah le escuchó

7:10b.1SA.007.010 Y aconteció que mientras Samuel ofrecía el holocausto, los filisteos se acercaron para combatir contra los hijos de Israel. Pero Jehovah tronó aquel día con gran estruendo sobre los filisteos. Él los confundió, y ellos fueron derrotados ante Israel

7:11b.1SA.007.011 Los hombres de Israel salieron de Mizpa y persiguieron a los filisteos, hiriéndolos hasta abajo de Betcar

7:12b.1SA.007.012 Luego Samuel tomó una piedra y la puso entre Mizpa y Sen, y la llamó Eben-ezer, diciendo: --¡Hasta aquí nos ayudó Jehovah

7:13b.1SA.007.013 Así los filisteos fueron sometidos y no volvieron más a invadir el territorio de Israel. La mano de Jehovah estuvo contra los filisteos todo el tiempo de Samuel

7:14b.1SA.007.014 Y fueron restituidas a Israel las ciudades que los filisteos le habían tomado desde Ecrón hasta Gat. Israel rescató sus territorios de mano de los filisteos. Y hubo paz entre Israel y los amorreos

7:15b.1SA.007.015 Samuel juzgó a Israel todo el tiempo que vivió

7:16b.1SA.007.016 Él iba año tras año y hacía un recorrido por Betel, Gilgal y Mizpa; y juzgaba a Israel en todos estos lugares

7:17b.1SA.007.017 Después regresaba a Ramá, pues allí estaba su casa; y allí también juzgaba a Israel. Allí mismo edificó un altar a Jehovah

8

8:1b.1SA.008.001 Aconteció que habiendo envejecido Samuel, puso a sus hijos como jueces de Israel

8:2b.1SA.008.002 Su hijo primogénito se llamaba Joel, y su segundo, Abías. Ellos fueron jueces en Beerseba

8:3b.1SA.008.003 Pero sus hijos no andaban en los caminos de él. Más bien, se desviaron tras las ganancias deshonestas, aceptando soborno y pervirtiendo el derecho

8:4b.1SA.008.004 Entonces todos los ancianos de Israel se reunieron y fueron a Samuel, en Ramá

8:5b.1SA.008.005 y le dijeron: --He aquí que tú has envejecido, y tus hijos no andan en tus caminos. Por eso, constitúyenos ahora un rey que nos gobierne, como tienen todas las naciones

8:6b.1SA.008.006 Estas palabras desagradaron a Samuel, porque dijeron: "Danos un rey que nos gobierne." Samuel oró a Jehovah

8:7b.1SA.008.007 y Jehovah le dijo: --Escucha la voz del pueblo en todo lo que te diga, porque no es a ti a quien han desechado. Es a mí a quien han desechado, para que no reine sobre ellos

8:8b.1SA.008.008 De la misma manera que han hecho conmigo desde el día en que los saqué de Egipto hasta el día de hoy, abandonándome y sirviendo a otros dioses, así hacen contigo también

8:9b.1SA.008.009 Ahora pues, escucha su voz, pero adviérteles solemnemente y declárales cuál será el proceder del rey que ha de reinar sobre ellos

8:10b.1SA.008.010 Samuel refirió todas las palabras de Jehovah al pueblo que le había pedido un rey

8:11b.1SA.008.011 Y dijo: --Éste será el proceder del rey que reine sobre vosotros: Tomará a vuestros hijos y los pondrá en sus carros y en su caballería, para que corran delante de su carro

8:12b.1SA.008.012 Nombrará para sí jefes de millares y jefes de cincuenta. Hará que aren sus campos y sieguen su mies, que fabriquen sus armas de guerra y el equipo de sus carros

8:13b.1SA.008.013 Tomará a vuestras hijas para que sean perfumadoras, cocineras y panaderas

8:14b.1SA.008.014 También tomará lo mejor de vuestras tierras, de vuestras viñas y de vuestros olivares, y los dará a sus servidores

8:15b.1SA.008.015 Tomará el diezmo de vuestros granos y viñedos para dárselo a sus funcionarios y servidores

8:16b.1SA.008.016 Tomará a vuestros siervos, a vuestras siervas, vuestros mejores bueyes y vuestros mejores asnos para ocuparlos en sus obras

8:17b.1SA.008.017 También tomará el diezmo de vuestros rebaños, y vosotros mismos seréis sus siervos

8:18b.1SA.008.018 Aquel día clamaréis a causa de vuestro rey que os habréis elegido, pero aquel día Jehovah no os escuchará

8:19b.1SA.008.019 Sin embargo, el pueblo rehusó escuchar a Samuel. Y dijeron: --¡No! Más bien, que haya rey sobre nosotros

8:20b.1SA.008.020 Entonces nosotros seremos también como todas las naciones. Nuestro rey nos gobernará, saldrá al frente de nosotros y llevará a cabo nuestras batallas

8:21b.1SA.008.021 Samuel escuchó todas las palabras del pueblo y las refirió a oídos de Jehovah

8:22b.1SA.008.022 Y Jehovah dijo a Samuel: --Escucha su voz y constituye un rey sobre ellos. Entonces Samuel dijo a los hombres de Israel: --Regrese cada uno a su ciudad

9

9:1b.1SA.009.001 Había un hombre de Benjamín que se llamaba Quis hijo de Abiel, hijo de Zeror, hijo de Becorat, hijo de Afíaj, hijo de un hombre de Benjamín, un guerrero valiente

9:2b.1SA.009.002 Éste tenía un hijo que se llamaba Saúl, joven y apuesto. Entre los hijos de Israel no había otro mejor que él; de hombros arriba sobrepasaba a cualquiera del pueblo

9:3b.1SA.009.003 A Quis, padre de Saúl, se le perdieron sus asnas. Entonces Quis dijo a su hijo Saúl: --Por favor, toma contigo a uno de los criados, levántate y ve a buscar las asnas

9:4b.1SA.009.004 Ellos pasaron por la región montañosa de Efraín, y de allí a la tierra de Salisa, pero no las hallaron. Entonces pasaron por la tierra de Saalim, y tampoco. Después pasaron por la tierra de Benjamín, pero no las hallaron

9:5b.1SA.009.005 Cuando llegaron a la tierra de Zuf, Saúl dijo a su criado que le acompañaba: --Ven, volvámonos, porque quizás mi padre, dejando de preocuparse por las asnas, esté preocupado por nosotros

9:6b.1SA.009.006 Él le respondió: --He aquí, en esta ciudad hay un hombre de Dios, un hombre muy respetado. Todo lo que él dice sucede sin fallar. Ahora vamos allá; quizás nos señale el camino por donde debemos ir

9:7b.1SA.009.007 Saúl respondió a su criado: --Pero si vamos, ¿qué llevaremos al hombre? Porque el pan de nuestras alforjas ya se ha acabado. No tenemos un presente que llevar al hombre de Dios. ¿Qué tenemos

9:8b.1SA.009.008 El criado volvió a responder a Saúl y dijo: --He aquí, tengo en mi poder la cuarta parte de un siclo de plata. Se lo daré al hombre de Dios para que nos indique nuestro camino

9:9b.1SA.009.009 Antiguamente en Israel cualquiera que iba a consultar a Dios decía: "Venid y vayamos al vidente"; porque al profeta de hoy, antiguamente se le llamaba vidente

9:10b.1SA.009.010 Entonces Saúl dijo a su criado: --Bien dices; anda, vamos. Fueron a la ciudad donde estaba el hombre de Dios

9:11b.1SA.009.011 Y cuando subían por la cuesta de la ciudad, se encontraron con unas jóvenes que salían a sacar agua. A éstas les preguntaron: --¿Está el vidente en este lugar

9:12b.1SA.009.012 Ellas les respondieron diciendo: --Sí. Allí está delante de ti. Ahora date prisa, porque hoy ha venido a la ciudad con motivo del sacrificio que el pueblo tiene hoy en el lugar alto

9:13b.1SA.009.013 Cuando entréis en la ciudad, le encontraréis antes que él suba al lugar alto para comer. Porque el pueblo no comerá hasta que él haya llegado, pues él ha de bendecir el sacrificio. Después comerán los invitados. Ahora pues, subid, y de inmediato le encontraréis

9:14b.1SA.009.014 Entonces ellos subieron a la ciudad. Y cuando estuvieron en medio de la ciudad, he aquí que Samuel venía hacia ellos para subir al lugar alto

9:15b.1SA.009.015 Un día antes que llegase Saúl, Jehovah le había revelado al oído a Samuel, diciendo

9:16b.1SA.009.016 "Mañana a esta misma hora te enviaré un hombre de la tierra de Benjamín. A éste ungirás como soberano de mi pueblo Israel. Él librará a mi pueblo de mano de los filisteos, porque yo he visto la aflicción de mi pueblo, y su clamor ha llegado hasta mí.

9:17b.1SA.009.017 Cuando Samuel vio a Saúl, Jehovah le dijo: --He aquí el hombre de quien te hablé; éste gobernará a mi pueblo

9:18b.1SA.009.018 Cuando Saúl se acercó a Samuel en medio de la puerta de la ciudad, le dijo: --Muéstrame, por favor, dónde está la casa del vidente

9:19b.1SA.009.019 Samuel respondió a Saúl diciendo: --Yo soy el vidente. Subid delante de mí al lugar alto, y comed hoy conmigo. Mañana por la mañana te despediré y te diré todo lo que está en tu corazón

9:20b.1SA.009.020 Y en cuanto a las asnas que se te perdieron hace tres días, no te preocupes, porque ya han sido halladas. Pero, ¿para quién será todo lo más preciado en Israel? ¿Acaso no será para toda la casa de tu padre

9:21b.1SA.009.021 Saúl respondió diciendo: --¿No soy yo de Benjamín, la más pequeña de las tribus de Israel? ¿Y no es mi familia la más pequeña de todas las familias de la tribu de Benjamín? ¿Por qué, pues, me has dicho semejante cosa

9:22b.1SA.009.022 Entonces Samuel tomó a Saúl y a su criado, los hizo entrar en la sala, y les dio lugar a la cabecera de los invitados, que eran unos treinta hombres

9:23b.1SA.009.023 Y Samuel dijo al cocinero: --Trae acá la porción que te di, la cual te dije que guardaras aparte

9:24b.1SA.009.024 El cocinero tomó un muslo, lo sacó y lo puso delante de Saúl. Y Samuel dijo: --He aquí lo que estaba reservado; ponlo delante de ti y come, porque para esta ocasión fue guardado para ti cuando dije: "Yo he invitado al pueblo." Así que aquel día Saúl comió con Samuel

9:25b.1SA.009.025 Y cuando habían descendido del lugar alto a la ciudad, él habló con Saúl en la azotea

9:26b.1SA.009.026 Al día siguiente madrugaron, y sucedió que al tiempo de la aurora Samuel llamó a Saúl que estaba en la azotea, y le dijo: --Levántate para que te despida. Saúl se levantó, y salieron ambos, él y Samuel

9:27b.1SA.009.027 Descendieron al extremo de la ciudad, y Samuel dijo a Saúl: --Dile al criado que se nos adelante, pero tú espera un poco para que te declare la palabra de Dios. Y el criado se adelantó

10

10:1b.1SA.010.001 Entonces Samuel tomó un frasco de aceite, lo derramó sobre la cabeza de Saúl y le besó diciéndole: --¿No te ha ungido Jehovah como el soberano de su heredad

10:2b.1SA.010.002 Hoy, cuando te hayas apartado de mí, hallarás a dos hombres junto al sepulcro de Raquel en Zelzaj, en la frontera de Benjamín. Ellos te dirán: "Las asnas que fuiste a buscar han sido halladas. Y he aquí que tu padre ha dejado de lado el asunto de las asnas y está preocupado por vosotros, diciendo: '¿Qué haré acerca de mi hijo?'

10:3b.1SA.010.003 Cuando sigas de allí más adelante y llegues a la encina de Tabor, saldrán a tu encuentro tres hombres que suben a Dios en Betel, llevando uno tres cabritos, otro tres tortas de pan y el tercero una vasija de vino

10:4b.1SA.010.004 Después que te hayan saludado, te darán dos panes, los cuales tomarás de sus manos

10:5b.1SA.010.005 De allí irás a la colina de Dios donde está el destacamento de los filisteos. Sucederá que cuando hayas entrado en la ciudad, allí encontrarás a un grupo de profetas descendiendo del lugar alto, precedidos de liras, panderos, flautas y arpas; y ellos profetizando

10:6b.1SA.010.006 Entonces el Espíritu de Jehovah descenderá sobre ti con poder, y profetizarás con ellos; y serás cambiado en otro hombre

10:7b.1SA.010.007 Y sucederá que cuando te hayan acontecido estas señales, haz lo que te venga a mano, porque Dios está contigo

10:8b.1SA.010.008 Después descenderás antes que yo a Gilgal. Y he aquí que yo descenderé hacia ti para ofrecer holocaustos y sacrificios de paz. Espera siete días hasta que yo vaya a ti y te indique lo que has de hacer

10:9b.1SA.010.009 Aconteció que cuando Saúl volvió la espalda para apartarse de Samuel, Dios le transformó el corazón; y todas estas señales se cumplieron aquel día

10:10b.1SA.010.010 Cuando llegaron a la colina, he aquí que un grupo de profetas venía a su encuentro. Y el Espíritu de Dios descendió sobre él con poder, y él profetizó en medio de ellos

10:11b.1SA.010.011 Sucedió que cuando todos los que le conocían antes vieron cómo profetizaba en medio de los profetas, los del pueblo se decían unos a otros: --¿Qué le ha pasado al hijo de Quis? ¿También está Saúl entre los profetas

10:12b.1SA.010.012 Un hombre de allí respondió diciendo: --¿Y quién es el padre de ellos? Así, pues, se originó el refrán: "¿También está Saúl entre los profetas?

10:13b.1SA.010.013 Saúl cesó de profetizar y llegó al lugar alto

10:14b.1SA.010.014 Y un tío de Saúl les preguntó a él y a su criado: --¿A dónde fuisteis? Él respondió: --Fuimos a buscar las asnas; y como vimos que no aparecían, acudimos a Samuel

10:15b.1SA.010.015 El tío de Saúl dijo: --Declárame, por favor, qué os ha dicho Samuel

10:16b.1SA.010.016 Y Saúl respondió a su tío: --Nos declaró expresamente que las asnas habían sido halladas. Pero del asunto del reino, no le declaró nada de lo que Samuel le había hablado

10:17b.1SA.010.017 Entonces Samuel convocó al pueblo delante de Jehovah, en Mizpa

10:18b.1SA.010.018 y dijo a los hijos de Israel: --Así ha dicho Jehovah Dios de Israel: "Yo saqué a Israel de Egipto, librándoos de mano de los egipcios y de mano de todos los reinos que os oprimieron

10:19b.1SA.010.019 Pero vosotros habéis desechado hoy a vuestro Dios, quien os libra de todas vuestras desgracias y angustias, y habéis dicho: '¡No! Más bien, constituye un rey sobre nosotros.' Ahora pues, presentaos delante de Jehovah por vuestras tribus y por vuestros millares.

10:20b.1SA.010.020 Samuel hizo que se acercaran todas las tribus de Israel, y fue tomada la tribu de Benjamín

10:21b.1SA.010.021 Hizo que se acercara la tribu de Benjamín por sus clanes, y fue tomado el clan de Matri, y de éste fue elegido Saúl hijo de Quis. Y le buscaron, pero no le pudieron hallar

10:22b.1SA.010.022 Entonces consultaron otra vez a Jehovah: --¿Aún ha de venir aquí ese hombre? Y Jehovah respondió: --He aquí que está escondido entre el equipaje

10:23b.1SA.010.023 Ellos corrieron y le trajeron de allí. Y una vez en medio del pueblo, era más alto que todos, de los hombros para arriba

10:24b.1SA.010.024 Samuel dijo a todo el pueblo: --¿Habéis visto al que Jehovah ha elegido? ¡De veras que no hay nadie como él en todo el pueblo! Y todo el pueblo gritaba diciendo: --¡Viva el rey

10:25b.1SA.010.025 Luego Samuel explicó ante el pueblo el proceder de un rey, y lo escribió en un rollo que guardó delante de Jehovah

10:26b.1SA.010.026 Entonces Samuel despidió a todo el pueblo, cada uno a su casa. Saúl también se fue a su casa en Gabaa, y fueron con él algunos hombres valerosos cuyos corazones Dios había tocado

10:27b.1SA.010.027 Pero unos perversos dijeron: "¿Cómo nos va a librar éste?" Ellos le tuvieron en poco y no le llevaron un presente. Pero él calló

11

11:1b.1SA.011.001 Najas el amonita subió y acampó contra Jabes, en Galaad, y todos los hombres de Jabes dijeron a Najas: --Haz alianza con nosotros, y te serviremos

11:2b.1SA.011.002 Najas el amonita les respondió: --Haré alianza con vosotros con esta condición: que a cada uno de vosotros le saque el ojo derecho, de modo que yo ponga esta afrenta sobre todo Israel

11:3b.1SA.011.003 Entonces los ancianos de Jabes le dijeron: --Danos siete días, para que enviemos mensajeros por todo el territorio de Israel. Si no hay quien nos libre, nos rendiremos a ti

11:4b.1SA.011.004 Cuando los mensajeros llegaron a Gabaa de Saúl, dijeron estas palabras a oídos del pueblo. Y todo el pueblo alzó su voz y lloró

11:5b.1SA.011.005 Y he aquí que Saúl venía del campo, tras los bueyes. Y Saúl preguntó: --¿Qué le pasa al pueblo, para que llore? Entonces le repitieron las palabras de los hombres de Jabes

11:6b.1SA.011.006 Y cuando Saúl oyó estas palabras, el Espíritu de Dios descendió con poder sobre él, y se encendió su ira en gran manera

11:7b.1SA.011.007 Él tomó un par de bueyes, los cortó en pedazos y los envió por medio de mensajeros a todo el territorio de Israel, diciendo: "Así se hará con los bueyes del que no salga tras Saúl y Samuel." Entonces el temor de Jehovah cayó sobre el pueblo, y salieron como un solo hombre

11:8b.1SA.011.008 Saúl les pasó revista en Bezec: Los hijos de Israel eran 300.000, además de 30.000 hombres de Judá

11:9b.1SA.011.009 Y a los mensajeros que habían venido les dijeron: "Así diréis a los hombres de Jabes, en Galaad: 'Mañana, a la hora de más calor, seréis librados.'" Los mensajeros llegaron y lo dijeron a los hombres de Jabes, quienes se alegraron

11:10b.1SA.011.010 Entonces los hombres de Jabes respondieron: --Mañana nos rendiremos a vosotros, para que hagáis con nosotros todo lo que os parezca bien

11:11b.1SA.011.011 Y sucedió que al día siguiente, Saúl distribuyó el pueblo en tres escuadrones. Luego entraron en medio del campamento durante la vigilia de la mañana, e hirieron a los amonitas hasta la hora de más calor. Y sucedió que los que quedaron se dispersaron de tal manera que no quedaron dos de ellos juntos

11:12b.1SA.011.012 Entonces el pueblo preguntó a Samuel: --¿Quiénes son los que decían: "¿Ha de reinar Saúl sobre nosotros?" ¡Entregadnos a esos hombres para que les demos muerte

11:13b.1SA.011.013 Saúl respondió: --No morirá nadie en este día, porque Jehovah ha dado hoy una victoria en Israel

11:14b.1SA.011.014 Entonces Samuel dijo al pueblo: --¡Venid y vayamos a Gilgal para que confirmemos allí el reino

11:15b.1SA.011.015 Todo el pueblo acudió a Gilgal, y allí en Gilgal proclamaron rey a Saúl, delante de Jehovah. Allí también ofrecieron sacrificios de paz delante de Jehovah, y allí Saúl y todos los hombres de Israel se alegraron muchísimo

12

12:1b.1SA.012.001 Entonces Samuel dijo a todo Israel: --He aquí que he escuchado vuestra voz en todo lo que me habéis dicho, y he constituido un rey sobre vosotros

12:2b.1SA.012.002 Ahora, he aquí que vuestro rey irá delante de vosotros. Yo ya soy viejo y estoy lleno de canas, y he aquí que mis hijos están con vosotros. Yo he andado delante de vosotros desde mi juventud hasta el día de hoy

12:3b.1SA.012.003 Heme aquí: Testificad contra mí en presencia de Jehovah y en presencia de su ungido. ¿De quién he tomado un buey? ¿De quién he tomado un asno? ¿A quién he defraudado? ¿A quién he oprimido? ¿De mano de quién he aceptado soborno para cerrar mis ojos por ello? Testificad contra mí, y yo os lo restituiré

12:4b.1SA.012.004 Ellos respondieron: --No nos has defraudado ni nos has oprimido, ni has tomado nada de mano de nadie

12:5b.1SA.012.005 Él les dijo: --Jehovah es testigo contra vosotros. También su ungido es testigo en este día, que no habéis hallado en mi poder ninguna cosa. Ellos respondieron: --¡Él es testigo

12:6b.1SA.012.006 Entonces Samuel dijo al pueblo: --Jehovah es quien designó a Moisés y a Aarón, y sacó a vuestros padres de la tierra de Egipto

12:7b.1SA.012.007 Ahora, presentaos para que yo exponga con vosotros el caso ante Jehovah, respecto a todos los actos de justicia que Jehovah ha hecho por vosotros y por vuestros padres

12:8b.1SA.012.008 Después que Jacob entró en Egipto, vuestros padres clamaron a Jehovah, y Jehovah envió a Moisés y a Aarón, quienes sacaron de Egipto a vuestros padres y les hicieron habitar en este lugar

12:9b.1SA.012.009 Pero ellos se olvidaron de Jehovah su Dios, y él los entregó en mano de Sísara, jefe del ejército de Hazor, en mano de los filisteos y en mano del rey de Moab, quienes les hicieron la guerra

12:10b.1SA.012.010 Ellos clamaron a Jehovah y dijeron: "Hemos pecado, porque hemos abandonado a Jehovah y hemos servido a los Baales y a las Astartes. Pero ahora, líbranos de mano de nuestros enemigos, y te serviremos.

12:11b.1SA.012.011 Entonces Jehovah envió a Jerobaal, a Barac, a Jefté y a Samuel, y os libró de mano de vuestros enemigos de alrededor; y habitasteis seguros

12:12b.1SA.012.012 Entonces, al ver que Najas, rey de los amonitas, venía contra vosotros, me dijisteis: "¡No! Más bien, que haya un rey que reine sobre nosotros", aun cuando Jehovah vuestro Dios era vuestro rey

12:13b.1SA.012.013 Ahora pues, he aquí el rey que habéis elegido, el cual habéis pedido. He aquí que Jehovah ha constituido un rey sobre vosotros

12:14b.1SA.012.014 Si teméis a Jehovah y le servís, si obedecéis su voz y no os rebeláis contra el mandato de Jehovah, entonces viviréis en pos de Jehovah vuestro Dios, tanto vosotros como el rey que reine sobre vosotros

12:15b.1SA.012.015 Pero si no obedecéis la voz de Jehovah y si sois rebeldes al mandato de Jehovah, entonces la mano de Jehovah estará contra vosotros y contra vuestro rey

12:16b.1SA.012.016 Presentaos, pues, ahora y ved esta maravilla que Jehovah va a hacer ante vuestros ojos

12:17b.1SA.012.017 ¿No es ahora la siega del trigo? Sin embargo, yo invocaré a Jehovah, y él enviará truenos y aguaceros para que conozcáis y veáis que es grande la maldad que habéis cometido ante los ojos de Jehovah, al haber pedido un rey para vosotros

12:18b.1SA.012.018 Samuel invocó a Jehovah, y aquel día Jehovah envió truenos y aguaceros. Y todo el pueblo temió en gran manera a Jehovah y a Samuel

12:19b.1SA.012.019 Entonces todo el pueblo dijo a Samuel: --¡Ruega a Jehovah, tu Dios, por tus siervos, para que no muramos! Porque a todos nuestros pecados hemos añadido el mal de pedir un rey para nosotros

12:20b.1SA.012.020 Y Samuel respondió al pueblo: --No temáis. Vosotros habéis cometido todo este mal; pero con todo, no os apartéis de en pos de Jehovah, sino servid a Jehovah con todo vuestro corazón

12:21b.1SA.012.021 No os apartéis tras las vanidades que no sirven ni libran, ya que son vanidades

12:22b.1SA.012.022 Pues Jehovah no desamparará a su pueblo, por causa de su gran nombre; porque él ha querido haceros pueblo suyo

12:23b.1SA.012.023 En cuanto a mí, ¡lejos esté de mí pecar contra Jehovah dejando de rogar por vosotros! Al contrario, os instruiré en el camino bueno y recto

12:24b.1SA.012.024 Solamente temed a Jehovah y servidle con fidelidad y con todo vuestro corazón, considerando cuán grandes cosas él ha hecho por vosotros

12:25b.1SA.012.025 Pero si perseveráis en hacer el mal, vosotros y vuestro rey pereceréis

13

13:1b.1SA.013.001 Saúl tenía 30 años cuando comenzó a reinar, y reinó sobre Israel 40 y 2 años

13:2b.1SA.013.002 Saúl escogió para sí 3.000 hombres de Israel; y de ellos 2.000 estaban con Saúl en Micmas y en la región montañosa de Betel, y 1.000 estaban con Jonatán en Gabaa de Benjamín. Y despidió al resto del pueblo, cada uno a su morada

13:3b.1SA.013.003 Entonces Jonatán atacó el destacamento de los filisteos que había en Geba, y lo oyeron los filisteos. Luego Saúl hizo tocar la corneta por todo el país, diciendo: "¡Oigan los hebreos!

13:4b.1SA.013.004 Y todo Israel oyó que se decía: "Saúl ha atacado el destacamento de los filisteos, y también Israel se ha hecho odioso a los filisteos." Entonces el pueblo fue convocado en Gilgal para seguir a Saúl

13:5b.1SA.013.005 También los filisteos se reunieron para combatir contra Israel, movilizando 3.000 carros, 6.000 jinetes y gente tan numerosa como la arena de la orilla del mar. Ellos subieron y acamparon en Micmas, al este de Bet-avén

13:6b.1SA.013.006 Cuando los hombres de Israel se vieron en aprietos, porque el pueblo fue puesto en apuros, se escondieron en cuevas, grietas, peñascos, fosas y cisternas

13:7b.1SA.013.007 Y algunos de los hebreos cruzaron el Jordán hacia la tierra de Gad y de Galaad. Saúl estaba aún en Gilgal, y todo el pueblo iba tras él, temblando

13:8b.1SA.013.008 Él esperó siete días, conforme al plazo que Samuel había señalado. Pero como Samuel no venía a Gilgal y el pueblo se le dispersaba

13:9b.1SA.013.009 Saúl dijo: --Traedme el holocausto y los sacrificios de paz. Él ofreció el holocausto

13:10b.1SA.013.010 Y sucedió que al acabar de ofrecer el holocausto, he aquí que venía Samuel. Saúl le salió al encuentro para saludarle

13:11b.1SA.013.011 y Samuel le preguntó: --¿Qué has hecho? Saúl respondió: --Cuando vi que el pueblo se me dispersaba, que tú no venías en el plazo señalado y que los filisteos estaban reuniéndose en Micmas

13:12b.1SA.013.012 entonces pensé: "Los filisteos descenderán ahora a Gilgal contra mí, y yo no he implorado el favor de Jehovah." Por eso me vi forzado y ofrecí el holocausto

13:13b.1SA.013.013 Entonces Samuel dijo a Saúl: --Has actuado torpemente. No guardaste el mandamiento que Jehovah tu Dios te dio. ¡Pues ahora Jehovah hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre

13:14b.1SA.013.014 Pero ahora tu reino no será duradero. Jehovah se ha buscado un hombre según su corazón, a quien Jehovah ha designado como el soberano de su pueblo, porque tú no has guardado lo que Jehovah te mandó

13:15b.1SA.013.015 Entonces Samuel se levantó y subió de Gilgal a Gabaa de Benjamín. Saúl pasó revista a la gente que se hallaba con él, unos 600 hombres

13:16b.1SA.013.016 Entonces Saúl, su hijo Jonatán y la gente que se hallaba con ellos se quedaron en Gabaa de Benjamín. Los filisteos habían acampado en Micmas

13:17b.1SA.013.017 y de su campamento salieron los destructores en tres escuadrones. Un escuadrón se dirigió por el camino de Ofra hacia la tierra de Sual

13:18b.1SA.013.018 Otro escuadrón se dirigió hacia Bet-jorón, y el tercer escuadrón se dirigió hacia la región que mira al valle de Zeboím, hacia el desierto

13:19b.1SA.013.019 En toda la tierra de Israel no había un solo herrero, porque los filisteos habían dicho: "No sea que los hebreos se hagan espadas o lanzas.

13:20b.1SA.013.020 Todos los israelitas iban a los filisteos para afilar cada uno su reja de arado, su azadón, su hacha o su hoz

13:21b.1SA.013.021 El afilado costaba un pim, tanto para las rejas de arado, como para los azadones, los tridentes, las hachas o para afinar las aguijadas

13:22b.1SA.013.022 Sucedió, pues, que en el día de la batalla no había ni una espada ni una lanza en poder de ninguno de los que estaba con Saúl y con Jonatán, excepto Saúl y su hijo Jonatán, que sí las tenían

13:23b.1SA.013.023 Después el destacamento de los filisteos se dirigió al paso de Micmas

14

14:1b.1SA.014.001 Aconteció cierto día que Jonatán hijo de Saúl dijo a su escudero: --Ven, pasemos hasta el destacamento de los filisteos que está al otro lado. Pero no lo hizo saber a su padre

14:2b.1SA.014.002 Saúl estaba en las afueras de Gabaa, debajo de un granado que hay en Migrón. Los que estaban con él eran como 600 hombres

14:3b.1SA.014.003 El que llevaba el efod era Ajías hijo de Ajitob (hermano de Icabod), hijo de Fineas, hijo de Elí, sacerdote de Jehovah en Silo. Pero el pueblo no sabía que Jonatán se había ido

14:4b.1SA.014.004 En el paso por donde Jonatán procuraba llegar al destacamento de los filisteos, había un peñasco agudo a un lado, y otro peñasco agudo al lado opuesto. El uno se llamaba Boses; y el otro, Sene

14:5b.1SA.014.005 Uno de los peñascos estaba situado al norte, hacia Micmas; y el otro al sur, hacia Gabaa

14:6b.1SA.014.006 Entonces Jonatán dijo a su escudero: --Ven, pasemos al destacamento de esos incircuncisos. Quizás Jehovah haga algo por medio de nosotros, porque nada impide a Jehovah salvar con muchos o con pocos

14:7b.1SA.014.007 Su escudero le respondió: --Haz todo lo que está en tu corazón; ve, he aquí que yo estoy contigo, a tu disposición

14:8b.1SA.014.008 Y Jonatán dijo: --He aquí que nosotros pasaremos hacia aquellos hombres y dejaremos que nos vean

14:9b.1SA.014.009 Si nos dicen así: "Esperad hasta que nos acerquemos a vosotros", entonces nos quedaremos en nuestro lugar y no subiremos hacia donde ellos están

14:10b.1SA.014.010 Pero si nos dicen así: "Subid hasta nosotros", entonces subiremos; porque Jehovah los ha entregado en nuestra mano. Ésta será la señal para nosotros

14:11b.1SA.014.011 Ambos se dejaron ver por el destacamento de los filisteos, y éstos dijeron: --¡He allí los hebreos que salen de las cuevas donde se habían escondido

14:12b.1SA.014.012 Los hombres del destacamento gritaron a Jonatán y a su escudero, diciendo: --¡Subid hasta nosotros, y os haremos saber una cosa! Y Jonatán dijo a su escudero: --Sube detrás de mí, porque Jehovah los ha entregado en mano de Israel

14:13b.1SA.014.013 Jonatán subió trepando con sus manos y sus pies; y tras él, su escudero. Los filisteos caían delante de Jonatán, y su escudero los remataba detrás de él

14:14b.1SA.014.014 Éste fue el primer ataque, en el que Jonatán y su escudero mataron a unos veinte hombres en el espacio de media yugada de tierra

14:15b.1SA.014.015 Entonces hubo pánico en el campamento, en el campo y entre toda la gente. Los del destacamento y también los destructores temblaron; y la tierra se sacudió, pues hubo gran pánico

14:16b.1SA.014.016 Los centinelas de Saúl miraron desde Gabaa de Benjamín, y he aquí que la multitud se dispersaba yendo en todas direcciones

14:17b.1SA.014.017 Entonces Saúl dijo a la gente que estaba con él: --¡Pasad revista y ved quién de los nuestros se ha ido! Al pasar revista, he aquí que faltaban Jonatán y su escudero

14:18b.1SA.014.018 Entonces Saúl dijo a Ajías: --¡Trae el arca de Dios! Porque el arca de Dios estaba en ese día con los hijos de Israel

14:19b.1SA.014.019 Y aconteció que mientras Saúl hablaba con el sacerdote, la agitación aumentaba más y más en el campamento de los filisteos. Entonces Saúl dijo al sacerdote: --¡Retira tu mano

14:20b.1SA.014.020 Entonces Saúl se reunió con toda la gente que estaba con él, y fueron a la batalla. Y he aquí que la espada de cada uno se volvía contra su compañero, y había gran confusión

14:21b.1SA.014.021 Y los hebreos que anteriormente habían estado con los filisteos, y que habían subido con ellos de los alrededores al campamento, también ellos se pusieron de parte de los israelitas que estaban con Saúl y Jonatán

14:22b.1SA.014.022 Asimismo, todos los hombres de Israel que se habían escondido en la región montañosa de Efraín oyeron que los filisteos huían, y ellos también salieron a perseguirlos en la batalla

14:23b.1SA.014.023 Así Jehovah dio la victoria a Israel aquel día. Y la batalla llegó hasta Bet-avén

14:24b.1SA.014.024 Pero aquel día los hombres de Israel fueron puestos en apuros, porque Saúl había sometido al pueblo bajo juramento, diciendo: "¡Maldito sea cualquiera que coma algo antes del anochecer, hasta que yo haya tomado venganza de mis enemigos!" Así que ninguno del pueblo había probado alimento

14:25b.1SA.014.025 Todo el pueblo llegó a un bosque, y en la superficie del campo había miel

14:26b.1SA.014.026 Cuando el pueblo entró en el bosque, he aquí que la miel corría, pero nadie acercó la mano a su boca, porque el pueblo temía el juramento

14:27b.1SA.014.027 Pero Jonatán no había oído cuando su padre había sometido al pueblo bajo juramento. Y extendiendo la punta de una vara que llevaba en su mano, la mojó en un panal de miel y acercó su mano a su boca; y le brillaron los ojos

14:28b.1SA.014.028 Entonces alguien del pueblo le habló diciendo: --Tu padre expresamente ha sometido al pueblo bajo juramento, diciendo: "Maldito sea el hombre que coma algo hoy." Por eso desfallece el pueblo

14:29b.1SA.014.029 Entonces Jonatán respondió: --Mi padre ha ocasionado destrucción al país. Ved cómo han brillado mis ojos por haber probado un poco de esta miel

14:30b.1SA.014.030 ¡Cuánto mejor si el pueblo hubiera comido hoy libremente del botín que tomó de sus enemigos! ¿No se hubiera ocasionado una gran derrota a los filisteos

14:31b.1SA.014.031 Aquel día hirieron a los filisteos desde Micmas hasta Ajalón. Pero el pueblo se cansó mucho

14:32b.1SA.014.032 y se lanzaron sobre el botín y tomaron ovejas, vacas y terneros, a los cuales degollaron sobre el suelo. Y el pueblo los comió con la sangre

14:33b.1SA.014.033 Informaron a Saúl diciendo: --¡He aquí, el pueblo está pecando contra Jehovah, comiendo carne con la sangre! Y él dijo: --¡Habéis cometido una traición! Haced rodar una piedra grande hasta aquí

14:34b.1SA.014.034 --Y Saúl añadió--: Dispersaos entre el pueblo y decidles que cada uno me traiga su toro, y cada cual su oveja, y degolladlos aquí y comed. No pequéis contra Jehovah comiendo carne con la sangre. Aquella noche todo el pueblo llevó cada uno consigo su toro, y los degollaron allí

14:35b.1SA.014.035 Después Saúl edificó un altar a Jehovah. Este altar fue el primero que él edificó a Jehovah

14:36b.1SA.014.036 Entonces dijo Saúl: --Descendamos de noche contra los filisteos y saqueémoslos hasta el amanecer. No dejemos a ninguno de ellos. Y dijeron: --Haz todo lo que te parezca bien. Luego dijo el sacerdote: --Acerquémonos a Dios aquí

14:37b.1SA.014.037 Y Saúl consultó a Dios: --¿Descenderé tras los filisteos? ¿Los entregarás en mano de Israel? Pero aquel día él no le dio respuesta

14:38b.1SA.014.038 Entonces dijo Saúl: --Acercaos acá todos los jefes del pueblo. Averiguad y ved por quién ha surgido hoy este pecado

14:39b.1SA.014.039 ¡Vive Jehovah que libra a Israel, que aunque sea por mi hijo Jonatán, él morirá irremisiblemente! En todo el pueblo no hubo quien le respondiese

14:40b.1SA.014.040 Entonces dijo a todo Israel: --Vosotros os pondréis a un lado; mi hijo Jonatán y yo nos pondremos al otro. El pueblo respondió a Saúl: --Haz lo que te parezca bien

14:41b.1SA.014.041 Saúl dijo a Jehovah Dios de Israel: --Concédenos un resultado perfecto. Fueron tomados Jonatán y Saúl, y el pueblo salió libre

14:42b.1SA.014.042 Luego dijo Saúl: --Haced el sorteo entre mi hijo Jonatán y yo. Y fue tomado Jonatán

14:43b.1SA.014.043 Entonces Saúl dijo a Jonatán: --Declárame: ¿Qué has hecho? Jonatán se lo declaró diciendo: --Es verdad que probé un poco de miel con la punta de la vara que llevaba en mi mano. Heme aquí; moriré

14:44b.1SA.014.044 Saúl respondió: --¡Así me haga Dios y aun me añada, que morirás irremisiblemente, Jonatán

14:45b.1SA.014.045 Pero el pueblo preguntó a Saúl: --¿Ha de morir Jonatán, el que ha logrado esta gran victoria en Israel? ¡Que no sea así! ¡Vive Jehovah, que no caerá a tierra ni un cabello de su cabeza, porque hoy ha actuado con Dios! Así el pueblo libró a Jonatán, y éste no murió

14:46b.1SA.014.046 Saúl dejó de perseguir a los filisteos, y los filisteos se fueron a su lugar

14:47b.1SA.014.047 Cuando Saúl empezó a ejercer el reinado sobre Israel, hizo la guerra contra todos sus enemigos de alrededor: contra Moab, contra los hijos de Amón, contra Edom, contra los reyes de Soba y contra los filisteos. A dondequiera que se dirigía era vencedor

14:48b.1SA.014.048 Combatió con valentía y derrotó a Amalec, y libró a Israel de mano de los que lo saqueaban

14:49b.1SA.014.049 Los hijos de Saúl eran: Jonatán, Isvi y Malquisúa. Los nombres de sus dos hijas eran: el de la mayor Merab, y el de la menor Mical

14:50b.1SA.014.050 El nombre de su mujer era Ajinoam hija de Ajimaas. El nombre del jefe de su ejército era Abner hijo de Ner, tío de Saúl

14:51b.1SA.014.051 Quis, padre de Saúl, y Ner, padre de Abner, eran hijos de Abiel

14:52b.1SA.014.052 Había guerra encarnizada contra los filisteos durante todo el tiempo de Saúl. Cuando Saúl veía algún hombre valiente o esforzado, lo añadía a los suyos

15

15:1b.1SA.015.001 Samuel dijo a Saúl: --Jehovah me envió para ungirte como rey de su pueblo Israel. Escucha, pues, ahora las palabras de Jehovah

15:2b.1SA.015.002 Así ha dicho Jehovah de los Ejércitos: "Yo castigaré a Amalec por lo que hizo a Israel, porque se le opuso en el camino cuando subía de Egipto

15:3b.1SA.015.003 Ve ahora y ataca a Amalec; destruye completamente todo lo que le pertenece. No le perdones la vida; mata a hombres y mujeres, a niños y bebés, vacas y ovejas, camellos y asnos.

15:4b.1SA.015.004 Saúl convocó a la gente y les pasó revista en Telaim: 200.000 de infantería más 10.000 hombres de Judá

15:5b.1SA.015.005 Saúl fue a la ciudad de Amalec y puso una emboscada en el arroyo

15:6b.1SA.015.006 Entonces Saúl dijo a los queneos: --Idos, apartaos y salid de en medio de los amalequitas, no sea que yo os destruya juntamente con ellos; porque vosotros tuvisteis misericordia de todos los hijos de Israel cuando subían de Egipto. Entonces los queneos se apartaron de en medio de los amalequitas

15:7b.1SA.015.007 Y Saúl derrotó a los amalequitas desde Havila hasta las inmediaciones de Shur, al este de Egipto

15:8b.1SA.015.008 Capturó vivo a Agag, rey de Amalec, y destruyó a filo de espada a todo el pueblo

15:9b.1SA.015.009 Sin embargo, Saúl y el pueblo perdonaron la vida a Agag, a lo mejor de las ovejas y de las vacas, de los animales engordados, de los carneros y de todo lo bueno, lo cual no quisieron destruir. Pero destruyeron todo lo despreciable y sin valor

15:10b.1SA.015.010 Entonces Jehovah habló a Samuel diciendo

15:11b.1SA.015.011 --Me pesa haber puesto a Saúl como rey, porque se ha apartado de mí y no ha cumplido mis palabras. Samuel se apesadumbró y clamó a Jehovah toda aquella noche

15:12b.1SA.015.012 Samuel madrugó para ir a encontrarse con Saúl por la mañana, y le avisaron a Samuel diciendo: --Saúl se fue a Carmel, y he aquí que se erigió un monumento. Cuando volvió, prosiguió y descendió a Gilgal

15:13b.1SA.015.013 Samuel vino a Saúl, y Saúl le dijo: --¡Jehovah te bendiga! He cumplido la palabra de Jehovah

15:14b.1SA.015.014 Samuel preguntó: --Entonces, ¿qué es ese balido de ovejas en mis oídos y el mugido de vacas que oigo

15:15b.1SA.015.015 Saúl respondió: --Las han traído de Amalec. El pueblo perdonó la vida a lo mejor de las ovejas y de las vacas, para ofrecerlas en sacrificio a Jehovah tu Dios. Pero lo demás lo destruimos

15:16b.1SA.015.016 Entonces Samuel dijo a Saúl: --¡Basta! Voy a declararte lo que Jehovah me dijo anoche: Saúl le dijo: --Dilo

15:17b.1SA.015.017 Samuel dijo: --Aunque eras insignificante ante tus propios ojos, ¿no fuiste hecho cabeza de las tribus de Israel? ¿No te ha ungido Jehovah como rey sobre Israel

15:18b.1SA.015.018 Jehovah te ha encomendado una misión y te ha dicho: "Ve y destruye completamente a esos pecadores de Amalec. Hazles la guerra hasta que los extermines.

15:19b.1SA.015.019 ¿Por qué, pues, no has obedecido la voz de Jehovah? ¿Por qué te lanzaste sobre el botín e hiciste lo malo ante los ojos de Jehovah

15:20b.1SA.015.020 Saúl respondió a Samuel: --He obedecido la voz de Jehovah y fui a la misión que Jehovah me encomendó. He traído a Agag, rey de Amalec, y he destruido completamente a los amalequitas

15:21b.1SA.015.021 Pero el pueblo tomó del botín ovejas y vacas, lo mejor del anatema, para sacrificarlas a Jehovah tu Dios en Gilgal

15:22b.1SA.015.022 Entonces Samuel preguntó: --¿Se complace tanto Jehovah en los holocaustos y en los sacrificios como en que la palabra de Jehovah sea obedecida? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención es mejor que el sebo de los carneros

15:23b.1SA.015.023 Porque la rebeldía es como el pecado de adivinación, y la obstinación es como la iniquidad de la idolatría. Por cuanto tú has desechado la palabra de Jehovah, él también te ha desechado a ti, para que no seas rey

15:24b.1SA.015.024 Entonces Saúl dijo a Samuel: --Yo he pecado; porque he quebrantado el mandamiento de Jehovah y tus palabras, temiendo al pueblo y accediendo a su voz. Perdona, por favor, mi pecado

15:25b.1SA.015.025 y vuelve conmigo para que yo adore a Jehovah

15:26b.1SA.015.026 Pero Samuel respondió a Saúl: --No volveré contigo, porque has desechado la palabra de Jehovah, y Jehovah te ha desechado a ti, para que no seas rey sobre Israel

15:27b.1SA.015.027 Cuando Samuel se volvió para marcharse, Saúl se asió del extremo de su manto, el cual se rasgó

15:28b.1SA.015.028 Samuel le dijo: --Jehovah ha rasgado hoy de ti el reino de Israel y lo ha dado a tu prójimo, que es mejor que tú

15:29b.1SA.015.029 Además, la Gloria de Israel no mentirá ni se arrepentirá, porque él no es hombre para que se arrepienta

15:30b.1SA.015.030 Y Saúl respondió: --Yo he pecado; pero ahora hónrame, por favor, en presencia de los ancianos de mi pueblo y delante de Israel, volviendo conmigo para que yo adore a Jehovah tu Dios

15:31b.1SA.015.031 Entonces Samuel volvió tras Saúl, y Saúl adoró a Jehovah

15:32b.1SA.015.032 Después Samuel dijo: --¡Tráeme a Agag, rey de Amalec! Agag vino a él alegremente, pensando: "Ciertamente ya ha pasado la amargura de la muerte.

15:33b.1SA.015.033 Pero Samuel dijo: --¡Así como tu espada dejó sin hijos a las mujeres, así tu madre quedará sin hijo entre las mujeres! Entonces Samuel descuartizó a Agag delante de Jehovah, en Gilgal

15:34b.1SA.015.034 Después Samuel se fue a Ramá, y Saúl subió a su casa en Gabaa de Saúl

15:35b.1SA.015.035 Hasta el día de su muerte Samuel no volvió a ver a Saúl, pero Samuel lloraba por Saúl. Y a Jehovah le pesaba el haber constituido a Saúl como rey sobre Israel

16

16:1b.1SA.016.001 Entonces Jehovah dijo a Samuel: --¿Hasta cuándo has de llorar por Saúl, habiéndolo yo desechado para que no reine sobre Israel? Llena de aceite el cuerno y ve; yo te enviaré a Isaí, de Belén, porque de entre sus hijos me he provisto de un rey

16:2b.1SA.016.002 Samuel preguntó: --¿Cómo voy a ir? Si Saúl se llega a enterar, me matará. Jehovah respondió: --Toma contigo una vaquilla del ganado, y di: "He venido para ofrecer un sacrificio a Jehovah.

16:3b.1SA.016.003 Invita a Isaí al sacrificio; yo te enseñaré lo que has de hacer, y tú me ungirás al que yo te diga

16:4b.1SA.016.004 Samuel hizo lo que dijo Jehovah. Cuando llegó a Belén, los ancianos de la ciudad salieron a recibirle temblando y preguntaron: --¿Es pacífica tu venida

16:5b.1SA.016.005 Él respondió: --Sí, es pacífica. Vengo para ofrecer un sacrificio a Jehovah. Purificaos y venid conmigo al sacrificio. Después de purificar a Isaí y a sus hijos, los invitó al sacrificio

16:6b.1SA.016.006 Y aconteció que cuando ellos llegaron, él vio a Eliab y pensó: "¡Ciertamente su ungido está delante de Jehovah!

16:7b.1SA.016.007 Pero Jehovah dijo a Samuel: --No mires su apariencia ni lo alto de su estatura, pues yo lo he rechazado. Porque Jehovah no mira lo que mira el hombre: El hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehovah mira el corazón

16:8b.1SA.016.008 Luego Isaí llamó a Abinadab y lo hizo pasar ante Samuel, quien dijo: --Tampoco a éste ha elegido Jehovah

16:9b.1SA.016.009 Después Isaí hizo pasar a Sama. Y Samuel dijo: --Tampoco a éste ha elegido Jehovah

16:10b.1SA.016.010 Isaí hizo pasar a siete de sus hijos ante Samuel, y éste dijo a Isaí: --Jehovah no ha elegido a éstos

16:11b.1SA.016.011 Entonces Samuel preguntó a Isaí: --¿Son éstos todos los jóvenes? Y él respondió: --Todavía queda el menor, pero he aquí que está apacentando las ovejas. Samuel dijo a Isaí: --Manda a traerlo, porque no nos sentaremos a comer hasta que él llegue aquí

16:12b.1SA.016.012 Isaí mandó por él, y le hizo entrar. Era de tez sonrosada, de bellos ojos y de buena presencia. Entonces Jehovah dijo: --¡Levántate y úngelo, porque éste es

16:13b.1SA.016.013 Samuel tomó el cuerno de aceite y lo ungió en medio de sus hermanos. Y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehovah descendió con poder sobre David. Luego Samuel se levantó y regresó a Ramá

16:14b.1SA.016.014 El Espíritu de Jehovah se apartó de Saúl, y un espíritu malo de parte de Jehovah le atormentaba

16:15b.1SA.016.015 Entonces los servidores de Saúl le dijeron: --He aquí, un espíritu malo de parte de Dios te atormenta

16:16b.1SA.016.016 Diga nuestro señor a tus servidores que están delante de ti, que te busquen a alguien que sepa tocar el arpa; para que cuando el espíritu malo de parte de Dios venga sobre ti, él toque con su mano, y tú te sientas bien

16:17b.1SA.016.017 Y Saúl respondió a sus servidores: --Buscadme, por favor, alguno que toque bien, y traédmelo

16:18b.1SA.016.018 Entonces uno de los criados respondió diciendo: --He aquí, he visto a un hijo de Isaí, de Belén, que sabe tocar. Él es valiente, hombre de guerra, prudente de palabra, de buena presencia; y Jehovah está con él

16:19b.1SA.016.019 Saúl envió mensajeros a Isaí, diciendo: "Envíame a tu hijo David, el que está con las ovejas.

16:20b.1SA.016.020 Entonces Isaí tomó un asno cargado de pan, un odre de vino y un cabrito, y los envió a Saúl por medio de su hijo David

16:21b.1SA.016.021 Cuando David vino a Saúl, se quedó a su servicio. Saúl le estimaba mucho y le hizo su escudero

16:22b.1SA.016.022 Saúl envió a decir a Isaí: "Por favor, permite que David se quede a mi servicio, porque ha hallado gracia ante mis ojos.

16:23b.1SA.016.023 Y sucedía que cuando el espíritu malo de parte de Dios venía sobre Saúl, David tomaba el arpa y la tañía con su mano. Y Saúl hallaba alivio y se sentía mejor. Así el espíritu malo se apartaba de él

17

17:1b.1SA.017.001 Los filisteos reunieron sus tropas para la guerra y se congregaron en Soco, que pertenecía a Judá. Después acamparon entre Soco y Azeca, en Efes-damim

17:2b.1SA.017.002 También Saúl y los hombres de Israel se reunieron y acamparon en el valle de Ela y dispusieron la batalla contra los filisteos

17:3b.1SA.017.003 Los filisteos estaban a un lado sobre una colina, y los israelitas al otro lado sobre otra colina; y el valle estaba entre ellos

17:4b.1SA.017.004 Entonces, de las tropas de los filisteos salió un paladín que se llamaba Goliat, de Gat. Éste tenía de estatura seis codos y un palmo

17:5b.1SA.017.005 Llevaba un casco de bronce en la cabeza y estaba vestido con una cota de malla de bronce que pesaba 5.000 siclos

17:6b.1SA.017.006 Sobre sus piernas tenía grebas de bronce y entre sus hombros llevaba una jabalina de bronce

17:7b.1SA.017.007 El asta de su lanza parecía un rodillo de telar, y su punta de hierro pesaba 600 siclos. Y su escudero iba delante de él

17:8b.1SA.017.008 Entonces se detuvo y gritó al ejército de Israel, diciendo: --¿Para qué salís a disponer la batalla? ¿No soy yo el filisteo, y vosotros los siervos de Saúl? ¡Escoged de entre vosotros un hombre que venga contra mí

17:9b.1SA.017.009 Si él puede luchar conmigo y me vence, nosotros seremos vuestros esclavos. Pero si yo puedo más que él y lo venzo, vosotros seréis nuestros esclavos y nos serviréis

17:10b.1SA.017.010 --Y el filisteo añadió--: ¡Yo desafío hoy al ejército de Israel! ¡Dadme un hombre para que luche contra mí

17:11b.1SA.017.011 Cuando Saúl y todo Israel oyeron estas palabras del filisteo, se amedrentaron y tuvieron mucho temor

17:12b.1SA.017.012 Ahora bien, David era hijo de un hombre efrateo de Belén de Judá, que se llamaba Isaí y que tenía ocho hijos. En los días de Saúl este hombre era anciano, de edad muy avanzada

17:13b.1SA.017.013 Los tres hijos mayores de Isaí habían ido tras Saúl a la guerra. Los nombres de sus tres hijos que habían ido a la guerra eran: Eliab el primogénito, Abinadab el segundo y Sama el tercero

17:14b.1SA.017.014 David era el menor. Y mientras los tres mayores habían ido tras Saúl

17:15b.1SA.017.015 David iba y volvía de donde estaba Saúl, para apacentar las ovejas de su padre en Belén

17:16b.1SA.017.016 Aquel filisteo se aproximaba por la mañana y por la tarde, presentándose así durante cuarenta días

17:17b.1SA.017.017 Isaí dijo a su hijo David: --Toma, por favor, para tus hermanos un efa de este grano tostado y estos diez panes, y llévalos de prisa al campamento donde están tus hermanos

17:18b.1SA.017.018 Lleva también estos diez quesos para el jefe de millar. Averigua si tus hermanos están bien y toma alguna prenda de ellos

17:19b.1SA.017.019 Saúl y ellos, con todos los hombres de Israel, están en el valle de Ela, combatiendo contra los filisteos

17:20b.1SA.017.020 David se levantó muy de mañana, y dejando las ovejas al cuidado de un guarda, tomó las cosas y se fue, como Isaí le había mandado. Llegó al círculo del campamento cuando las fuerzas disponían la batalla y daban el grito de guerra

17:21b.1SA.017.021 Los israelitas y los filisteos estaban dispuestos, ejército contra ejército

17:22b.1SA.017.022 Las cosas que David traía las dejó en manos del guarda del equipaje, y corrió hacia el ejército. Cuando llegó, saludó a sus hermanos, deseándoles paz

17:23b.1SA.017.023 Entonces, mientras hablaba con ellos, he aquí aquel paladín que se llamaba Goliat, el filisteo de Gat, salió del ejército de los filisteos y repitió las mismas palabras, las cuales oyó David

17:24b.1SA.017.024 Todos los hombres de Israel, al ver a aquel hombre, huían de su presencia y tenían mucho miedo

17:25b.1SA.017.025 Los hombres de Israel decían: --¿Habéis visto a ese hombre que ha salido? Él se adelanta para desafiar a Israel. Y sucederá que al que lo venza, el rey le enriquecerá con grandes riquezas, le dará su hija y eximirá de tributos a su casa paterna en Israel

17:26b.1SA.017.026 David habló a los que estaban junto a él y preguntó: --¿Qué harán por el hombre que venza a ese filisteo y quite la afrenta de Israel? Porque, ¿quién es ese filisteo incircunciso para que desafíe a los escuadrones del Dios viviente

17:27b.1SA.017.027 La gente le respondió las mismas palabras, diciendo: --Así se hará al hombre que lo venza

17:28b.1SA.017.028 Eliab, su hermano mayor, le oyó hablar a los hombres. Entonces Eliab se encendió en ira contra David y le preguntó: --¿Para qué has descendido acá? ¿Y con quién has dejado aquellas pocas ovejas en el desierto? ¡Yo conozco tu arrogancia y la malicia de tu corazón! ¡Has descendido para ver la batalla

17:29b.1SA.017.029 David respondió: --¿Qué he hecho yo ahora? ¿No fue sólo una palabra

17:30b.1SA.017.030 Se apartó de él hacia otro y preguntó lo mismo. Y la gente le respondió igual que antes

17:31b.1SA.017.031 Las palabras que David había dicho fueron oídas y le fueron referidas a Saúl, quien le hizo venir

17:32b.1SA.017.032 Y David dijo a Saúl: --No desmaye el corazón de nadie a causa de él. Tu siervo irá y luchará contra ese filisteo

17:33b.1SA.017.033 Saúl dijo a David: --Tú no podrás ir contra ese filisteo para luchar contra él; porque tú eres un muchacho, y él es un hombre de guerra desde su juventud

17:34b.1SA.017.034 David respondió a Saúl: --Tu siervo ha sido pastor de las ovejas de su padre. Y cuando venía un león o un oso y tomaba alguna oveja del rebaño

17:35b.1SA.017.035 yo salía tras él, lo hería y la rescataba de su boca. Si se levantaba contra mí, yo lo agarraba por la melena, lo hería y lo mataba

17:36b.1SA.017.036 Fuese león o fuese oso, tu siervo lo mataba. Ese filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha desafiado a los escuadrones del Dios viviente

17:37b.1SA.017.037 --Y David añadió--: ¡Jehovah, quien me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él me librará de la mano de ese filisteo! Y Saúl dijo a David: --¡Ve, y que Jehovah sea contigo

17:38b.1SA.017.038 Saúl vistió a David con su propia armadura. Le puso un casco de bronce sobre su cabeza y lo vistió con una cota de malla

17:39b.1SA.017.039 Luego David se ciñó la espada de él sobre su ropa e intentó andar, porque no estaba acostumbrado. Entonces David dijo a Saúl: --Yo no puedo andar con esto, porque no estoy acostumbrado. David se quitó de encima aquellas cosas

17:40b.1SA.017.040 Entonces tomó su cayado en su mano y escogió cinco piedras lisas del arroyo, y las puso en la bolsa pastoril, en el zurrón que llevaba. Y con su honda en su mano, se fue hacia el filisteo

17:41b.1SA.017.041 El filisteo venía acercándose a David, precedido de su escudero

17:42b.1SA.017.042 Cuando el filisteo miró y vio a David, lo tuvo en poco, porque era un joven de tez sonrosada y de hermoso semblante

17:43b.1SA.017.043 Y el filisteo preguntó a David: --¿Acaso soy yo un perro para que vengas contra mí con palos? El filisteo maldijo a David por sus dioses

17:44b.1SA.017.044 También el filisteo dijo a David: --¡Ven a mí, y daré tu carne a las aves del cielo y a los animales del campo

17:45b.1SA.017.045 Entonces David dijo al filisteo: --Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina. Pero yo voy contra ti en el nombre de Jehovah de los Ejércitos, Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has desafiado

17:46b.1SA.017.046 Jehovah te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré. Te cortaré la cabeza y daré hoy los cadáveres del ejército filisteo a las aves del cielo y a los animales del campo. ¡Y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel

17:47b.1SA.017.047 También todos estos congregados sabrán que Jehovah no libra con espada ni con lanza. ¡De Jehovah es la batalla! ¡Y él os entregará en nuestra mano

17:48b.1SA.017.048 Aconteció que cuando el filisteo se levantó y se fue acercando al encuentro de David, éste se dio prisa y corrió al combate contra el filisteo

17:49b.1SA.017.049 Entonces David metió su mano en la bolsa, tomó de allí una piedra y la arrojó con la honda, hiriendo al filisteo en la frente. La piedra quedó clavada en su frente, y éste cayó de bruces en tierra

17:50b.1SA.017.050 Así venció David al filisteo con una honda y una piedra, y lo mató sin tener espada en su mano

17:51b.1SA.017.051 Entonces David corrió, se puso sobre el filisteo, y tomando la espada de éste, la sacó de su vaina y lo mató cortándole la cabeza con ella. Cuando los filisteos vieron muerto a su héroe, huyeron

17:52b.1SA.017.052 Entonces los hombres de Israel y de Judá se levantaron gritando, y persiguieron a los filisteos hasta la entrada de Gat, y hasta las puertas de Ecrón. Los cadáveres de los filisteos yacían por el camino de Saraim hasta Gat y Ecrón

17:53b.1SA.017.053 Cuando los hijos de Israel volvieron de perseguir a los filisteos, les saquearon su campamento

17:54b.1SA.017.054 Luego David tomó la cabeza del filisteo y la llevó a Jerusalén, pero puso sus armas en su morada

17:55b.1SA.017.055 Cuando Saúl vio a David que salía para encontrarse con el filisteo, preguntó a Abner, el jefe del ejército: --Abner, ¿de quién es hijo ese joven? Abner respondió

17:56b.1SA.017.056 --¡Vive tu alma, oh rey, que no lo sé! El rey dijo: --Pregunta, pues, de quién es hijo ese joven

17:57b.1SA.017.057 Cuando David volvía de matar al filisteo, teniendo la cabeza del filisteo en su mano, Abner lo tomó y lo llevó a Saúl

17:58b.1SA.017.058 Saúl le preguntó: --Joven, ¿de quién eres hijo? David respondió: --Soy hijo de tu siervo Isaí, de Belén

18

18:1b.1SA.018.001 Aconteció que cuando David terminó de hablar con Saúl, el alma de Jonatán se quedó ligada a la de David, y Jonatán le amó como a sí mismo

18:2b.1SA.018.002 Aquel día Saúl le retuvo y no le dejó volver a la casa de su padre

18:3b.1SA.018.003 Entonces Jonatán hizo un pacto con David, porque le amaba como a sí mismo

18:4b.1SA.018.004 Y Jonatán se quitó la túnica que llevaba y se la dio a David, junto con otras prendas suyas, inclusive su espada, su arco y su cinturón

18:5b.1SA.018.005 David iba a donde Saúl le enviaba y tenía éxito, por lo cual Saúl lo puso al mando de la gente de guerra. Y esto era agradable a los ojos de todo el pueblo y a los ojos de los servidores de Saúl

18:6b.1SA.018.006 Aconteció que mientras ellos volvían, cuando David regresaba de vencer al filisteo, las mujeres de todas las ciudades de Israel salieron para recibir al rey Saúl, cantando y danzando con gozo, al son de panderos y otros instrumentos musicales

18:7b.1SA.018.007 Y mientras danzaban, las mujeres cantaban y decían: "¡Saúl derrotó a sus miles! ¡Y David a sus diez miles!

18:8b.1SA.018.008 Saúl se enojó muchísimo. Estas palabras le desagradaron, y pensó: "A David le dan diez miles, y a mí me dan miles. ¡No le falta más que el reino!

18:9b.1SA.018.009 Desde aquel día en adelante, Saúl miraba con sospecha a David

18:10b.1SA.018.010 Aconteció al día siguiente que un espíritu malo de parte de Dios se apoderó de Saúl, y éste desvariaba dentro de su casa. David tañía el arpa con su mano, como lo hacía día tras día, y Saúl tenía una lanza en la mano

18:11b.1SA.018.011 Entonces Saúl arrojó la lanza pensando: "¡Clavaré a David en la pared!" Pero David le esquivó dos veces

18:12b.1SA.018.012 Saúl temía a David porque Jehovah estaba con él, mientras que se había apartado de Saúl

18:13b.1SA.018.013 Entonces Saúl alejó de sí a David, haciéndole jefe de mil; y éste salía y entraba al frente del pueblo

18:14b.1SA.018.014 David tenía éxito en todos sus asuntos, pues Jehovah estaba con él

18:15b.1SA.018.015 Al ver Saúl que David tenía mucho éxito, le tenía miedo

18:16b.1SA.018.016 Pero todo Israel y Judá amaban a David, porque él era quien salía y entraba al frente de ellos

18:17b.1SA.018.017 Entonces Saúl dijo a David: --He aquí Merab, mi hija mayor. Yo te la daré por mujer, con tal que me seas un hombre valiente y lleves a cabo las batallas de Jehovah. Pero Saúl pensaba: "No será mi mano contra él. ¡La mano de los filisteos será contra él!

18:18b.1SA.018.018 David respondió a Saúl: --¿Quién soy yo, y qué es mi vida o la familia de mi padre en Israel, para que yo sea yerno del rey

18:19b.1SA.018.019 Pero sucedió que cuando llegó el tiempo en que Merab, hija de Saúl, debía ser dada a David, fue dada por mujer a Adriel el mejolatita

18:20b.1SA.018.020 Pero Mical, la otra hija de Saúl, amaba a David. Esto le fue dicho a Saúl, y el asunto le pareció bien

18:21b.1SA.018.021 Luego pensó Saúl: "Yo se la daré para que le sirva de trampa y para que la mano de los filisteos sea contra él." Y Saúl dijo a David por segunda vez: --Hoy serás mi yerno

18:22b.1SA.018.022 Entonces Saúl dio órdenes a sus servidores: --Hablad en secreto a David, diciéndole: "He aquí, el rey te aprecia, y todos sus servidores te quieren bien; sé, pues, yerno del rey.

18:23b.1SA.018.023 Los servidores de Saúl dijeron estas palabras a oídos de David, y éste preguntó: --¿Os parece poca cosa ser yerno del rey, siendo yo un hombre pobre e insignificante

18:24b.1SA.018.024 Los servidores de Saúl dieron a éste la respuesta diciendo: --Estas palabras ha dicho David

18:25b.1SA.018.025 Y Saúl dijo: --Decid esto a David: "El rey no tiene interés en el precio matrimonial, sino en 100 prepucios de filisteos, para vengarse de los enemigos del rey." Pero Saúl pensaba hacer caer a David en mano de los filisteos

18:26b.1SA.018.026 Y cuando los servidores de Saúl declararon a David estas palabras, agradó a David el asunto de ser yerno del rey. Antes que se cumpliera el plazo

18:27b.1SA.018.027 David se levantó y partió con su gente. Mató a 200 hombres de los filisteos, llevó sus prepucios y los entregó todos al rey, para llegar a ser yerno del rey. Y Saúl le dio por mujer a su hija Mical

18:28b.1SA.018.028 Pero al ver y reconocer que Jehovah estaba con David y que Mical hija de Saúl le amaba

18:29b.1SA.018.029 Saúl temió aun más a David. Y Saúl fue hostil a David todos los días

18:30b.1SA.018.030 Los jefes de los filisteos continuaron saliendo a la guerra. Y sucedía que cada vez que lo hacían, David tenía más éxito que todos los servidores de Saúl, por lo que su nombre se hizo muy apreciado

19

19:1b.1SA.019.001 Saúl habló a su hijo Jonatán y a todos sus servidores para dar muerte a David. Pero Jonatán hijo de Saúl amaba mucho a David

19:2b.1SA.019.002 Y Jonatán dio aviso a David, diciendo: --Mi padre Saúl procura matarte. Ahora, por favor, ten cuidado durante la mañana y escóndete en un lugar oculto

19:3b.1SA.019.003 Yo saldré y estaré al lado de mi padre en el campo donde tú estés y hablaré de ti a mi padre. Si percibo algo, te lo avisaré

19:4b.1SA.019.004 Jonatán habló bien de David a su padre Saúl, y le dijo: --No peque el rey contra su siervo David, porque él no ha cometido ningún pecado contra ti. Al contrario, sus obras te han sido muy beneficiosas

19:5b.1SA.019.005 Él arriesgó su vida cuando mató al filisteo, y Jehovah dio una gran victoria a todo Israel. Tú lo viste y te alegraste; ¿por qué, pues, pecarás contra sangre inocente, dando muerte a David sin motivo

19:6b.1SA.019.006 Al oír Saúl la voz de Jonatán, juró: --¡Vive Jehovah, que no morirá

19:7b.1SA.019.007 Entonces Jonatán llamó a David y le declaró todas estas palabras. Jonatán presentó a David ante Saúl, y David estuvo delante de él como antes

19:8b.1SA.019.008 Volvió a haber guerra, y David fue y combatió contra los filisteos. Él les ocasionó una gran derrota, y huyeron ante él

19:9b.1SA.019.009 Entonces un espíritu malo de parte de Jehovah vino sobre Saúl. Y estando él sentado en su casa, tenía su lanza en su mano, mientras David tañía con la mano

19:10b.1SA.019.010 Luego Saúl intentó clavar a David en la pared con la lanza, pero David esquivó a Saúl, quien golpeó la lanza contra la pared. Aquella noche David huyó y se escapó

19:11b.1SA.019.011 Saúl envió mensajeros a la casa de David para que lo vigilasen y le dieran muerte a la mañana siguiente. Pero Mical, su mujer, avisó a David diciendo: --Si no salvas tu vida esta noche, mañana estarás muerto

19:12b.1SA.019.012 Entonces Mical descolgó a David por una ventana, y él se fue, huyó y se escapó

19:13b.1SA.019.013 Después Mical tomó un ídolo doméstico y lo puso sobre la cama, acomodándole a la cabecera una almohada de cuero de cabra y cubriéndolo con la ropa

19:14b.1SA.019.014 Y cuando Saúl envió mensajeros para que prendiesen a David, ella respondió: --Está enfermo

19:15b.1SA.019.015 Saúl volvió a enviar mensajeros para que viesen a David, diciendo: "¡Traédmelo en la cama para que lo mate!

19:16b.1SA.019.016 Entraron los mensajeros, y he aquí que el ídolo estaba en la cama, y una almohada de cuero de cabra a su cabecera

19:17b.1SA.019.017 Entonces Saúl preguntó a Mical: --¿Por qué me has engañado así y has dejado ir a mi enemigo, de modo que se escapase? Mical respondió a Saúl: --Porque él me dijo: "¡Déjame ir! Porque si no, te mato.

19:18b.1SA.019.018 David huyó. Se escapó y fue a Samuel, en Ramá; y le dijo todo lo que Saúl le había hecho. Entonces él se fue con Samuel, y habitaron en Nayot

19:19b.1SA.019.019 Luego avisaron a Saúl, diciendo: "He aquí que David está en Nayot, en Ramá.

19:20b.1SA.019.020 Y Saúl envió mensajeros para que prendiesen a David. Éstos vieron a un grupo de profetas que estaban profetizando y a Samuel que estaba allí y los presidía. Entonces el Espíritu de Dios vino sobre los mensajeros de Saúl, y ellos también profetizaron

19:21b.1SA.019.021 Cuando le informaron a Saúl, envió otros mensajeros, los cuales también profetizaron. Saúl envió mensajeros por tercera vez, y éstos también profetizaron

19:22b.1SA.019.022 Finalmente, él mismo fue a Ramá; y al llegar al gran pozo que está en Secú, preguntó diciendo: --¿Dónde están Samuel y David? Y le respondieron: --He aquí que están en Nayot, en Ramá

19:23b.1SA.019.023 Fue a Nayot, en Ramá, y también sobre él vino el Espíritu de Dios, e iba profetizando hasta que llegó a Nayot, en Ramá

19:24b.1SA.019.024 Él también se despojó de su ropa y se puso a profetizar de la misma manera delante de Samuel. Todo aquel día y toda aquella noche estuvo echado desnudo. Por esto se suele decir: "¿También está Saúl entre los profetas?

20

20:1b.1SA.020.001 David huyó de Nayot, en Ramá. Después acudió a Jonatán y le dijo: --¿Qué he hecho yo? ¿Cuál es mi maldad, o cuál es mi pecado contra tu padre, para que él trate de quitarme la vida

20:2b.1SA.020.002 Él le respondió: --¡De ninguna manera! No morirás. He aquí que mi padre no hace cosa grande ni pequeña que no me la revele. ¿Por qué, pues, me ha de encubrir mi padre este asunto? ¡No será así

20:3b.1SA.020.003 Pero David volvió a jurar diciendo: --Tu padre sabe claramente que yo he hallado gracia ante tus ojos y pensará: "Que Jonatán no sepa esto, no sea que se entristezca." Ciertamente, ¡vive Jehovah y vive tu alma, que apenas hay un paso entre mí y la muerte

20:4b.1SA.020.004 Entonces Jonatán dijo a David: --Haré por ti lo que tú digas

20:5b.1SA.020.005 Y David respondió a Jonatán: --He aquí que mañana es luna nueva, y yo debo sentarme con el rey para comer. Pero tú dejarás que me vaya y me esconda en el campo hasta el atardecer del tercer día

20:6b.1SA.020.006 Si tu padre me echa de menos, dirás: "David me pidió encarecidamente que lo dejase ir de inmediato a Belén, su ciudad, porque todos los de su familia tienen allá el sacrificio anual.

20:7b.1SA.020.007 Si él dice: "Está bien", entonces tu siervo tendrá paz. Pero si se enoja, sabrás que el mal está determinado de parte de él

20:8b.1SA.020.008 Tendrás, pues, misericordia de tu siervo, ya que has hecho entrar a tu siervo en un pacto de Jehovah contigo. Si hay maldad en mí, mátame tú. ¿Para qué llevarme hasta tu padre

20:9b.1SA.020.009 Y Jonatán respondió: --¡Nunca te suceda tal cosa! Antes bien, si llego a saber que está determinado de parte de mi padre que el mal venga contra ti, ¿no te lo avisaré yo

20:10b.1SA.020.010 Entonces David preguntó a Jonatán: --¿Quién me avisará, si tu padre te responde con aspereza

20:11b.1SA.020.011 Jonatán dijo a David: --Ven, salgamos al campo. Salieron ambos al campo

20:12b.1SA.020.012 y Jonatán dijo a David: --Vive Jehovah Dios de Israel, que cuando yo haya sondeado a mi padre mañana como a esta hora, la tercera hora, he aquí que si él muestra buen ánimo para con David, ¿no enviaré yo para hacértelo saber

20:13b.1SA.020.013 Pero si mi padre quiere hacerte daño, ¡así haga Jehovah a Jonatán y aun le añada, si no te lo hago saber! Así te despediré, y te marcharás en paz; y que Jehovah esté contigo, como estuvo con mi padre

20:14b.1SA.020.014 Y si quedo vivo, muéstrame la misericordia de Jehovah, para que yo no muera

20:15b.1SA.020.015 Cuando Jehovah destruya de la tierra uno por uno a los enemigos de David, no elimines para siempre tu misericordia de mi casa

20:16b.1SA.020.016 Así Jonatán hizo un pacto con la casa de David, y dijo: --¡Jehovah lo demande de mano de los enemigos de David

20:17b.1SA.020.017 Jonatán hizo jurar de nuevo a David, a causa de su amor por él; porque le amaba con toda su alma

20:18b.1SA.020.018 Luego le dijo Jonatán: --Mañana es luna nueva, y tú serás echado de menos, porque tu asiento quedará vacío

20:19b.1SA.020.019 Al tercer día descenderás rápidamente y vendrás al lugar donde estabas escondido cuando empezó este problema. Esperarás junto a aquella piedra

20:20b.1SA.020.020 Yo tiraré tres flechas en esa dirección, simulando tirar al blanco

20:21b.1SA.020.021 Y he aquí que enviaré al muchacho diciéndole: "¡Ve y busca las flechas!" Si digo al muchacho: "¡He aquí, las flechas están más acá de ti; tómalas!", tú vendrás; porque hay paz y no hay peligro. ¡Vive Jehovah

20:22b.1SA.020.022 Pero si yo digo al muchacho: "¡He allí, las flechas están más allá de ti!", vete; porque Jehovah te manda

20:23b.1SA.020.023 Y en cuanto a las palabras que tú y yo hemos hablado, he aquí que Jehovah es testigo entre tú y yo para siempre

20:24b.1SA.020.024 David se escondió en el campo. Y cuando llegó la luna nueva, el rey se sentó a la mesa para comer

20:25b.1SA.020.025 Como solía, el rey se sentó en su silla, la silla junto a la pared. Jonatán se levantó, y Abner se sentó al lado de Saúl; pero el lugar de David quedó vacío

20:26b.1SA.020.026 Aquel día Saúl no dijo nada, pues pensó: "Algo le habrá acontecido, y no está purificado. Seguramente no está purificado.

20:27b.1SA.020.027 Pero sucedió que al día siguiente, el segundo día después de la luna nueva, el asiento de David quedó vacío, por lo que Saúl preguntó a su hijo Jonatán: --¿Por qué no ha venido a comer el hijo de Isaí, ni ayer ni hoy

20:28b.1SA.020.028 Jonatán respondió a Saúl: --David me pidió encarecidamente que le dejase ir a Belén

20:29b.1SA.020.029 Él me dijo: "Por favor, déjame ir, porque los de mi familia tenemos un sacrificio en la ciudad, y mi hermano me lo ha ordenado. Por eso, si he hallado gracia ante tus ojos, permite que me vaya y visite a mis hermanos." Por eso no ha venido a la mesa del rey

20:30b.1SA.020.030 Entonces Saúl se enfureció contra Jonatán y le dijo: --¡Hijo de la corrompida y rebelde! ¿Acaso no sé que tú has elegido al hijo de Isaí, para vergüenza tuya y para vergüenza de la desnudez de tu madre

20:31b.1SA.020.031 Todo el tiempo que el hijo de Isaí viva sobre la tierra, ni tú estarás firme, ni tu reino. Manda, pues, a traérmelo, porque ha de morir

20:32b.1SA.020.032 Jonatán respondió a su padre Saúl y le dijo: --¿Por qué tiene que morir? ¿Qué ha hecho

20:33b.1SA.020.033 Entonces Saúl le arrojó una lanza para herirlo, por lo que Jonatán entendió que estaba decidido de parte de su padre el dar muerte a David

20:34b.1SA.020.034 Jonatán se levantó de la mesa ardiendo en ira, y no comió el segundo día después de la luna nueva, pues estaba triste por causa de David; porque su padre le había afrentado

20:35b.1SA.020.035 Sucedió que a la mañana siguiente Jonatán salió al campo, según lo convenido con David; y un muchacho pequeño estaba con él

20:36b.1SA.020.036 Entonces dijo al muchacho: --¡Por favor, corre y busca las flechas que yo tire! Cuando el muchacho iba corriendo, él tiraba la flecha de modo que pasara más allá de él

20:37b.1SA.020.037 Cuando el muchacho llegó a donde estaba la flecha que Jonatán había tirado, éste gritó al muchacho diciendo: --¿No está la flecha más allá de ti

20:38b.1SA.020.038 Y Jonatán volvió a gritar tras el muchacho: --¡Date prisa, apresúrate, no te detengas! El muchacho de Jonatán recogió las flechas y volvió a su señor

20:39b.1SA.020.039 Pero el muchacho no entendió nada; solamente Jonatán y David entendían el asunto

20:40b.1SA.020.040 Después Jonatán entregó sus armas al muchacho y le dijo: --Ve y llévalas a la ciudad

20:41b.1SA.020.041 Cuando el muchacho se fue, David se levantó del lado del sur y se inclinó tres veces postrándose en tierra. Luego, besándose el uno al otro, lloraron juntos; aunque David lloró más

20:42b.1SA.020.042 Entonces Jonatán dijo a David: --Vete en paz, porque ambos hemos jurado en el nombre de Jehovah, diciendo: "Jehovah sea testigo entre tú y yo, y entre mis descendientes y tus descendientes, para siempre." David se levantó y se fue, y Jonatán regresó a la ciudad

21

21:1b.1SA.021.001 Entonces David fue a Nob, al sacerdote Ajimelec. Éste se sorprendió al encontrar a David y le preguntó: --¿Por qué estás tú solo, sin que haya nadie contigo

21:2b.1SA.021.002 David respondió al sacerdote Ajimelec: --El rey me ha encomendado un asunto y me ha dicho: "Nadie sepa nada de este asunto al cual te envío y que te encomiendo." Y en cuanto a los jóvenes, acordamos reunirnos en cierto lugar

21:3b.1SA.021.003 Ahora pues, ¿qué tienes a mano? Dame cinco panes, o lo que haya

21:4b.1SA.021.004 El sacerdote respondió a David y dijo: --No tengo a mano pan común. Solamente tengo pan sagrado, si es que los jóvenes se han abstenido, al menos, de mujeres

21:5b.1SA.021.005 David respondió al sacerdote y le dijo: --A la verdad, las mujeres nos han sido vedadas como antes, al salir; y los cuerpos de los jóvenes están purificados, aun cuando el camino es profano. Con mayor razón hoy, ellos tienen sus cuerpos purificados

21:6b.1SA.021.006 Así el sacerdote le dio el pan sagrado, porque allí no había más pan que los panes de la Presencia, los cuales habían sido retirados de la presencia de Jehovah y reemplazados por panes calientes el día en que fueron quitados

21:7b.1SA.021.007 Aquel día estaba presente allí, detenido delante de Jehovah, uno de los servidores de Saúl, cuyo nombre era Doeg el edomita, el principal de los pastores de Saúl

21:8b.1SA.021.008 David preguntó a Ajimelec: --¿No tienes aquí a mano una lanza o una espada? Como las órdenes del rey eran apremiantes, no tomé en mi mano ni mi espada ni mis otras armas

21:9b.1SA.021.009 El sacerdote respondió: --La espada de Goliat el filisteo, a quien tú venciste en el valle de Ela, está aquí envuelta en un lienzo, detrás del efod. Si quieres tomarla, tómala, porque aquí no hay otra sino ésa. Y David dijo: --¡Ninguna hay como ésa! ¡Dámela

21:10b.1SA.021.010 Aquel día David se levantó y huyó de la presencia de Saúl, y se fue a Aquis, rey de Gat

21:11b.1SA.021.011 Los servidores de Aquis le dijeron: --¿No es éste David, el rey de la tierra? ¿No es éste aquel a quien cantaban con danzas, diciendo: "Saúl derrotó a sus miles, y David a sus diez miles"

21:12b.1SA.021.012 David tomó a pecho estas palabras y tuvo gran temor de Aquis, rey de Gat

21:13b.1SA.021.013 Así que cambió su conducta delante de ellos, fingiéndose loco cuando estaba con ellos. Hacía marcas en las puertas de la ciudad y dejaba caer su saliva sobre su barba

21:14b.1SA.021.014 Entonces Aquis dijo a sus servidores: --¡He aquí, veis que éste es un hombre demente! ¿Por qué me lo habéis traído

21:15b.1SA.021.015 ¿Acaso me faltan locos a mí, para que me traigan a éste, a fin de que haga locuras en mi presencia? ¿Había éste de entrar en mi casa

22

22:1b.1SA.022.001 De allí se fue David y huyó a la cueva de Adulam. Cuando sus hermanos y toda la casa de su padre oyeron esto, fueron allá a él

22:2b.1SA.022.002 También se juntaron con él todos los oprimidos, todos los endeudados y todos los amargados de espíritu. David fue hecho jefe de ellos, y tenía consigo unos 400 hombres

22:3b.1SA.022.003 De allí David fue a Mizpa, en Moab, y dijo al rey de Moab: --Permite que mi padre y mi madre habiten con vosotros hasta que yo sepa lo que Dios hará de mí

22:4b.1SA.022.004 Los dejó, pues, con el rey de Moab, y vivieron allí todo el tiempo que David estuvo en la fortaleza

22:5b.1SA.022.005 Entonces el profeta Gad dijo a David: --No te quedes en la fortaleza. Ve y entra en la tierra de Judá. Y David partió y se fue al bosque de Haret

22:6b.1SA.022.006 Saúl se enteró de que habían sido hallados David y los que estaban con él. Saúl estaba en Gabaa, en el lugar alto, debajo de un tamarisco, y tenía su lanza en su mano. Todos sus servidores estaban de pie alrededor de él

22:7b.1SA.022.007 Y Saúl dijo a sus servidores que estaban de pie alrededor de él: --Escuchad, por favor, vosotros, los de Benjamín: ¿También os ha de dar el hijo de Isaí tierras y viñas a todos vosotros? ¿Os hará a todos jefes de millares y de centenas

22:8b.1SA.022.008 para que todos vosotros hayáis conspirado contra mí? No hay quien me revele cuando mi hijo hace un pacto con el hijo de Isaí, ni hay entre vosotros quien se conduela de mí y me revele que mi hijo ha levantado contra mí a un servidor mío, para que me aseche, como lo hace en este día

22:9b.1SA.022.009 Entonces Doeg el edomita, que estaba a cargo de los siervos de Saúl, respondió: --Yo vi al hijo de Isaí, que fue a Nob, a Ajimelec hijo de Ajitob

22:10b.1SA.022.010 Éste consultó por él a Jehovah, le dio provisiones y también le entregó la espada de Goliat el filisteo

22:11b.1SA.022.011 El rey mandó llamar al sacerdote Ajimelec hijo de Ajitob y a toda su casa paterna, los sacerdotes que estaban en Nob. Y todos ellos vinieron al rey

22:12b.1SA.022.012 Saúl dijo: --Escucha, pues, hijo de Ajitob. Y él dijo: --Heme aquí, señor mío

22:13b.1SA.022.013 Saúl le preguntó: --¿Por qué conspirasteis contra mí, tú y el hijo de Isaí, cuando tú le diste pan y espada, y consultaste por él a Dios, para que se levantase contra mí y me asechase, como lo hace en este día

22:14b.1SA.022.014 Ajimelec respondió al rey diciendo: --¿Quién entre todos tus servidores es tan fiel como David, que además es yerno del rey, jefe de tu guardia personal e ilustre en tu casa

22:15b.1SA.022.015 ¿Acaso fue aquel día la primera vez que consulté por él a Dios? ¡De ninguna manera! No culpe el rey de cosa alguna a su siervo ni a toda mi casa paterna, pues tu siervo no ha sabido ninguna cosa de este asunto, ni grande ni pequeña

22:16b.1SA.022.016 Y el rey dijo: --¡Morirás irremisiblemente, Ajimelec, tú y toda tu casa paterna

22:17b.1SA.022.017 Entonces el rey dijo a los de su escolta que estaban apostados alrededor de él: --¡Volveos y matad a los sacerdotes de Jehovah! Porque la mano de ellos también está con David, y porque sabiendo que él huía, no me lo hicieron saber. Pero los servidores del rey no quisieron extender su mano para matar a los sacerdotes de Jehovah

22:18b.1SA.022.018 Entonces el rey dijo a Doeg: --¡Vuélvete tú y arremete contra los sacerdotes! Doeg el edomita se volvió y arremetió contra los sacerdotes y mató aquel día a ochenta y cinco hombres que vestían efod de lino

22:19b.1SA.022.019 Y a Nob, la ciudad de los sacerdotes, hirió a filo de espada: hombres y mujeres, niños y lactantes; bueyes, asnos y ovejas; a todos los hirió a filo de espada

22:20b.1SA.022.020 Pero un hijo de Ajimelec hijo de Ajitob, que se llamaba Abiatar, escapó y huyó tras David

22:21b.1SA.022.021 Abiatar contó a David cómo Saúl había hecho matar a los sacerdotes de Jehovah

22:22b.1SA.022.022 Y David dijo a Abiatar: --Yo sabía aquel día que estando allí Doeg el edomita, él sin falta se lo iba a contar a Saúl. Yo he sido la causa de la muerte de todas las personas de tu casa paterna

22:23b.1SA.022.023 Pero tú, quédate conmigo; no temas. Quien atente contra mi vida también atentará contra la tuya, pero conmigo estarás seguro

23

23:1b.1SA.023.001 Dieron aviso a David diciendo: "He aquí que los filisteos combaten contra Queila y saquean las eras.

23:2b.1SA.023.002 Entonces David consultó a Jehovah diciendo: --¿Iré a atacar a esos filisteos? Y Jehovah respondió a David: --Ve, ataca a los filisteos y libra a Queila

23:3b.1SA.023.003 Pero los hombres de David le dijeron: --He aquí que nosotros tenemos miedo aquí en Judá; ¡cuánto más si vamos a Queila contra las tropas de los filisteos

23:4b.1SA.023.004 David volvió a consultar a Jehovah, y Jehovah le respondió y dijo: --Levántate, desciende a Queila, porque yo entregaré en tu mano a los filisteos

23:5b.1SA.023.005 David partió con sus hombres a Queila, combatió contra los filisteos, se llevó sus ganados y les ocasionó una gran derrota. Así libró David a los habitantes de Queila

23:6b.1SA.023.006 Aconteció que cuando Abiatar hijo de Ajimelec huyó a donde estaba David, a Queila, llevó consigo el efod

23:7b.1SA.023.007 Y cuando le fue dicho a Saúl que David había ido a Queila, Saúl pensó: "Dios lo ha entregado en mi mano, pues él se ha encerrado a sí mismo al entrar en una ciudad con puertas y cerrojos.

23:8b.1SA.023.008 Entonces Saúl convocó a todo el pueblo para la batalla, para descender a Queila y sitiar a David y a sus hombres

23:9b.1SA.023.009 Pero entendiendo David que Saúl planeaba el mal contra él, dijo al sacerdote Abiatar: --Trae el efod

23:10b.1SA.023.010 Entonces David dijo: --Oh Jehovah Dios de Israel: Tu siervo tiene entendido que Saúl trata de venir a Queila para destruir la ciudad por causa mía

23:11b.1SA.023.011 ¿Me entregarán los señores de Queila en su mano? ¿Descenderá Saúl, como tu siervo ha oído? Oh Jehovah Dios de Israel, revélalo, por favor, a tu siervo. Y Jehovah respondió: --Sí, descenderá

23:12b.1SA.023.012 Luego preguntó David: --¿Me entregarán los señores de Queila, a mí y a mis hombres, en mano de Saúl? Y Jehovah respondió: --Sí, te entregarán

23:13b.1SA.023.013 Entonces David se levantó con sus hombres, que eran unos 600, salieron de Queila y deambularon sin rumbo fijo. Y llegó a Saúl la noticia de que David se había escapado de Queila, por lo cual desistió de salir

23:14b.1SA.023.014 David se quedó en el desierto, en los lugares de difícil acceso; se quedó en las montañas del desierto de Zif. Saúl lo buscaba todos los días, pero Dios no lo entregó en su mano

23:15b.1SA.023.015 Y David, al ver que Saúl había salido en asecho de su vida, se quedó en Hores, en el desierto de Zif

23:16b.1SA.023.016 Entonces Jonatán hijo de Saúl se levantó y fue a David en Hores, y le fortaleció en Dios

23:17b.1SA.023.017 Le dijo: --No temas, porque la mano de mi padre Saúl no te encontrará. Tú reinarás sobre Israel, y yo seré segundo después de ti. Aun Saúl mi padre lo sabe

23:18b.1SA.023.018 Ambos hicieron un pacto ante Jehovah. Después David se quedó en Hores, y Jonatán se volvió a su casa

23:19b.1SA.023.019 Los de Zif subieron a decir a Saúl, en Gabaa: --¿No está David escondido entre nosotros, en los lugares de difícil acceso de Hores, en la colina de Haquila, que está al sur de Jesimón

23:20b.1SA.023.020 Ahora, oh rey, desciende pronto, conforme a todo el deseo de tu alma, y nosotros lo entregaremos en mano del rey

23:21b.1SA.023.021 Y Saúl dijo: --Jehovah os bendiga, porque habéis tenido compasión de mí

23:22b.1SA.023.022 Por favor, id y aseguraos bien. Averiguad y ved el lugar por donde anda y quién lo ha visto allí, porque me han dicho que él es sumamente astuto

23:23b.1SA.023.023 Mirad y reconoced todos los escondrijos en donde se oculta. Luego volved a mí con información exacta, y yo iré con vosotros. Si él está en la zona, yo le buscaré entre todos los millares de Judá

23:24b.1SA.023.024 Ellos se levantaron y se fueron a Zif, antes que Saúl. Pero David y sus hombres ya estaban en el desierto de Maón, en el Arabá, al sur de Jesimón

23:25b.1SA.023.025 Saúl partió con sus hombres para buscar a David. Pero avisaron a David, quien bajó de la peña y permaneció en el desierto de Maón. Cuando Saúl lo oyó, persiguió a David en el desierto de Maón

23:26b.1SA.023.026 Saúl iba por un lado del monte, y David con sus hombres iba por el otro lado del monte. David se daba prisa para escapar de Saúl, porque Saúl y sus hombres estaban rodeando a David y a sus hombres, a fin de capturarlos

23:27b.1SA.023.027 Entonces llegó a Saúl un mensajero, diciendo: --Date prisa y ven, porque los filisteos han hecho una incursión en el territorio

23:28b.1SA.023.028 Por tanto, Saúl desistió de perseguir a David y partió contra los filisteos. Por esta razón pusieron por nombre a aquel lugar Sela-hamajlecot

23:29b.1SA.023.029 De allí David subió y habitó en los lugares de difícil acceso de En-guedi

24

24:1b.1SA.024.001 Sucedió que cuando Saúl volvió de atacar a los filisteos, le avisaron diciendo: "He aquí que David está en el desierto de En-guedi.

24:2b.1SA.024.002 Entonces Saúl tomó a 3.000 hombres escogidos de todo Israel y fue en busca de David y de sus hombres, por las cumbres de los peñascos de las cabras monteses

24:3b.1SA.024.003 En el camino, Saúl llegó a un redil de ovejas donde había una cueva, y entró allí para hacer sus necesidades. David y sus hombres estaban sentados en la parte más recóndita de la cueva

24:4b.1SA.024.004 Y sus hombres dijeron a David: --Éste es el día del cual te dijo Jehovah: "He aquí, yo entregaré a tu enemigo en tu mano, y harás con él lo que te parezca bien." Entonces David se levantó y cortó el borde del manto de Saúl, sin ser notado

24:5b.1SA.024.005 Sucedió después de esto que el corazón de David le golpeaba, por haber cortado el borde del manto de Saúl

24:6b.1SA.024.006 Y David dijo a sus hombres: --Jehovah me libre de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehovah: que yo extienda mi mano contra él, porque él es el ungido de Jehovah

24:7b.1SA.024.007 Entonces David reprimió a sus hombres con palabras y no les permitió que atacasen a Saúl. Luego Saúl salió de la cueva y continuó su camino

24:8b.1SA.024.008 Después David se levantó, salió de la cueva y gritó detrás de Saúl diciendo: --¡Mi señor el rey! Cuando Saúl miró atrás, David inclinó su rostro a tierra y se postró

24:9b.1SA.024.009 Entonces David preguntó a Saúl: --¿Por qué escuchas las palabras de los hombres que dicen: "He aquí que David busca tu mal"

24:10b.1SA.024.010 He aquí, tus ojos han visto en este día cómo Jehovah te ha puesto hoy en mi mano en la cueva. Me dijeron que te matara, pero yo tuve compasión de ti y dije: "No extenderé mi mano contra mi señor, porque él es el ungido de Jehovah.

24:11b.1SA.024.011 ¡Mira, padre mío! Mira el borde de tu manto en mi mano. Yo corté el borde de tu manto, pero no te maté. Mira, pues, y reconoce que no hay maldad ni rebelión en mí. Yo no he pecado contra ti, pero tú andas a la caza de mi vida, para quitármela

24:12b.1SA.024.012 Que Jehovah juzgue entre tú y yo, y que Jehovah me vengue de ti; pero mi mano no será contra ti

24:13b.1SA.024.013 Como dice el proverbio de los antiguos: "De los impíos saldrá la impiedad." Pero mi mano no será contra ti

24:14b.1SA.024.014 ¿Tras quién ha salido el rey de Israel? ¿A quién persigues? ¿A un perro muerto? ¿A una pulga

24:15b.1SA.024.015 Que Jehovah sea el juez y juzgue entre tú y yo. Que él vea y contienda por mi causa, y me defienda de tu mano

24:16b.1SA.024.016 Y sucedió que cuando David acabó de decir a Saúl estas palabras, Saúl preguntó: --¿No es ésa tu voz, David, hijo mío? Entonces Saúl alzó su voz y lloró

24:17b.1SA.024.017 Luego dijo a David: --Tú eres más justo que yo, porque tú me has tratado bien, cuando yo te he tratado mal

24:18b.1SA.024.018 Tú has demostrado hoy que me has hecho bien, porque Jehovah me entregó en tu mano, y tú no me mataste

24:19b.1SA.024.019 Cuando un hombre halla a su enemigo, ¿lo deja ir sano y salvo? ¡Jehovah te recompense con bien por lo que has hecho conmigo este día

24:20b.1SA.024.020 Ahora, he aquí yo sé que tú ciertamente has de reinar y que el reino de Israel ha de ser estable en tu mano

24:21b.1SA.024.021 Ahora pues, júrame por Jehovah que no eliminarás a mis descendientes después de mí, ni borrarás mi nombre de mi casa paterna

24:22b.1SA.024.022 David se lo juró a Saúl, y Saúl regresó a su casa. Entonces David y sus hombres subieron a la fortaleza

25

25:1b.1SA.025.001 Samuel murió, y todo Israel se reunió para hacer lamentación por él. Y lo sepultaron en su casa, en Ramá. Entonces se levantó David y descendió al desierto de Parán

25:2b.1SA.025.002 Había en Maón un hombre que tenía sus posesiones en Carmel. El hombre era muy rico, pues tenía 3.000 ovejas y 1.000 cabras; y se hallaba esquilando sus ovejas en Carmel

25:3b.1SA.025.003 El hombre se llamaba Nabal, y su mujer se llamaba Abigaíl. Ella era una mujer muy inteligente y bella, pero el hombre era brusco y de malas acciones. Él era del clan de Caleb

25:4b.1SA.025.004 David oyó en el desierto que Nabal estaba esquilando sus ovejas

25:5b.1SA.025.005 Entonces David envió a diez jóvenes, diciéndoles: --Subid a Carmel e id a Nabal. Saludadle en mi nombr

25:6b.1SA.025.006 y decidle así: "¡La paz sea contigo! ¡La paz sea con tu familia! ¡La paz sea con todo lo que tienes

25:7b.1SA.025.007 He sabido que estabas esquilando. Ahora bien, tus pastores han estado con nosotros, y nunca les hicimos daño, ni les ha faltado nada durante todo el tiempo que han estado en Carmel

25:8b.1SA.025.008 Pregunta a tus criados, y ellos te lo confirmarán. Por tanto, hallen gracia ante tus ojos estos mis jóvenes, porque venimos en un día de fiesta. Por favor, da a tus siervos y a tu hijo David lo que tengas a mano.

25:9b.1SA.025.009 Cuando llegaron los jóvenes de David, dijeron a Nabal todas estas palabras en nombre de David, y se quedaron esperando

25:10b.1SA.025.010 Entonces Nabal respondió a los siervos de David, diciendo: --¿Quién es David? ¿Quién es el hijo de Isaí? Hoy hay muchos esclavos que se escapan de sus amos

25:11b.1SA.025.011 ¿He de tomar yo ahora mi pan, mi agua y la carne que he preparado para mis esquiladores, para darlos a unos hombres que ni sé de dónde son

25:12b.1SA.025.012 Los jóvenes de David se volvieron por su camino y regresaron; y cuando llegaron, refirieron a David todas estas palabras

25:13b.1SA.025.013 Luego David dijo a sus hombres: --¡Cíñase cada uno su espada! Y cada uno se ciñó su espada. También David se ciñó su espada, y subieron tras David unos 400 hombres, dejando otros 200 con el equipaje

25:14b.1SA.025.014 Pero uno de los criados avisó a Abigaíl, mujer de Nabal, diciendo: --He aquí que David envió unos mensajeros desde el desierto para que saludaran a nuestro amo, y él los ha zaherido

25:15b.1SA.025.015 a pesar de que esos hombres han sido muy buenos con nosotros. Nunca nos han hecho daño, ni nos ha faltado nada mientras hemos andado con ellos cuando estábamos en el campo

25:16b.1SA.025.016 Nos han servido como muro de día y de noche, todos los días que hemos estado apacentando las ovejas entre ellos

25:17b.1SA.025.017 Ahora pues, mira y reconoce lo que has de hacer, porque el mal está decidido contra nuestro amo y contra toda su casa, pues él es un hombre de tan mal carácter que no hay quien pueda hablarle

25:18b.1SA.025.018 Entonces Abigaíl se apresuró y tomó 200 panes, 2 tinajas de vino, 5 ovejas ya preparadas, 5 medidas de grano tostado, 100 tortas de pasas y 200 panes de higos secos, y los cargó sobre unos asnos

25:19b.1SA.025.019 Luego dijo a sus criados: --Id delante de mí, y he aquí que yo voy tras vosotros. Pero nada reveló a su marido Nabal

25:20b.1SA.025.020 Y sucedió que cuando ella, montada sobre un asno, descendía por la parte opuesta de la colina, he aquí que David y sus hombres venían en dirección contraria. Y ella fue a encontrarles

25:21b.1SA.025.021 David había dicho: "Ciertamente en vano he guardado todo lo que éste tiene en el desierto, sin que nada le haya faltado de todo cuanto le pertenece. Él me ha devuelto mal por bien

25:22b.1SA.025.022 ¡Así haga Dios a los enemigos de David y aun les añada, si antes de la mañana dejo vivo a un solo hombre de todos los que le pertenecen!

25:23b.1SA.025.023 Cuando Abigaíl vio a David, se apresuró y bajó del asno; y cayendo delante de David sobre su rostro, se postró en tierra

25:24b.1SA.025.024 Se echó a sus pies y le dijo: --¡Señor mío, sea la culpa sobre mí! Pero permite que tu sierva hable a tus oídos, y escucha las palabras de tu sierva

25:25b.1SA.025.025 Por favor, no haga caso mi señor de este hombre de mal carácter, Nabal. Porque como su nombre, así es él: Su nombre es Nabal, y la insensatez está con él. Pero yo, tu sierva, no vi a los jóvenes de mi señor, a los cuales enviaste

25:26b.1SA.025.026 Ahora pues, señor mío, vive Jehovah y vive tu alma, que Jehovah ha impedido que llegaras a derramar sangre y a vengarte por tu propia mano. Ahora, sean como Nabal tus enemigos y los que procuran el mal contra mi señor

25:27b.1SA.025.027 Pero ahora, dése a los jóvenes que siguen a mi señor este regalo que tu sierva ha traído a mi señor

25:28b.1SA.025.028 Te ruego que perdones la ofensa de tu sierva, pues de cierto Jehovah edificará una casa firme a mi señor, porque mi señor está dirigiendo las batallas de Jehovah. Que no sea hallado mal en ti en toda tu vida

25:29b.1SA.025.029 Aunque alguien se levante para perseguirte y atentar contra tu vida, de todos modos la vida de mi señor estará incluida en la bolsa de los que viven con Jehovah tu Dios. Y él arrojará la vida de tus enemigos como de en medio del hueco de una honda

25:30b.1SA.025.030 Acontecerá que cuando Jehovah haga con mi señor conforme a todo el bien que ha hablado de ti y te haya designado como soberano de Israel

25:31b.1SA.025.031 entonces, señor mío, no será para ti motivo de remordimiento ni estorbo para la conciencia el haber derramado sangre en vano, ni el que mi señor se haya vengado por sí mismo. Y cuando Jehovah haga el bien a mi señor, acuérdate de tu sierva

25:32b.1SA.025.032 David dijo a Abigaíl: --¡Bendito sea Jehovah Dios de Israel, que te envió hoy a mi encuentro

25:33b.1SA.025.033 Bendito sea tu buen juicio, y bendita seas tú, que hoy me has impedido ir a derramar sangre y a vengarme por mi propia mano

25:34b.1SA.025.034 No obstante, vive Jehovah Dios de Israel que me ha impedido hacerte daño; pues si no te hubieras apresurado a venir a mi encuentro, antes del amanecer no le habría quedado a Nabal ni un solo hombre con vida

25:35b.1SA.025.035 David recibió de su mano lo que ella le había traído y le dijo: --Vuelve a tu casa en paz. Mira que he escuchado tu voz y que te he tratado con respeto

25:36b.1SA.025.036 Abigaíl regresó a Nabal. Y he aquí que él tenía un banquete en su casa, como el banquete de un rey, y el corazón de Nabal estaba eufórico. Él estaba muy ebrio, por lo cual ella no le reveló nada del asunto hasta el día siguiente

25:37b.1SA.025.037 Pero por la mañana, cuando a Nabal se le había pasado el efecto del vino, su mujer le contó estas cosas. Entonces se le paralizó el corazón, y se quedó como una piedra

25:38b.1SA.025.038 Y sucedió, después de unos diez días, que Jehovah hirió a Nabal, y él murió

25:39b.1SA.025.039 Cuando David oyó que Nabal había muerto, dijo: --¡Bendito sea Jehovah, que juzgó la causa de mi afrenta recibida de parte de Nabal y ha preservado a su siervo del mal! ¡Jehovah mismo ha hecho caer la maldad de Nabal sobre su propia cabeza! Después David mandó hablar a Abigaíl, para tomarla por mujer suya

25:40b.1SA.025.040 Los siervos de David fueron a Abigaíl, a Carmel, y hablaron con ella diciendo: --David nos ha enviado a ti para tomarte por mujer para él

25:41b.1SA.025.041 Ella se levantó y se postró con el rostro a tierra, diciendo: --He aquí tu sierva, para que sea la sierva que lave los pies de los siervos de mi señor

25:42b.1SA.025.042 Entonces Abigaíl se apresuró y levantándose montó sobre un asno; y con las cinco criadas que le atendían, siguió a los mensajeros de David. Y vino a ser su mujer

25:43b.1SA.025.043 David también tomó como mujer a Ajinoam, de Jezreel. Ambas fueron sus mujeres

25:44b.1SA.025.044 pues Saúl había dado a su hija Mical, mujer de David, a Palti hijo de Lais, que era de Galim

26

26:1b.1SA.026.001 Entonces los de Zif fueron a Saúl, a Gabaa, y le dijeron: --¿No está David escondido en la colina de Haquila, que mira hacia Jesimón

26:2b.1SA.026.002 Saúl se levantó y descendió al desierto de Zif, acompañado por 3.000 hombres escogidos de Israel, para buscar a David en el desierto de Zif

26:3b.1SA.026.003 Y Saúl acampó en la colina de Haquila, que mira hacia Jesimón, junto al camino. David, que permanecía en el desierto, vio que Saúl había venido al desierto tras él

26:4b.1SA.026.004 Luego David envió espías y supo con certeza que Saúl había venido

26:5b.1SA.026.005 Después David se levantó y se fue al lugar donde Saúl había acampado. Entonces David observó bien el lugar donde estaban acostados Saúl y Abner hijo de Ner, jefe de su ejército. Saúl estaba acostado en el centro del campamento, y la gente estaba acampada alrededor de él

26:6b.1SA.026.006 David preguntó a Ajimelec el heteo y a Abisai, hijo de Sarvia, hermano de Joab, diciendo: --¿Quién descenderá conmigo al campamento, a Saúl? Y Abisai dijo: --Yo descenderé contigo

26:7b.1SA.026.007 Entonces David y Abisai fueron de noche a la gente de guerra, y he aquí que Saúl estaba acostado, durmiendo en el centro del campamento, con su lanza clavada en la tierra, a su cabecera. Abner y el pueblo estaban acostados alrededor de él

26:8b.1SA.026.008 Entonces Abisai dijo a David: --¡Hoy ha entregado Dios a tu enemigo en tu mano! Ahora pues, déjame que lo hiera con la lanza. Lo clavaré en la tierra de un solo golpe, y no tendré que darle un segundo

26:9b.1SA.026.009 David respondió a Abisai: --No lo mates, porque ¿quién extenderá su mano contra el ungido de Jehovah y quedará sin culpa

26:10b.1SA.026.010 --Dijo además David--: Vive Jehovah, que Jehovah mismo lo herirá; o le llegará su día, y morirá; o irá a la guerra, y perecerá

26:11b.1SA.026.011 Pero Jehovah me libre de extender mi mano contra el ungido de Jehovah. Ahora pues, por favor, toma la lanza que está a su cabecera y la cantimplora de agua, y vámonos

26:12b.1SA.026.012 David tomó la lanza y la cantimplora de agua de la cabecera de Saúl, y ellos se fueron. No hubo nadie que viese, ni nadie que se diese cuenta, ni nadie que se despertase. Todos dormían, porque había caído sobre ellos un profundo sueño de parte de Jehovah

26:13b.1SA.026.013 David pasó al otro lado y se detuvo a lo lejos, sobre la cumbre de la colina. Había una considerable distancia entre ellos

26:14b.1SA.026.014 Y David gritó al pueblo y a Abner hijo de Ner, diciendo: --¿No respondes, Abner? Abner respondió y dijo: --¿Quién eres tú, que gritas al rey

26:15b.1SA.026.015 David preguntó a Abner: --¿No eres tú un hombre? ¿Quién hay como tú en Israel? ¿Por qué, pues, no has protegido al rey, tu señor? Porque uno del pueblo entró para destruir al rey, tu señor

26:16b.1SA.026.016 Esto que has hecho no está bien. ¡Vive Jehovah, que sois dignos de muerte, porque no habéis guardado a vuestro señor, el ungido de Jehovah! Ahora, mira dónde está la lanza del rey, y la cantimplora de agua que estaba a su cabecera

26:17b.1SA.026.017 Saúl reconoció la voz de David y preguntó: --¿No es ésa tu voz, David, hijo mío? David respondió: --¡Sí, es mi voz, oh mi señor el rey

26:18b.1SA.026.018 --Y añadió--: ¿Por qué persigue así mi señor a su siervo? ¿Qué he hecho? ¿Qué maldad hay en mi mano

26:19b.1SA.026.019 Ahora, por favor, escuche mi señor el rey las palabras de su siervo. Si Jehovah te ha incitado contra mí, que él acepte una ofrenda. Pero si han sido hombres, sean ellos malditos delante de Jehovah, porque hoy me han expulsado para que yo no tenga parte en la heredad de Jehovah, diciendo: "¡Ve y sirve a otros dioses!

26:20b.1SA.026.020 Ahora pues, no caiga mi sangre en tierra lejos de la presencia de Jehovah, porque el rey de Israel ha salido para buscar una pulga, como quien persigue una perdiz por los montes

26:21b.1SA.026.021 Entonces Saúl dijo: --He pecado. Vuelve, David, hijo mío, porque ningún mal te haré en adelante, pues hoy mi vida ha sido estimada preciosa ante tus ojos. He aquí que he actuado neciamente y he cometido un grave error

26:22b.1SA.026.022 David respondió y dijo: --He aquí la lanza del rey. Pase aquí alguno de los jóvenes y tómela

26:23b.1SA.026.023 Jehovah pague a cada uno según su justicia y su lealtad, porque Jehovah te entregó hoy en mi mano, pero yo no quise extender mi mano contra el ungido de Jehovah

26:24b.1SA.026.024 Y he aquí, como tu vida ha sido valiosa ante mis ojos en este día, así sea valiosa mi vida ante los ojos de Jehovah, y él me libre de toda aflicción

26:25b.1SA.026.025 Saúl dijo a David: --¡Bendito seas, David, hijo mío! Sin duda, tú harás grandes cosas y ciertamente triunfarás. Después David continuó su camino, y Saúl regresó a su lugar

27

27:1b.1SA.027.001 David dijo en su corazón: "Ahora bien, algún día voy a perecer por la mano de Saúl. Nada será mejor para mí que escapar de inmediato a la tierra de los filisteos, para que Saúl deje de ocuparse de mí y no me ande buscando por todo el territorio de Israel. Así escaparé de su mano.

27:2b.1SA.027.002 Se levantó pues David y se pasó, con los 600 hombres que estaban con él, a Aquis hijo de Maoc, rey de Gat

27:3b.1SA.027.003 David habitó con Aquis en Gat, él y sus hombres, cada uno con su familia, y David con sus dos mujeres: Ajinoam, de Jezreel, y Abigaíl, que fuera mujer de Nabal, de Carmel

27:4b.1SA.027.004 A Saúl le llegó la noticia de que David había huido a Gat, y no lo buscó más

27:5b.1SA.027.005 Entonces David dijo a Aquis: --Si he hallado ahora gracia ante tus ojos, por favor, que se me dé un lugar en alguna de las ciudades en el campo, para que habite allí. ¿Por qué ha de habitar tu siervo contigo en la ciudad real

27:6b.1SA.027.006 Aquel día Aquis le dio la ciudad de Siclag. Por esto Siclag pertenece a los reyes de Judá, hasta el día de hoy

27:7b.1SA.027.007 Y el tiempo que David habitó en la tierra de los filisteos fue de un año y cuatro meses

27:8b.1SA.027.008 David subía con sus hombres, y hacían incursiones contra los de Gesur, los de Gezer y los de Amalec; pues desde antaño éstos habitaban en aquella tierra, desde las inmediaciones de Shur hasta la tierra de Egipto

27:9b.1SA.027.009 David atacaba la tierra y no dejaba vivo hombre ni mujer. Se llevaba las ovejas, las vacas, los asnos, los camellos y la ropa; y después regresaba e iba a Aquis

27:10b.1SA.027.010 Cuando Aquis preguntaba: "¿Contra quién habéis hecho hoy la incursión?", David respondía: "Contra el Néguev de Judá", o "Contra el Néguev de Jerameel", o "Contra el Néguev de los queneos.

27:11b.1SA.027.011 David no dejaba que llevaran a Gat con vida ni hombres ni mujeres, porque decía: "No sea que informen acerca de nosotros diciendo: 'Esto hizo David.'" Así fue su manera de proceder todo el tiempo que vivió en la tierra de los filisteos

27:12b.1SA.027.012 Aquis creía a David y pensaba: "Él ha llegado a hacerse odioso a su pueblo Israel, de modo que será mi siervo para siempre.

28

28:1b.1SA.028.001 Aconteció que en aquellos días los filisteos reunieron sus tropas en un ejército para combatir contra Israel. Entonces Aquis dijo a David: --Bien sabes que debes ir conmigo a la campaña tú con tus hombres

28:2b.1SA.028.002 David respondió a Aquis: --Sabrás, pues, lo que puede hacer tu servidor. Y Aquis dijo a David: --Entonces te haré mi guarda personal para siempre

28:3b.1SA.028.003 Samuel ya había muerto, y todo Israel había lamentado su partida. Lo habían sepultado en su ciudad, en Ramá. Y Saúl había quitado del país a los que evocaban a los muertos y a los adivinos

28:4b.1SA.028.004 Los filisteos se reunieron, vinieron y acamparon en Sunem. Saúl reunió a todo Israel, y ellos acamparon en Gilboa

28:5b.1SA.028.005 Al ver Saúl el campamento de los filisteos, se atemorizó, y su corazón se estremeció en gran manera

28:6b.1SA.028.006 Entonces Saúl consultó a Jehovah, pero Jehovah no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por los profetas

28:7b.1SA.028.007 Entonces Saúl dijo a sus servidores: --Buscadme una mujer que sepa evocar a los muertos, para que yo vaya a ella y consulte por medio de ella. Sus servidores le respondieron: --He aquí que en Endor hay una mujer que sabe evocar a los muertos

28:8b.1SA.028.008 Saúl se disfrazó poniéndose otra ropa, y fue con dos hombres. Llegaron de noche a la mujer, y él dijo: --Por favor, evócame a los muertos y haz que suba quien yo te diga

28:9b.1SA.028.009 Pero la mujer le respondió: --He aquí, tú sabes lo que ha hecho Saúl; cómo ha quitado del país a los que evocan a los muertos y a los adivinos. ¿Por qué, pues, pones una trampa a mi vida para causarme la muerte

28:10b.1SA.028.010 Saúl le juró por Jehovah, diciendo: --¡Vive Jehovah, que ningún mal te vendrá por esto

28:11b.1SA.028.011 Entonces la mujer preguntó: --¿A quién haré que suba? Él respondió: --Haz que suba Samuel

28:12b.1SA.028.012 Al ver la mujer a Samuel, gritó fuertemente. Y la mujer habló a Saúl diciendo

28:13b.1SA.028.013 --¿Por qué me has engañado? ¡Tú eres Saúl! El rey le dijo: --No tengas miedo. ¿Qué has visto? La mujer respondió a Saúl: --He visto un ser divino que sube de la tierra

28:14b.1SA.028.014 Entonces él le preguntó: --¿Qué aspecto tiene? Ella respondió: --Sube un hombre anciano, envuelto en un manto. Saúl entendió que era Samuel, e inclinando el rostro a tierra se postró

28:15b.1SA.028.015 Entonces Samuel preguntó a Saúl: --¿Por qué me has molestado haciéndome subir? Saúl respondió: --Estoy muy angustiado, pues los filisteos combaten contra mí, y Dios se ha apartado de mí. No me responde más, ni por medio de profetas, ni por sueños. Por esto te he llamado, para que me declares lo que tengo que hacer

28:16b.1SA.028.016 Entonces Samuel dijo: --¿Para qué me preguntas a mí, puesto que Jehovah se ha apartado de ti y se ha vuelto tu adversario

28:17b.1SA.028.017 Jehovah ha hecho lo que dijo por medio de mí, pues Jehovah ha quitado el reino de tu mano y lo ha dado a tu prójimo, a David

28:18b.1SA.028.018 porque no obedeciste la voz de Jehovah ni ejecutaste el ardor de su ira contra Amalec. Por eso Jehovah te ha hecho esto hoy

28:19b.1SA.028.019 Además, Jehovah entregará a Israel y también a ti en mano de los filisteos. Mañana estaréis conmigo, tú y tus hijos. Jehovah entregará también el ejército de Israel en mano de los filisteos

28:20b.1SA.028.020 Entonces Saúl cayó en tierra, tan largo como era, y tuvo gran temor por las palabras de Samuel. No le quedaban fuerzas, pues no había comido nada en todo el día ni en toda la noche

28:21b.1SA.028.021 Luego la mujer vino a Saúl; y al verle tan aterrorizado, le dijo: --He aquí que tu sierva ha obedecido tu voz. He arriesgado mi vida y he escuchado las palabras que me has hablado

28:22b.1SA.028.022 Ahora pues, te ruego que tú también escuches la voz de tu sierva: Permíteme poner delante de ti un pedazo de pan, a fin de que comas y recuperes fuerzas para seguir tu camino

28:23b.1SA.028.023 Él rehusó diciendo: --No comeré. Pero sus servidores, junto con la mujer, le insistieron; y él les escuchó. Luego se levantó del suelo y se sentó sobre la cama

28:24b.1SA.028.024 La mujer tenía en la casa un ternero engordado, y se apresuró a matarlo. Luego tomó harina, la amasó y coció con ella panes sin levadura

28:25b.1SA.028.025 Los puso delante de Saúl y de sus servidores. Después que comieron, se levantaron y partieron aquella misma noche

29

29:1b.1SA.029.001 Los filisteos reunieron todas sus tropas en Afec, e Israel acampó junto al manantial que está en Jezreel

29:2b.1SA.029.002 Cuando los gobernantes de los filisteos pasaron revista a sus batallones de cien y de mil hombres, se halló que David y sus hombres iban en la retaguardia, con Aquis

29:3b.1SA.029.003 Entonces los jefes de los filisteos preguntaron: --¿Qué hacen aquí estos hebreos? Aquis respondió a los jefes de los filisteos: --¿No es éste David, siervo de Saúl rey de Israel, que ha estado conmigo por días y por años, y en quien no he hallado nada malo desde el día en que se pasó a mí, hasta el día de hoy

29:4b.1SA.029.004 Pero los jefes de los filisteos se enojaron contra él y le dijeron: --Haz volver a ese hombre. Que se vuelva al lugar que le señalaste y que no venga con nosotros a la batalla, no sea que en la batalla se vuelva nuestro enemigo. Porque, ¿con qué cosa ganaría mejor el favor de su señor que con las cabezas de estos hombres

29:5b.1SA.029.005 ¿No es éste David, de quien cantaban con danzas diciendo: "Saúl derrotó a sus miles, y David a sus diez miles"

29:6b.1SA.029.006 Entonces Aquis llamó a David y le dijo: --¡Vive Jehovah, que tú has sido recto! Me ha parecido bien tu salir y tu entrar en el ejército conmigo, pues ninguna cosa mala he hallado en ti desde el día que viniste a mí, hasta el día de hoy. Pero a los ojos de los gobernantes tú no eres grato

29:7b.1SA.029.007 Ahora pues, vuelve y vete en paz, para no desagradar a los gobernantes de los filisteos

29:8b.1SA.029.008 David preguntó a Aquis: --Pero, ¿qué he hecho? ¿Qué has hallado en tu siervo, desde el día que vine a estar contigo hasta el día de hoy, para que yo no vaya y luche contra los enemigos de mi señor el rey

29:9b.1SA.029.009 Aquis respondió y dijo a David: --Yo sé que tú eres grato a mis ojos, como un ángel de Dios. Pero los jefes de los filisteos han dicho: "Que él no vaya a la batalla con nosotros.

29:10b.1SA.029.010 Levántate, pues, muy de mañana, tú y los siervos de tu señor que han venido contigo. Y levantándoos muy de mañana, partid al amanecer

29:11b.1SA.029.011 Entonces David y sus hombres se levantaron muy de mañana para irse y regresar a la tierra de los filisteos, y los filisteos subieron a Jezreel

30

30:1b.1SA.030.001 Cuando David y sus hombres llegaron a Siclag al tercer día, los amalequitas habían hecho una incursión en el Néguev y en Siclag. Habían atacado Siclag y la habían incendiado

30:2b.1SA.030.002 También se habían llevado cautivas a las mujeres y a todos los que estaban en ella, desde el menor hasta el mayor. Pero no mataron a nadie, sino que los tomaron cautivos y siguieron su camino

30:3b.1SA.030.003 David y sus hombres llegaron a la ciudad, y he aquí que estaba incendiada y que sus mujeres, sus hijos y sus hijas habían sido llevados cautivos

30:4b.1SA.030.004 Entonces David y la gente que estaba con él alzaron su voz y lloraron hasta que les faltaron las fuerzas para llorar

30:5b.1SA.030.005 También habían sido tomadas cautivas las dos mujeres de David, Ajinoam, de Jezreel, y Abigaíl, que fuera mujer de Nabal, de Carmel

30:6b.1SA.030.006 David estaba muy angustiado, porque el pueblo hablaba de apedrearlo. Todo el pueblo estaba con ánimo amargado, cada uno por causa de sus hijos y de sus hijas. Pero David se fortaleció en Jehovah su Dios

30:7b.1SA.030.007 Entonces David dijo al sacerdote Abiatar hijo de Ajimelec: --Tráeme, por favor, el efod. Abiatar trajo el efod a David

30:8b.1SA.030.008 y David consultó a Jehovah diciendo: --¿He de perseguir a esa banda? ¿La podré alcanzar? Y Jehovah le respondió: --Persíguela, porque de cierto la alcanzarás y librarás a los cautivos

30:9b.1SA.030.009 Entonces David partió con los 600 hombres que estaban con él, y llegaron hasta el arroyo de Besor, donde se quedaron algunos de ellos

30:10b.1SA.030.010 Pero David continuó persiguiendo, él con 400 hombres, porque 200 se quedaron atrás, los cuales estaban muy agotados para pasar el arroyo de Besor

30:11b.1SA.030.011 Hallaron en el campo a un hombre egipcio y lo llevaron a David. Le dieron pan para comer y agua para beber

30:12b.1SA.030.012 También le dieron un pedazo de torta de higos secos y dos tortas de pasas. Después que comió, recobró sus fuerzas, pues no había comido pan ni había bebido agua durante tres días y tres noches

30:13b.1SA.030.013 Entonces David le preguntó: --¿De quién eres tú? ¿De dónde eres tú? Y respondió: --Yo soy un joven egipcio, siervo de un amalequita. Mi amo me abandonó hace tres días, porque yo estaba enfermo

30:14b.1SA.030.014 Nosotros hicimos una incursión en la región del Néguev de los quereteos, en el de Judá, y en el Néguev de Caleb. También incendiamos Siclag

30:15b.1SA.030.015 David le preguntó: --¿Podrás llevarme tú a esa banda? Él respondió: --Júrame por Dios que no me matarás ni me entregarás en mano de mi amo, y yo te llevaré a esa banda

30:16b.1SA.030.016 Entonces los llevó, y he aquí que estaban desparramados sobre la superficie de toda la tierra, comiendo, bebiendo y haciendo fiesta por todo aquel gran botín que habían tomado de la tierra de los filisteos y de la tierra de Judá

30:17b.1SA.030.017 David los atacó desde antes del amanecer hasta la tarde del día siguiente. Ninguno de ellos escapó, excepto unos 400 jóvenes que montaron en los camellos y huyeron

30:18b.1SA.030.018 Así libró David todo lo que habían tomado los amalequitas. Asimismo, David libró a sus dos mujeres

30:19b.1SA.030.019 No les faltó cosa alguna, ni pequeña ni grande, ni de los hijos, ni de las hijas, ni de las cosas robadas, ni nada de cuanto habían tomado para sí. Todo lo recuperó David

30:20b.1SA.030.020 David tomó también todas las ovejas y las vacas. Y llevándolas delante del otro ganado, decían: --¡Éste es el botín de David

30:21b.1SA.030.021 Entonces David vino a los 200 hombres que habían quedado muy agotados para seguirle, a los cuales habían hecho quedar en el arroyo de Besor. Ellos salieron a recibir a David y a la gente que venía con él. Y cuando David se acercó a aquella gente, les saludó deseándoles paz

30:22b.1SA.030.022 Entonces intervinieron todos los malos y perversos que había entre los hombres que habían ido con David, y dijeron: --Puesto que no fueron con nosotros, no les daremos del botín que hemos salvado, excepto a cada uno su mujer y sus hijos; que los tomen y que se vayan

30:23b.1SA.030.023 Pero David respondió: --No hagáis eso, hermanos míos, con lo que nos ha dado Jehovah, quien nos ha protegido y ha entregado en nuestra mano la banda que vino contra nosotros

30:24b.1SA.030.024 ¿Quién os escuchará en este asunto? Igual parte han de tener los que descienden a la batalla y los que se quedan con el equipaje. ¡Que se lo repartan por igual

30:25b.1SA.030.025 Y sucedió que desde aquel día en adelante él hizo que esto fuera ley y decreto en Israel, hasta el día de hoy

30:26b.1SA.030.026 Cuando David llegó a Siclag, envió parte del botín a sus amigos, los ancianos de Judá, diciendo: "He aquí un regalo para vosotros del botín de los enemigos de Jehovah.

30:27b.1SA.030.027 Lo envió a los que estaban en Betel, a los de Ramot en el Néguev, a los de Jatir

30:28b.1SA.030.028 a los de Aroer, a los de Sifmot, a los de Estemoa

30:29b.1SA.030.029 a los de Racal, a los que estaban en las ciudades de los de Jerameel, a los que estaban en las ciudades de los queneos

30:30b.1SA.030.030 a los de Horma, a los de Corasán, a los de Atac

30:31b.1SA.030.031 a los de Hebrón y a los de todos los lugares donde David había andado con sus hombres

31

31:1b.1SA.031.001 Los filisteos combatieron contra Israel, y los hombres de Israel huyeron delante de los filisteos y cayeron muertos en el monte Gilboa

31:2b.1SA.031.002 Los filisteos siguieron de cerca a Saúl y a sus hijos; y mataron a Jonatán, a Abinadab y a Malquisúa, hijos de Saúl

31:3b.1SA.031.003 La batalla arreció contra Saúl, y los hombres que tiran con el arco lo encontraron; y fue herido gravemente por los arqueros

31:4b.1SA.031.004 Entonces Saúl dijo a su escudero: "Saca tu espada y atraviésame con ella, no sea que vengan esos incircuncisos y me atraviesen, y hagan mofa de mí." Pero su escudero no quiso, porque tenía mucho miedo. Entonces Saúl tomó la espada y se dejó caer sobre ella

31:5b.1SA.031.005 Al ver su escudero que Saúl estaba muerto, él también se dejó caer sobre su espada y murió junto con él

31:6b.1SA.031.006 Así murieron aquel día Saúl, sus tres hijos, su escudero y también todos sus hombres junto con él

31:7b.1SA.031.007 Y al ver los hombres de Israel que estaban al otro lado del valle, y los del otro lado del Jordán, que los de Israel habían huido, y que Saúl y sus hijos habían muerto, abandonaron las ciudades y huyeron. Entonces los filisteos fueron y habitaron en ellas

31:8b.1SA.031.008 Aconteció que al día siguiente, cuando los filisteos fueron para despojar a los muertos, hallaron a Saúl y a sus tres hijos caídos en el monte Gilboa

31:9b.1SA.031.009 Ellos le cortaron la cabeza y le despojaron de sus armas, y enviaron mensajeros por toda la tierra de los filisteos para dar la buena noticia en el templo de sus ídolos y al pueblo

31:10b.1SA.031.010 Después pusieron sus armas en el templo de Astarte, y clavaron su cadáver contra el muro de Bet-seán

31:11b.1SA.031.011 Cuando todos los habitantes de Jabes, en Galaad, oyeron lo que los filisteos habían hecho con Saúl

31:12b.1SA.031.012 todos los hombres valientes se levantaron, caminaron toda aquella noche y tomaron del muro de Bet-seán el cadáver de Saúl y los cadáveres de sus hijos. Cuando llegaron a Jabes, los incineraron allí

31:13b.1SA.031.013 Luego tomaron sus restos y los sepultaron debajo del tamarisco en Jabes, y ayunaron siete días


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